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Viejo erosc dijo: 07.02.10
Práctica cada vez más común, sobre todo entre jóvenes, quienes complacen los caprichos de la pasión sin medir las consecuencias, positivas o negativas. Contra lo que pudiera pensarse, el cerebro juega un papel muy importante en ello, ya que en él se desarrollan deseo y afecto; algo más que curiosidad le llevará a saber cómo sucede.
Tal vez usted esté de acuerdo con algunos estudiosos del comportamiento humano, quienes señalan que la frontera entre deseo, pasión y amor es muy estrecha, siendo para muchas personas muy fácil pasar de una a otra, pero para otras no; ¿en dónde radica la desigualdad?
A diferencia de los animales que actúan por instinto con respecto a su sexualidad, el ser humano incorpora a ésta la capacidad de sentir cariño, amor o deseo hacia su pareja. Así es, y los científicos explican este aspecto sentimental como complejo proceso bioquímico que se suscita en el cerebro, desde donde se envían señales a todo el organismo para que se liberen una serie de sustancias (hormonas) estrechamente relacionadas con el despertar de una pasión.
¿Qué lo estimula?, la atracción física hacia alguien, intercambio de miradas, palabras sugestivas, roce de labios y cuerpo, en fin, todo aquello que nos hace sentir “mariposas en el estómago” y que impulsa a que el organismo desprenda sustancias que nos dan esa alegría conjugada con sensación de bienestar, plenitud, de enamoramiento.
Los expertos señalan que el apasionamiento referido tiene una duración entre 18 a 30 meses, lapso tras el cual la relación de pareja toma un matiz distinto y se transforma en fuerte unión conducida por amor y afinidad. Es claro que l a gente desea estar cerca de alguien que realmente la quiere, por lo que cuando este tipo de sentimiento es sincero el lazo afectivo se mantiene e intensifica con el paso del tiempo.
Ahora bien, se ha comprobado científicamente que el ser humano cuenta con un sistema químico de comunicación sexual, tal y como ocurre entre los animales, y en el cual actúan como protagonistas las llamadas feromonas, sustancias generadas por las glándulas apocrinas (células productoras de sudor que se localizan principalmente en axilas y alrededor de los genitales) que no tienen aroma alguno.
Sucede que esta hormona es registrada por pequeño órgano en el interior de la nariz llamado vomernasal —localizado entre la membrana mucosa que cubre el tabique o hueso que divide a las fosas nasales—, el cual funciona como receptor, es independiente del sentido del olfato y se encuentra conectado directamente al hipotálamo, porción del cerebro encargada de controlar ciertas emociones, entre ellas las sexuales, además del hambre, temor o enojo, ritmo cardiaco y temperatura corporal, entre otras.
Como es de suponer, las características de cada organismo darán un rasgo distintivo a las feromonas que segregue, las cuales serán igualmente registradas por ciertos individuos; ahora es más claro entender el dicho que refiere a que “el amor entra por la nariz”.
Cada sexo su comportamientoLos investigadores indican que hay personas más propensas al arrebato emocional que otras, las impulsivas, y que por lo regular se encuentran inconformes consigo mismas, se sienten indefensas y buscan que alguien las salve de su realidad y las lleve a un mundo de ilusión, siendo que los resultados no siempre son los esperados.
Mire usted, para ciertas mujeres el amor es el primer paso para el sexo, de ahí que n o pocas prefieren mantenerse vírgenes y castas hasta el matrimonio, e incluso elaboran prejuicios hacia las relaciones sexuales a las que contemplan como experiencias negativas, sucias, dolorosas o peligrosas, aunque no hayan tenido una.
Sin embargo, cada vez son más las que deciden incursionar en la vida sexual activa a temprana edad, aun y cuando no definen con exactitud sus preferencias sexuales, es decir, los adolescentes (féminas y varones) de esta generación tienen más apertura a vivir experiencias íntimas con chicos de su propio o de diferente sexo, sin que ello les cause conflictos emocionales.
Los varones, por su parte, cuentan con peculiares mecanismos de respuesta ante un estimulo sexual, los cuales pueden ser excitados mediante vista, olfato, tacto, gusto, e incluso el oído, lo que no ocurre en las mujeres, quienes generalmente necesitan del contacto físico, caricias, palabras de aliento que les brinden seguridad y confianza.
Es por ello que pese a que por naturaleza hombres y mujeres se sienten atraídos por lo que desconocen, por experimentar lo prohibido, lo que puede implicar algún riesgo, son ellas , en teoría, quienes son más reacias a vivir una aventura sexual, y cuando la llevan a cabo es porque realmente desean sentir que su ser pertenece a otro en quien han depositado confianza tal que le entregan por entero su cuerpo.
A diferencia de lo que sucedía en otros tiempos, la mujer de hoy es libre e independiente, confía en sí misma, se siente segura de sus cualidades y se gusta, características que le proporcionan una riqueza interior para manejar cualquier conflicto moral que le signifique una relación sexual carente de afecto.
Los hombres tienen menos frenos morales y gozan de mayor permisividad social, es decir, suele no causar impacto en la sociedad que sean ellos quienes muestren más interés por el sexo y lo que implique su satisfacción, al grado de que pueda llegar a desarrollar neurosis obsesiva, con los consecuentes trastornos de la conducta, del pensamiento, lenguaje, vida afectiva y psicosocial; la mujer no está exenta de ello, pero el porcentaje de casos es mucho menor en comparación con el género masculino.
Cuando así llega a suceder se valora a quien lo vive como enfermo, como adicto al sexo, para quien es una forma de escapar de soledad, depresión, ansiedad o estrés. Según psiquiatras y psicólogos se trata de un vehículo de evasión, una fuga a través del placer para huir de la realidad.
Como podemos imaginar, los adictos al sexo tienen dificultad para profundizar en una relación de pareja, y como ésta no les satisface buscan una nueva que complazca sus fantasías sexuales, importando poco la preferencia sexual del cómplice, siempre y cuando el encuentro sea cada vez más complejo y peligroso.
Al respecto, especialistas en la conducta mental explican que tal como sucede en todas las adicciones y obsesiones, la que refiere al sexo es destructiva por el sufrimiento que genera, ya que hay una guerra entre la parte emocional del cerebro (“lo voy a hacer”) y la racional (“no lo voy a hacer”), y esta lucha, donde acaba ganando la parte irracional, genera depresión, insomnio y culpabilidad; el tratamiento sugiere terapia psicológica y, en ocasiones, la administración de fármacos.
Nadie decide por ustedAsí como hay quienes ansían tener sexo puro y llano, sin complicaciones ni compromisos emocionales, otros buscan algo más complejo, en donde la justificación sea el sentimiento y el marco ideal el afecto. Lo cierto es que la química del amor no escucha razones y en ocasiones resulta tal la prisa por cumplir los caprichos de la pasión, que es hasta que la mente está fría que el implicado se detiene a pensar en las consecuencias, así sean positivas o negativas.
La Dra. Adriana G. López García, sexóloga mexicana de reconocimiento internacional, comparte con saludymedicinas.com.mx una reflexión al respecto: “Lo ideal seria que la relación erótica en la pareja fuera una forma de comunicación, de expresar afecto y de compartir placer, pero cada quien es libre de ejercer su erotismo como quiera, siempre y cuando no se falte al respecto ni se dañe a terceros”.
Finalmente, vale la pena hacer mención de las millones de parejas en el mundo que a pesar de la convivencia durante años y años siguen manteniendo ardiente la llama del amor cuando tienen sexo, ¿cuál será su receta?
Viejo [ ZaLoo..xD ] dijo: 07.02.10
Y que hay para debatir??


Sí, hay gente que lo hace, y gente que no... para algunos es lo mejor y para otros lo peor.
Viejo Cannibal_Corpse dijo: 07.02.10
Depende del entorno en el que te criaste y la educación que te inculcaron.
Viejo Fire On Ice dijo: 08.02.10
Mira, hasta ahora sólo me enamore una vez.

Si solo hubiese tenido sexo estado enamorada, estaria en este momento arañando las paredes.

Es mucho mas lindo el sexo con amor, porque hay cosas que se dan de manera natural, que, con el sexo cuando no estas enamorado/a para que se den hay q predisponerse.

Por mi parte trato con amor a todas las personas con las que me acuesto, por ser personas, por sentir atraccion, por el simple acto del sexo en sí. De esa manera lo vivo, de esa manera lo disfruto.
Viejo Endorfina dijo: 08.02.10
No podria tener sexo con alguien por el que no siento el mas insignificante sentimiento, minimamente tengo que quererlo, y si hay amor, ni hablar que es un golazo.
A los que si lo hacen, no lo veo mal, ni lo veo bien, simplemente no lo comparto.
Viejo Mary Ann' dijo: 08.02.10
Que buen tema!
Y me gusta que aunque la cosas sea solo sexual se pueda pasar a sentir algo jejeje.

Ahora, lo que dicen que dura de 18 a 30 meses... jejeje por eso hay que casarse antes de que pasen los 3 años
Viejo matias-99 dijo: 08.02.10
Y depende de la forma de ser y de pensar de cada uno nada mas.


Yo prefiero tener relaciones estando enamorado, es mucho mejor. Pero el sexo sin amor no es malo tampoco.
Aunque lo hice pocas veces con personas con las q no tenia ningun sentimiendo de por medio.
..
Viejo chanchitas01 dijo: 09.02.10
EL Sexo en pareja es mucho mejor claro, pero sexo sin amor también es placentero
Viejo ska-tortura dijo: 09.02.10
Originalmente publicado por chanchitas01 Ver mensaje
EL Sexo en pareja es mucho mejor claro, pero sexo sin amor también es placentero

Concuerdo completamente con esa frase

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