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Viejo Negro26x8 dijo: 24.11.06
Otro día, "mi amor… no tengo ganas…"
La disminución del deseo sexual es un problema que preocupa a una
cantidad creciente de personas de todas las edades. Se describen sus
causas principales, características y algunos consejos para su solución.
“Ay otro día… hoy no tengo ganas.” ¿Cuántas veces te has oído decir estas
palabras? Es una de las frases más comúnmente pronunciada entre mujeres de
todas las edades, ya sea que estén en relaciones estables y saludables o no.
En íntima conexión con la famosa frase, están las preocupaciones que surgen
porque recuerdas otros tiempos u otras relaciones donde el deseo aparecía sin
esfuerzo... sin que te puedas explicar qué ha cambiado para que se haya
disminuido tu apetito sexual. ¡Y es que el cambio radical de apetito sexual puede
tener consecuencias desastrosas en una relación de pareja!
Por la otra parte, escuchar reclamos como “ella antes nunca estaba demasiado
cansada para hacer el amor… no sé qué le pasa ahora… creo que ya no me quiere…
que ya no le atraigo… o tal vez es que tiene a otro” de la pareja quien, ante el
constante rechazo sexual, siente su autoestima atacada, suelen ser los primeros
indicios de que la cosa no está funcionando. Como dice el refrán, “El buen sexo no
hace un matrimonio, pero el mal sexo (o la falta de él) sí lo puede destruir”.
Entonces de qué se trata el deseo sexual inhibido o hipoactivo. Es el bajo nivel de
apetencia e interés sexual a partir de la dificultad para iniciar o responder a la
iniciativa de la actividad sexual en la pareja. En otras palabras, es cuando
sencillamente ¡¡¡NO TIENES GANAS!!! ?
Dicha condición puede ser primaria (cuando la persona a lo largo de su vida nunca
ha sentido mucho interés o deseo sexual) o secundaria (cuando antes tenía deseo
sexual, pero ya no lo tiene). También puede manifestarse de manera situacional
con relación a la pareja, cuando se pierde el interés sexual por ella pero no
necesariamente hacia otras personas.
Según la reconocida investigadora sexual Helen Kaplan, “la persona con deseo
sexual bajo no se sentirá excitada ni interesada por las cosas sexuales. No buscará
la actividad sexual ni tendrá fantasías sexuales. Si se estimulan los genitales puede
ser que responda con la lubricación necesaria para completar una penetración
vaginal e incluso podría llegar a experimentar orgasmos, pero la experiencia no
llega a ser verdaderamente satisfactoria.”
Pero, ¿por qué sucede? ¿Cuáles son los factores que contribuyen a que
exista la disminución de nuestro apetito sexual? ¿Y cómo podemos
combatirlos? Tal como sucede con otras dificultades sexuales, este problema puede
ser tanto de índole orgánica como psicológica.
A nivel físico, los factores que más comúnmente provocan el deseo sexual
hipoactivo son los desbalances hormonales que afectan a la mujer, aún antes de la
menopausia. También vemos cambios en el apetito sexual después de un
embarazo, particularmente durante el período de lactancia, en la menopausia, así
como en las personas que sufren de problemas de la Tiroides. En adición, no
podemos obviar el efecto nocivo de las drogas y/o el alcohol usados
frecuentemente, u ocasionalmente en grandes cantidades, como inhibidores de
deseo sexual.
Son varios los fármacos que afectan tanto el deseo sexual como el orgasmo
femenino. Algunos de éstos son ciertos medicamentos para la depresión, la
ansiedad, y el colesterol (los fibratos) así como los betabloqueantes,
anihipertensivos, y los diuréticos, entre otros.
Psicológicamente, las posibles causas para que el deseo sexual de una persona
disminuya son muchas y variadas. En aquellas mujeres que tienen deseo sexual
inhibido primario, es muy común que las enseñanzas sobre la sexualidad hayan
sido muy negativas y moralistas. Estas actitudes negativas suprimen el deseo
desde su raíz, a nivel mental.
Recuerda que el deseo sexual nace en nuestra imaginación, en nuestro
cerebro. Si no nos damos permiso para pensar en el sexo, para tener y disfrutar
de nuestras fantasías sexuales, no vamos a tener deseo sexual La técnica y el
conocimiento sexual son también sumamente importantes y muy a menudo
resultan ser causantes olvidadas.
La premisa principal es que si una persona no goza ni disfruta de los placeres y
satisfacciones sexuales, no logra excitarse lo suficiente para alcanzar un orgasmo,
y, consecuentemente, se frustra en este aspecto, por lo tanto ¿qué motivación
tiene para querer repetir la experiencia?
Por otra parte, hay quienes disfrutan mucho físicamente de la experiencia sexual,
pero que tienen dificultad para comenzar la actividad, es decir, carecen de
iniciativa.Entre estas personas, algunas posibles causas son las que siguen:
* Mensajes negativos sobre la sexualidad – Una pista para identificar si es esto
lo que podría estarte afectando, es evaluar si existen sentimientos de vergüenza o
culpabilidad respecto al inicio de relaciones sexuales o la masturbación.
* Miedo a perder el control – Muchas mujeres temen a las consecuencias de
disfrutar plenamente de su sexualidad. Piensan, en algún nivel de conciencia, que
se convertirán en personas inmorales o insaciables.
* Miedo al embarazo – el no estar utilizando un método anticonceptivo seguro y
confiable resulta para muchas en incomodidad y ansiedad, afectando directamente
su deseo sexual.
* Preocupaciones por la imagen corporal y la vejez – El no sentirte cómoda
con tu figura o aspecto físico puede causarte inhibición sexual, al querer evitar una
situación de exposición del cuerpo.
* Falta de atracción de su pareja – Si tu pareja no tiene buena higiene, tiene
mal aliento, o no se esfuerza por verse atractiva, es muy posible que este punto
entre en juego para sabotear tu deseo sexual.
* Sentimientos de vulnerabilidad emocional – El acto sexual en pareja debe
darse dentro de un contexto de seguridad emocional firme. Si no sientes esa
comodidad y confianza con tu pareja, es posible que tu vulnerabilidad emocional te
esté afectando.
* Depresión – Mientras algunos antidepresivos disminuyen la líbido, el cuadro
depresivo en sí mismo también reduce el interés sexual. ¡No dejes de buscar
ayuda para la depresión!
* Cambios en el estilo de vida – Cualquier cambio drástico en el estilo de vida de
una pareja (matrimonio, nuevo trabajo, mudanzas, hijos) puede traer cambios en
el deseo sexual expresado, lo que en muchas ocasiones vuelve a su normalidad a
medida que vayan adaptándose a las innovaciones.
* Conflictos matrimoniales – si la relación sentimental no está funcionando bien
fuera de la cama, tampoco podrá funcionar bien en la intimidad. Problemas de
comunicación, falta de afecto no asociada con el sexo, y falta de tiempo para
compartir en pareja afectan fuertemente la motivación para intimar físicamente.
* Reacciones desagradables durante el sexo – Existen personas que no
disfrutan de una actividad sexual en específico (i.e. sexo oral) y que como
consecuencia de esa aversión, disminuyen su apetito sexual en general. Bajo este
renglón también se incluyen pasadas experiencias traumáticas o de abuso sexual
que pueden estar afectando el deseo sexual.
* Ética de trabajo - ¿Eres una persona muy trabajadora, organizada y
“achievement-oriented”? De ser el caso, esto podría traer consecuencias negativas
a tu deseo sexual. Recuerda que el sexo es juego, diversión, relajación, placer… y
seguramente no caiga entre las prioridades de tu listita de “Cosas para hacer hoy”.
Viejo Sr. Diablo dijo: 24.11.06
Originalmente publicado por Negro26x8 Ver mensaje
Otro día, "mi amor… no tengo ganas…"
La disminución del deseo sexual es un problema que preocupa a una
cantidad creciente de personas de todas las edades. Se describen sus
causas principales, características y algunos consejos para su solución.
“Ay otro día… hoy no tengo ganas.” ¿Cuántas veces te has oído decir estas
palabras? Es una de las frases más comúnmente pronunciada entre mujeres de
todas las edades, ya sea que estén en relaciones estables y saludables o no.
En íntima conexión con la famosa frase, están las preocupaciones que surgen
porque recuerdas otros tiempos u otras relaciones donde el deseo aparecía sin
esfuerzo... sin que te puedas explicar qué ha cambiado para que se haya
disminuido tu apetito sexual. ¡Y es que el cambio radical de apetito sexual puede
tener consecuencias desastrosas en una relación de pareja!
Por la otra parte, escuchar reclamos como “ella antes nunca estaba demasiado
cansada para hacer el amor… no sé qué le pasa ahora… creo que ya no me quiere…
que ya no le atraigo… o tal vez es que tiene a otro” de la pareja quien, ante el
constante rechazo sexual, siente su autoestima atacada, suelen ser los primeros
indicios de que la cosa no está funcionando. Como dice el refrán, “El buen sexo no
hace un matrimonio, pero el mal sexo (o la falta de él) sí lo puede destruir”.
Entonces de qué se trata el deseo sexual inhibido o hipoactivo. Es el bajo nivel de
apetencia e interés sexual a partir de la dificultad para iniciar o responder a la
iniciativa de la actividad sexual en la pareja. En otras palabras, es cuando
sencillamente ¡¡¡NO TIENES GANAS!!! ?
Dicha condición puede ser primaria (cuando la persona a lo largo de su vida nunca
ha sentido mucho interés o deseo sexual) o secundaria (cuando antes tenía deseo
sexual, pero ya no lo tiene). También puede manifestarse de manera situacional
con relación a la pareja, cuando se pierde el interés sexual por ella pero no
necesariamente hacia otras personas.
Según la reconocida investigadora sexual Helen Kaplan, “la persona con deseo
sexual bajo no se sentirá excitada ni interesada por las cosas sexuales. No buscará
la actividad sexual ni tendrá fantasías sexuales. Si se estimulan los genitales puede
ser que responda con la lubricación necesaria para completar una penetración
vaginal e incluso podría llegar a experimentar orgasmos, pero la experiencia no
llega a ser verdaderamente satisfactoria.”
Pero, ¿por qué sucede? ¿Cuáles son los factores que contribuyen a que
exista la disminución de nuestro apetito sexual? ¿Y cómo podemos
combatirlos? Tal como sucede con otras dificultades sexuales, este problema puede
ser tanto de índole orgánica como psicológica.
A nivel físico, los factores que más comúnmente provocan el deseo sexual
hipoactivo son los desbalances hormonales que afectan a la mujer, aún antes de la
menopausia. También vemos cambios en el apetito sexual después de un
embarazo, particularmente durante el período de lactancia, en la menopausia, así
como en las personas que sufren de problemas de la Tiroides. En adición, no
podemos obviar el efecto nocivo de las drogas y/o el alcohol usados
frecuentemente, u ocasionalmente en grandes cantidades, como inhibidores de
deseo sexual.
Son varios los fármacos que afectan tanto el deseo sexual como el orgasmo
femenino. Algunos de éstos son ciertos medicamentos para la depresión, la
ansiedad, y el colesterol (los fibratos) así como los betabloqueantes,
anihipertensivos, y los diuréticos, entre otros.
Psicológicamente, las posibles causas para que el deseo sexual de una persona
disminuya son muchas y variadas. En aquellas mujeres que tienen deseo sexual
inhibido primario, es muy común que las enseñanzas sobre la sexualidad hayan
sido muy negativas y moralistas. Estas actitudes negativas suprimen el deseo
desde su raíz, a nivel mental.
Recuerda que el deseo sexual nace en nuestra imaginación, en nuestro
cerebro. Si no nos damos permiso para pensar en el sexo, para tener y disfrutar
de nuestras fantasías sexuales, no vamos a tener deseo sexual La técnica y el
conocimiento sexual son también sumamente importantes y muy a menudo
resultan ser causantes olvidadas.
La premisa principal es que si una persona no goza ni disfruta de los placeres y
satisfacciones sexuales, no logra excitarse lo suficiente para alcanzar un orgasmo,
y, consecuentemente, se frustra en este aspecto, por lo tanto ¿qué motivación
tiene para querer repetir la experiencia?
Por otra parte, hay quienes disfrutan mucho físicamente de la experiencia sexual,
pero que tienen dificultad para comenzar la actividad, es decir, carecen de
iniciativa.Entre estas personas, algunas posibles causas son las que siguen:
* Mensajes negativos sobre la sexualidad – Una pista para identificar si es esto
lo que podría estarte afectando, es evaluar si existen sentimientos de vergüenza o
culpabilidad respecto al inicio de relaciones sexuales o la masturbación.
* Miedo a perder el control – Muchas mujeres temen a las consecuencias de
disfrutar plenamente de su sexualidad. Piensan, en algún nivel de conciencia, que
se convertirán en personas inmorales o insaciables.
* Miedo al embarazo – el no estar utilizando un método anticonceptivo seguro y
confiable resulta para muchas en incomodidad y ansiedad, afectando directamente
su deseo sexual.
* Preocupaciones por la imagen corporal y la vejez – El no sentirte cómoda
con tu figura o aspecto físico puede causarte inhibición sexual, al querer evitar una
situación de exposición del cuerpo.
* Falta de atracción de su pareja – Si tu pareja no tiene buena higiene, tiene
mal aliento, o no se esfuerza por verse atractiva, es muy posible que este punto
entre en juego para sabotear tu deseo sexual.
* Sentimientos de vulnerabilidad emocional – El acto sexual en pareja debe
darse dentro de un contexto de seguridad emocional firme. Si no sientes esa
comodidad y confianza con tu pareja, es posible que tu vulnerabilidad emocional te
esté afectando.
* Depresión – Mientras algunos antidepresivos disminuyen la líbido, el cuadro
depresivo en sí mismo también reduce el interés sexual. ¡No dejes de buscar
ayuda para la depresión!
* Cambios en el estilo de vida – Cualquier cambio drástico en el estilo de vida de
una pareja (matrimonio, nuevo trabajo, mudanzas, hijos) puede traer cambios en
el deseo sexual expresado, lo que en muchas ocasiones vuelve a su normalidad a
medida que vayan adaptándose a las innovaciones.
* Conflictos matrimoniales – si la relación sentimental no está funcionando bien
fuera de la cama, tampoco podrá funcionar bien en la intimidad. Problemas de
comunicación, falta de afecto no asociada con el sexo, y falta de tiempo para
compartir en pareja afectan fuertemente la motivación para intimar físicamente.
* Reacciones desagradables durante el sexo – Existen personas que no
disfrutan de una actividad sexual en específico (i.e. sexo oral) y que como
consecuencia de esa aversión, disminuyen su apetito sexual en general. Bajo este
renglón también se incluyen pasadas experiencias traumáticas o de abuso sexual
que pueden estar afectando el deseo sexual.
* Ética de trabajo - ¿Eres una persona muy trabajadora, organizada y
“achievement-oriented”? De ser el caso, esto podría traer consecuencias negativas
a tu deseo sexual. Recuerda que el sexo es juego, diversión, relajación, placer… y
seguramente no caiga entre las prioridades de tu listita de “Cosas para hacer hoy”.

Es muy largo para leer ... voy a esperar que pasen la película...
Viejo Andres_18 dijo: 25.11.06
Originalmente publicado por Negro26x8 Ver mensaje
Otro día, "mi amor… no tengo ganas…"
La disminución del deseo sexual es un problema que preocupa a una
cantidad creciente de personas de todas las edades. Se describen sus
causas principales, características y algunos consejos para su solución.
“Ay otro día… hoy no tengo ganas.” ¿Cuántas veces te has oído decir estas
palabras? Es una de las frases más comúnmente pronunciada entre mujeres de
todas las edades, ya sea que estén en relaciones estables y saludables o no.
En íntima conexión con la famosa frase, están las preocupaciones que surgen
porque recuerdas otros tiempos u otras relaciones donde el deseo aparecía sin
esfuerzo... sin que te puedas explicar qué ha cambiado para que se haya
disminuido tu apetito sexual. ¡Y es que el cambio radical de apetito sexual puede
tener consecuencias desastrosas en una relación de pareja!
Por la otra parte, escuchar reclamos como “ella antes nunca estaba demasiado
cansada para hacer el amor… no sé qué le pasa ahora… creo que ya no me quiere…
que ya no le atraigo… o tal vez es que tiene a otro” de la pareja quien, ante el
constante rechazo sexual, siente su autoestima atacada, suelen ser los primeros
indicios de que la cosa no está funcionando. Como dice el refrán, “El buen sexo no
hace un matrimonio, pero el mal sexo (o la falta de él) sí lo puede destruir”.
Entonces de qué se trata el deseo sexual inhibido o hipoactivo. Es el bajo nivel de
apetencia e interés sexual a partir de la dificultad para iniciar o responder a la
iniciativa de la actividad sexual en la pareja. En otras palabras, es cuando
sencillamente ¡¡¡NO TIENES GANAS!!! ?
Dicha condición puede ser primaria (cuando la persona a lo largo de su vida nunca
ha sentido mucho interés o deseo sexual) o secundaria (cuando antes tenía deseo
sexual, pero ya no lo tiene). También puede manifestarse de manera situacional
con relación a la pareja, cuando se pierde el interés sexual por ella pero no
necesariamente hacia otras personas.
Según la reconocida investigadora sexual Helen Kaplan, “la persona con deseo
sexual bajo no se sentirá excitada ni interesada por las cosas sexuales. No buscará
la actividad sexual ni tendrá fantasías sexuales. Si se estimulan los genitales puede
ser que responda con la lubricación necesaria para completar una penetración
vaginal e incluso podría llegar a experimentar orgasmos, pero la experiencia no
llega a ser verdaderamente satisfactoria.”
Pero, ¿por qué sucede? ¿Cuáles son los factores que contribuyen a que
exista la disminución de nuestro apetito sexual? ¿Y cómo podemos
combatirlos? Tal como sucede con otras dificultades sexuales, este problema puede
ser tanto de índole orgánica como psicológica.
A nivel físico, los factores que más comúnmente provocan el deseo sexual
hipoactivo son los desbalances hormonales que afectan a la mujer, aún antes de la
menopausia. También vemos cambios en el apetito sexual después de un
embarazo, particularmente durante el período de lactancia, en la menopausia, así
como en las personas que sufren de problemas de la Tiroides. En adición, no
podemos obviar el efecto nocivo de las drogas y/o el alcohol usados
frecuentemente, u ocasionalmente en grandes cantidades, como inhibidores de
deseo sexual.
Son varios los fármacos que afectan tanto el deseo sexual como el orgasmo
femenino. Algunos de éstos son ciertos medicamentos para la depresión, la
ansiedad, y el colesterol (los fibratos) así como los betabloqueantes,
anihipertensivos, y los diuréticos, entre otros.
Psicológicamente, las posibles causas para que el deseo sexual de una persona
disminuya son muchas y variadas. En aquellas mujeres que tienen deseo sexual
inhibido primario, es muy común que las enseñanzas sobre la sexualidad hayan
sido muy negativas y moralistas. Estas actitudes negativas suprimen el deseo
desde su raíz, a nivel mental.
Recuerda que el deseo sexual nace en nuestra imaginación, en nuestro
cerebro. Si no nos damos permiso para pensar en el sexo, para tener y disfrutar
de nuestras fantasías sexuales, no vamos a tener deseo sexual La técnica y el
conocimiento sexual son también sumamente importantes y muy a menudo
resultan ser causantes olvidadas.
La premisa principal es que si una persona no goza ni disfruta de los placeres y
satisfacciones sexuales, no logra excitarse lo suficiente para alcanzar un orgasmo,
y, consecuentemente, se frustra en este aspecto, por lo tanto ¿qué motivación
tiene para querer repetir la experiencia?
Por otra parte, hay quienes disfrutan mucho físicamente de la experiencia sexual,
pero que tienen dificultad para comenzar la actividad, es decir, carecen de
iniciativa.Entre estas personas, algunas posibles causas son las que siguen:
* Mensajes negativos sobre la sexualidad – Una pista para identificar si es esto
lo que podría estarte afectando, es evaluar si existen sentimientos de vergüenza o
culpabilidad respecto al inicio de relaciones sexuales o la masturbación.
* Miedo a perder el control – Muchas mujeres temen a las consecuencias de
disfrutar plenamente de su sexualidad. Piensan, en algún nivel de conciencia, que
se convertirán en personas inmorales o insaciables.
* Miedo al embarazo – el no estar utilizando un método anticonceptivo seguro y
confiable resulta para muchas en incomodidad y ansiedad, afectando directamente
su deseo sexual.
* Preocupaciones por la imagen corporal y la vejez – El no sentirte cómoda
con tu figura o aspecto físico puede causarte inhibición sexual, al querer evitar una
situación de exposición del cuerpo.
* Falta de atracción de su pareja – Si tu pareja no tiene buena higiene, tiene
mal aliento, o no se esfuerza por verse atractiva, es muy posible que este punto
entre en juego para sabotear tu deseo sexual.
* Sentimientos de vulnerabilidad emocional – El acto sexual en pareja debe
darse dentro de un contexto de seguridad emocional firme. Si no sientes esa
comodidad y confianza con tu pareja, es posible que tu vulnerabilidad emocional te
esté afectando.
* Depresión – Mientras algunos antidepresivos disminuyen la líbido, el cuadro
depresivo en sí mismo también reduce el interés sexual. ¡No dejes de buscar
ayuda para la depresión!
* Cambios en el estilo de vida – Cualquier cambio drástico en el estilo de vida de
una pareja (matrimonio, nuevo trabajo, mudanzas, hijos) puede traer cambios en
el deseo sexual expresado, lo que en muchas ocasiones vuelve a su normalidad a
medida que vayan adaptándose a las innovaciones.
* Conflictos matrimoniales – si la relación sentimental no está funcionando bien
fuera de la cama, tampoco podrá funcionar bien en la intimidad. Problemas de
comunicación, falta de afecto no asociada con el sexo, y falta de tiempo para
compartir en pareja afectan fuertemente la motivación para intimar físicamente.
* Reacciones desagradables durante el sexo – Existen personas que no
disfrutan de una actividad sexual en específico (i.e. sexo oral) y que como
consecuencia de esa aversión, disminuyen su apetito sexual en general. Bajo este
renglón también se incluyen pasadas experiencias traumáticas o de abuso sexual
que pueden estar afectando el deseo sexual.
* Ética de trabajo - ¿Eres una persona muy trabajadora, organizada y
“achievement-oriented”? De ser el caso, esto podría traer consecuencias negativas
a tu deseo sexual. Recuerda que el sexo es juego, diversión, relajación, placer… y
seguramente no caiga entre las prioridades de tu listita de “Cosas para hacer hoy”.
Es demasiado largoooooooooooooooooooooooooooooooo, apenas lo vi ya me dio fiaca.....igual mañana lo leo.
Viejo ***American Woman*** dijo: 25.11.06
mmm si pueden hacer un resumen mejor, leí el final nada más el de los miedos... la verdad si estás con una pareja estable no sé yo nunca dije no hoy no mi amor, es más siempre buscaba más jaja que guerrera!!!
Viejo Oompaloompa dijo: 25.11.06
Son unos pajeros. Leanlo!! Está muy bueno.
Viejo aye dijo: 25.11.06
No es porque sea largo... esta todo junto, me pierdo y me hace doler los ojitos...
Viejo Fugitiva dijo: 26.11.06
Si, es muy largo..
pero lei las causas..
y estan buenas asi que lean al menos eso..
Gracias
Viejo Sabinero dijo: 26.11.06
Las escaleras Marge...
Viejo mr paTTon dijo: 26.11.06
* Sentimientos de vulnerabilidad emocional – El acto sexual en pareja debe
darse dentro de un contexto de seguridad emocional firme. Si no sientes esa
comodidad y confianza con tu pareja, es posible que tu vulnerabilidad emocional te
esté afectando.
Comparto este punto. En mi caso, es primordial.

Digo, en todo caso no posteen para decir ES MUY LARGO. Es una falta de respeto al usuario que intento crear un tema para debatir y compartir experiencias.
Y para el que no quiere leer todo, por lo menos deberia saber que en general la parte mas importante y conclusa de un texto esta al final, mientras en el medio esta el desarrollo.
Viejo Negro26x8 dijo: 27.11.06
Originalmente publicado por mr paTTon Ver mensaje
Comparto este punto. En mi caso, es primordial.

Digo, en todo caso no posteen para decir ES MUY LARGO. Es una falta de respeto al usuario que intento crear un tema para debatir y compartir experiencias.
Y para el que no quiere leer todo, por lo menos deberia saber que en general la parte mas importante y conclusa de un texto esta al final, mientras en el medio esta el desarrollo.
Muchas gracias por tu apoyo.

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