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| Algunos Aportes, Convergencias Y Diferencias Aportes de la Psicología Fisiológica La investigación que se viene realizando en el campo de la Psicología Fisiológica ha ayudado y ayuda enormemente a seguir perfeccionando las bases neurológicas, hormonales y genéticas sobre las que se levanta la PNH. Los sentidos, la percepción, la memoria y la imaginación, los niveles de conciencia y los centros de respuesta son conceptos que engloban una complejísima y extensa red de “nudos” y “cuerdas” neuronales por las que los mensajes bioquímicos recorren sus caminos de ida y de vuelta entre el sistema nervioso central y el periférico. Considerando la revolución tecnológica en marcha es imprescindible mantenerse actualizado en los nuevos avances. Pensemos por ejemplo en la “nanotecnología” que involucra a las ciencias químicas y bioquímicas, la biología molecular y física, a las tecnologías de la ingeniería electrónica, a los potentísimos microscopios, a las imágenes electrónicas y a la química computacional entre otras maravillas. Los efectos de estas aplicaciones para la descripción de la base fisiológica del aparato psíquico y el tratamiento de las enfermedades son enormes, para no hablar de lo que significaría alargar la esperanza de vida hasta los trescientos o cuatrocientos años. Sin embargo, puede ser un riesgo todo este avance refuerza el determinismo biológico, llevando, por ejemplo, a la dependencia farmacológica en el tratamiento de los trastornos mentales. En general, pienso que se debería equilibrar la parte orgánica, sin sustituir o entorpecer el esfuerzo consciente de superación. Esta valoración sería una diferencia importante entre la PNH y cierto tipo de biologismo extremo, hoy bastante difundido por los laboratorios y la psiquiatría en boga que prioriza el tratamiento farmacológico de las enfermedades mentales. Aportes del psicoanálisis Una cosa son los aportes del psicoanálisis al proceso humano y otra distinta son sus aportes a la PNH. Entre los primeros reconocemos que esta corriente volvió a orientar la mirada de la ciencia hacia la comprensión del interior del ser humano. Además se concibió al mundo interno como un mundo dinámico y energético, en el que las cargas emocionales se trasladaban de un objeto a otro de acuerdo a una lógica diferente. Desde entonces son grandes los esfuerzos para descifrar esa especie de lenguaje críptico que oculta y a la vez revela el así llamado “inconsciente”. También podemos ver aportes en la incorporación de la sexualidad en la comprensión general del psiquismo humano, así como el entendimiento de sus contradicciones por el choque entre la cultura (superyo), el psiquismo consciente (el yo) y el psiquismo inconsciente, biológico y pulsional (el ello). Sin embargo, con la PNH predominan las diferencias. Nosotros no trabajamos con la oposición consciente-inconsciente, sino con la noción de niveles de conciencia que actúan en estructura y están estrechamente interconectados entre sí. Otra diferencia importante se encuentra en la base empírica del conocimiento psicológico. El psicoanálisis proviene de la práctica médica y el estudio de casos reconocidos como patológicos, mientras que la PNH se desarrolló en una casuística distinta representada por voluntarios de distintas partes del mundo que realizaban prácticas de auto-liberación con la intención de transformarse y transformar la sociedad, pero tratando de no proyectar en su acción sus propias contradicciones. De ahí que en la PNH no tengamos la tendencia a abordar la tarea de superar el sufrimiento como una terapia centrada en el trauma pasado, sino más bien como un proceso psíquico y social en el que nos hallamos inmersos todos y que abarca, tanto los contenidos no integrados del pasado, como las imágenes de futuro y la coherencia en las respuestas personales y sociales a la situación presente. Por el lado de las corrientes psicoanalíticas disidentes, el énfasis de Adler en la acción solidaria dirigida a la comunidad converge con la PNH, así como los trabajos de Reich respecto a su energética centrada en la liberación de las tensiones corporales, y los de Jung también interesan en la medida en que exploran esos modelos profundos, mitológicos y sagrados llamados arquetipos. En cualquier caso, más allá de las terminologías y de los autores, para la PNH será siempre la experiencia de la propia interioridad – y no la interpretación externa del analista de acuerdo a un modelo teórico dado- la que irá produciendo el conocimiento psicológico verdadero. Aportes del conductismo Como en el conductismo, la PNH considera que la relación estímulo-sensación-respuesta esta en la base de todas las funciones orgánicas y psíquicas. Pero, en el plano humano, la misma relación asume otra forma y complejidad, distinta a la visión experimental y situacional conductista. Aquí el estímulo se convierte en una estructura completa de situación y la respuesta involucra, aparte del biotipo, toda la memoria del sujeto, todo lo que vivió en el pasado, más el sistema de roles aprendidos en el medio social. Por otra parte, el examen de los ensueños nos pone en contacto con fuerzas inhibitorias o motivadoras de la respuesta al mundo. La diferencia fundamental con el conductismo radica en que la PNH cree posible escapar al determinismo natural impuesto por el sistema de castigos y recompensas que estructuran la relación individuo-medio. Así, conociendo la programación profunda de la cultura y la época, los individuos y los grupos sociales puede transformarla a través de respuestas diferidas, previamente reflexionadas en atención a una escala de valores distinta a la habitual. Aportes de la orientación cognitiva Tenemos una coincidencia importante con el postulado básico cognitivo: la cognición (ideas y creencias) afecta a la conducta y puede ser transformada a partir de su reelaboración consciente y del ensayo de una conducta distinta a la anterior. Vemos en la orientación cognitiva un gran aporte empírico, no sólo para probar el poder transformador de la imagen, sino para enriquecer con sus mejores tácticas y conceptos el proceso terapéutico. La diferencia radica en que, por una parte, ellos nos llevan gran ventaja en el número de las aplicaciones terapéuticas específicas y, por otra, nosotros hemos trabajado mejor el fundamento teórico de la imagen, enriqueciéndolo con conceptos importantes, como “mirada”, “paisaje”, “espacio de representación”, “núcleo de ensueño”, pero también creando recursos para dominar la imagen como son las experiencias guiadas y, en general, las prácticas transferenciales. Otra diferencia es que la PNH trasciende el individualismo propio de la visión del mundo cognitivo-conductista para ver las estructuras sufrientes de la imaginación y la memoria en conexión con la estructura social y el esquema de poder dominante que actúan como medio externo de la adaptación individual. La orientación sistémica Ensaya la aplicación de la lógica y la teoría de sistemas a la psicología. Le da sentido empírico psicológico a conceptos como “sistema”, “estructura”, “ecología”, “comunicación”, “proceso”, “adaptación” y “cambio de paradigma” que ya se venían “cocinando” en las concepciones evolucionistas, dialécticas y materialistas del siglo XIX. La epistemología de la PNH coincide y se ha enriquecido con esta visión procesal y estructural y ha explicitado sus supuestos desde los años setenta. La diferencia radica en que nuestra psicología integra el enfoque positivista sistémico, con el enfoque fenomenológico, historiológico y existencial. Pero es muy interesante para la PNH revisar los tratamientos sistémicos de los trastornos mentales porque parten de la consideración de que el individuo se enferma por el medio social y si no cambia ese medio tampoco puede cambiar su propia condición para curarse definitivamente. Otra diferencia es que el enfoque sistémico ha privilegiado el medio familiar, mientras que el PNH incluye también al medio económico, político y cultural. Orientaciones humanistas La PNH se reconoce en las raíces fenomenológicas y existencialistas de los enfoques humanistas. Comparte la idea general de que el problema humano se resuelve con la meditación profunda y permanente sobre el sentido de la vida: ¿Quién soy? ¿Adonde voy? ¿En qué condiciones quiero vivir? ¿Qué estoy dispuesto verdaderamente a hacer para lograrlas? son preguntas que todos debemos responder para darle una dirección querida a nuestra vida. El problema es que si no las respondemos, otros las responden por nosotros y nos imprimen su dirección con la consecuente alienación de nuestro propio ser. Y esta es la enfermedad existencial por excelencia, lamentablemente hoy tan extendida bajo forma de drogadicción, consumismo, corrupción y etnocentrismo. Las corrientes de la psicología como modelos de vida Pero las teorías psicológicas escapan del campo académico para volar hacia el hombre común necesitado de orientación. Son muchos los que toman como referencia a las corrientes psicológicas para justificar un determinado estilo de vida. Por ejemplo, están los que creen con el psicoanálisis que el vivir debería estar orientado a la liberación sin freno de todos los deseos reprimidos, de esas pulsiones autodestructivas generadoras de agresividad. Una ética de la permisividad emana de esta orientación. Una versión más constructiva puso el acento en la “sublimación” de la energía inconciente a través de las actividades artísticas y productivas administradas prudentemente por el yo. Por otro lado, muchos creyeron también con el conductismo que la clave de la vida consistía en “encajar” con las normas establecidas por el grupo social para ser recompensados con el éxito y no terminar sancionados con la exclusión: “hagamos los que los otros hacen y no tendremos problemas” parecen decir los que abogan por el buen funcionamiento de la personalidad dentro de la cultura establecida. Pero no siempre y necesariamente la norma (o antinorma) vigente contribuye al desarrollo humano. Por el contrario, por lo general lo impide con violencia abierta o encubierta. Millones de alemanes consintieron a Hitler, así como ahora millones de norteamericanos consienten a Bush. De ahí la importancia de contar con una psicología que pueda sustentar una actitud ante la vida activa, solidaria y liberadora. Por ello reconocemos en la psicología comunitaria desarrollada en Latinoamérica un importántisimo aporte a ser tenido en cuenta por la PNH. Aportes de la psicología comunitaria El enfoque comunitario de la Psicología llegó a América Latina como un paradigma que pretendía superar el carácter individualista de toda la Psicología anterior. Esta corriente ha definido a la psicología comunitaria como una ciencia que estudia las comunidades desde el punto de vista psicosocial y con el propósito de realizar acciones preventivas y de cambio social que aumenten el poder de los individuos y grupos sobre su entorno para solucionar problemas que los aquejan. La conducta deseada para un psicólogo comunitario requiere del desarrollo de la siguientes potencialidades: una desempeño de rol claramente legitimado por la población; un alto nivel de identificación y compromiso con los intereses de la misma; una actitud tolerante hacia la diversidad y la adversidad; un manejo efectivo de recursos persuasivos variados; la toma de riesgos en los cambios de los paradigmas establecidos para salir solidariamente de los problemas; y un equilibrio de paciencia y fervor, sostenido por la autoayuda y el trabajo en el equipo. Para concluir una definición breve y esencial de lo que para mi significa la PNH: "La PNH es el estudio de la experiencia de la conciencia humana en el mundo, entendida como intencionalidad orientada a superar el sufrimiento, mediante procesos integradores producidos por el dominio de la imagen y el actuar coherente en una dirección con sentido trascendente. Javier Zorrilla Eguren Solo los usuarios registrados pueden ver los links. ¡Registrate ahora, es gratis! Editado por mr paTTon: 20.11.09 a las 21:19 Razón: mayusculas corregidas y fuente agregada | ||
| La psicología del futuro tiene alta probabilidades de ramificarse hacia otras áreas del saber. Todas estas corrientes demuestran una falta de tradición. La psicología nunca tuvo una estrategia paradigmatica a seguir para resolver los problemas. Las escuelas siempre se han ignorado en forma de pacto entre profesionales. El resultado es una etapa preconvergente en donde se excluyen las escuelas rivales. Creo que hace falta sistematizar lineas de pensamiento para salir de la divergencia en la que se encuentra esta ciencia. Editado por mr paTTon: 20.11.09 a las 21:21 Razón: correccion | ||
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