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Viejo KisselMordechai dijo: 17.11.08
Originalmente publicado por santiagomza Ver mensaje
bueno mas allá de los métodos, cuál es la actitud que debe tomar una oposición política a un gobierno...acaso aprovechando la crisis económica no lo desgastaron a bush para asi perjudicar al candidato republicano? podemos discutir la forma de ahcer oposición pero creo que pegar por donde más duele en política es algo común
De "pegar donde más duele" a decir publicamente "queremos desgastar y erosionar al Gobierno dsde donde se pueda" cuanto tu mayor bandera fueron la democracia y la institucionalidad hay una gran diferencia che.

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Viejo Comfortably numb dijo: 17.11.08
Originalmente publicado por santiagomza Ver mensaje
bueno mas allá de los métodos, cuál es la actitud que debe tomar una oposición política a un gobierno...acaso aprovechando la crisis económica no lo desgastaron a bush para asi perjudicar al candidato republicano? podemos discutir la forma de ahcer oposición pero creo que pegar por donde más duele en política es algo común

Cuando uno es oposicion, la idea es proponer cosas que superen la politica oficial. Proponer, cuando el gobierno saca un proyecto, mejoras al mismo, y no como hizo la señora del oraculo, que dijo "no importa lo que cambien, yo voto no". La idea es demostrar que uno tiene mejores ideas y propuestas.




Respecto a lo que dijo el bigoton:

El tiempo nos va dando la razon a los que nos paramos en esta vereda en el quilombete agrario. A los otros, el tiempo les cago a sopapos los argumentos.


Ahora edito y dejo un texto de aliverti que referia a estos dichos del salvador de la patria, las buenas costumbres y la moral.

Aca esta el texto prometido:


Gracias, Buzzi


Sí, el primer sentido de estas líneas es un profundo agradecimiento al amigazo Eduardo Bu-zzi. Pero el fin no es ése, sino valerse de eso para llamar la atención sobre ciertas opiniones y acciones circulantes.
El presidente de la Federación Agraria produjo uno de los sinceramientos más felizmente brutales de que se tenga registro público. Dijo que “la consigna es desgastar a este Gobierno”, y no hay ninguna posibilidad de que no haya medido que lo dicho no trascendería. Lo aseveró en una reunión de productores agropecuarios con cobertura periodística. Dijo “desgastar”, dijo “erosionar”, dijo “virulencia”. ¿Por qué lo dijo? Porque sabe que tiene que aglutinar la furia de los rentistas rurales pequeños y medianos, so pena de que éstos terminen por no entender cuál fue el negocio de haberse aliado a lo peor de lo peor de la derecha campestre si es que, derrotada la dichosa Resolución 125, acabaron como pato de la boda. Lo reconoció porque, de toda otra manera, sus bases quedarían sin horizonte de lucha donde volcar su resentimiento. La Rural y Cía. ya los usaron de preservativo, los que se jodieron son ellos, el diablo nunca paga bien y entonces Buzzi sale a doblar la apuesta para conservar consenso. Sin embargo, así la razón no fuese ésa y se tratase de cualquier otra, ¿Buzzi dijo algo que no supiesen los que defendieron y se plegaron a la lucha del “campo”? ¿Qué es lo que tanto molesta de su confesión, como no sea el haber reconocido que el objetivo último de la guerra gaucha era imponer condiciones desde una alianza social de derecha? ¿Qué tiene de malo reconocerlo? ¿Que “desgastar” es asociable a “golpismo”? ¿Y qué suponían que era asociarse para defender intereses individuales y de sector contra la intervención del Estado en la economía, por muy sospechoso que fuere para qué quiere intervenir el kirchnerismo? El golpismo ya no adquiere formas militares, pero la política siempre significa vencer al otro en la administración de los conflictos. Buzzi lo verbalizó, lo despejó. Puso negro sobre blanco de qué se trata: derrotar al Gobierno porque afecta sus negocios y la negociación ya no tiene sentido porque al Gobierno no le importa. Esto último podrá estar bien o mal y puede deberse a la convicción oficialista o a que es una gestión de improvisados que resuelve qué hace sobre la marcha; pero lo cierto es que hay una parte que no oculta dónde se para y hay otra que, hasta la “confidencia” de Buzzi, decía que su batalla era por la defensa de la Patria. Y aparece Buzzi y dice no. Dice que es la defensa de ellos, que enfrente hay alguien a quien doblegar y que para someterlo es necesario ratificar el acuerdo con quienes sean, no importa la historia y el olor que desprendan. Qué horror, se espantan sus aliados y simpatizantes sectoriales, políticos y periodísticos. Con todo lo que vivió este país, hablar de “desgastar” a un gobierno constitucional. ¿Se dan cuenta ahora, y no cuando estaban en cadena nacional con un coro uniforme contra la tiranía?
La hipocresía de esa razón tiene su espejo gemelo frente al debate por la reestatización del sistema jubilatorio. El proyecto del Gobierno es o puede ser todo lo desconfiable que se quiera. Hay necesidad de caja para afrontar los vencimientos de deuda; no es un tema que figurase en agenda; lo sacaron de la noche a la mañana en forma desprolija, como casi todas las decisiones que encaran; debieron aceptar varios cambios porque los controles del destino recaudatorio más bien se parecían a un relajo. Pero nadie, con seriedad y honestidad intelectual, puede oponerse a liquidar el más bochornoso de los negociados que dejaron los ’90. Y tanto es así que algunos de los periodistas y comunicadores, de la derecha más modosita, se animaron a inquirir a referentes de la oposición acerca de si sus sospechas sobre la iniciativa oficial implican defender a las AFJP. Ninguno sabe qué contestar. Se enredan en explicaciones con principio pero sin final, arguyen que es una confiscación de ahorros y reclaman por un gran debate. O sea, la nada misma. No se animan a asumir que defienden el régimen de “capitalización” (curiosa palabra, en tanto sus adherentes no hacen más que descapitalizarse de modo progresivo), porque saben que hacerlo es política y técnicamente impresentable. El camino que les queda, en consecuencia, es aprovechar la circunstancia para reagrupar fuerzas a partir de las suspicacias que despierta el proyecto kirchnerista; y desde ahí, intentar la reactivación de lo que Buzzi admitió como meta: desgastar, erosionar. No será precisamente un periodista como el firmante quien vaya a cuestionar que detrás de cada determinación política subyace un posicionamiento ideológico, por acción u omisión. Pero si como juego de razonamiento pudiera aceptarse, con carácter denostador, que detrás de la reestatización jubilatoria hay intereses de construcción de poder que van más allá de la defensa de los fondos previsionales, ¿qué cabe decir de Alfredo De Angeli, Juan Carlos Blumberg & Asociados, el rabino Sergio Bergman y la Corriente Clasista y Combativa, entre muchos otros, sumados a la militancia activa contra el proyecto oficial? ¿Cómo es esa lógica? ¿En un caso hay ideología, en su acepción de ideologismo perverso? ¿Y en el otro hay ciudadanos intachables provenientes de las más variadas esferas, con la sola pretensión de oponerse a un saqueo del Estado?
En el mismo sentido, la marcha de los “pañuelos negros” frente a la residencia presidencial de Olivos, por parte de víctimas de delitos urbanos, cuenta también con el concurso de quienes se enfrentan a las retenciones agropecuarias y al cambio del sistema de jubilaciones. ¿Alguien le pregunta a De Angeli qué cuernos hace en una manifestación de víctimas de la inseguridad, en la que además participa como organizador? No. ¿Está mal que organice y participe? No, está perfecto: es un actor político en legítima función de desgastar a su oponente. ¿Alguien le pregunta a un rabino qué hace jugando un papel público contra la vuelta de las jubilaciones al Estado? No, y se copia la secuencia de respuesta anterior. Lo que resulta vomitivo es el cinismo de disfrazar esa tarea de opositor activo bajo el antifaz de la mera indignación como “simple ciudadano”. Lo que no se aguanta es que quieran ignorar como si tal cosa el subtexto de convocar, en la Argentina, a una marcha con pañuelos que no sean blancos. La producción de sentido que eso significa. El proyecto político que eso quiere decir.
Así que gracias, Buzzi. Un millón de infinitas gracias por contribuir a dejar bien claro desde dónde se habla y se hace, y con quiénes. Nadie ha pasado tan en limpio cuáles son las alianzas sociales que están hoy en juego en este país.

fuente: Página/12 :: El país :: Gracias, Buzzi
Viejo sucesor de simeone dijo: 17.11.08
creo que como siempre pasa en la argentina, debido a la carencia de dirigentes que representen a una sociedad por cierto muy heterogenea y variable en lo ideologico, aparecen estos lideres que sin mucha chispa diciendo dos o tres frases logran cautivar a un pueblo amante de la demagogia. en conflicto rural creo que tenia razon el campo, haciendo un analisis objetivo del tema. lo que ya me parece estupido es que tenga que salir la gente a respaldar interes privados, es decir, no era un "tema nacional", era un conflicto entre un gobierno desesperado por hacer caja que se apresuro o pifio con una decision y el sector rural, con gente de todos los bandos, desde el chacarero que vive al dia hasta el mas grande terrateniente. creo que ahi estuvo el problema: por que

creo que como siempre pasa en la argentina, debido a la carencia de dirigentes que representen a una sociedad por cierto muy heterogenea y variable en lo ideologico, aparecen estos lideres que sin mucha chispa diciendo dos o tres frases logran cautivar a un pueblo amante de la demagogia. en conflicto rural creo que tenia razon el campo, haciendo un analisis objetivo del tema. lo que ya me parece estupido es que tenga que salir la gente a respaldar interes privados, es decir, no era un "tema nacional", era un conflicto entre un gobierno desesperado por hacer caja que se apresuro o pifio con una decision y el sector rural, con gente de todos los bandos, desde el chacarero que vive al dia hasta el mas grande terrateniente. creo que ahi estuvo el problema: por que el gobierno no fue por los grandes?. creo que ese es el eje de la cuestion. este gobierno la juega de progresista, pero defiende los intereses de los grandes. y esta vez le salio mal, porque se peleo con sus amigos (los grandes) y con sus electores (los pequeños productores).
Viejo dr.evil dijo: 17.11.08
Originalmente publicado por Konnichiwa Ver mensaje
el problema es que el peronismo es una lacra y no deja gobernar a la oposicion es puro clientelismo politico lleno de ladrones,aparte de que este gobierno es ilegitimo y fraudulento ( tema valija) ,apoyo a un golpe de estado renovador de las instituciones o un derrocamiento como el del 2001 ya es hora de que venga un cambio en la argentina
MAcri es peronsita, te aviso
Viejo ROCKING dijo: 18.11.08
q buena propaganda q le haces a los macritas.. te dirian q estan chochos jajaj!!
Viejo frai dijo: 18.11.08
Originalmente publicado por santiagomza Ver mensaje
bueno mas allá de los métodos, cuál es la actitud que debe tomar una oposición política a un gobierno...acaso aprovechando la crisis económica no lo desgastaron a bush para asi perjudicar al candidato republicano? podemos discutir la forma de ahcer oposición pero creo que pegar por donde más duele en política es algo común
Bush se desgastó solo porque la crisis económica la provocó EL! No es el mismo caso que aca...

Acá la parálisis nacional la provocaron un grupo de campeches autointeresados sin ninguna verguenza de bloquear a la nación entera.

Originalmente publicado por Comfortably numb Ver mensaje
Cuando uno es oposicion, la idea es proponer cosas que superen la politica oficial. Proponer, cuando el gobierno saca un proyecto, mejoras al mismo, y no como hizo la señora del oraculo, que dijo "no importa lo que cambien, yo voto no". La idea es demostrar que uno tiene mejores ideas y propuestas.




Respecto a lo que dijo el bigoton:

El tiempo nos va dando la razon a los que nos paramos en esta vereda en el quilombete agrario. A los otros, el tiempo les cago a sopapos los argumentos.


Ahora edito y dejo un texto de aliverti que referia a estos dichos del salvador de la patria, las buenas costumbres y la moral.

Aca esta el texto prometido:


Gracias, Buzzi


Sí, el primer sentido de estas líneas es un profundo agradecimiento al amigazo Eduardo Bu-zzi. Pero el fin no es ése, sino valerse de eso para llamar la atención sobre ciertas opiniones y acciones circulantes.
El presidente de la Federación Agraria produjo uno de los sinceramientos más felizmente brutales de que se tenga registro público. Dijo que “la consigna es desgastar a este Gobierno”, y no hay ninguna posibilidad de que no haya medido que lo dicho no trascendería. Lo aseveró en una reunión de productores agropecuarios con cobertura periodística. Dijo “desgastar”, dijo “erosionar”, dijo “virulencia”. ¿Por qué lo dijo? Porque sabe que tiene que aglutinar la furia de los rentistas rurales pequeños y medianos, so pena de que éstos terminen por no entender cuál fue el negocio de haberse aliado a lo peor de lo peor de la derecha campestre si es que, derrotada la dichosa Resolución 125, acabaron como pato de la boda. Lo reconoció porque, de toda otra manera, sus bases quedarían sin horizonte de lucha donde volcar su resentimiento. La Rural y Cía. ya los usaron de preservativo, los que se jodieron son ellos, el diablo nunca paga bien y entonces Buzzi sale a doblar la apuesta para conservar consenso. Sin embargo, así la razón no fuese ésa y se tratase de cualquier otra, ¿Buzzi dijo algo que no supiesen los que defendieron y se plegaron a la lucha del “campo”? ¿Qué es lo que tanto molesta de su confesión, como no sea el haber reconocido que el objetivo último de la guerra gaucha era imponer condiciones desde una alianza social de derecha? ¿Qué tiene de malo reconocerlo? ¿Que “desgastar” es asociable a “golpismo”? ¿Y qué suponían que era asociarse para defender intereses individuales y de sector contra la intervención del Estado en la economía, por muy sospechoso que fuere para qué quiere intervenir el kirchnerismo? El golpismo ya no adquiere formas militares, pero la política siempre significa vencer al otro en la administración de los conflictos. Buzzi lo verbalizó, lo despejó. Puso negro sobre blanco de qué se trata: derrotar al Gobierno porque afecta sus negocios y la negociación ya no tiene sentido porque al Gobierno no le importa. Esto último podrá estar bien o mal y puede deberse a la convicción oficialista o a que es una gestión de improvisados que resuelve qué hace sobre la marcha; pero lo cierto es que hay una parte que no oculta dónde se para y hay otra que, hasta la “confidencia” de Buzzi, decía que su batalla era por la defensa de la Patria. Y aparece Buzzi y dice no. Dice que es la defensa de ellos, que enfrente hay alguien a quien doblegar y que para someterlo es necesario ratificar el acuerdo con quienes sean, no importa la historia y el olor que desprendan. Qué horror, se espantan sus aliados y simpatizantes sectoriales, políticos y periodísticos. Con todo lo que vivió este país, hablar de “desgastar” a un gobierno constitucional. ¿Se dan cuenta ahora, y no cuando estaban en cadena nacional con un coro uniforme contra la tiranía?
La hipocresía de esa razón tiene su espejo gemelo frente al debate por la reestatización del sistema jubilatorio. El proyecto del Gobierno es o puede ser todo lo desconfiable que se quiera. Hay necesidad de caja para afrontar los vencimientos de deuda; no es un tema que figurase en agenda; lo sacaron de la noche a la mañana en forma desprolija, como casi todas las decisiones que encaran; debieron aceptar varios cambios porque los controles del destino recaudatorio más bien se parecían a un relajo. Pero nadie, con seriedad y honestidad intelectual, puede oponerse a liquidar el más bochornoso de los negociados que dejaron los ’90. Y tanto es así que algunos de los periodistas y comunicadores, de la derecha más modosita, se animaron a inquirir a referentes de la oposición acerca de si sus sospechas sobre la iniciativa oficial implican defender a las AFJP. Ninguno sabe qué contestar. Se enredan en explicaciones con principio pero sin final, arguyen que es una confiscación de ahorros y reclaman por un gran debate. O sea, la nada misma. No se animan a asumir que defienden el régimen de “capitalización” (curiosa palabra, en tanto sus adherentes no hacen más que descapitalizarse de modo progresivo), porque saben que hacerlo es política y técnicamente impresentable. El camino que les queda, en consecuencia, es aprovechar la circunstancia para reagrupar fuerzas a partir de las suspicacias que despierta el proyecto kirchnerista; y desde ahí, intentar la reactivación de lo que Buzzi admitió como meta: desgastar, erosionar. No será precisamente un periodista como el firmante quien vaya a cuestionar que detrás de cada determinación política subyace un posicionamiento ideológico, por acción u omisión. Pero si como juego de razonamiento pudiera aceptarse, con carácter denostador, que detrás de la reestatización jubilatoria hay intereses de construcción de poder que van más allá de la defensa de los fondos previsionales, ¿qué cabe decir de Alfredo De Angeli, Juan Carlos Blumberg & Asociados, el rabino Sergio Bergman y la Corriente Clasista y Combativa, entre muchos otros, sumados a la militancia activa contra el proyecto oficial? ¿Cómo es esa lógica? ¿En un caso hay ideología, en su acepción de ideologismo perverso? ¿Y en el otro hay ciudadanos intachables provenientes de las más variadas esferas, con la sola pretensión de oponerse a un saqueo del Estado?
En el mismo sentido, la marcha de los “pañuelos negros” frente a la residencia presidencial de Olivos, por parte de víctimas de delitos urbanos, cuenta también con el concurso de quienes se enfrentan a las retenciones agropecuarias y al cambio del sistema de jubilaciones. ¿Alguien le pregunta a De Angeli qué cuernos hace en una manifestación de víctimas de la inseguridad, en la que además participa como organizador? No. ¿Está mal que organice y participe? No, está perfecto: es un actor político en legítima función de desgastar a su oponente. ¿Alguien le pregunta a un rabino qué hace jugando un papel público contra la vuelta de las jubilaciones al Estado? No, y se copia la secuencia de respuesta anterior. Lo que resulta vomitivo es el cinismo de disfrazar esa tarea de opositor activo bajo el antifaz de la mera indignación como “simple ciudadano”. Lo que no se aguanta es que quieran ignorar como si tal cosa el subtexto de convocar, en la Argentina, a una marcha con pañuelos que no sean blancos. La producción de sentido que eso significa. El proyecto político que eso quiere decir.
Así que gracias, Buzzi. Un millón de infinitas gracias por contribuir a dejar bien claro desde dónde se habla y se hace, y con quiénes. Nadie ha pasado tan en limpio cuáles son las alianzas sociales que están hoy en juego en este país.

fuente: Página/12 :: El país :: Gracias, Buzzi
Muy bueno el texto que dejaste, estoy especialmente de acuerdo cuando dejan en evidencia lo REACCIONARIOS que son estos campeches de cuarta que salieron a paralizar el país.

Y por supuesto que el tiempo nos da la razón. Lo malo es que no tendria que ser así. La circunstancia era muy obvia, pero bueno "si es peronista seguro es malo". Si Carrió o Macri hacian EXACTAMENTE lo mismo nadie decía nada.

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creo que como siempre pasa en la argentina, debido a la carencia de dirigentes que representen a una sociedad por cierto muy heterogenea y variable en lo ideologico, aparecen estos lideres que sin mucha chispa diciendo dos o tres frases logran cautivar a un pueblo amante de la demagogia. en conflicto rural creo que tenia razon el campo, haciendo un analisis objetivo del tema. lo que ya me parece estupido es que tenga que salir la gente a respaldar interes privados, es decir, no era un "tema nacional", era un conflicto entre un gobierno desesperado por hacer caja que se apresuro o pifio con una decision y el sector rural, con gente de todos los bandos, desde el chacarero que vive al dia hasta el mas grande terrateniente. creo que ahi estuvo el problema: por que

creo que como siempre pasa en la argentina, debido a la carencia de dirigentes que representen a una sociedad por cierto muy heterogenea y variable en lo ideologico, aparecen estos lideres que sin mucha chispa diciendo dos o tres frases logran cautivar a un pueblo amante de la demagogia. en conflicto rural creo que tenia razon el campo, haciendo un analisis objetivo del tema. lo que ya me parece estupido es que tenga que salir la gente a respaldar interes privados, es decir, no era un "tema nacional", era un conflicto entre un gobierno desesperado por hacer caja que se apresuro o pifio con una decision y el sector rural, con gente de todos los bandos, desde el chacarero que vive al dia hasta el mas grande terrateniente. creo que ahi estuvo el problema: por que el gobierno no fue por los grandes?. creo que ese es el eje de la cuestion. este gobierno la juega de progresista, pero defiende los intereses de los grandes. y esta vez le salio mal, porque se peleo con sus amigos (los grandes) y con sus electores (los pequeños productores).
Chabón ¿Vos viste la crisis que se le vino encima al mundo? ¿Vistee la crisis alimentaria y energetica que asolaba al mundo YA ANTES de la crisis financiera?

Yo no puedo creer como AUN hoy la gente ignora las variables sistémicas internacionales. Sencillamente no lo puedo creer.

El gobierno no le "pifió" con la decisión, peor aún FALLÓ en implementar la primera de una seguidilla de buenas políticas despues de unos 4 años de inactividad casi absoluta.

El plan no iba contra los pequeños, andá a mirar la resolución y fijate. Al pueblo SE LE MINTIÓ DESCARADAMENTE!!!!

Bueno hoy pagan los platos rotos de su estupidez. Los usaron como historicamente usaron a la izquierda argentina. Lo raro es que un tipo de la izquierda peronista actue como un reaccionario comparable solo con un Baxter.

Originalmente publicado por Konnichiwa Ver mensaje
el problema es que el peronismo es una lacra y no deja gobernar a la oposicion es puro clientelismo politico lleno de ladrones,aparte de que este gobierno es ilegitimo y fraudulento ( tema valija) ,apoyo a un golpe de estado renovador de las instituciones o un derrocamiento como el del 2001 ya es hora de que venga un cambio en la argentina
Como sos bastante troll no tomo muy enserio tus palabras. Que la oposición sea un conjunto de lideres personalistas impresentables e irreconciliables entre si es problema de la oposición. NO DEL PERONISMO!!!!!

Originalmente publicado por dr.evil Ver mensaje
MAcri es peronsita, te aviso
Macri es PRO-BETA.

Saludos...
Viejo alfredo! dijo: 18.11.08
Nah, esto ya es demasiado. Estoy totalmente ne contra del gobierno actual, pero poner palos en la rueda a todo el país no me parece algo muy inteligente; bha, me parece una terrible hijoeputes.
Viejo hugoz dijo: 19.11.08
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ya es hora de que venga un cambio en la argentina
el cambio es supuestamente con macri?

por que lo único que veo que hace es pavimentar calles y arreglar veredas ! eso se llama cambio jajaj!
Viejo JRCBINTER dijo: 19.11.08
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el cambio es supuestamente con macri?

por que lo único que veo que hace es pavimentar calles y arreglar veredas ! eso se llama cambio jajaj!
Aun hay gente que se deja engañar o comprar con bosal de comida, todo es posible.
Viejo Cristiang10 dijo: 21.11.08
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Cuando uno es oposicion, la idea es proponer cosas que superen la politica oficial. Proponer, cuando el gobierno saca un proyecto, mejoras al mismo, y no como hizo la señora del oraculo, que dijo "no importa lo que cambien, yo voto no". La idea es demostrar que uno tiene mejores ideas y propuestas.




Respecto a lo que dijo el bigoton:

El tiempo nos va dando la razon a los que nos paramos en esta vereda en el quilombete agrario. A los otros, el tiempo les cago a sopapos los argumentos.


Ahora edito y dejo un texto de aliverti que referia a estos dichos del salvador de la patria, las buenas costumbres y la moral.

Aca esta el texto prometido:


Gracias, Buzzi


Sí, el primer sentido de estas líneas es un profundo agradecimiento al amigazo Eduardo Bu-zzi. Pero el fin no es ése, sino valerse de eso para llamar la atención sobre ciertas opiniones y acciones circulantes.
El presidente de la Federación Agraria produjo uno de los sinceramientos más felizmente brutales de que se tenga registro público. Dijo que “la consigna es desgastar a este Gobierno”, y no hay ninguna posibilidad de que no haya medido que lo dicho no trascendería. Lo aseveró en una reunión de productores agropecuarios con cobertura periodística. Dijo “desgastar”, dijo “erosionar”, dijo “virulencia”. ¿Por qué lo dijo? Porque sabe que tiene que aglutinar la furia de los rentistas rurales pequeños y medianos, so pena de que éstos terminen por no entender cuál fue el negocio de haberse aliado a lo peor de lo peor de la derecha campestre si es que, derrotada la dichosa Resolución 125, acabaron como pato de la boda. Lo reconoció porque, de toda otra manera, sus bases quedarían sin horizonte de lucha donde volcar su resentimiento. La Rural y Cía. ya los usaron de preservativo, los que se jodieron son ellos, el diablo nunca paga bien y entonces Buzzi sale a doblar la apuesta para conservar consenso. Sin embargo, así la razón no fuese ésa y se tratase de cualquier otra, ¿Buzzi dijo algo que no supiesen los que defendieron y se plegaron a la lucha del “campo”? ¿Qué es lo que tanto molesta de su confesión, como no sea el haber reconocido que el objetivo último de la guerra gaucha era imponer condiciones desde una alianza social de derecha? ¿Qué tiene de malo reconocerlo? ¿Que “desgastar” es asociable a “golpismo”? ¿Y qué suponían que era asociarse para defender intereses individuales y de sector contra la intervención del Estado en la economía, por muy sospechoso que fuere para qué quiere intervenir el kirchnerismo? El golpismo ya no adquiere formas militares, pero la política siempre significa vencer al otro en la administración de los conflictos. Buzzi lo verbalizó, lo despejó. Puso negro sobre blanco de qué se trata: derrotar al Gobierno porque afecta sus negocios y la negociación ya no tiene sentido porque al Gobierno no le importa. Esto último podrá estar bien o mal y puede deberse a la convicción oficialista o a que es una gestión de improvisados que resuelve qué hace sobre la marcha; pero lo cierto es que hay una parte que no oculta dónde se para y hay otra que, hasta la “confidencia” de Buzzi, decía que su batalla era por la defensa de la Patria. Y aparece Buzzi y dice no. Dice que es la defensa de ellos, que enfrente hay alguien a quien doblegar y que para someterlo es necesario ratificar el acuerdo con quienes sean, no importa la historia y el olor que desprendan. Qué horror, se espantan sus aliados y simpatizantes sectoriales, políticos y periodísticos. Con todo lo que vivió este país, hablar de “desgastar” a un gobierno constitucional. ¿Se dan cuenta ahora, y no cuando estaban en cadena nacional con un coro uniforme contra la tiranía?
La hipocresía de esa razón tiene su espejo gemelo frente al debate por la reestatización del sistema jubilatorio. El proyecto del Gobierno es o puede ser todo lo desconfiable que se quiera. Hay necesidad de caja para afrontar los vencimientos de deuda; no es un tema que figurase en agenda; lo sacaron de la noche a la mañana en forma desprolija, como casi todas las decisiones que encaran; debieron aceptar varios cambios porque los controles del destino recaudatorio más bien se parecían a un relajo. Pero nadie, con seriedad y honestidad intelectual, puede oponerse a liquidar el más bochornoso de los negociados que dejaron los ’90. Y tanto es así que algunos de los periodistas y comunicadores, de la derecha más modosita, se animaron a inquirir a referentes de la oposición acerca de si sus sospechas sobre la iniciativa oficial implican defender a las AFJP. Ninguno sabe qué contestar. Se enredan en explicaciones con principio pero sin final, arguyen que es una confiscación de ahorros y reclaman por un gran debate. O sea, la nada misma. No se animan a asumir que defienden el régimen de “capitalización” (curiosa palabra, en tanto sus adherentes no hacen más que descapitalizarse de modo progresivo), porque saben que hacerlo es política y técnicamente impresentable. El camino que les queda, en consecuencia, es aprovechar la circunstancia para reagrupar fuerzas a partir de las suspicacias que despierta el proyecto kirchnerista; y desde ahí, intentar la reactivación de lo que Buzzi admitió como meta: desgastar, erosionar. No será precisamente un periodista como el firmante quien vaya a cuestionar que detrás de cada determinación política subyace un posicionamiento ideológico, por acción u omisión. Pero si como juego de razonamiento pudiera aceptarse, con carácter denostador, que detrás de la reestatización jubilatoria hay intereses de construcción de poder que van más allá de la defensa de los fondos previsionales, ¿qué cabe decir de Alfredo De Angeli, Juan Carlos Blumberg & Asociados, el rabino Sergio Bergman y la Corriente Clasista y Combativa, entre muchos otros, sumados a la militancia activa contra el proyecto oficial? ¿Cómo es esa lógica? ¿En un caso hay ideología, en su acepción de ideologismo perverso? ¿Y en el otro hay ciudadanos intachables provenientes de las más variadas esferas, con la sola pretensión de oponerse a un saqueo del Estado?
En el mismo sentido, la marcha de los “pañuelos negros” frente a la residencia presidencial de Olivos, por parte de víctimas de delitos urbanos, cuenta también con el concurso de quienes se enfrentan a las retenciones agropecuarias y al cambio del sistema de jubilaciones. ¿Alguien le pregunta a De Angeli qué cuernos hace en una manifestación de víctimas de la inseguridad, en la que además participa como organizador? No. ¿Está mal que organice y participe? No, está perfecto: es un actor político en legítima función de desgastar a su oponente. ¿Alguien le pregunta a un rabino qué hace jugando un papel público contra la vuelta de las jubilaciones al Estado? No, y se copia la secuencia de respuesta anterior. Lo que resulta vomitivo es el cinismo de disfrazar esa tarea de opositor activo bajo el antifaz de la mera indignación como “simple ciudadano”. Lo que no se aguanta es que quieran ignorar como si tal cosa el subtexto de convocar, en la Argentina, a una marcha con pañuelos que no sean blancos. La producción de sentido que eso significa. El proyecto político que eso quiere decir.
Así que gracias, Buzzi. Un millón de infinitas gracias por contribuir a dejar bien claro desde dónde se habla y se hace, y con quiénes. Nadie ha pasado tan en limpio cuáles son las alianzas sociales que están hoy en juego en este país.

fuente: Página/12 :: El país :: Gracias, Buzzi

Primero que el texto que pones es de un diario pago por este Gobierno
Y vos de que vereda te paraste en el "quilombete".
En la vidriera de los mensajes autoritarios de Nestor Kirchner
En el impresentable vocero Luis D´Elia que incitava a la minoria que apoyo a los K en el conflicto a armarse para supuestamente "defender a la nacion"
A la demostracion de lo poca democratica que es Cristina Kirchner, que solo mando el proyecto al Congreso cuando e pais se le paralizo en protestas, en la mayoria de las provincias y en las grandes ciudades .


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