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Viejo donelectron dijo: 09.07.06
EL OPERATIVO CÓNDOR. 28 DE SEPTIEMBRE DE 1966:


A las seis de la mañana del miércoles 28 de septiembre de 1966, 18 jóvenes argentinos, entre los que había una mujer, tomaron el control del vuelo 648 de Aerolíneas Argentinas que la noche antes había despegado del aeroparque Jorge Newberry hacia Río Gallegos. Fue el inicio del Operativo Cóndor.
Dardo Cabo, “Lito”, de 25 años, periodista y afiliado a la Unión Obrera Metalúrgica, era el jefe del comando. Lo secundaba Alejandro Giovenco, de 21 años, “El Chicato”. Ambos entraron con pistolas a la cabina y le ordenaron al comandante del Douglas DC-4, Ernesto Fernández García, que cambiara el derrotero.
«Ponga rumbo uno-cero-cinco», dijo Cabo.
El piloto obedeció y enfiló la nave, con 35 pasajeros a bordo, rumbo a las Malvinas.
La periodista y dramaturga María Cristina Verrier, de 27 años, era la tercera al mando del grupo. Su padre, César Verrier, había sido juez de la Suprema Corte de Justicia y funcionario del gobierno de Arturo Frondizi (1958-1961).

Los otros integrantes del Comando Cóndor eran: Andrés Castillo, de 23 años; Ricardo Ahe, de 20 años de edad, empleado; Norberto Karasiewicz, 20 años, metalúrgico; Aldo Omar Ramírez, 18 años, estudiante; Juan Carlos Bovo, 21 años, metalúrgico; Pedro Tursi, 29 años, empleado; Ramón Sánchez, 20 años, obrero; Juan Carlos Rodríguez, 31 años, empleado; Luis Caprara, 20 años, estudiante; Edelmiro Jesús Ramón Navarro, 27 años, empleado; Fernando José Aguirre, 20 años, empleado; Fernando Lisardo, 20 años, empleado; Pedro Bernardini, 28 años, metalúrgico; Edgardo Salcedo, 24 años, estudiante; y Víctor Chazarreta, 32 años, metalúrgico. La edad promedio del grupo era de 22 años. Todos eran peronistas.

Hacía tres meses que el general Juan Carlos Onganía estaba en el poder en nombre de una autodenominada «revolución argentina». Noventa días antes, un pelotón de la Guardia de Infantería de la Policía Federal había desalojado de la Casa Rosada al presidente Arturo Umberto Íllia. Dos periodistas habían aportado su intelecto para desplazar a Íllia e instaurar a Onganía: Jacobo Timerman, desde la revista Confirmado, y Mariano Grondona, en Primera Plana. El primero hoy está considerado casi como «un héroe del cuarto poder»; el segundo, es un dudoso neodemócrata televisivo.

Veinte soldados constituían la fuerza militar del Reino Unido en Malvinas. Se cree que muchos de ellos eran mercenarios belgas que combatieron el ex Congo en los primeros años de la década del 60. También había una Fuerza de Defensores Voluntarios. Seis ex comandos ingleses que participaron de la Segunda Guerra Mundial entrenaban una o dos veces por año a los voluntarios. En el arsenal local, cada uno de los milicianos poseía su fusil, la provisión de municiones y el equipo militar; algunos guardaban el arma en la propia casa. Sir Cosmo Dugal Patrick Thomas Haskard era el gobernador de la isla, pero ese 28 de septiembre de 1966 no se encontraba en el archipiélago.
Lo suplantaba el vicegobernador.
Puerto Stanley carecía de pista de aterrizaje.

Aquel día, el radioaficionado Anthony Hardy fue el primero en divulgar una noticia que conmovió a millones de argentinos: un avión Douglas DC-4 había descendido a las 8:42 en la embarrada pista de carreras cuadreras, de 800 metros. Su emisión se captó en Trelew, Punta Arenas y Río Gallegos.
Y de esas ciudades se retransmitió a Buenos Aires. Habían transcurrido 133 años desde la última presencia oficial argentina en las Islas Malvinas.
Los muchachos descendieron del avión y desplegaron siete banderas argentinas. El Operativo Cóndor tenía previsto tomar la residencia del gobernador británico y ocupar el arsenal de la isla, mientras se divulgaba una proclama radial que debería ser escuchada en Argentina.
El objetivo no se pudo cumplir porque el avión, de 35 mil kilos, se enterró en la pista de carreras y quedó muy alejado de la casa de sir Cosmo Haskard. La nave, además, fue rodeada por varias camionetas y más de cien isleños, entre soldados, milicianos de la Fuerza de Defensa y nativos armados.
Bajo la persistente lluvia y encandilados por potentes reflectores, los comandos bautizaron el lugar comoAeropuerto Antonio Rivero. El sacerdote católico de la isla, Rodolfo Roel, intermedió para que los restantes pasajeros -entre los que se encontraba Héctor Ricardo García, director del diario Crónica y de la revista Así- se alojaran en casas de kelpers, mientras los «cóndores» permanecían en el avión.
Al anochecer, Dardo Cabo le solicitó al padre Roel que celebrara una misa en la nave y después los 18 jóvenes cantaron el Himno Nacional.
Al día siguiente, luego de formarse frente a un mástil con una bandera argentina y entonar nuevamente el himno, el grupo entregó las armas al comandante Fernández García, única autoridad que reconocieron. Los muchachos fueron detenidos bajo una fuerte custodia inglesa durante 48 horas en la parroquia católica.

El sábado a mediodía, el buque argentino Bahía Buen Suceso embarcó a los 18 comandos, la tripulación del avión y los pasajeros rumbo al sur argentino, adonde llegaron el lunes de madrugada.

Los jóvenes peronistas fueron detenidos en las jefaturas de la Policía Federal de Ushuaia y Río Grande, en el territorio nacional de Tierra del Fuego.
Quince de ellos fueron dejados en libertad luego de nueve meses de prisión. Dardo Cabo, Alejandro Giovenco y Juan Carlos Rodríguez permanecieron tres años en prisión debido a sus antecedentes político-policiales como militantes de la Juventud Peronista.
María Cristina Verrier, hija de un juez, y Dardo Cabo, hijo de un famoso dirigente gremial, se casaron en la cárcel.

El 22 de noviembre de 1966, los integrantes del comando fueron enjuiciados en Bahía Blanca. Como el secuestro de aviones aún no estaba penalizado en Argentina, los cargos de la fiscalía fueron «privación de la libertad», «tenencia de armas de guerra», «delitos que comprometen la paz y la dignidad de la Nación», «asociación ilícita», «intimidación pública», «robo calificado en despoblado» y «piratería».
Así trató la dictadura militar del general Onganía al grupo de jóvenes patriotas, a quienes definió como «facciosos».
Casi cuatro décadas después, ningún libro de historia o manual escolar recuerda la gesta

17 Comentarios | Registrate y participá

Viejo Burn dijo: 10.07.06
Que increible eh!. yo a los 18 jugaba al family game todabia y no tenia la menor idea de lo que pasaba afuera... A mi me parece que a toda la generacion pensante y con voluntad de cambiar las cosas la fueron eliminando en las dictaduras, y asi dejaron un pueblo sumiso y sin conciencia...
Viejo Ferch dijo: 10.07.06
Originalmente publicado por donelectron
EL OPERATIVO CÓNDOR. 28 DE SEPTIEMBRE DE 1966:


A las seis de la mañana del miércoles 28 de septiembre de 1966, 18 jóvenes argentinos, entre los que había una mujer, tomaron el control del vuelo 648 de Aerolíneas Argentinas que la noche antes había despegado del aeroparque Jorge Newberry hacia Río Gallegos. Fue el inicio del Operativo Cóndor.
Dardo Cabo, “Lito”, de 25 años, periodista y afiliado a la Unión Obrera Metalúrgica, era el jefe del comando. Lo secundaba Alejandro Giovenco, de 21 años, “El Chicato”. Ambos entraron con pistolas a la cabina y le ordenaron al comandante del Douglas DC-4, Ernesto Fernández García, que cambiara el derrotero.
«Ponga rumbo uno-cero-cinco», dijo Cabo.
El piloto obedeció y enfiló la nave, con 35 pasajeros a bordo, rumbo a las Malvinas.
La periodista y dramaturga María Cristina Verrier, de 27 años, era la tercera al mando del grupo. Su padre, César Verrier, había sido juez de la Suprema Corte de Justicia y funcionario del gobierno de Arturo Frondizi (1958-1961).

Los otros integrantes del Comando Cóndor eran: Andrés Castillo, de 23 años; Ricardo Ahe, de 20 años de edad, empleado; Norberto Karasiewicz, 20 años, metalúrgico; Aldo Omar Ramírez, 18 años, estudiante; Juan Carlos Bovo, 21 años, metalúrgico; Pedro Tursi, 29 años, empleado; Ramón Sánchez, 20 años, obrero; Juan Carlos Rodríguez, 31 años, empleado; Luis Caprara, 20 años, estudiante; Edelmiro Jesús Ramón Navarro, 27 años, empleado; Fernando José Aguirre, 20 años, empleado; Fernando Lisardo, 20 años, empleado; Pedro Bernardini, 28 años, metalúrgico; Edgardo Salcedo, 24 años, estudiante; y Víctor Chazarreta, 32 años, metalúrgico. La edad promedio del grupo era de 22 años. Todos eran peronistas.

Hacía tres meses que el general Juan Carlos Onganía estaba en el poder en nombre de una autodenominada «revolución argentina». Noventa días antes, un pelotón de la Guardia de Infantería de la Policía Federal había desalojado de la Casa Rosada al presidente Arturo Umberto Íllia. Dos periodistas habían aportado su intelecto para desplazar a Íllia e instaurar a Onganía: Jacobo Timerman, desde la revista Confirmado, y Mariano Grondona, en Primera Plana. El primero hoy está considerado casi como «un héroe del cuarto poder»; el segundo, es un dudoso neodemócrata televisivo.

Veinte soldados constituían la fuerza militar del Reino Unido en Malvinas. Se cree que muchos de ellos eran mercenarios belgas que combatieron el ex Congo en los primeros años de la década del 60. También había una Fuerza de Defensores Voluntarios. Seis ex comandos ingleses que participaron de la Segunda Guerra Mundial entrenaban una o dos veces por año a los voluntarios. En el arsenal local, cada uno de los milicianos poseía su fusil, la provisión de municiones y el equipo militar; algunos guardaban el arma en la propia casa. Sir Cosmo Dugal Patrick Thomas Haskard era el gobernador de la isla, pero ese 28 de septiembre de 1966 no se encontraba en el archipiélago.
Lo suplantaba el vicegobernador.
Puerto Stanley carecía de pista de aterrizaje.

Aquel día, el radioaficionado Anthony Hardy fue el primero en divulgar una noticia que conmovió a millones de argentinos: un avión Douglas DC-4 había descendido a las 8:42 en la embarrada pista de carreras cuadreras, de 800 metros. Su emisión se captó en Trelew, Punta Arenas y Río Gallegos.
Y de esas ciudades se retransmitió a Buenos Aires. Habían transcurrido 133 años desde la última presencia oficial argentina en las Islas Malvinas.
Los muchachos descendieron del avión y desplegaron siete banderas argentinas. El Operativo Cóndor tenía previsto tomar la residencia del gobernador británico y ocupar el arsenal de la isla, mientras se divulgaba una proclama radial que debería ser escuchada en Argentina.
El objetivo no se pudo cumplir porque el avión, de 35 mil kilos, se enterró en la pista de carreras y quedó muy alejado de la casa de sir Cosmo Haskard. La nave, además, fue rodeada por varias camionetas y más de cien isleños, entre soldados, milicianos de la Fuerza de Defensa y nativos armados.
Bajo la persistente lluvia y encandilados por potentes reflectores, los comandos bautizaron el lugar comoAeropuerto Antonio Rivero. El sacerdote católico de la isla, Rodolfo Roel, intermedió para que los restantes pasajeros -entre los que se encontraba Héctor Ricardo García, director del diario Crónica y de la revista Así- se alojaran en casas de kelpers, mientras los «cóndores» permanecían en el avión.
Al anochecer, Dardo Cabo le solicitó al padre Roel que celebrara una misa en la nave y después los 18 jóvenes cantaron el Himno Nacional.
Al día siguiente, luego de formarse frente a un mástil con una bandera argentina y entonar nuevamente el himno, el grupo entregó las armas al comandante Fernández García, única autoridad que reconocieron. Los muchachos fueron detenidos bajo una fuerte custodia inglesa durante 48 horas en la parroquia católica.

El sábado a mediodía, el buque argentino Bahía Buen Suceso embarcó a los 18 comandos, la tripulación del avión y los pasajeros rumbo al sur argentino, adonde llegaron el lunes de madrugada.

Los jóvenes peronistas fueron detenidos en las jefaturas de la Policía Federal de Ushuaia y Río Grande, en el territorio nacional de Tierra del Fuego.
Quince de ellos fueron dejados en libertad luego de nueve meses de prisión. Dardo Cabo, Alejandro Giovenco y Juan Carlos Rodríguez permanecieron tres años en prisión debido a sus antecedentes político-policiales como militantes de la Juventud Peronista.
María Cristina Verrier, hija de un juez, y Dardo Cabo, hijo de un famoso dirigente gremial, se casaron en la cárcel.

El 22 de noviembre de 1966, los integrantes del comando fueron enjuiciados en Bahía Blanca. Como el secuestro de aviones aún no estaba penalizado en Argentina, los cargos de la fiscalía fueron «privación de la libertad», «tenencia de armas de guerra», «delitos que comprometen la paz y la dignidad de la Nación», «asociación ilícita», «intimidación pública», «robo calificado en despoblado» y «piratería».
Así trató la dictadura militar del general Onganía al grupo de jóvenes patriotas, a quienes definió como «facciosos».
Casi cuatro décadas después, ningún libro de historia o manual escolar recuerda la gesta
Muy patriota todo... pero un grupo de veinte zurdos no puede ocupar un territorio como las islas malvinas y provocar una guerra entre argentina y una de las potencias mundiales porque asi lo crean conveniente.
¿Y que tienen que ver los pasajeros? podrían haber sido acribillados por los de la isla tranquilamente.
Viejo donelectron dijo: 10.07.06
Originalmente publicado por Ferch
Muy patriota todo... pero un grupo de veinte zurdos no puede ocupar un territorio como las islas malvinas y provocar una guerra entre argentina y una de las potencias mundiales porque asi lo crean conveniente.
¿Y que tienen que ver los pasajeros? podrían haber sido acribillados por los de la isla tranquilamente.
provocar una guerra???

Ellos bajaron del avion quedandose a un costado, no había peligro para los pasajeros.

Salu2

PD: de donde sacaste que eran zurdos? eran peronistas y punto.
Viejo Ojota dijo: 11.07.06
Originalmente publicado por donelectron
Así trató la dictadura militar del general Onganía al grupo de jóvenes patriotas, a quienes definió como «facciosos».
No se podía esperar menos de un miliquito bruto, que cagó a palos a la gente de las universidades porque ahí se pensaba demasiado, y derrocó a uno de los presidentes mas honestos que tuvimos
Viejo donelectron dijo: 11.07.06
Originalmente publicado por Ojota
No se podía esperar menos de un miliquito bruto, que cagó a palos a la gente de las universidades porque ahí se pensaba demasiado, y derrocó a uno de los presidentes mas honestos que tuvimos
No puedo recordar quien fue de ese gobierno que le preguntaron por qué los subversivos eran jovenes. Y dijo que porque a esa edad se va a la universidad y se produce un "exceso de pensamiento"...

Salu2
Viejo Burn dijo: 11.07.06
Originalmente publicado por donelectron
No puedo recordar quien fue de ese gobierno que le preguntaron por qué los subversivos eran jovenes. Y dijo que porque a esa edad se va a la universidad y se produce un "exceso de pensamiento"...

Salu2
Dios, yo lo vi en la tele tambien!! busque la cita pero no la encontre, fue tal cual

Periodista: "Y porque cree que el terrorismo se da mas entre los 20 y 28 años?"
"Y porque a esa edad generalmente estan estudiando y se produce un exeso de pensamiento"

INCREIBLE!
Viejo Pilago dijo: 11.07.06
tengo una sola palabra, y esa es inconciencia...

el que el modus propio de esos jovenes haya sido patriotismo, bien, barbaro, los felicito y espero creer que asi fue... ahora... por que inconciencia? bien, a todos nos gustan los heroes, mas aun si muestran el orgullo de ser argentinos en la frente, el hecho es que comprometieron la paz, mas alla de que despues iba a ser un asunto indiscutido por un borracho, comprometieron vidas civiles e inocentes.

el hecho de que hayan hecho eso, me parece poetico y excelente... una lastima que no hayan logrado el cometido a pie de letra... pero aun asi es un acto inconciente... que no repudio ni condeno... pero de nada sirven los heroes muertos... solo para reflejar un recordatorio de que se puede... hoy por hoy, cuando muchos queramos y podamos, no hacemos nada, obviamente me incluyo...
Viejo donelectron dijo: 28.09.06
arriba!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Hoy se cumplen 40 años de la gesta!!!!!

Editado por donelectron: 28.09.06 a las 11:39 Razón: DoblePost Unido
Viejo .Juanete dijo: 28.09.06
Originalmente publicado por Pilago
tengo una sola palabra, y esa es inconciencia...

el que el modus propio de esos jovenes haya sido patriotismo, bien, barbaro, los felicito y espero creer que asi fue... ahora... por que inconciencia? bien, a todos nos gustan los heroes, mas aun si muestran el orgullo de ser argentinos en la frente, el hecho es que comprometieron la paz, mas alla de que despues iba a ser un asunto indiscutido por un borracho, comprometieron vidas civiles e inocentes.

el hecho de que hayan hecho eso, me parece poetico y excelente... una lastima que no hayan logrado el cometido a pie de letra... pero aun asi es un acto inconciente... que no repudio ni condeno... pero de nada sirven los heroes muertos... solo para reflejar un recordatorio de que se puede... hoy por hoy, cuando muchos queramos y podamos, no hacemos nada, obviamente me incluyo...
tenes toda la razon la idea era exelente pero pusieron en gran riesgo la paz de la nacion y la vida de gente inocente.
reconosco q fue un acto patriotico,pero estan bien juzgados.

un profesor mio d la secundaria me habia comentado esta historia o algo asi

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