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Viejo Toobs dijo: 18.11.06
Originalmente publicado por ***American Woman*** Ver mensaje
en realidad tocar todos podemos tocar todos (siempre q tengamos manos) pero de ahí a que suenen y hagan música es otra cosa


yo toco piano ^^

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Viejo ►SicSoldier dijo: 18.11.06
Thread.en.proceso.de.borrado.desde.febrero.de.2006 ...




Yo.toco.la.viola....
Viejo Manuko dijo: 18.11.06
Originalmente publicado por ***American Woman*** Ver mensaje
en realidad tocar todos podemos tocar pero de ahí a que suenen y hagan música es otra cosa

Yo no se como haces vos para tocar y que salga musica...
Viejo viriannadusklight dijo: 18.11.06
Yo tocaba el piano, una vez intentaron enseñarme a tocar la gaita asturiana... en fin, besos
Viejo ***American Woman*** dijo: 18.11.06
Manuko, toco pero sale otra cosa a veces XD basta! no puedo degenerar el thread

alguien que sepa tocar la armónica y me enseñeee!!!
Viejo Aetia dijo: 18.11.06
piano desde chiqitita
Viejo Toobs dijo: 19.11.06
Originalmente publicado por Aetia Ver mensaje
piano desde chiqitita
Pasame partituras che... tenes alguna?
Viejo Lelu 07´ dijo: 19.11.06
Piano (aunq hace bastante q no toco)

Y bateria (ohh yeahh! )

Viejo Super Pijitus dijo: 19.11.06
Yo tocaba (o martillaba) el piano. Nos mandaron a mi hermano y a mi a aprender piano desde los 5 a los 14 años. Una tragedia. Realmente la música no era para nosotros... ¡y encima la profesora que teníamos! Era una King Kong doble ancho, soltera, siempre con los ruleros puestos, con un ego casi tan grande como ella. Por esas ironías de la vida, durante la niñez la apodaron “la Chiquita”. Para completarla, tenía un carácter de mierda (te equivocabas: en vez de un “re”, vos tocaste un “la”... y ahí estaba “la Chiquita”, siempre lista para aplastarte de un solo golpetazo la mano en el teclado...como si aplastara una mosca con una espátula...te quedaba la mano rota). La Chiquita, además de todas las virtudes que nombré, era medio farsante: se sentaba en una silla al lado del piano toda la tarde... empezaba a comer unas raras galletas con ciruela... se imaginan... a las 2 horas, cuando ya se había bajado 2 bolsas y se había llenado de gases, empezaba a pedorrear un poco, y para disimular frente a los 6 ó 7 pendejos que estábamos ahí, le echaba la culpa a la Trudy (pobre perra, que en paz descanse) y posta que la molía a palos con una tabla de madera al grito de “¡¡cochina!! ¡¡sinvergüenza!! ¡¡maleducada...¡¿no ves que el salón está lleno de gente?!, mientras la pobre perrita la miraba con cara de “¡esos pedos son tuyos, huelen a grisines de ciruela!”. Lo único que nos salvaba un poco la tarde era cuando caía a visitarla “el novio”, su “bebé”, así le decía (y era uno que había sido corredor de autos en la época de Fangio más o menos). Ese día, la Chiquita no estaba para nadie, pero para NADIE, eh... ese día podías tocar tranquilamente el piano con los pies, que la Chiquita no se iba a dar cuenta. Se sentaban los dos en un sofá, ubicado en una pieza contigua, a mirar telenovelas agarrados de la mano, mientras nosotros animábamos la velada romántica tocando en el piano una chacarera (que tocada por nosotros, parecía una cumbia villera). Pero bueno, era un personaje, y con el tiempo, aprendimos a quererla.
Pero lo que más traumas infantiles me dejó, fue la experiencia del “solfeo”. ¡Dios, qué tortura! Tres horas canturreando al ritmo de “dooooooo-oooooo, mi-mi-miii, la-fa-re-si-soooooo ooooo ooooollll” mientras tenías que mover la manito para arriba, para abajo, marcando cada “enanito nota” (así le decía la Chiquita a las notas... que vivían en el pentagrama con su mamá “la clave de sol”, las figuras eran las “primas figuras”, y estaban también los “tíos silencios”... patético, sí, pero te tenías que aprender el versito o te ganabas una paliza inolvidable). Sí, el solfeo... lo peor es que todos los demás pendejos estaban ahí, cagándose de la risa del pobre pelotudo al que le había tocado solfear. Es la experiencia más cercana a sentirme un chimpancé que he tenido en mi vida.
El único concierto que di en mi vida, fue en el casamiento de una prima de mi vieja. Se nos ocurrió a mi hermano y a mi, tocar a 4 manos en un piano viejo que había ahí (desafinado a más no poder). ¡Para qué, nos sentíamos Mozart y Beethoven improvisando sinfónicas! Nos tuvieron que desalojar del piano (previa cagada a pedos y zapatazo en el culo por parte de mi vieja) a los 20 minutos de empezado el show, porque el novio (un petiso bigotudo del orto) se quejó de nuestras dotes musicales. Desde esa fecha, no toco más música. Evidentemente, la música tiene sus bemoles, sobre todo, para los burros sostenidos como mi hermano y yo, que no vemos un becuadro ni en clave de do.
Estuvo largo, pero bueno, me entró la nostalgia.
Viejo Lestal dijo: 19.11.06
giutarra, bajo y bateria

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