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Base de datos forra para el entendimiento de escapes mentales ajenos en el foro de Literatura:
Muchos de los que estamos en esta seccion escribimos, o alguna vez lo hemos hecho, y mas alla de esa cuestion al momento de que otros lean lo que arrebatamos al eter esta la comprension que le da el lector a lo que justamente... lee.
La verdadera interpretacion, que a veces ni siquiera es bienvenida o despedida correctamente por el escritor, queda destinada al real entendimiento de lo que le pasa o suele pasarle al que despotrico lineas en algun medio de expresion.
la idea de este thread es postear aqui biografias, momentos de vida, anecdotas, memorias, efemerides o datos ...
Muchos de los que estamos en esta seccion escribimos, o alguna vez lo hemos hecho, y mas alla de esa cuestion al momento de que otros lean lo que arrebatamos al eter esta la comprension que le da el lector a lo que justamente... lee.
La verdadera interpretacion, que a veces ni siquiera es bienvenida o despedida correctamente por el escritor, queda destinada al real entendimiento de lo que le pasa o suele pasarle al que despotrico lineas en algun medio de expresion.
la idea de este thread es postear aqui biografias, momentos de vida, anecdotas, memorias, efemerides o datos meramente superfluos de los autores que nos llaman la atencion, o hasta quizas ni siquiera nos llaman, como para armar una base de datos que podriamos denominar... "la base de datos forra para el entendimiento de escapes mentales ajenos"
Spoiler de Charles Bukowsky
Charles Bukowski, andernach, alemania, 16 de agosto de 1920 - Los Angeles, Estados Unidos, 9 de Marzo de 1994), escritor y poeta estadounidens.
a menudo fue erróneamente asociado con los escritores de la Generacion Beat, debido a sus similitudes de estilo y actitud. La escritura de Bukowski esta fuertemente influenciada por la atmosfera de su ciudad natal, Los Ángeles. Escribió más de cincuenta libros e incontables relatos cortos. A menudo es mencionado como influencia de autores contemporáneos y su estilo es frecuentemente imitado.
Bibliografía
It catches my heart in its hands, 1963. (Sin traducción al castellano)
Crucifix in a deathhand, 1965. (Sin traducción al castellano)
Notes of a dirty old man, 1969. (Escritos de un viejo indecente, Anagrama)
Days run away like wild horses over the hills, 1969. (Sin traducción al castellano)
Post office, 1971. (Cartero, Anagrama)
Mockingbird Wish Me Luck, 1972.
South of No North, 1973. (Se busca una mujer, Anagrama)
Erections, ejaculations, exhibitions and general tales of ordinary madness, 1972. (Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones, Anagrama)
Factótum, 1975. (Factótum, Anagrama)
Love is a dog from hell, 1977. (El amor es un perro del infierno and other poems, Aguafuerte producciones, Lima, Peru, 2005)
Women, 1978. (Mujeres, Anagrama)
Shakespeare never did this, 1979. (Shakespeare nunca lo hizo, Anagrama)
Ham on rye, 1982. (La senda del perdedor, Anagrama)
Hot water music, 1983. (Música de cañerías, Anagrama)
Hollywood, 1989. (Hollywood, Anagrama)
The Last night of the earth poems, 1992. (Poemas de la última noche de la tierra, DVD Ediciones, 2004)
Pulp, 1994. (Pulp, Anagrama)
The captain is out to lunch and the sailors have taken over the ship, 1998. (El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco, Anagrama)
Otras obras en castellano:
10 relatos eroticos, Random House Mondadori
Lo que más me gusta es rascarme los sobacos Fernanda Pivano entrevista a Bukowski,
Bailando con la muerte (A diez años de su muerte, edición de hanz polilla y dibujos de Fernando Laguna Silva)
Poesía:
Soy la orilla de un vaso que corta soy sangre (UAM, Col. La abeja en la colmena, México)
El mundo visto desde la ventana de un tercer piso (Ed. Hombre que Lee, México)
El amor es un perro infernal (Ediciones del milenio, México)
Poemas del viejo indecente (Ediciones Culturales, México)
El amor es un perro del infierno and other poems (Aguafuerte producciones, Peru, edición de hanz polilla y dibujos de Fernando Laguna Silva)
Escrutaba la locura en busca de la palabra, el verso, la ruta (Visor, 2005)
Poemas de la última noche de la tierra (DVD Ediciones, 2004)
Anagrama
Hijo de Satanás, Anagrama
Peleando a la contra, Anagrama
La máquina de follar, Anagrama
Lo más importante es saber atravesar el fuego, La Poesía, Señor Hildago
Arder en el agua, ahogarse en el fuego, La Poesía, Señor Hildago
El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco, Anagrama
Cartero, Anagrama
Mujeres, Anagrama
La Senda del Perdedor, Anagrama
Hollywood, Anagrama
Relacionado:
Hank: (la vida de Charles Bukowski), por Neeli Cherkovski, Anagrama
Ordinaria Locura película sobre la vida de Charles Bukowski, de Marco Ferreri
Barfly película adaptando sus novelas que posteriormente inspiro su novela Hollywood que narra sus vivencias durante el rodaje
Factotum película adaptación de la novela homónima
Poeta y narrador estadounidense, creador de una literatura provocadora y sórdida, cargada de gran emoción y sentimientos. Nació en la ciudad alemana de Aldernach, pero a los dos años se trasladó con su familia a Los Ángeles, donde vivió toda su vida. Durante muchos años, y tras un breve paso por la universidad, se ganó la vida con trabajos manuales temporales, espaciados por los periodos de vacaciones que se tomaba cuando tenía suerte en las apuestas del hipódromo, afición que reflejó continuamente en su obra. Empezó a escribir cuentos muy joven pero, tras un primer relato publicado por una revista en 1944, abandonó la literatura por un espacio de diez años, en los que sentó los cimientos de su leyenda alcohólica. Sus primeras obras se publicaron en la década de 1960 en editoriales y revistas underground; a esta época pertenecen colecciones de poemas como Crucifijo en una mano muerta (1965) o la que para muchos es su mejor obra en verso, Los días pasan como caballos salvajes sobre las colinas (1969). La poesía de Bukowski, al que le gustaba vanagloriarse de haber escrito su primer poema con 35 años, está marcada por un realismo descarnado y lírico a un tiempo, explícito, tierno en ocasiones y brutal en otras, abundante en datos autobiográficos, personalísimo y pleno de humor ácido y desencantado. Nunca abandonó su producción en verso que, con los años, se fue haciendo más directa, más sobria, como en El amor es un perro del infierno (1974) o La última noche de la tierra (1992). Bukowski escribió más de treinta poemarios, que le han acreditado como gran poeta; sin embargo, pocos de sus poemas se han traducido al español. Su primera novela, Cartero (1970), le permitió abandonar la oficina de correos en la que trabajaba. A ésta seguirían otras cinco, todas protagonizadas por Henry Hank Chinaski, alter ego del propio Bukowski, entre las que cabe destacar La senda del perdedor (1982). Los cuentos de Bukowski están reunidos en varios volúmenes. El más conocido, Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones (1972), recoge relatos aparecidos en varias revistas underground. Su obra inspiró una película, Ordinaria locura, a Marco Ferreri, a la que seguría Barfly (1989), de Barbet Schroeder y con guión del propio Bukowski. La prosa de Bukowski es, si cabe, más autobiográfica, en un 90% según el propio autor, que su poesía, y es la que le ha dado fama entre los lectores de habla hispana; todas sus obras en prosa están publicadas en español. El alcohol, el sexo, la soledad y los aspectos más absurdos y sórdidos de nuestra civilización ocupan un lugar de honor en la obra de Bukowski, que siempre evitó los ambientes literarios; prefería los bares y las habitaciones lúgubres.
"Me gustan los hombres desesperados, hombres con los dientes rotos y los destinos rotos. También me gustan las mujeres viles, las perras borrachas, con las medias caídas y arrugadas y las caras pringosas de maquillaje barato. Me gustan más los pervertidos que los santos. Me encuentro bien entre marginados porque soy un marginado. No me gustan las leyes, ni morales, religiones o reglas. No me gusta ser modelado por la sociedad".
Entrevista
-¿Por qué siendo tan bueno - le pregunto sin ironía- tus libros no salen de las editoriales marginales como Black Sparrow o City Lights?
-No me gustan las ediciones millonarias. Pueden dar mucho dinero y uno
corre el riesgo de volverse rico. Detesto a los ricos. Y me mantengo leal
Black Sparrow. Cuando yo andaba muerto de hambre, ellos me pagaron cien dólares por una serie de relatos y además los publicaron.
En la conversación, Bukowski va respondiendo preguntas, expresando ideas, manifestando su visión del mundo y de las cosas más íntimas y cotidianas. Lo que dice lo hemos leído y releído en sus cuentos y novelas, antes o después de esta noche cordial; es decir, hay una comunión estrecha y dinámica entre lo que este autor escribe y lo que la vida le va deparando en cada esquina.
-Te han acusado de machista-le digo.
La respuesta que me da podría ser la misma que da el "gran poeta" de su cuento a su joven entrevistador, cuando le pregunta qué piensa sobre la liberación femenina: "en cuanto ellas se dispongan a lavar el auto, a empujar el arado, a perseguir a los dos tipos que acaban de asaltar la tienda de licores o a limpiar alcantarillas, en cuanto a ellas se dispongan a que les vuelen las tetas de un balazo en el ejército, yo estaré listo para quedarme en casa y lavar los platos y aburrirme recogiendo hilachas de la alfombra".
En su novela Mujeres (tema en el que ha investigado mucho, según me pone en la dedicatoria), el protagonista, Henry Chinaski (autobiográfico, apodado Hank y personaje de otros cuentos y novelas del autor) está sentado, solo, bebiendo en un bar. Llega una dama que se presenta como profesora de literatura, acompañada de una de sus alumnas. Le piden al escritor que le responda algunas preguntas para la clase. La primera de ellas indaga sobre quién es su escritor favorito. Chinaski menciona a John Fante (el propio Bukowski me dijo que Fante era su mayor influencia), autor de Pregúntale al polvo. ¿La razón? "Emoción total. Un hombre muy valiente". ¿Quién le sigue a Fante? Insiste la profesora. Celine, dice Chinaski. ¿Razones? "Lew sacaron las entrañas y pudo reír y los hizo reír a ellos además. Un hombre muy valiente". ¿Cree Ud. en la valentía? "Me gusta verla en cualquier parte", dice el escritor, "en los animales, en las aves, en los reptiles, en los humanos. ¿Razones? "Me hace sentir bien. Es asunto de estilo frente a ninguna oportunidad". La frase desde luego recuerda el concepto hemingwayano de "gracia bajo la presión"que acaso ha sido mejor traducido como "elegancia en el sufrimiento". La siguiente pregunta de la maestra cae por su propio peso. ¿Hemingway? "No", dice Chinaski a secas ¿Razones? "Muy torvo, demasiado serio. Buen escritor, frases magníficas. Pero la vida para él siempre fue una guerra total. Nunca se soltaba, no bailaba nunca." La maestra y su alumna guardaron sus cuadernos y se esfumaron. Chinaski se lamenta de no haber alcanzado a decirles que sus verdaderas influencias eran Gable, Cagney, Bogart y Errol Flynn. En otro momento de la misma novela, Henry Chinaski se halla en casa de Sara (que por algunos rasgos y situaciones parece corresponder a Linda Lee) cuando llega un joven de barba negra y pelo largo que se presenta como poeta y le pregunta cómo logra un autor publicar sus obras. Se produce el siguiente diálogo, de absoluta elocuencia:
"_Se le entrega a los editores.
-Pero yo soy desconocido.
-Todos empezamos desconocidos.
-Doy tres lecturas por semana. Y como soy actor, leo muy bien. Me imagino que si leyera más mis propias cosas, alguien podría querer publicarlas.
-No es imposible.
-El problema es que cuando leo no aparece nadie.
-No sé que decirle.
-Voy a editar mi propio libro,
-Así lo hizo Whitman.
-¿Quiere leer algunos de mis poemas?
-Por ningún motivo.
-¿Por qué no?
-Sólo quiero beber".
Spoiler de Julio Cortazar
Julio Cortázar nació en Bruselas el 26 de Agosto de 1914, de padres argentinos. Llegó a la Argentina a los cuatro años. Paso la infancia en Bánfield, se graduó como maestro de escuela e inició estudios en la Universidad de Buenos Aires, los que debió abandonar por razones económicas. Trabajó en varios pueblos del interior del país. Enseño en la Universidad de Cuyo y renunció a su cargo por desavenencias con el peronismo. En 1951 se alejó de nuestro país y desde entonces trabajó como traductor independiente de la Unesco, en París, viajando constantemente dentro y fuera de Europa. En 1938 publicó, con el seudónimo Julio Denis, el librito de sonetos ("muy mallarmeanos", dijo después el mismo) Presencia. En 1949 aparece su obra dramática Los reyes. Apenas dos anos después, en 1951, publica Bestiario: ya surge el Cortázar deslumbrante por su fantasía y su revelación de mundos nuevos que irán enriqueciéndose en su obra futura: los inolvidables tomos de relatos, los libros que desbordan toda categoría genérica (poemas-cuentos-ensayos a la vez), las grandes novelas: Los premios (1960), Rayuela (1963), 62/Modelo para armar (1968), Libro de Manuel (1973). El refinamiento literario de Julio Cortázar, sus lecturas casi inabarcables, su incesante fervor por la causa social, hacen de él una figura de deslumbrante riqueza, constituída por pasiones a veces encontradas, pero siempre asumidas con él mismo, genuino ardor. Julio Cortazar murió en 1984 pero su paso por el mundo seguirá suscitando el fervor de quienes conocieron su vida y su obra.
Obras:
Los Reyes (1949)
Bestiario (1951)
Final de Juego (1956)
Continuidad de los Parques
No se culpe a nadie
Las armas secretas (1959)
Los premios (1960)
Historias de Cronopios y de Famas (1962)
Instrucciones para subir una escalera
Historias de Cronopios y famas
Conducta en los velorios
Rayuela (1963)
Del capitulo 7
Del capitulo 68
Todos los fuegos el fuego (1966)
La vuelta al día en ochenta mundos (1967)
La maquina para leer Rayuela y otras Historias
62/Modelo para armar (1968)
Último round (1969)
La Prosa del Observatorio(1972)
Libro de Manuel (1973)
Octaedro (1974)
Alguien anda por ahí (1977)
Territorios (1978)
Un tal Lucas (1979)
Lucas y sus Pudores
Quremos tanto a Glenda (1980)
Deshoras (1982)
Nicaragua tan violentamente dulce (1983)
Los autonautas de la cosmopista (1983, escrito con Carol Dunlop)
Divertimento (1986)
El Examen (1986)
Diario de Andrés Fava (1995)
Adiós Robinson (1995)
"Me referiré otra vez a mi experiencia personal: si mi exilio físico no es de ninguna manera comparable al de los escritores expulsados de sus países en los últimos años, puesto que yo me marché por decisión propia y ajusté mi vida a nuevos parámetros a lo largo de más de dos décadas, en cambio mi reciente exilio cultural, que corta de un tajo el puente que me unía a mis compatriotas en cuanto lectores y críticos de mis libros, ese exilio insoportablemente amargo para alguien que siempre escribió como argentino y amó lo argentino, no fue para mí un traumatismo negativo. Salí del golpe con el sentimiento de que ahora sí, ahora la suerte estaba verdaderamente echada, ahora tenía que ser la batalla hasta el fin. El sólo pensar en todo lo que ese exilio cultural tiene de alienante y de pauperizante para miles y miles de lectores que son mis compatriotas como lo son de tantos otros escritores cuyas obras están prohibidas en el país, me bastó para reaccionar positivamente, para volver a mi máquina de escribir y seguir adelante mi trabajo, apoyando todas las formas inteligentes de combate. Y si quienes me cerraron el acceso cultural a mi país piensan que han completado así mi exilio, se equivocan de medio a medio. En realidad me han dado una beca de full-time, una beca para que me consagre más que nunca a mi trabajo, puesto que mi respuesta a ese fascismo cultural es y será multiplicar mi esfuerzo junto a todos los que luchan por la liberación de mi país. Desde luego no voy a dar las gracias por una beca de esa naturaleza, pero la aprovecharé a fondo, haré del disvalor del exilio un valor de combate"
Me parece bastante interesante la idea, mas no la comprendo
¿Vale que ponga frases que escribió un autor que me gusta mucho? Si es así, edito.
Saludos.
EDIT:
Más adelante pongo frases de un autor, por ahora dejo esto de Julio Cortázar; texto que habla sobre el exilio.
Spoiler
Me referiré otra vez a mi experiencia personal: si mi exilio físico no es de ninguna manera comparable al de los escritores expulsados de sus países en los últimos años, puesto que yo me marché por decisión propia y ajusté mi vida a nuevos parámetros a lo largo de más de dos décadas, en cambio mi reciente exilio cultural, que corta de un tajo el puente que me unía a mis compatriotas en cuanto lectores y críticos de mis libros, ese exilio insoportablemente amargo para alguien que siempre escribió como argentino y amó lo argentino, no fue para mí un traumatismo negativo. Salí del golpe con el sentimiento de que ahora sí, ahora la suerte estaba verdaderamente echada, ahora tenía que ser la batalla hasta el fin. El sólo pensar en todo lo que ese exilio cultural tiene de alienante y de pauperizante para miles y miles de lectores que son mis compatriotas como lo son de tantos otros escritores cuyas obras están prohibidas en el país, me bastó para reaccionar positivamente, para volver a mi máquina de escribir y seguir adelante mi trabajo, apoyando todas las formas inteligentes de combate. Y si quienes me cerraron el acceso cultural a mi país piensan que han completado así mi exilio, se equivocan de medio a medio. En realidad me han dado una beca de full-time, una beca para que me consagre más que nunca a mi trabajo, puesto que mi respuesta a ese fascismo cultural es y será multiplicar mi esfuerzo junto a todos los que luchan por la liberación de mi país. Desde luego no voy a dar las gracias por una beca de esa naturaleza, pero la aprovecharé a fondo, haré del disvalor del exilio un valor de combate.
Ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas lo son, pues ignoran la muerte; lo divino, lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal. JLB
Muchos de los que estamos en esta seccion escribimos, o alguna vez lo hemos hecho, y mas alla de esa cuestion al momento de que otros lean lo que arrebatamos al eter esta la comprension que le da el lector a lo que justamente... lee.
La verdadera interpretacion, que a veces ni siquiera es bienvenida o despedida correctamente por el escritor, queda destinada al real entendimiento de lo que le pasa o suele pasarle al que despotrico lineas en algun medio de expresion.
la idea de este thread es postear aqui biografias, momentos de vida, anecdotas, memorias, efemerides o datos meramente superfluos de los autores que nos llaman la atencion, o hasta quizas ni siquiera nos llaman, como para armar una base de datos que podriamos denominar... "la base de datos forra para el entendimiento de escapes mentales ajenos"
Spoiler de Charles Bukowsky
Charles Bukowski, andernach, alemania, 16 de agosto de 1920 - Los Angeles, Estados Unidos, 9 de Marzo de 1994), escritor y poeta estadounidens.
a menudo fue erróneamente asociado con los escritores de la Generacion Beat, debido a sus similitudes de estilo y actitud. La escritura de Bukowski esta fuertemente influenciada por la atmosfera de su ciudad natal, Los Ángeles. Escribió más de cincuenta libros e incontables relatos cortos. A menudo es mencionado como influencia de autores contemporáneos y su estilo es frecuentemente imitado.
Bibliografía
It catches my heart in its hands, 1963. (Sin traducción al castellano)
Crucifix in a deathhand, 1965. (Sin traducción al castellano)
Notes of a dirty old man, 1969. (Escritos de un viejo indecente, Anagrama)
Days run away like wild horses over the hills, 1969. (Sin traducción al castellano)
Post office, 1971. (Cartero, Anagrama)
Mockingbird Wish Me Luck, 1972.
South of No North, 1973. (Se busca una mujer, Anagrama)
Erections, ejaculations, exhibitions and general tales of ordinary madness, 1972. (Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones, Anagrama)
Factótum, 1975. (Factótum, Anagrama)
Love is a dog from hell, 1977. (El amor es un perro del infierno and other poems, Aguafuerte producciones, Lima, Peru, 2005)
Women, 1978. (Mujeres, Anagrama)
Shakespeare never did this, 1979. (Shakespeare nunca lo hizo, Anagrama)
Ham on rye, 1982. (La senda del perdedor, Anagrama)
Hot water music, 1983. (Música de cañerías, Anagrama)
Hollywood, 1989. (Hollywood, Anagrama)
The Last night of the earth poems, 1992. (Poemas de la última noche de la tierra, DVD Ediciones, 2004)
Pulp, 1994. (Pulp, Anagrama)
The captain is out to lunch and the sailors have taken over the ship, 1998. (El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco, Anagrama)
Otras obras en castellano:
10 relatos eroticos, Random House Mondadori
Lo que más me gusta es rascarme los sobacos Fernanda Pivano entrevista a Bukowski,
Bailando con la muerte (A diez años de su muerte, edición de hanz polilla y dibujos de Fernando Laguna Silva)
Poesía:
Soy la orilla de un vaso que corta soy sangre (UAM, Col. La abeja en la colmena, México)
El mundo visto desde la ventana de un tercer piso (Ed. Hombre que Lee, México)
El amor es un perro infernal (Ediciones del milenio, México)
Poemas del viejo indecente (Ediciones Culturales, México)
El amor es un perro del infierno and other poems (Aguafuerte producciones, Peru, edición de hanz polilla y dibujos de Fernando Laguna Silva)
Escrutaba la locura en busca de la palabra, el verso, la ruta (Visor, 2005)
Poemas de la última noche de la tierra (DVD Ediciones, 2004)
Anagrama
Hijo de Satanás, Anagrama
Peleando a la contra, Anagrama
La máquina de follar, Anagrama
Lo más importante es saber atravesar el fuego, La Poesía, Señor Hildago
Arder en el agua, ahogarse en el fuego, La Poesía, Señor Hildago
El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco, Anagrama
Cartero, Anagrama
Mujeres, Anagrama
La Senda del Perdedor, Anagrama
Hollywood, Anagrama
Relacionado:
Hank: (la vida de Charles Bukowski), por Neeli Cherkovski, Anagrama
Ordinaria Locura película sobre la vida de Charles Bukowski, de Marco Ferreri
Barfly película adaptando sus novelas que posteriormente inspiro su novela Hollywood que narra sus vivencias durante el rodaje
Factotum película adaptación de la novela homónima
Poeta y narrador estadounidense, creador de una literatura provocadora y sórdida, cargada de gran emoción y sentimientos. Nació en la ciudad alemana de Aldernach, pero a los dos años se trasladó con su familia a Los Ángeles, donde vivió toda su vida. Durante muchos años, y tras un breve paso por la universidad, se ganó la vida con trabajos manuales temporales, espaciados por los periodos de vacaciones que se tomaba cuando tenía suerte en las apuestas del hipódromo, afición que reflejó continuamente en su obra. Empezó a escribir cuentos muy joven pero, tras un primer relato publicado por una revista en 1944, abandonó la literatura por un espacio de diez años, en los que sentó los cimientos de su leyenda alcohólica. Sus primeras obras se publicaron en la década de 1960 en editoriales y revistas underground; a esta época pertenecen colecciones de poemas como Crucifijo en una mano muerta (1965) o la que para muchos es su mejor obra en verso, Los días pasan como caballos salvajes sobre las colinas (1969). La poesía de Bukowski, al que le gustaba vanagloriarse de haber escrito su primer poema con 35 años, está marcada por un realismo descarnado y lírico a un tiempo, explícito, tierno en ocasiones y brutal en otras, abundante en datos autobiográficos, personalísimo y pleno de humor ácido y desencantado. Nunca abandonó su producción en verso que, con los años, se fue haciendo más directa, más sobria, como en El amor es un perro del infierno (1974) o La última noche de la tierra (1992). Bukowski escribió más de treinta poemarios, que le han acreditado como gran poeta; sin embargo, pocos de sus poemas se han traducido al español. Su primera novela, Cartero (1970), le permitió abandonar la oficina de correos en la que trabajaba. A ésta seguirían otras cinco, todas protagonizadas por Henry Hank Chinaski, alter ego del propio Bukowski, entre las que cabe destacar La senda del perdedor (1982). Los cuentos de Bukowski están reunidos en varios volúmenes. El más conocido, Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones (1972), recoge relatos aparecidos en varias revistas underground. Su obra inspiró una película, Ordinaria locura, a Marco Ferreri, a la que seguría Barfly (1989), de Barbet Schroeder y con guión del propio Bukowski. La prosa de Bukowski es, si cabe, más autobiográfica, en un 90% según el propio autor, que su poesía, y es la que le ha dado fama entre los lectores de habla hispana; todas sus obras en prosa están publicadas en español. El alcohol, el sexo, la soledad y los aspectos más absurdos y sórdidos de nuestra civilización ocupan un lugar de honor en la obra de Bukowski, que siempre evitó los ambientes literarios; prefería los bares y las habitaciones lúgubres.
"Me gustan los hombres desesperados, hombres con los dientes rotos y los destinos rotos. También me gustan las mujeres viles, las perras borrachas, con las medias caídas y arrugadas y las caras pringosas de maquillaje barato. Me gustan más los pervertidos que los santos. Me encuentro bien entre marginados porque soy un marginado. No me gustan las leyes, ni morales, religiones o reglas. No me gusta ser modelado por la sociedad".
Entrevista
-¿Por qué siendo tan bueno - le pregunto sin ironía- tus libros no salen de las editoriales marginales como Black Sparrow o City Lights?
-No me gustan las ediciones millonarias. Pueden dar mucho dinero y uno
corre el riesgo de volverse rico. Detesto a los ricos. Y me mantengo leal
Black Sparrow. Cuando yo andaba muerto de hambre, ellos me pagaron cien dólares por una serie de relatos y además los publicaron.
En la conversación, Bukowski va respondiendo preguntas, expresando ideas, manifestando su visión del mundo y de las cosas más íntimas y cotidianas. Lo que dice lo hemos leído y releído en sus cuentos y novelas, antes o después de esta noche cordial; es decir, hay una comunión estrecha y dinámica entre lo que este autor escribe y lo que la vida le va deparando en cada esquina.
-Te han acusado de machista-le digo.
La respuesta que me da podría ser la misma que da el "gran poeta" de su cuento a su joven entrevistador, cuando le pregunta qué piensa sobre la liberación femenina: "en cuanto ellas se dispongan a lavar el auto, a empujar el arado, a perseguir a los dos tipos que acaban de asaltar la tienda de licores o a limpiar alcantarillas, en cuanto a ellas se dispongan a que les vuelen las tetas de un balazo en el ejército, yo estaré listo para quedarme en casa y lavar los platos y aburrirme recogiendo hilachas de la alfombra".
En su novela Mujeres (tema en el que ha investigado mucho, según me pone en la dedicatoria), el protagonista, Henry Chinaski (autobiográfico, apodado Hank y personaje de otros cuentos y novelas del autor) está sentado, solo, bebiendo en un bar. Llega una dama que se presenta como profesora de literatura, acompañada de una de sus alumnas. Le piden al escritor que le responda algunas preguntas para la clase. La primera de ellas indaga sobre quién es su escritor favorito. Chinaski menciona a John Fante (el propio Bukowski me dijo que Fante era su mayor influencia), autor de Pregúntale al polvo. ¿La razón? "Emoción total. Un hombre muy valiente". ¿Quién le sigue a Fante? Insiste la profesora. Celine, dice Chinaski. ¿Razones? "Lew sacaron las entrañas y pudo reír y los hizo reír a ellos además. Un hombre muy valiente". ¿Cree Ud. en la valentía? "Me gusta verla en cualquier parte", dice el escritor, "en los animales, en las aves, en los reptiles, en los humanos. ¿Razones? "Me hace sentir bien. Es asunto de estilo frente a ninguna oportunidad". La frase desde luego recuerda el concepto hemingwayano de "gracia bajo la presión"que acaso ha sido mejor traducido como "elegancia en el sufrimiento". La siguiente pregunta de la maestra cae por su propio peso. ¿Hemingway? "No", dice Chinaski a secas ¿Razones? "Muy torvo, demasiado serio. Buen escritor, frases magníficas. Pero la vida para él siempre fue una guerra total. Nunca se soltaba, no bailaba nunca." La maestra y su alumna guardaron sus cuadernos y se esfumaron. Chinaski se lamenta de no haber alcanzado a decirles que sus verdaderas influencias eran Gable, Cagney, Bogart y Errol Flynn. En otro momento de la misma novela, Henry Chinaski se halla en casa de Sara (que por algunos rasgos y situaciones parece corresponder a Linda Lee) cuando llega un joven de barba negra y pelo largo que se presenta como poeta y le pregunta cómo logra un autor publicar sus obras. Se produce el siguiente diálogo, de absoluta elocuencia:
"_Se le entrega a los editores.
-Pero yo soy desconocido.
-Todos empezamos desconocidos.
-Doy tres lecturas por semana. Y como soy actor, leo muy bien. Me imagino que si leyera más mis propias cosas, alguien podría querer publicarlas.
-No es imposible.
-El problema es que cuando leo no aparece nadie.
-No sé que decirle.
-Voy a editar mi propio libro,
-Así lo hizo Whitman.
-¿Quiere leer algunos de mis poemas?
-Por ningún motivo.
-¿Por qué no?
-Sólo quiero beber".
Que buena idea nene!!.... yo quiero... pero ahora no me puedo tomar ese tiempo en la oficina... y después... bueno... vos dirás.....
Como se nota que no trabajás eh!. Ademas Pilago podrias poner la letra un poco mas grande, a los que no vemos bien nos hace mal a los ojitos (sobre todo cuando no conocemos los comandos de mac para hacer Zoom...) Pavote!... Mentiritas mi amor, sabes que te quiero tontito!.
Muy bueno lo de este tipejo que siempre nombrás, citás, y etc... me gustó...
Besotes...
Edito: con esto petendes que los demas entendamos tus limes literarios??..
no mi amor... no pretendo nada, solo tener centrado este temita de biografias y demases de cada autor... que realmente no hace falta que sea famoso... Ademas con que me entiendas vos mi vida me alcanza y me sobra, hermosa
despues voy a agrandar la letra asi no es tan engorroso, pasa que en su momento cuando lo hice los spoilers se pusieron medio hincha pelotas conmigo y habia decidido no usarlos, pero en fin pude... despues lo arreglo, ahora tengo que trabajar tanto como vos. ¬¬
Os dejo un cuento que, si bien es un tanto extenso para leer en la computadora, vale la pena, en serio, es muy bueno. Es de Leopoldo Lugones.
Spoiler de Yzur
Yzur
(Yzur-1906)
Leopoldo Lugones
Compré el mono en el remate de un circo que había quebrado.
La primera vez que se me ocurrió tentar la experiencia a cuyo relato están dedicadas estas líneas, fue una tarde, leyendo no sé dónde, que los naturales de Java atribuían la falta de lenguaje articulado en los monos a la abstención, no a la incapacidad. "No hablan, decían, para que nos los hagan trabajar".
Semejante idea, nada profunda al principio, acabó por preocuparme hasta convertirse en este postulado antropológico:
Los monos fueron hombres que por una u otra razón dejaron de hablar. El hecho produjo la atrofia de sus órganos de fonación y de los centros cerebrales del lenguaje; debilitó casi hasta suprimirla la relación entre unos y otros, fijando el idioma de la especie en el grito inarticulado, y el humano primitivo descendió a ser animal.
Claro es que si llegara a demostrarse esto quedarían explicadas desde luego todas las anomalías que hacen del mono un ser tan singular; pero esto no tendría sino una demostración posible: volver el mono al lenguaje.
Entre tanto había corrido el mundo con el mío, vinculándolo cada vez más por medio de peripecias y aventuras. En Europa llamó la atención, y de haberlo querido, llego a darle la celebridad de un Cónsul; pero mi seriedad de hombre de negocios mal se avenía con tales payasadas.
Trabajado por mi idea fija del lenguaje de los monos, agoté toda la bibliografía concerniente al problema, sin ningún resultado apreciable. Sabía únicamente, con entera seguridad, que no hay ninguna razón científica para que el mono no hable. Esto llevaba cinco años de meditaciones.
Yzur (nombre cuyo origen nunca pude descubrir, pues lo ignoraba igualmente su anterior patrón), Yzur era ciertamente un animal notable. La educación del circo, bien que reducida casi enteramente al mimetismo, había desarrollado mucho sus facultades; y esto era lo que me incitaba más a ensayar sobre él mi en apariencia disparatada teoría.
Por otra parte, sábese que el chimpancé (Yzur lo era) es entre los monos el mejor provisto de cerebro y uno de los más dóciles, lo cual aumentaba mis probabilidades. Cada vez que lo veía avanzar en dos pies, con las manos a la espalda para conservar el equilibrio, y su aspecto de marinero borracho, la convicción de su humanidad detenida se vigorizaba en mí.
No hay a la verdad razón alguna para que el mono no articule absolutamente. Su lenguaje natural, es decir, el conjunto de gritos con que se comunica a sus semejantes, es asaz variado; su laringe, por más distinta que resulte de la humana, nunca lo es tanto como la del loro, que habla sin embargo; y en cuanto a su cerebro, fuera de que la comparación con el de este último animal desvanece toda duda, basta recordar que el del idiota es también rudimentario, a pesar de lo cual hay cretinos que pronuncian algunas palabras. Por lo que hace a la circunvolución de Broca, depende, es claro, del desarrollo total del cerebro; fuera de que no está probado que ella sea fatalmente el sitio de localización del lenguaje. Si es el caso de localización mejor establecido en anatomía, los hechos contradictorios son desde luego incontestables.
Felizmente los monos tienen, entre sus muchas malas condiciones, el gusto por aprender, como lo demuestra su tendencia imitativa; la memoria feliz, la reflexión que llega hasta una profunda facultad de disimulo, y la atención comparativamente más desarrollada que en el niño. Es, pues, un sujeto pedagógico de los más favorables.
El mío era joven además, y es sabido que la juventud constituye la época más intelectual del mono, parecido en esto al negro. La dificultad estribaba solamente en el método que se emplearía para comunicarle la palabra. Conocía todas las infructuosas tentativas de mis antecesores; y está de más decir, que ante la competencia de algunos de ellos y la nulidad de todos sus esfuerzos, mis propósitos fallaron más de una vez, cuando el tanto pensar sobre aquel tema fue llevándome a esta conclusión:
Lo primero consiste en desarrollar el aparato de fonación del mono.
Así es, en efecto, como se procede con los sordomudos antes de llevarlos a la articulación; y no bien hube reflexionado sobre esto, cuando las analogías entre el sordomudo y el mono se agolparon en mi espíritu.
Primero de todo, su extraordinaria movilidad mímica que compensa al lenguaje articulado, demostrando que no por dejar de hablar se deja de pensar, así haya disminución de esta facultad por la paralización de aquella. Después otros caracteres más peculiares por ser más específicos: la diligencia en el trabajo, la fidelidad, el coraje, aumentados hasta la certidumbre por estas dos condiciones cuya comunidad es verdaderamente reveladora; la facilidad para los ejercicios de equilibrio y la resistencia al marco.
Decidí, entonces, empezar mi obra con una verdadera gimnasia de los labios y de la lengua de mi mono, tratándolo en esto como a un sordomudo. En lo restante, me favorecería el oído para establecer comunicaciones directas de palabra, sin necesidad de apelar al tacto. El lector verá que en esta parte prejuzgaba con demasiado optimismo.
Felizmente, el chimpancé es de todos los grandes monos el que tiene labios más movibles; y en el caso particular, habiendo padecido Yzur de anginas, sabía abrir la boca para que se la examinaran.
La primera inspección confirmó en parte mis sospechas. La lengua permanecía en el fondo de su boca, como una masa inerte, sin otros movimientos que los de la deglución. La gimnasia produjo luego su efecto, pues a los dos meses ya sabía sacar la lengua para burlar. Ésta fue la primera relación que conoció entre el movimiento de su lengua y una idea; una relación perfectamente acorde con su naturaleza, por otra parte.
Los labios dieron más trabajo, pues hasta hubo que estirárselos con pinzas; pero apreciaba -quizá por mi expresión- la importancia de aquella tarea anómala y la acometía con viveza. Mientras yo practicaba los movimientos labiales que debía imitar, permanecía sentado, rascándose la grupa con su brazo vuelto hacia atrás y guiñando en una concentración dubitativa, o alisándose las patillas con todo el aire de un hombre que armoniza sus ideas por medio de ademanes rítmicos. Al fin aprendió a mover los labios.
Pero el ejercicio del lenguaje es un arte difícil, como lo prueban los largos balbuceos del niño, que lo llevan, paralelamente con su desarrollo intelectual, a la adquisición del hábito. Está demostrado, en efecto, que el centro propio de las inervaciones vocales, se halla asociado con el de la palabra en forma tal, que el desarrollo normal de ambos depende de su ejercicio armónico; y esto ya lo había presentido en 1785 Heinicke, el inventor del método oral para la enseñanza de los sordomudos, como una consecuencia filosófica. Hablaba de una "concatenación dinámica de las ideas", frase cuya profunda claridad honraría a más de un psicólogo contemporáneo.
Yzur se encontraba, respecto al lenguaje, en la misma situación del niño que antes de hablar entiende ya muchas palabras; pero era mucho más apto para asociar los juicios que debía poseer sobre las cosas, por su mayor experiencia de la vida.
Estos juicios, que no debían ser sólo de impresión, sino también inquisitivos y disquisitivos, a juzgar por el carácter diferencial que asumían, lo cual supone un raciocinio abstracto, le daban un grado superior de inteligencia muy favorable por cierto a mi propósito.
Si mis teorías parecen demasiado audaces, basta con reflexionar que el silogismo, o sea el argumento lógico fundamental, no es extraño a la mente de muchos animales. Como que el silogismo es originariamente una comparación entre dos sensaciones. Si no, ¿por qué los animales que conocen al hombre huyen de él, y no los que nunca le conocieron?...
Comencé, entonces, la educación fonética de Yzur.
Tratábase de enseñarle primero la palabra mecánica, para llevarlo progresivamente a la palabra sensata.
Poseyendo el mono la voz, es decir, llevando esto de ventaja al sordomudo, con más ciertas articulaciones rudimentarias, tratábase de enseñarle las modificaciones de aquella, que constituyen los fonemas y su articulación, llamada por los maestros estática o dinámica, según que se refiera a las vocales o a las consonantes.
Dada la glotonería del mono, y siguiendo en esto un método empleado por Heinicke con los sordomudos, decidí asociar cada vocal con una golosina: a con papa; e con leche; i con vino; o con coco; u con azúcar, haciendo de modo que la vocal estuviese contenida en el nombre de la golosina, ora con dominio único y repetido como en papa, coco, leche, ora reuniendo los dos acentos, tónico y prosódico, es decir, como fundamental: vino, azúcar.
Todo anduvo bien, mientras se trató de las vocales, o sea los sonidos que se forman con la boca abierta. Yzur los aprendió en quince días. Sólo que a veces, el aire contenido en sus abazones les daba una rotundidad de trueno. La u fue lo que más le costó pronunciar.
Las consonantes me dieron un trabajo endemoniado, y a poco hube de comprender que nunca llegaría a pronunciar aquellas en cuya formación entran los dientes y las encías. Sus largos colmillos y sus abazones, lo estorbaban enteramente.
El vocabulario quedaba reducido, entonces a las cinco vocales, la b, la k, la m, la g, la f y la c, es decir todas aquellas consonantes en cuya formación no intervienen sino el paladar y la lengua.
Aun para esto no me bastó el oído. Hube de recurrir al tacto como un sordomudo, apoyando su mano en mi pecho y luego en el suyo para que sintiera las vibraciones del sonido.
Y pasaron tres años, sin conseguir que formara palabra alguna. Tendía a dar a las cosas, como nombre propio, el de la letra cuyo sonido predominaba en ellas. Esto era todo.
En el circo había aprendido a ladrar como los perros, sus compañeros de tarea; y cuando me veía desesperar ante las vanas tentativas para arrancarle la palabra, ladraba fuertemente como dándome todo lo que sabía. Pronunciaba aisladamente las vocales y consonantes, pero no podía asociarlas. Cuando más, acertaba con una repetición de pes y emes.
Por despacio que fuera, se había operado un gran cambio en su carácter. Tenía menos movilidad en las facciones, la mirada más profunda, y adoptaba posturas meditativas. Había adquirido, por ejemplo, la costumbre de contemplar las estrellas. Su sensibilidad se desarrollaba igualmente; íbasele notando una gran facilidad de lágrimas. Las lecciones continuaban con inquebrantable tesón, aunque sin mayor éxito. Aquello había llegado a convertirse en una obsesión dolorosa, y poco a poco sentíame inclinado a emplear la fuerza. Mi carácter iba agriándose con el fracaso, hasta asumir una sorda animosidad contra Yzur. Éste se intelectualizaba más, en el fondo de su mutismo rebelde, y empezaba a convencerme de que nunca lo sacaría de allí, cuando supe de golpe que no hablaba porque no quería. El cocinero, horrorizado, vino a decirme una noche que había sorprendido al mono "hablando verdaderas palabras". Estaba, según su narración, acurrucado junto a una higuera de la huerta; pero el terror le impedía recordar lo esencial de esto, es decir, las palabras. Sólo creía retener dos: cama y pipa. Casi le doy de puntapiés por su imbecilidad.
No necesito decir que pasé la noche poseído de una gran emoción; y lo que en tres años no había cometido, el error que todo lo echó a perder, provino del enervamiento de aquel desvelo, tanto como de mi excesiva curiosidad.
En vez de dejar que el mono llegara naturalmente a la manifestación del lenguaje, llaméle al día siguiente y procuré imponérsela por obediencia.
No conseguí sino las pes y las emes con que me tenía harto, las guiñadas hipócritas y -Dios me perdone- una cierta vislumbre de ironía en la azogada ubicuidad de sus muecas.
Me encolericé, y sin consideración alguna, le di de azotes. Lo único que logré fue su llanto y un silencio absoluto que excluía hasta los gemidos.
A los tres días cayó enfermo, en una especie de sombría demencia complicada con síntomas de meningitis. Sanguijuelas, afusiones frías, purgantes, revulsivos cutáneos, alcoholaturo de brionia, bromuro -toda la terapéutica del espantoso mal le fue aplicada. Luché con desesperado brío, a impulsos de un remordimiento y de un temor. Aquél por creer a la bestia una víctima de mi crueldad; éste por la suerte del secreto que quizá se llevaba a la tumba.
Mejoró al cabo de mucho tiempo, quedando, no obstante, tan débil, que no podía moverse de su cama. La proximidad de la muerte habíalo ennoblecido y humanizado. Sus ojos llenos de gratitud, no se separaban de mí, siguiéndome por toda la habitación como dos bolas giratorias, aunque estuviese detrás de él; su mano buscaba las mías en una intimidad de convalecencia. En mi gran soledad, iba adquiriendo rápidamente la importancia de una persona.
El demonio del análisis, que no es sino una forma del espíritu de perversidad, impulsábame, sin embargo, a renovar mis experiencias. En realidad el mono había hablado. Aquello no podía quedar así.
Comencé muy despacio, pidiéndole las letras que sabía pronunciar. ¡Nada! Dejelo solo durante horas, espiándolo por un agujerillo del tabique. ¡Nada! Hablele con oraciones breves, procurando tocar su fidelidad o su glotonería. ¡Nada! Cuando aquéllas eran patéticas, los ojos se le hinchaban de llanto. Cuando le decía una frase habitual, como el "yo soy tu amo" con que empezaba todas mis lecciones, o el "tú eres mi mono" con que completaba mi anterior afirmación, para llevar a un espíritu la certidumbre de una verdad total, él asentía cerrando los párpados; pero no producía sonido, ni siquiera llegaba a mover los labios.
Había vuelto a la gesticulación como único medio de comunicarse conmigo; y este detalle, unido a sus analogías con los sordomudos, hacía redoblar mis preocupaciones, pues nadie ignora la gran predisposición de estos últimos a las enfermedades mentales. Por momentos deseaba que se volviera loco, a ver si el delirio rompía al fin su silencio. Su convalecencia seguía estacionaria. La misma flacura, la misma tristeza. Era evidente que estaba enfermo de inteligencia y de dolor. Su unidad orgánica habíase roto al impulso de una cerebración anormal, y día más, día menos, aquél era caso perdido. Más, a pesar de la mansedumbre que el progreso de la enfermedad aumentaba en él, su silencio, aquel desesperante silencio provocado por mi exasperación, no cedía. Desde un oscuro fondo de tradición petrificada en instinto, la raza imponía su milenario mutismo al animal, fortaleciéndose de voluntad atávica en las raíces mismas de su ser. Los antiguos hombres de la selva, que forzó al silencio, es decir, al suicidio intelectual, quién sabe qué bárbara injusticia, mantenían su secreto formado por misterios de bosque y abismos de prehistoria, en aquella decisión ya inconsciente, pero formidable con la inmensidad de su tiempo. Infortunios del antropoide retrasado en la evolución cuya delantera tomaba el humano con un despotismo de sombría barbarie, habían, sin duda, destronado a las grandes familias cuadrumanas del dominio arbóreo de sus primitivos edenes, raleando sus filas, cautivando sus hembras para organizar la esclavitud desde el propio vientre materno, hasta infundir a su impotencia de vencidas el acto de dignidad mortal que las llevaba a romper con el enemigo el vínculo superior también, pero infausto, de la palabra, refugiándose como salvación suprema en la noche de la animalidad.
Y qué horrores, qué estupendas sevicias no habrían cometido los vencedores con la semibestia en trance de evolución, para que ésta, después de haber gustado el encanto intelectual que es el fruto paradisíaco de las biblias, se resignara a aquella claudicación de su extirpe en la degradante igualdad de los inferiores; a aquel retroceso que cristalizaba por siempre su inteligencia en los gestos de un automatismo de acróbata; a aquella gran cobardía de la vida que encorvaría eternamente, como en distintivo bestial, sus espaldas de dominado, imprimiéndole ese melancólico azoramiento que permanece en el fondo de su caricatura.
He aquí lo que, al borde mismo del éxito, había despertado mi malhumor en el fondo del limbo atávico. A través del millón de años, la palabra, con su conjuro, removía la antigua alma simiana; pero contra esa tentación que iba a violar las tinieblas de la animalidad protectora, la memoria ancestral, difundida en la especie bajo un instintivo horror, oponía también edad sobre edad como una muralla.
Yzur entró en agonía sin perder el conocimiento. Una dulce agonía a ojos cerrados, con respiración débil, pulso vago, quietud absoluta, que sólo interrumpía para volver de cuando en cuando hacia mí, con una desgarradora expresión de eternidad, su cara de viejo mulato triste. Y la última noche, la tarde de su muerte, fue cuando ocurrió la cosa extraordinaria que me ha decidido a emprender esta narración.
Habíame dormitado a su cabecera, vencido por el calor y la quietud del crepúsculo que empezaba, cuando sentí de pronto que me asían por la muñeca.
Desperté sobresaltado. El mono, con los ojos muy abiertos, se moría definitivamente aquella vez, y su expresión era tan humana, que me infundió horror; pero su mano, sus ojos, me atraían con tanta elocuencia hacia él, que hube de inclinarme de inmediato a su rostro; y entonces, con su último suspiro, el último suspiro que coronaba y desvanecía a la vez mi esperanza, brotaron -estoy seguro-, brotaron en un murmullo (¿cómo explicar el tono de una voz que ha permanecido sin hablar diez mil siglos?) estas palabras cuya humanidad reconciliaba las especies:
-AMO, AGUA, AMO, MI AMO...
Ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas lo son, pues ignoran la muerte; lo divino, lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal. JLB
muy bueno lucho, y tenias razon, no entraba en ninguna categoria, y es medio dificil de saber donde ponerlo... asi que aparte de esta base de datos loca... me parece que voy a crear un importante para Fragmentos... asi se suben cuestiones de estos menesteres
Nos despedimos en una de las esquinas del Once. Desde la otra vereda volví a mirar; usted se había dado vuelta y me dijo adiós con la mano. Un río de vehículos y de gente corría entre nosotros; eran las cinco de una tarde cualquiera. Cómo iba yo a saber que aquel río era el triste Aqueronte, el insuperable.
Ya no nos vimos y un año después usted había muerto.
Y ahora yo busco esa memoria y la miro y pienso que era falsa y que detrás de la despedida trivial estaba la infinita separación. Anoche no salí después de comer y releí, para comprender estas cosas, la ultima enseñanza que Platón pone en boca de su maestro. Leí que el alma puede huir cuando muere la carne. Y ahora no se si la verdad esta en la aciaga interpretación ulterior o en la despedida inocente. Porque si no mueren las almas, esta muy bien que en sus despedidas no hayan énfasis. Decirse adiós es negar la separación, es decir: hoy jugamos a separarnos, pero nos veremos mañana. Los hombres inventaron el adiós porque se saben de algún modo inmortales, aunque se juzguen contingentes y efímeros.
Delia: alguna vez anudaremos ¿junto a que río? Este dialogo incierto y nos preguntaremos si alguna vez, en una ciudad que se perdía en una llanura, fuimos Borges y Delia.
Como dato biográfico que sirva para entender el escape mental ajeno, es interesante saber, para los que les gusta Lugones, algo de su historia:
El era un hombre mayor con un hijo. Cometió el error de enamorarse de la hija de un comisario, mucho menor que él y que le correspondía. Su hijo era policía también, y cuando se descubrió la historia de amor que el mantenía con esta chica, su propio hijo ayudó al comisario (padre de la chica) a encontrar a Lugones. Entonces, se escapó a una isla del Tigre y se suicidó.
Probablemente muchos de ustedes ya lo sabían, pero otros, que lean a Lugones, entenderán mejor el por qué de tanto amor y tanto dolor en su poesía... Un amor recontra imposible... Acá les va una poesía que es el prefacio de su libro "Romacero":
Lector, si de los rigores de amar, tu pena sabía, oye, contada en la mía, la historia de tus amores.
Aún cuando sea mi historia lo que voy aquí a contarte, si logro hacerlo con arte será común nuestra gloria.
Pues todo aquel que bien ama, se afana en su propio empeño, como exalta el ser del leño la claridad de su llama.
Que la encienda yo es bien poco, si es que en ambos se completa lo que hay en tí de poeta con lo que tengo de loco.
Soy, pues, digno de tu fe, y aunque estoy tan mal herido, todo cuanto he padecido, por no llorar lo canté.