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Creado el 05.06.06 a las 21:45
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| Cáncer de mama En los países desarrollados, el cáncer de mama es el tumor más frecuente y la primera causa de muerte por cáncer en las mujeres. Por su incidencia y mortalidad, representa en la actualidad uno de los principales problemas de salud pública. Desde la década de 1930, la incidencia de cáncer de mama se ha incrementado en todo el mundo, variando de forma importante en las distintas zonas geográficas. Es en los países industrializados de Norteamérica y el norte de Europa en donde se observan las tasas más altas de incidencia. Les siguen, con tasas de incidencia intermedia, los países del este y sur de Europa y Sudamérica, mientras que los países de África y Asia presentan las tasas más bajas. En Argentina, el cáncer de mama representa el 11.8% de las muertes de mujeres por tumores malignos. Si bien la distribución geográfica de la enfermedad parece estar más vinculada al desarrollo industrial y al mejor nivel de vida que a cuestiones puramente geográficas, la magnitud de las diferencias en las tasas de incidencia entre los países subdesarrollados y los desarrollados ha ido disminuyendo con el tiempo, y no se puede considerar al cáncer de mama como una enfermedad limitada a las sociedades industrializadas de Occidente. Definición Todos los tipos de cáncer se caracterizan por el cambio de las células en apariencia y en función. El de mama, uno de los más frecuentes en la mujer, se origina en células que se vuelven anormales, como consecuencia de una mutación en su ácido nucleico. La anormalidad consiste en un crecimiento y una reproducción indiscriminada, lo que genera una superpoblación celular. Estas células anormales crecen descontroladamente invadiendo las células sanas, y entorpeciendo lentamente su funcionamiento. Si las células cancerígenas se propagan hacia otras partes del cuerpo a través del torrente sanguíneo o del sistema linfático, se produce una metástasis. Si el cáncer de mama no es detectado a tiempo, puede hacer metástasis en huesos, pulmones, hígado y cerebro. Todas las mujeres, e incluso un porcentaje pequeño de hombres, tienen riesgo de desarrollar un cáncer de mama en el transcurso de su vida. Se estima que 1 de cada 8 a 9 mujeres contraerá la enfermedad. A medida que una mujer envejece, las probabilidades de contraer cáncer de mama aumentan. Factores de riesgo Antecedentes familiares. Sólo el 10% de los tumores malignos, presenta características hereditarias. Tener un familiar con cáncer de mama aumenta el riesgo, especialmente si éste se presentó antes de la menopausia o si es un familiar de primer grado (madre, padre, hermanos, hijos). Son tan importantes los antecedentes por vía materna como paterna. Nuliparidad (no haber tenido hijos) o haber sido madre después de los 35 años. Menarca temprana (comienzo de las menstruaciones antes de los 10 años) o menopausia tardía. Las dietas ricas en grasas de origen animal (manteca, embutidos, fiambres, quesos grasos), excesos de alcohol y un exceso de peso corporal podrían incrementar el riesgo de desarrollar cáncer de mama después de la menopausia. Estrógenos. Existe un mayor riesgo en aquellas mujeres que han recibido estrógenos en la post menopausia cuando tienen antecedentes familiares y si la toma se ha extendido por muchos años o se han empleado dosis excesivas. Síntomas El cáncer de mama puede estar presente sin la aparición de un síntoma. El primer signo sospechoso se presenta al palpar un nódulo de consistencia diferente al resto de la mama. En etapas tempranas son indoloros y al palparlos pueden desplazarse debajo de la piel; mientras que en casos más avanzados se notan adheridos a la misma. Los nódulos también pueden aparecer en las axilas. Otros posibles síntomas de la enfermedad son secreción por el pezón, retracción del mismo o alguna zona de la piel y enrojecimiento o congestión de la zona afectada. Diagnóstico Si es detectado en forma temprana, sin que se haya extendido a los ganglios u otra parte del cuerpo, las posibilidades de curación llegan al 95 por ciento con la aplicación de un tratamiento oportuno. Se entiende por curación el hecho de estar con vida y sin presencia de tumor durante los cinco años posteriores al tratamiento. Las posibilidades de cura del cáncer de mama están en relación directa con el tamaño del tumor: los más pequeños son los que tienen mejor pronóstico. Además, cuanto más pequeño es el tumor, menor es la necesidad de cirugías agresivas como la mastectomía (extirpación total de la mama). Los controles periódicos -mamografía , examen mamario ginecológico y autoexamen mamario mensual- permiten detectar bultos o tumores mamarios más pequeños. La mamografía es una radiografía especial de la mama que puede detectar el cáncer en su etapa inicial. Existen dos tipos de mamografías: de control (procedimiento de rutina) o de diagnóstico (para examinar áreas sospechosas). En mujeres jóvenes, la frecuencia de realización de la mamografía será determinada por el especialista en cada caso particular, pero a partir de los 40 años es recomendable realizar una mamografía al año. En caso de tener antecedentes familiares o algún otro factor de riesgo, deberán iniciarse los controles más tempranamente. La interpretación de la mamografía suele ser más complicada en mujeres jóvenes, embarazadas o que estén amamantando ya que las mamas son más densas en comparación con las mujeres mayores cuyas mamas tienen alta proporción de grasa. Con el objetivo de distinguir entre tumores de consistencia sólida y quistes de contenido líquido (que son usualmente benignos), se recurre a la ecografía, reduciendo así el número de biopsias innecesarias. Para confirmar un diagnóstico de cáncer de mama se realiza una biopsia. Además, siempre es conveniente complementar la mamografía con un examen médico, ya que en ciertos casos, los nódulos que no se ven en la mamografía o son dudosos pueden aclararse mediante la palpación. A partir de los 20 años, los especialistas recomiendan a todas las mujeres realizarse un autoexamen mamario mensualmente. Para aquellas mujeres que aún menstrúan, la mejor manera es realizarlo entre los siete o diez días después de finalizado el período menstrual. Es que entre la ovulación y la menstruación, la mujer puede detectar irregularidades en las mamas que desaparecen una vez finalizado el período menstrual. Tratamientos La cirugía suele ser el primer paso para tratar el cáncer de mama. Existen dos opciones: la primera, denominada cirugía conservadora de la mama, consiste en extirpar sólo el tumor y un cierto margen de tejido sano, conservando la mayor parte de la mama. Luego el tratamiento deberá completarse con radioterapia (rayos X de alta energía) para destruir las células que pudieran haber quedado. La otra opción quirúrgica es la mastectomía radical, que consiste en la remoción total de la glándula. Actualmente, la mastectomía más usada es la llamada mastectomía radical modificada, que consiste en la remoción de la mama, los ganglios de la axila y la cubierta del músculo pectoral. La elección de la técnica dependerá del tipo, el tamaño y el grado de expansión del tumor. Luego de la cirugía, en ciertos casos se indica quimioterapia, que consiste en el uso de fármacos cuya función es destruir selectivamente las células que se multiplican activamente. En las últimas décadas se ha avanzado considerablemente en el tratamiento del cáncer de mama. Se ha descubierto que el empleo de quimioterapia antes de la cirugía permite conservar la mama en una proporción importante de mujeres con tumores de gran tamaño. Y la mastectomía, costo obligado de la cura de la enfermedad en el pasado, es hoy cada vez menos necesaria. Por otra parte, gracias a la precisión de la mamografía, hoy es posible extirpar los tumores pequeños con cirugías menos agresivas sin comprometer las posibilidades de curación de las pacientes. Además, los investigadores han demostrado que en casos especiales, no es riesgoso evitar la extracción de ganglios de la axila en pacientes con tumores no invasivos. Hoy existen también, nuevos medicamentos que permiten curar a un mayor número de pacientes, tolerar mejor las terapias disponibles, controlar durante más tiempo la enfermedad y mejorar notablemente su calidad de vida. Cómo reducir el riesgo Aunque no se puede hablar, hasta hoy, de medidas preventivas contra el cáncer de mama, existen algunas recomendaciones útiles para reducir el riesgo: Mantener una dieta baja en grasas, especialmente de origen animal (manteca, embutidos, fiambres, quesos grasos). Beber alcohol con moderación. Hacer ejercicios físicos durante 30 minutos al menos tres veces por semana. Algunos estudios sugieren que amamantar también podría reducir el riesgo. Y recientemente investigadores de Noruega llegaron a la conclusión de que el consumo de leche puede estar asociado con un riesgo menor de desarrollar la enfermedad antes de la menopausia. Algunos mitos Alrededor del cáncer de mama, como ocurre con cualquier enfermedad temida, giran una serie de afirmaciones que no cuentan con un sostén científico en el cual apoyarse. A continuación mencionamos algunas de ellas, oponiendo la realidad. Realidades: - Si bien la lactancia parece tener un pequeño efecto protector, un gran porcentaje de las mujeres que contraen cáncer de mama han dado de mamar. - No se ha demostrado una relación entre la actividad sexual de una mujer y la aparición de cáncer de mama. - Los estudios que buscaron encontrar relación entre el estrés y la producción de cáncer no han encontrado respuestas definitivas. - Generalmente, los nódulos dolorosos resultan ser benignos. - Las punciones mamarias son procedimientos ampliamente probados. Nunca se ha encontrado que diseminen o produzcan un cáncer. - El tener un nódulo o tumor en la mama no afecta el estado general de la salud y generalmente hasta llega a ser casi imperceptible. Por eso es importante no esperar hasta que la enfermedad afecte la salud. Mitos: - La lactancia previene el cáncer de mama. - Actividad sexual vinculada al cáncer de mama. - El disgusto como causa de le enfermedad. - No es necesario hacerse una mamografía si se siente bien. - Los nódulos dolorosos son más peligrosos. - Una punción puede despertar el cáncer. Fernando Pérez Solivella Fuente: Fundación Cáncer (F.U.C.A.) ![]() Editado por <AniX>: 05.06.06 a las 21:52 | ||
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