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Viejo Kenzo dijo: 01.06.06
La mujer que presenta disfunción orgásmica, tiene dificultades en alcanzar el orgasmo, aún cuando reciba estimulación sexual eficaz y prolongada.

No está claro si las mujeres pueden llegar a una respuesta orgásmica sin antes pasar por la fase de Deseo y lubricación del ciclo de respuesta sexual femenina. Es la inhibición de esta fase que caracteriza, típicamente, otro problema -mas delicado y grave- que es la "inhibición sexual generalizada femenina". El equivalente en el hombre, sería la eyaculación sin erección.

La mujer con "inhibición sexual generalizada", es aquella que ha sido rotulada históricamente como "frígida". El término "frígida", evidentemente es no científico, inexacto, peyorativo e injusto. Con frecuencia mayor de lo que sería deseable, ha sido usado -agresivamente- como queja por parte del hombre cuya mujer no desea mantener relaciones sexuales tantas veces como él lo desea. Una misma mujer puede ser rotulada de frígida por un marido que desea el sexo mas frecuentemente que ella, y de "ninfomaníaca" o con "fiebre uterina", por un marido que desee relaciones sexuales menos frecuentemente. Los términos "frígida" y "frigidez", fueron sustituídos por las expresiones "inhibición sexual generalizada", o "no reactividad sexual generalizada", términos mas científicos y claramente separados de la "Disfunción orgásmica femenina".

El síntoma característico de la mujer con "Inhibición sexual generalizada", es que está totalmente desinteresada por la vida sexual y no se excita cuando se le suministran los estímulos necesarios para ello. Puede ser absolutamente no reactiva sexualmente, comunicando una anestesia sexual de tal orden, que no experimenta ninguna sensación táctil cuando es tocada en el clítoris o la vagina. Por otra parte, puede ser relativamente no reactiva sexualmente, en el sentido que tiene la sensación de que la están tocando o acariciando al ser genitalmente estimulada, pero no experimenta esas sensaciones como eróticas. Las mujeres que tienen cualquiera de estas categorías de inhibición sexual generalizada, se muestran típicamente ausentes, distantes psicológicamente.

Las mujeres que son absolutamente no reactivas pueden hacer todo lo posible para evitar todo contacto sexual, porque no gustan de ser tocadas o "manoseadas"; son emocionalmente reprimidas y exhiben muchas señales de comportamiento psicológico "complicado". En cambio otras mujeres, en un grado de menor inhibición, pueden ser bien ajustadas en general y -en algunos casos- simplemente inhibidas solo en el área sexual. Estas últimas suelen encarar las relaciones sexuales como "un deber", pero llegan a practicarlo y hasta disfrutar de las caricias eróticas. En algunos pocos casos, y excepcionalmente, pueden llegar al orgasmo aunque no obtengan significativo placer en esa experiencia.

Hemos detallado algunas características de la llamada "Inhibición sexual generalizada", para contrastarla y oponerla a la "Disfunción orgásmica femenina", que nos ocupa. La mujer con anorgasmia, puede tener un período de no reactividad relativa, pero en general tiene excitación y lubricación. Frecuentemente desean, les gusta e inician la actividad sexual. La mayoría alcanza los estadios de excitación muchas veces intensa, acompañados de lubricación y sensaciones subjetivas de excitación sexual cuando son estimuladas y casi todas acceden y se complacen con el coito. Algunas mujeres pueden exhibir fuertes señales de placer sexual: gemidos, apretones, pellizcos, etc. Lo único que les falta es el orgasmo, por ésta razón, muchos autores las designan como "preorgásmicas". No importa cuan excitadas queden, e independen de cuanta estimulación sexual eficaz le sea administrada durante la relación. No progresan en la curva y quedan habitualmente "a las puertas" del orgasmo. La equivalencia en el hombre, es la eyaculación prolongada, o con mayor precisión la aneyaculación.

Durante años, los terapeutas clasificaron a las mujeres anorgásmicas en coito, como sexualmente disfuncionales y neuróticas. Se decía que la carencia de orgasmos era debida al escaso o nulo contacto pene-vagina, porque la mayoría de estas mujeres podía tener orgasmos con caricias clitoridianas. Ahora, entretanto, existen amplias evidencias de que el canal vaginal, carece de terminaciones nerviosas. Mal puede, por lo tanto, ser origen del orgasmo.

La estimulación manual del clítoris externo, para llegar al orgasmo ocurre en el 20 a 30 % de las mujeres del mundo occidental y se encuentra dentro del rango de la normalidad. Las investigaciones de los últimos veinte años, han puesto de manifiesto que el pene, cuando penetra y/o sale del conducto vaginal, hace tracción sobre la piel del clítoris, constituyéndose así, en una vía de estimulación indirecta, que no tiene nada que ver con el roce vaginal del pene. Esa estimulación, sumada a la presión del hueso pubiano masculino contra el hueso pubiano femenino, favorecida en determinadas posiciones, proporciona la mayor parte de la estimulación genital físicamente erótica, que la mayoría de las mujeres experimenta durante el coito.

No hay duda alguna que muchas mujeres obtienen intenso placer psicológico de la sensación de tener un pene contenido en su vagina. Hay un sentimiento de intimidad y comunicación íntima, que es en sí mismo, un poderoso estímulo erótico. Hay también con frecuencia, una cantidad considerable de estimulación extragenital excitante que ocurre durante el coito. Los tipos de actividad pre-coital como abrazar, acariciar, tocar los pechos y besar, son estimulantes poderosos. Otras experiencias sensoriales, como son los estímulos visuales, contribuyen adicionalmente para la excitación sexual de la mayoría de las mujeres durante la práctica amorosa. Todo este detalle es importante, porque sin la intervención del clítoris, es casi imposible alcanzar un orgasmo.

Causas de la disfunción orgásmica.

Es necesario conocer algo sobre las causas específicas de la inhibición orgásmica, una vez que el tipo de tratamiento a emplear, puede depender de la etiología de la disfunción.

Orgánica.

Hay un gran número de precipitadores orgánicos potenciales de disfunción orgásmica en la mujer, pese a que, de hecho, se calcule que menos del 10 % de los casos de disfunción orgásmica esté relacionado con alguna causa orgánica, que frecuentemente también causa dispareunia (dolor a la penetración)

En general, cualquier patología genital local, patología pélvica, traumatismos o cirugías que produzcan dolor en el coito, pueden ocasionar un perjuicio en la reactividad a la estimulación sexual.

Cualquier disturbio que dañe la médula espinal, interfiriendo con la transmisión de la estimulación erótica, puede también comprometer la capacidad de alcanzar un orgasmo. Muchos disturbios endocrinos, así como cualquier condición que reduzca la cantidad de andrógenos (testosterona) que circula en la mujer, puede perjudicar la obtención el orgasmo. Las enfermedades sistémicas, frecuentemente pueden disminuir la respuesta orgásmica e interfieren en la reactividad sexual, porque van acompañadas de dolor y debilitación general.

Se verifica que muchas drogas o medicamentos afectan el potencial orgásmico. Las principales tienden a ser los depresores del sistema nervioso central, como el alcohol, los barbitúricos y los sedantes.
También los disturbios psiquiátricos, las infecciones e inflamaciones y aún la gravidez han sido asociados con la disfunción orgásmica femenina.


Psicogénica.

Las psicoterapias tradicionales (psicoanálisis, sistémicas), tienden a centrarse en los correlatos más remotos de la disfunción sexual. Desde Helene Kaplan, los sexólogos de todo el mundo se focalizan en los correlatos inmediatos de los problemas sexuales. Estos constituyen la base para el abordaje de la intervención directa, que utilizan los profesionales médicos y psicólogos en su consultorio.

Sin embargo, repasaremos muy brevemente, algunos datos sobre los factores históricos asociados con el desarrollo psicosexual y vinculados con la incapacidad de una mujer a llegar al orgasmo.
La comprensión de algunos factores históricos, ofrece una pista
-algunas veces- para saber cuales de los factores inmediatos actuales que deben ser investigados. Los pacientes a menudo desean saber alguna cosa sobre el modo como sus dificultades aparecieron o se desarrollaron.

Tradicionalmente, Psiquiatras y Psicólogos han relacionado a la inhibición del reflejo orgásmico con conflictos intrapsíquicos inconscientes sobre la sexualidad y los relacionamientos heterosexuales. Por ejemplo, la mujer con antecedentes de haber carecido de padre, podría haber incorporado una gran distorsión sobre los hombres en general, a partir de una madre dura y amargada. Tal mujer podría tener gran dificultad en confiar suficientemente en los hombres, para relajarse, soltarse y llegar a disfrutar de su sexualidad orgasmo incluido. Alternativamente, puede levantarse la hipótesis de que puede existir entre la mujer y su compañero una relación de tal orden que inconscientemente, la mujer retendría el orgasmo para salir "vencedora" de una batalla por el poder, o como resultado de un miedo al rechazo basado en el rechazo parental.

Otro antecedente histórico de la anorgasmia comúnmente mencionado, es la creación que genera un autoconcepto negativo en la mujer, provocando, desde ya, inhibiciones, timideces, tristezas y depresiones. Existen pruebas sugestivas de que la mujer que se siente insatisfactoria teme y espera que su compañero la deje o la abandone. Ese miedo al abandono, crea hipotéticamente una vulnerabilidad y represión emocional concomitante, que inhiben a la mujer de sentirse suficientemente relajada para "abandonarse" con su compañero. El miedo al abandono supuestamente, crea un miedo a perder el control de los propios sentimientos. De este modo, la mujer se contiene, como modo de protegerse del "daño" previsto que le hará el hombre compañero.

Entre otros de los antecedentes históricos que se cree contribuyen para el desarrollo de la anorgasmia, están:
1) Asociación del orgasmo con la muerte,
2) La inhibición del reflejo orgásmico por el hecho de la mujer encontrar que no merece sentir placer;
3) La inhibición del reflejo orgásmico como medio de autocastigo;
4) La inhibición como resultado del miedo a la intensidad de las emociones previstas para el orgasmo, perdiendo la mujer el control de sí misma;
5) Miedo de sentir el orgasmo, como consecuencia de asociar el climax como una rebelión y la afirmación de independencia,
6) La retención del orgasmo como medio de protegerse contra la posibilidad de quedar significativamente comprometida con cualquier relación en particular. La dinámica, como se puede ver, varía de individuo en individuo.

El único antecedente histórico general y común que efectivamente parece surgir en muchos casos de anorgasmia, es el ambiente familiar restrictivo, que enseñó a la niña a asociar el placer sexual con la ansiedad, culpa y vergüenza. Muchas mujeres anorgásmicas parecen haber sido criadas en ambientes donde
1) el sexo era raramente mencionado,
2) el andar sin ropas, desnudos era rara en la casa de los padres,
3) había escasa o ninguna educación sexual directa,
4) no existieron manifestaciones francas de afecto entre los padres en la casa,
5) existía una perturbación, muchas veces evidente de relacionamiento entre los padres,
6) todo lo sexual era asociado con "suciedad" y muchas veces "pecado", cuando no con vergüenza y castigo. La religiosidad excesiva, otro antecedente histórico, no constituye una explicación específica para la anorgasmia, ya que es un factor común a muchas disfunciones sexuales. Sin embargo, se puede constatar que este factor de religiosidad, si bien se encuentra en muchas mujeres anorgásmicas, puede no provocar ningún tipo de dificultad sexual, desde que se constata que muchísimas mujeres con antecedentes de ortodoxia religiosa, educadas en colegios religiosos, no presentan alteración alguna en su sexualidad.

Lo que se destaca como importante para la etiología de la anorgasmia y que conviene tener en cuenta para su terapéutica, son un conglomerado de emociones y pensamientos que, en forma directa, influyen en el desempeño femenino:
1) ansiedad y culpa sexual;
2) rabia, hostilidad y resentimiento en relación al compañero sexual;
3) indiferencia afectiva para con el compañero;
4) depresión;
5) un número excesivo de pensamientos que llevan a la dispersión.


La tarea del terapeuta consistirá en reducir la cantidad de las emociones o pensamientos inhibitorios y aumentar o favorecer las emociones facilitadoras, como medio de promover la respuesta orgásmica. Para hacerlo, el clínico precisa identificar, no solo el déficit de estimulación efectiva, si hubiera, sino también las fuentes de emociones y/o pensamientos inhibitorios, en caso que se hallen presentes.


Fuentes de ansiedad:

Hay muchas fuentes de ansiedad que actúan en el presente, inhibiendo la respuesta orgásmica. Pueden encontrarse:
1) miedo al abandono por parte del compañero;
2) deseo vehemente de querer tener un orgasmo como indicador de adecuación a su condición de mujer, o a la edad (ansiedad de desempeño);
3) miedo ligado a la rabia o depresión del compañero, en caso de que no pudiera superar el problema;
4) miedo a la promiscuidad, una vez que sea experimentado el orgasmo;
5) miedo de aparecer como "tonta", al experimentar el orgasmo;
6) miedo de orinar durante el orgasmo.

Cualquier ansiedad vinculada con algo vivenciado como un resultado del coito (por ejemplo embarazo), o ligado a él (por ejemplo, eyaculación rápida del compañero), pueden inhibir el orgasmo.

El profesional deberá ser un "detective" hábil para determinar la fuente específica de la ansiedad que está perjudicando el desempeño sexual. El exceso de pensamientos dispersivos está frecuentemente asociado con la ansiedad y muchas veces tiene también, el mismo origen. La depresión es una emoción generalizada que puede afectar la capacidad orgásmica, pese a que su fuente no esté relacionada con lo sexual. La rabia, la hostilidad y la indiferencia tienden a ser emociones que se correlacionan con problemas existentes en el relacionamiento de pareja.


Falta de información e ignorancia.

La falta de información o ignorancia es un correlato inmediato de la disfunción orgásmica que puede producir cualquiera de los estados inhibidores del orgasmo citados anteriormente. Las expectativas poco realistas acerca del potencial orgásmico femenino, o la pérdida de la reactividad sexual en la mujer, son apenas dos de las áreas comunes de la falta de información asociadas con la anorgasmia.

Dr. Juan Carlos Kusnetzoff
Fuente: www.e-sexologia.com

Acerca del DR CLICK AQUI

Para charlar sobre este tema: http://www.elforro.com.ar/informacio...os-textos.html

Editado por Kenzo: 05.06.06 a las 02:16

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