Participa en la discusión sobre Sirena - Delirios Varios en el foro de Inéditos, perteneciente a la zona de Literatura | Bueno, ehhh. A veces escribo, y hoy decidi compartir algo, suponiendo que va a ser lo mas cerca que me voy a acercar de ser un escritor publicado.
Si hay ...
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Bueno, ehhh. A veces escribo, y hoy decidi compartir algo, suponiendo que va a ser lo mas cerca que me voy a acercar de ser un escritor publicado.
Si hay problemas con los tiempos de verbo, no es a proposito, me pasa a veces, sientanse libres de corregirme. O no, que se yo.
En fin, no quiero crear espectativa. Este primer texto que posteo lo escribi anoche, no es de lo mejor, pero lo elegi por ser el mas actual. Ahi va.
Spoiler de Los primeros dias en la prision de Bescaya
Los primeros días en la prisión de Bescaya
Apenas podía moverse dentro de la celda, no había siquiera dos pasos en cualquier dirección. Pero esto no se debía tanto al tamaño de la misma, sino a la cantidad de muebles dentro. La cama era de una plaza, pero era doble de alto, de madera y ocupaba todo el largo hasta las rejas del frente, el televisor se ubicaba sobre una pila de cajones, también de madera tan alto de manera que solo sentado sobre la cama de arriba se podía ver la pantalla. Al lado de este ultimo estaba el sillón y el revistero, también había una pequeña mesa de luz, por supuesto al lado de la cama. Aun estos enseres no eran suficientes, pues una armario o baúl hubiesen sido fundamentales para almacenar la ropa que se dispersaba en ordenadas pilas por todo el lugar, una variedad de camisas ordenadas una al lado de la otra en perchas que colgaban de las barras horizontales de la puerta, y sobre las barras de la ventana, un traje negro y uno azul. El mobiliario era de calidad bastante decente, todo de lustrosa madera de pino, algunos conservando ese fresco olor y un suave brillo dorado en contacto con los rayos del sol; pero claro esta, era prácticamente imposible entrar o salir de la celda, siendo evidentemente el primero el mayor de los problemas. Ya mas de una vez le habían llamado la atención los guardias, pero sin mayor determinación, mas bien por cumplir su deber o por mantener su autoridad con el resto de los reos, pues ya de por si no estaban bien vistas las consideraciones que se tenían para con el, los opíparos desayunos, las vistosas ropas, su propio baño privado, la selección de libros, no solo los de la biblioteca, sino unos gruesos volúmenes forrados en cuero de vaca y bordes dorados, traídos expresamente de la colección personal del gobernador. Y eso que nunca había conocido al gobernador, pero su caso era, sin duda, de particular interés, y se procuraba tratarlo con la mayor consideración, pero así y todo seguía siendo un prisionero, y no se podía tolerar semejantes atenciones para alguien que había roto la sagrada ley impuesta por nuestro honorable consejo jurídico. Por otro parte, los guardias se habían encariñado con el en el corto tiempo que había pasado en prisión. Jonás, por ejemplo, un guardia muy alto y joven, solía contarle un cuento antes de dormir, generalmente historias sobre palacios y princesas, dragones y caballeros, a los cuales Charles era muy afecto, a tal punto que ya no podía dormirse hasta que el apuesto muchacho concluía con la ultima ronda nocturna, se apoyaba contra las rejas de su celda, y ahí se quedaba un rato observándole con ternura, mientras el se acurrucaba bajo las sabanas. Finalmente, asomaba su cabeza y sonreía ampliamente como un niño pequeño, y entonces Jonás sacaba el libro que llevaba escondido detrás suyo y procedía a contar una nueva aventura llena de magia. Todos los guardias tenían un pequeño ritual con el recluso, Micowsky, un oficial de los mas veteranos, solía llevarle unos dulces caseros que su esposa preparaba, en una pequeña canasta; Thomas, un hombre muy robusto con una panza muy redonda, y largos cabellos colorados, le cantaba antiguas canciones de su pueblo natal, que trataban de fábulas y mitos ocurridos mucho tiempo atrás cuando sus antepasados, terribles guerreros nómadas que pasaban su vida en busca de fortunas, se cruzaban con los peligros mas terribles. Al principio se contaban las largas caravanas que debían realizar bajo inclementes climas, furiosas ventiscas, y agobiantes temperaturas. Luego el relato se desvanecía en tonos lastimosos, y parecía que los valientes sucumbirían al hambre y la desesperación, pero finalmente Thomas se encorvaba, tomaba una gran bocanada de aire y rápidamente se incorporaba con un gran vozarrón entonando las estrofas finales, un grito de alguna bestia infernal, o criaturas salvajes que de la nada atacaban a los desdichados hombres que gracias a su valor, a su nobleza y sobre todo a su honor, entablando encarnizada lucha, se hacían con la victoria, atravesando la oscuridad como un rayo de sol indestructible. Y una vez ganada la batalla, se miraban con orgullo y humildad, para continuar una vez más su camino, hacia el infinito horizonte. Así, los días de Charles en la prisión pasaban muy rápidamente, y casi no caía en la cuenta de su situación, todo le parecía muy jovial y colorido, y cuando los guardias, habiendo sido reprendidos por el director principal, le llamaban la atención por cualquier cosa que se les pudiese ocurrir en su momento, a el le parecía muy chistoso, y hacia una mueca de lastima muy mal montada, mirando de soslayo al guardia, que no tardaba en hacerle un cómplice guiño de ojo, para luego seguir su camino. El director también era muy afecto de nuestro prisionero, y el también, mirando por los monitores la situación, no podía sino esbozar una sonrisa propia, ante la falsedad de la escena toda.
Spoiler de Enrich un viernes
Enrich un viernes
Se llamaba Enrich y tenia una mano de vidrio. Con esa mano, cambiaba el color de las cosas, de los animales, de los autos, de las flores...tenia ojos de un color oscuro, opaco, y cabellos grises a pesar de su corta edad. En la mañana del 11 de mayo, salio en busca del periódico, era una mañana hermosa de invierno, fresca y soleada, su semblante resplandecía con una sensación de prosperidad, de armonía, destellos dorados en sus mejillas, la brisa lo mecía en jovial danza. Llego al puesto, pero estaba cerrado, lo cual era muy extraño a esa altura de la mañana. –Que raro- murmuro entre dientes, y toco con su mano de vidrio la puerta de metal, q instantáneamente comenzó a arder en furiosas llamas. Un poco contrariado, pero sin perder su felicidad inicial, volvió a su habitación y se dispuso a prepararse un opíparo desayuno. Puso agua a hervir, unas tostadas en la estufa, ordenó prolijamente unos bollos de pan al costado del plato y abrió un jarro de jalea de frutilla, pero cuando se disponía a sentarse, notó con sorpresa y no menos disgusto que el servilletero de plata q ornaba el centro de la mesa estaba vacío, es decir, no había en el ni una sola servilleta. –Esto es inaudito- pensó para sus adentros- no solo no he podido conseguir el periódico, si no que además, debo desayunar desprovisto por completo de servilletas- su molestia iba en aumento, se había parado y caminaba en círculos a través del comedor- y que tal si me mancho con la jalea? De frutilla, no menos! Debo acaso andar el resto del día con una mancha roja en mi camisa? De ninguna manera! Que clase de Dios podría permitir semejante afrenta?- ya hablaba en voz alta, haciendo exagerados ademanes con los brazos, pero súbitamente se paro en seco, y haciendo un gran esfuerzo, logro recomponerse. Se sentó lentamente en la silla y acaricio el delicado servilletero de plata, q de inmediato comenzó a arder presa de salvajes lenguas de fuego. -No hay remedio- concluyó solemnemente – he de prescindir del desayuno- Se vistió presurosamente con un modesto traje gris, una camisa de color celeste y una corbata roja, se peino y salio hacia el trabajo. Las oficinas del edificio Granfille[Solo los usuarios registrados pueden ver los links. Registrate haciendo click aca...] eran pequeñas pero practicas en extremo. Constaba de cinco pisos, cada uno de ellos con veinticinco oficinas para empleados y una oficina para el supervisor, excepto en el último piso, en donde había veinte oficinas para empleados y una bien grande, para el supervisor en jefe. Enrich trabajaba en el tercer piso, que se encargaba de las ventas al exterior.
[Solo los usuarios registrados pueden ver los links. Registrate haciendo click aca...] En sus años en la universidad, Charles trabajo en el edificio Granfille, en condición de interno, llevando papeles, haciendo café y otras tareas menores. Renunciaría al año.
Spoiler de El Pajaro Dorado
El pájaro dorado
Un pájaro dorado sobrevolaba un campo, cuando de repente vio otro pájaro que venia hacia el a toda velocidad. Trató de esquivarlo moviéndose hacia el costado, pero la otra ave hizo el exacto mismo movimiento en el exacto mismo momento, y se produjo un choque frontal entre ambos, que cayeron sobre el verde pasto. El pájaro dorado se incorporo, agito sus plumas y se irguió lo más imponente que le fue posible, mirando con desdén a quien había provocado el accidente. Para su sorpresa, se trataba de otro pájaro dorado, sus alas refulgían con los destellos del sol sobre sus plumas, que se curvaban imponentemente, tan erguido estaba el insolente bicharraco. Así se quedaron mirándose un día entero. El sol se puso, y bajo la luna plateada se erguían los dos, solos en el campo que parecía el mar, pastos de plata mecidos por el viento, ni un alma en kilómetros alrededor, solo los furiosos espíritus de esas emplumadas bestias, cuyos ojos apuñalaban los del adversario. Volvió a salir el sol por el Este, iluminando al primer pájaro dorado. Este sintió su oportunidad, el pecho se le hinchaba con la gloria venidera, el gusto a sangre en el pico, lanzo un grito y se echó sobre su oponente, desgarrándolo por completo con sus garras de fuego... Alas de oro bañadas en sangre flotaban sobre el pasto, húmedo y verde. El pájaro dorado voló hacia lo profundo del cielo, él era un regalo del señor, y su voluntad era ley....
Editado por Sirena: 07 de julio de 2008 a las 11:36.
No, gil! Es su mitad humana la que escribe! Acá hay que explicar todo, che...
No están tan mal, eh?
PD: Le cortaría un poco la adjetivación. Adjetivar en exceso me parece pretencioso; como que se pretende hacer el texto más intrincado y elaborado usando adjetivos innecesarios.
Una sugerencia, no más de alguien que estudió Letras y leyó cosas buenas y paparruchadas.
Editado por Guánder★Guóman: 12 de agosto de 2008 a las 01:37.
Razón: DoblePost Unido
No, gil! Es su mitad humana la que escribe! Acá hay que explicar todo, che...
No están tan mal, eh?
PD: Le cortaría un poco la adjetivación. Adjetivar en exceso me parece pretencioso; como que se pretende hacer el texto más intrincado y elaborado usando adjetivos innecesarios.
Una sugerencia, no más de alguien que estudió Letras y leyó cosas buenas y paparruchadas.
Noto que lo hago, a veces me enredo en una situacion y trato de salir de esa manera. Pero siento que a la vez le saco fluidez. Tambien me sale por vago.
No hace falta la salvedad, ya hablamos de la susceptibilidad de la gente en el chat en ingles jajaja. No me molesta en lo mas minimo, al contrario.