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Creado el 09.04.07 a las 23:43
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| Nur Jahan fue la esposa favorita del emperador mugalo Jahangir y nuera del inefable monarca Akbar El Grande. Nur nació en el seno de una familia de la más rancia nobleza persa en 1577, bajo el nombre de Mehr un-Nisaa. Su familia había emigrado a la India buscando prosperidad, y desde niña Nur dio muestras de complementar su gran belleza con una agudeza mental pavorosa y un deseo enorme de superación. Cuando se hizo adolescente, tuvo muchas ofertas de boda, pero sus padres la casaron a los 17 años con un soldado persa de brillante carrera militar. Sin embargo, el soldado se alió con unos enemigos de Akbar en un complot, y fue ejecutado. Nur quedaba viuda con una hijita -Ladli- y su futuro parecía incierto. En 1607 Nur fue traída a la esplendorosa corte mugala para servir de dama de compañía de una de las damas nobles. En 1611, durante un festival primaveral en Nauroz, la fina voz de soprano de Nur atrajo la atención de Jahangir, quien mucho apreciaba la música. Jahangir no solo se prendó de la voz de Nur, sino que le encontró "el ser más exquisito de la creación". Estaba tan encandilado con ella que en menos de dos meses, procedió a casarse con ella. Primero la llamó Nur Mahal("Luz del Palacio") pero en 1616, aún más enamorado de su nueva consorte, le fijó el nombre en Nur Jahan, o Luz del Mundo. Siendo la viuda de un hombre que había perdido el favor del emperador, era tan solo una de tantas esposas y concubinas del amplio harén del monarca. Tras darle hijos, el poder de Nur fue en ascenso. Le tomó 9 años conquistar la posición de poder por la cual llegó a ser una leyenda en su propio tiempo. Nur logró manipular a su esposo, era la estabilidad y la paz para Jahangir, y el monarca solamente confiaba en ella para seguir sus consejos y mandatos. Dado que no podía reinar abiertamente por encima de su esposo, Nur Jahan reinaba a través de machos a quienes ella había colocado en puestos claves del gobierno mugalo. Ella aprobaba personalmente todos los nombramientos, despidos y cambios del aparataje estatal. Ponía a gente de confianza cerca del trono, y ayudada por estos fieles servidores se pudo dar el lujo de legislar a favor de las mujeres. Proporcionó propiedades y dotes para chicas huérfanas, fomentó el comercio con los europeos y ayudó a comerciantes pobres. Hizo que emitieran monedas en nombre e imagen suya. Fomentó los viajes de peregrinos a la Meca mediante una flota personal de barcos para hacer el viaje. Como patrona de comerciantes y artistas, era muy consultada y agasajada. Nur amaba la jardinería y sus lechos de rosas y lirios eran famosos por su frescura y belleza. Favorecía a arquitectos jóvenes, y esto echó a correr las lenguas en cuanto a si ellos lograban sus favores por medio del lecho, pero la realidad es que Nur nunca le fue infiel a Jahangir, quien murió en 1627 dejando el trono a Sha Jehan, el tercero de sus hijos. Mientras su esposo yacía moribundo, ella hizo asesinar al hijo predilecto que parecía ser el sucesor. Pero Sha jehan pudo sobrevivir, y se cuidó de hacer muy buenas migas con Nur, adulándola de forma consistente. Esto hizo que Nur confiara que a la muerte de Jahangir en 1927, ella seguiría mandando. Cuando Sha Jehan llegó al poder tras la muerte de Jahangir, hizo retirar del palacio a Nur, quien pasó sus últimos años en exilio en Lahore, viviendo modestamente con su hija Ladli hasta que sucumbió a la muerte en 1645. Fue enterrada en Lahore al lado de su esposo Jahangir, rodeada de los jardines fragantes que tanto la deleitaron en vida cuando era la mujer más envidiada-y amada-del Imperio Mugalo. Sha Jehan, el hombre que le quitó el mando a Nur, estaba destinado a repetir la historia de amor de Jahangir, ya que se casó enamoradísimo en segundas nupcias con otra linajuda persa, Arjuman Banu, quien con el correr del tiempo sería su indispensable Mumtaz Mahal("Joya del Palacio") y quien lo motivaría a construir el el Taj Mahal para servirle de tumba a su amada.------------ La ley islámica y las preferencias muslímicas han mantenido a las mujeres alejadas de la Historia. Por supuesto que, desde el harén, han ejercido su influencia, como Roxelana, la mujer de Solimán el Magnífico, o Nur Jahán; pero muy pocas ocuparon efectivamente el trono (el caso de Shajar al-Durr, que gobernó el Egipto mameluco en 1249-1250 es verdaderamente raro). Simplemente una muestra del verdadero poder de las mujeres en la comunidad musulmana, y ademas una hermosa historia de amor. | ||
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