Version Real:
Basiliscus basiliscus o
basilisco es un lagarto nativo de América Central. Tiene la notable habilidad de ser capaz de caminar sobre la superficie del agua. Sus patas posteriores está provistas de unos lóbulos dérmicos que funcionan como aletas, los cuales aumentan la superficie de apoyo sobre el agua. Estos son enrollados cuando el animal camina por tierra. Si el animal afronta el peligro, comienza a correr muy rápidamente sobre la superficie de un río o un lago, entonces las aletas de sus pies traseros se abren permitiendo aumentar su superficie de apoyo y así correr sobre el agua. Sin embargo, al decrecer su velocidad, el basilisco se hunde y tiene que nadar del modo normal de cualquier otro lagarto.
Esta habilidad le ha dado en algunas regiones el sobrenombre de
lagarto de Jesucristo o
lagarto Jesucristo.
Version Mitologica:
En el siglo VIII, el basilisco era considerado una serpiente con una mancha en la cabeza en forma de corona. De hecho, "basilisco" significa "pequeño rey". Más tarde, en la Edad Media, pasa a ser un gallo con cuatro patas, plumas amarillas, grandes alas espinosas y cola de serpiente, que podía terminar en garfio, cabeza de serpiente o en otra cabeza de gallo. Hay versiones de esta criatura mitológica con ocho patas y escamas en vez de plumas. Plinio el Viejo los describe como una culebrilla de escaso tamaño y pésimo genio ya que "su potente veneno hace marchitarse las plantas y su mirada es tan virulenta que mata a los hombres".
Según recoge Pierre de Beauvais en su
Bestiario de 1206, nace a partir de un huevo deforme, puesto por una gallina al llegar éste a la edad de 7 años, incubado por un sapo durante 9 años; por lo tanto al nacer guarda todas las características de sus progenitores, cuerpo de gallo, cola de serpiente y cuerpo de sapo. El basilisco vive en el desierto que él mismo crea al romper piedras y quemar el pasto. Esto sucede ya que el Basilisco exhala fuego, seca las plantas y envenena las aguas. Sin embargo su característica más distintiva sería su capacidad de matar con su mirada. De este modo se dice que quien mirara a los ojos de un basilisco, moriría; pero si el Basilisco se veía reflejado en un espejo, se mataba a sí mismo. Tambien si lo vemos reflejado en espejos, camaras fotograficas... podriamos quedar petrificado. Algunas leyendas dicen que, así, Alejandro Magno mató a uno. Otras teorías dicen que un basilisco muere cuando oye el canto de un gallo que para el es mortal, o se topa con su principal enemigo, la comadreja.
Es increible como pasa de la version real a la mitologica
bueno, opinen!
mm me parece que puse mal el forro player :S