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Viejo Dani_1990 dijo: 26.02.11
Mi nombre es Dani y la historia que les voy a contar sucedió hace un año mas o menos, pero lo importante no es hace cuanto fue sino que me cambio la vida para siempre, y a partir de ese momento empecé a disfrutar mas y, sobre todo, a gozar mas tener sexo.

Yo vivía con mi marido que se llama Alejandro. Teníamos un matrimonio bastante normal (segun yo supongo, vaya a saber uno que es normal y que no) con altibajos como toda pareja.

Yo siempre fui bastante pudorosa en el sexo y me costaba soltarme cuando lo hacíamos. Alejandro me pedía que quería hacer cosas distintas o que le haga ciertas cositas, pero yo no me animaba porque me daba un poco de repulsión.

Resulta que una vez que estábamos teniendo relaciones, el me hizo uno de esos “pedidos especiales”. Me dijo que quería que hagamos un trío con otra mujer. Yo rotundamente respondí que no. Tenia mucha vergüenza para hacer esas cosas y me daba miedo hacer eso. Puros prejuicios mios. Casi estuve a punto de decirle que si ya que sentía que el estaba aburrido de nuestras relaciones sexuales y se le notaba en la cara. Queria complacerlo pero al final me negue.

Desde ese dia siempre me imaginaba y perseguia que el se habia buscado otra para poder realizar sus fantasías. Siempre lo interrogaba a sobre adonde habia estado cuando se tardaba en regresar a casa y dudaba a veces de que iba a trabajar y en vez de eso pensaba que el estaba con su amante.

Un dia una amiga me invito a pasar el dia a su casa, yo le conte a el que iba a estar toda la Mañana y toda la tarde afuera para que no se asuste si no me encontraba cuando volvia del trabajo.

Lo que paso el dia que fui a lo de mi amiga, que se llama Laura, es que ella tuvo una emergencia, específicamente la llamo su mama porque su abuela habia sido internada, por lo tanto tuve que volverme a mi casa antes de lo que habia pensado.

Llegue a mi casa, abri la puerta y despues de cruzarla me saque las zapatillas porque me dolian las pies. Me dirigí hacia nuestra habitacion pero antes de llegar a la puerta de la misma escuche unos gemidos. Primero pense que era mi imaginación pero cuando me acerque un poco mas los escuche mejor. Eran de una mujer. Jadeaba mucho y cada tanto se escuchaba frases como “dame mas fuerte” o “me gusta así".

Me quede inmovil unos instantes escuchando y distingui la voz de mi marido que estaba agitado. Me acerque un poco mas y espie por la pequeña abertura que habia quedado entre la puerta de la habitacion y el marco. La escena me impacto. Estaba esta mujer encima de nuestra cajonera, que no tenia mas de un metro de alto, con mi marido entre sus piernas.

Ella tenia una camisa blanca puesta con los botones desabrochados y sus pechos al aire, los cuales el chupaba y besaba de tanto en tanto. Ella estaba con la cara colorada y suspiraba y gemia con mucha fuerza. Era mas que obvio que estaba disfrutando mucho. El todavía tenia puesta la camisa del trabajo puesta y solo se había bajado los pantalones para penetrarla. Las piernas de ella estaban enroscadas a la altura de las nalgas de el y cada vez lo empujaban con mas fuerzas para que la embista con mas potencia.

Tuve una sensacion de asco apenas los vi ahí, cogiendo en mi propia habitación, mezclada con una ira imparable. Lo primero que se me cruzo por la cabeza era golpearlos y no parar nunca. Sin embargo me quede viendolos.

El empezo a tomar mas velocidad en sus movimientos y ella a gemir mas y dejo escapar varios gritos que rapidamente intento ahogar porque no queria que los vecinos escucharan. Bajo un poco las piernas y tomo con sus manos las nalgas de mi marido y acerco su boca a su oreja y le dijo “No pares”. El se movio con mas fuerza entre sus piernas y de repente ella grito mas fuerte y su cuerpo se estremecio con un poco mas de violencia.

La muy puta estaba teniendo un orgasmo. Cuando los gemidos de ella bajaron poco le dijo a el “termina adentro mio que me encanta”, eso lo volvio mas loco a mi maridito y su cuerpo se sacudio con mas potencia hasta que se empezo a sacudir con mucha fuerza. Ella puso cara de maxima satisfaccion y lo agarro mejor con sus piernas y le dijo “asi, asi”.

Tuve ganas de llorar y gritar pero no pude. Atras de la puerta estaba mi esposo con su amante relajandose despues de un buen orgasmo. Ya no pude soportar mas la situación.

Sin darme cuenta patee la puerta y entre. Grite “Hijo de puta, porque me haces esto!?”. La cara de ella y el mostraban perplejidad. No me esperaban para nada. El se dio completamente la vuelta hacia donde estaba yo. El muy maldito tenia su pene cubierto del flujo de esa perra y de su semen. A ella, con las piernas todavia abiertas, se le escapo un hilo de lo que mi querido marido le habia depositado dentro de su vagina. Ella se quedo muda y el intento emitir algunas palabras pero estaba tan nervioso que no se le entendio lo que dijo.

“Hijo de puta!” Grite de vuelta. Me acerque a el y le empece a pegar. El muy bastardo intento defenderse y me queria agarrar las manos. Estuvimos unos segundos forcejeando (mientras la puta no movio ni un dedo, ni siquiera se puso la bombacha) y cuando me solte agarre lo que tenia mas cerca de la mano, una plancha para ropa, y golpee a Alejandro con todas mis fuerzas en la cabeza.

Lo deje inconsciente tirado en el suelo, pero en ese momento no me preocupo para nada como estaba el. Me di vuelta y vi a esa prostituta que todavia estaba encima de mi mueble. Me miro con terror y me acerque a ella.

En su nerviosismo solo atino a decir “p-p-pe-perdon". Yo le pregunte “como te llamas puta?". “Evelin" respondió, "que me vas a hacer?". "No se" dije yo, "dejame pensar" y le dedique la sonrisa mas macabra que habia hecho en toda mi vida. Me quede mirando durante unos instantes, que seguro para ella habran sido eternos, pensando en que hacer. La dejaba ir?, le reventaba la cabeza con la plancha?.

Ya no me importaba nada. Mi vida estaba vacia, no tenia hijos, no hacia ninguna actividad, no trabajaba, no tenia familiares cercanos. Nada que perder. De repente tuve una imagen de mi hueca existencia y que estaba harta de dejar pasar las cosas que me dañaban y que queria tomar revancha. Para desgracia de esa perra. Sabia que queria hacer con ella. Le dije que se acueste en la cama. Yo me empece a sacar la ropa. Ella me miraba con desconcierto.

Todavia tenia la plancha en la mano y le dije " hace lo que te digo o te doy con esto en la cabeza". Ella me miro y acepto con la cabeza. Le dije " chupamela... Y bien chupada". Me subi a la cama y le puse mi vagina en su boca. Ella empezo a lamerla con desagrado y muy lentamente. Le pase la plancha suavemente por la cara y le sonrei. Entendio mi mensaje rápidamente y comenzo a pasarme la lengua con mas fuerza. Sentia se boca y aliento en mi clitoris.

Primero me causo un poco de asco, pero solo un momento. Mi marido no solia besarme ahí abajo y tengo que reconocer que me empezo a gustar. Senti un fuego subir desde mi entrepierna y me recorria todo el cuerpo. Su lengua se metia por toda mi vagina y esta se humedecia cada vez mas.

Empece a moverme encima de su cara para que mi clitoris y vagina se froten. Mis dedos bajaron hasta ahí y los meti en su boca y en mi cavidad. Se me escapo un suspiro. La mire y le dije "dale putita, chupame bien y no se te ocurra parar o morderme porque la vas a pasar mal". Asintio con la cabeza nuevamente y me metio la lengua en mi conchita que ya estaba ardiendo. Me encanto eso. Sentia su lengua moverse dentro de mi y me volvia loca.

Que lindo! Estaba disfrutando como una yegua. Mire a mi marido inconsciente en el piso y me excite mucho mas. Para ese punto ya me habia metido 4 dedos dentro mio. Pare de moverme y le dije "Quiero lamerte y que vos me la sigas chupando y no quieras escaparte porque hoy estoy para hacer cualquier locura". Nos acomodamos en la posicion del 69 y se la empece a chupar. Mmmm... Sentia su concha y el semen de mi marido todavia fresco. Ella se retorcia un poco como si estuviese incomoda. Seguimos un poco mas asi y entonces le comente " te voy a meter algo por la vagina, hasta que tengas otro orgasmo". Mi miro con cara de pánico y de que nunca iba a pasar eso.

En ningun momento solte la plancha. Busque por todos lados algo para meterle y vi el celular de mi marido tirado en el suelo. Era un poco mas largo que los telefonos normales y de un ancho que no podia hacerle daño a la vagina. Pero en realidad no me importaba. Lo tome, se lo meti en la concha y se lo empece a mover. Le chupaba las tetas mientras se lo metia. Cada vez mas rapido. Primero se mostraba disgustada pero no se si sera por los nervios que tenia o porque en verdad le provoque satisfaccion que empezo a gemir.

Eso me excito de de sobremanera y le impulse el celular con mas fuerza en la vagina. Ella Respiraba mas fuerte. Solte la plancha y me empece a masturbar. No podia mas de la calentura. Directamente me meti los 5 dedos en la vagina. Gemiamos las dos. Yo sentia su vagina mojarse. Saque el celular de su cavidad, lo chupe y me lo meti.

A ella le introduje mi mano y seguimos. Sentia su concha caliente y sacudi mi mano con bastante violencia dentro de ella. De repente pude palpar su cavidad contrayendose. Estaba teniendo un orgasmo. Yo me meti con fuerza bruta el telefono en mi vagina. Despues me di cuenta que me la lastime porque tenia sangre. Me provoque el mejor orgasmo de mi vida y grite.

Quedamos las dos relajadas por varios minutos.
Cuando me recupere le dije que se fuera. Por suerte para mi, la mujer esta estaba casada con lo cual no fue a la policia a hacer la denuncia porque no queria que su pareja supiera de su "aventura". Y el muy cobarde de mi ex-esposo nunca dijo nada.

Me vesti. Espere que se despierte, le explique que queria el divorcio. A los dias de ocurrido esto me mude y empece una nueva vida.
Una vida mas plena... Y mas abierta a experimentar.

Fin




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