El regreso de los hijos pródigos
Por medio de otra carta que tomó estado público, los jugadores de Los Pumas decidieron que sí se presentarán en los próximos test-matches
BUENOS AIRES (SportsCenter/DYN) -- El grupo de jugadores de Los Pumas que la semana pasada había renunciado a integrar el seleccionado argentino de rugby, revirtió su decisión y está dispuesto a jugar los test-matches del mes próximo.
Así como en su momento la decisión se conoció por medio de una carta, ahora fue el turno de otro comunicado de prensa que circuló el día martes. En ese comunicado, firmado por los nombres más representativos, Los Pumas aseguraron que se presentarán a sus próximos compromisos internacionales.
Argentina tiene previstos partidos internacionales frente a Gales (el 11 y 17 de junio) y Nueva Zelanda (el 24 del mismo mes).
Entre otros párrafos, la carta firmada por Ignacio Fernández Lobbe, Agustín Pichot, Mario Ledesma, Felipe Contepomi, Gonzalo Longo y Martín Durand dice: "Estamos para jugar. Vivimos y nos desvivimos para jugar (...) SI vamos a volver a presentarnos en los próximos compromisos internacionales".
Pero a la vez, los jugadores insisten con que el nudo de su pedido no es económico sino que el "fondo de la cuestion (...) es la preparación del equipo de cara al futuro y la mantencion de la estructura profesional. Queremos que nos escuchen y que decidan sobre un verdadero sistema para una correcta preparación del equipo nacional".
Si bien el manager del plantel, Ricardo Handley, mantuvo febriles negociaciones, y la dirigencia de la Unión Argentina de Rugby (UAR) habría acercado una propuesta económica, eso no era suficiente para destrabar el conflicto. Pero la posibilidad de que la no presentación derivara en sanciones del International Rugby Board y con hacer peligrar incluso la participación nacional en el próximo Mundial, decidió a los jugadores a levantar la huelga.
Entre los motivos para tomar la decisión de jugar los tests, la carta dice: "Ponemos (..) la camiseta de Argentina antes que nada, sumado a que, de no presentarnos a jugar la IRB podría tomar medidas comprometiendo el futuro de nuestro rugby".
Queda claro también que el conflicto con los dirigentes está lejos de quedar resuelto. En palabras de los propios jugadores: "La dirigencia no ha querido entender el verdadero sentido de nuestro reclamo pese a haber sido claros en la propuesta que mandamos (...) Sentimos que (...) se encuentran muy lejos de la realidad y valores de este equipo. No dejaremos que digan que nosotros ibamos a ser quienes hipotequemos el futuro del rugby argentino".
La propuesta de Handley reconocía la deuda de 1.000.000 de pesos y el pago inicial de 400.000 en efectivo. A los rugbiers que juegan en el medio local les ofrecieron obra social, una beca en la universidad que necesiten y 700 pesos en concepto de viático.
Si bien el conflicto no fue por motivos excluyentemente económicos, debe resaltarse que estalló cuando los dirigentes decidieron rehusarse a abonar viáticos y a disponer el cese de pago a los que practican todas las semanas en el CENARD.
Por otro lado, la UAR resolvió en la Asamblea con las Uniones afiliadas continuar con la convocatoria de acreedores presentada el mes pasado.
Me parece perfecto que jueguen para evitar sanciones pero que sigan peleando para solucionar el problema.
Fuente: espndeportes.com