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Viejo rasenchidori dijo: 28.04.16
CAPITULO 31: RESUENA EL GRITO DE BATALLA. KONOHA PREPARA LAS DEFENSAS


Atsui: ¡¿Qué demonios?! ¡¿Acaso la tierra se los tragó?!
Otsuhichi: N-no lo entiendo... aun están aquí los rastros de la batalla, sin mencionar los de la explosión. ¿Cómo desaparecieron así?
Atsui: Este tipo Sasuke... y ese otro... realmente son otra cosa.
Otsuhichi (viendo la capa de Sasuke tirada): ¡Mira eso!
Atsui: Eso es... ¿entonces donde...?
Otsuhichi: Busquemos en los alrededores. Si no encontramos nada, volveremos aquí, Atsui-san.
Atsui: Bien dicho, chico. Andando.
Los shinobi se separaron, dejando vacío el lugar, el cual aun humeaba casi imperceptiblemente, mientras las huellas de pisadas y arrastres eran borradas por la lluvia.

EN “OTRO LADO”

Una zona en extremo oscura, sombría y desértica se extendía en el lugar en que Sasuke y Shio se encontraban. Brisas suaves soplaban, y se sentía un ambiente opresivo. En el espacio entre los contendientes, un tremendo cráter se extendía. Shio miraba con curiosidad esto último, mientras Sasuke no apartaba la vista de él.
Shio: Vaya, vaya, realmente querías mantener a salvo ese sitio, ¿cierto?
Sasuke: Te lo he dicho. La gente de Amegakure necesita tener un sitio al que regresar.
Shio: Fufu. – (pensando): Una técnica de rayo de tal magnitud... capaz incluso de parar mi gudodama... esto es interesante. Pero no será divertido enfrentarme solo a él, de todos modos, ya se lo fuerte que es.
Sasuke: ¿Qué tanto estas mirando? Vamos a continuar.
Shio (muy sonriente): No, gracias.
Sasuke: ¿Eh?
Shio: Me has dejado muy impresionado, pero creo que ya no tengo tiempo de seguir jugando. Tengo cosas que hacer.
Sasuke: ¿Y crees que podrás irte así sin más?
Shio: Vamos, regresemos.
El cenizo de pronto comenzó a desvanecerse del lugar. Sasuke usó el poder de su rinnegan para abrir un portal e ingresar en él.

EN AMEGAKURE

Otsuhichi (regresando): ¿Los encontraste?
Atsui: Ni rastro de ellos. No sé el otro sujeto, pero Sasuke Uchiha es un ninja bastante rápido. No me sorprendería que estén muy lejos de...
Interrumpiendo a Atsui, un portal se abrió cerca de ellos, saliendo Sasuke de él.
Otsuhichi: ¡Sasuke-san!
Los dos shinobi corrieron hacia el uchiha, que los vió llegar sin reacción.
Atsui: ¿A dónde te metiste?
Sasuke: Tuve que llevar la lucha a otro lado.
Otsuhichi: ¿Y donde esta el enemigo? ¿Escapo?
¿?: No, claro que no.
Los ninja se volvieron, encontrando a Shio de pie a unos metros de ellos.
Shio: Vamos, yo no me iría sin haberme despedido.
Sasuke: Te he dicho que no me gustan los teatros. No te dejaré ir.
Shio: Hah, mira, como te digo esto... no tienes opción.
De la nada, Sasuke pudo notar la aparición de dos figuras monocromáticas que se veían idénticas a Shio y les rodeaban. Por supuesto, Atsui y Otsuhichi no podían verlas.
Shio: Oh... ya lo notaste.
Otsuhichi: ¡¿De que habla Sasuke-san?
Atsui: ¿Puedes ver algo?
Sasuke: Sí, algo que ustedes no.
Acto seguido, el uchiha blandió magistralmente su mano arrojando a gran velocidad tres senbon de raiton a cada lado, que parecieron clavarse en algo invisible.
Atsui: ¡¿Qué diablos... ¿!
Sasuke: Rinbō Hengoku. Así que los de tu clase también pueden usarlo.
Shio: ¿Lo dudabas? Bueno, no es raro teniendo en cuenta de lo que soy capaz. Aunque claro, tu también puedes verlos. Pero olvidas algo.
Sasuke: ¿?
Shio: Ellos ni se mosquearán ante una minucia como esa.
Sasuke de pronto vió a los entes invisibles para sus compañeros, lanzar ráfagas de viento cortantes.
Sasuke: ¡Apártense, ahora!
Otsuhichi y Atsui saltaron lo suficientemente pronto para esquivar el ataque, el cual solo lograron ver cuando ambas ráfagas impactaron entre sì.
Atsui: ¿Dónde? ¿A dónde se fue?
Otsuhichi: ¡¿Y Sasuke...?!
Cuando la nube de polvo que el ataque levantó se disipó, pudieron ver a Sasuke rodeado de un extraño esqueleto de torso con un brazo, hecho de chakra purpureo.
Atsui: Ah, ahí está el.
Otsuhichi: Ese hombre volvió a desaparecer.
Los tres shinobi buscaron en los alrededores, ya que Shio había vuelto a desaparecer. Sasuke fue quien lo encontró, esta vez, flotando en el aire.
Atsui: ¡Gaaah, esto es ridículo!
Otsuhichi: El también puede volar...
Sasuke: Mejor que ustedes, de hecho.
Shio: Te lo voy a repetir, Sasuke Uchiha. Tengo cosas que hacer, así que no puedo continuar jugando contigo.
Sasuke: ...
Shio: Sin embargo, yo tampoco estoy satisfecho con dejar nuestro combate inconcluso. Pero no te preocupes, pelearemos mucho más pronto de lo que crees. Después de todo, si quiero cumplir con mi objetivo, tengo que eliminar el principal obstáculo, ¿no es así?
Sasuke: Estás diciendo...
Shio: Una vez que el pilar principal caiga, se producirá una acción en cadena. Uno por uno, poco a poco, todos los demás caerán también.
Atsui: ¡Baja aquí y dímelo en la cara!
Shio: Ya debo irme. Hasta muy pronto.
Tal y como hiciera en el otro lado, Shio se desvaneció en el aire, como si se tratase de una simple ilusión.
Otsuhichi: No puede ser... ¿estuvimos atrapados en un genjutsu?
Sasuke: No. Este hombre tiene la capacidad de moverse por el espacio y transportar elementos físicos a voluntad.
Atsui: ¿Qué quiso decir con lo de antes?
Sasuke: Estas personas no van a dejarse hallar, gracias a el, ni yo mismo podría encontrarlos bajo ciertas condiciones. Pero ese no es el problema.
Atsui y Otsuhichi: ¿?
Sasuke: Saldrán pronto de su escondite. Planean llevar a cabo un ataque.
Otsuhichi: ¿Ataque? ¿Contra quién?
Sasuke: Contra todos lo que no sean ellos.
Atsui y Otsuhichi: ¡!
Sasuke: Regresemos a nuestras aldeas y preparémonos. Si hay más como el, necesitaremos defendernos con todo lo que tengamos.
Otsuhichi: Un exterminio. Eso es lo que buscan...
Sasuke: Sí, algo por el estilo.
Atsui: ¿Qué estamos esperando? ¡Tenemos que regresar!
Sasuke: Nos comunicaremos con el Mizukage y el Kazekage luego. Esto concierne a La Unión por entero.
Atsui y Otsuhichi: Hai.
Sasuke: En marcha.

EN KONOHA, EN LA OFICINA DEL HOKAGE

Shikamaru: ¿Entonces era eso?
Naruto: Sep. Te dije que lo tenía controlado.
Shikamaru: Tsunade se enojó mucho cuando se dio cuenta de que se trataba de un bunshin en la reunión. Por el contrario, creo que a Kakashi le pareció muy divertido.
Naruto: Ya lo sé, el clon era mío, ¿recuerdas?
Shikamaru: Entonces, ¿Cuándo veremos el resultado?
Naruto: ¿Eh? ¿Resultado?
Shikamaru: Ya sabes, Hinata... tú...
Naruto: Oye, oye, no presiones. Yo sólo puse un poco de mi parte, ella es quien se merece el crédito.
Shikamaru: Jaja, esto me hace pensar...
Naruto: ¿? ¿De que hablas?
Shikamaru: Justo cuando pensé que ustedes no podrían llegar más lejos.
Naruto: ¡O-oye, yo también estaba muy preocupado por lo que pudiera pasar, pero ella me lo pidió! No pude negarme...
Shikamaru: Ajá.
Naruto: ¡Bueno, ya estuvo bien! Vamos a revisar el inicio del papeleo que llegó sobre el festival de otoño.
Shikamaru: Recuerda, nada de poner a Sakura e Ino en un solo grupo.
Naruto: Jajaja, las competencias se pondrán muy divertidas.
Shikamaru: Tch, no te pongas a pensar en la diversión con todo lo que se viene encima.
Naruto: ¡!
Shikamaru: ¿? ¿Alguien viene?
Naruto: Sí. Ha terminado muy rápido.
En eso, Sasuke abrió la puerta de la oficina, salpicando el suelo de la oficina con sus ropas aun mojadas.
Shikamaru: ¡Sasuke! ¡Cielos, tu si eres rápido!
Naruto: Te ves agitado. Y a juzgar por tu expresión, paso algo grande.
Sasuke: Vienen para acá.
Naruto y Shikamaru: ¡!

EN LAS AFUERAS DE AMEGAKURE

Garou: Por eso estabas tan interesado. Pensar que la transmigración de Indra vendría a visitarnos en persona.
Shio: La verdad estuvo aquí antes, pero parece que esta vez, nos buscaba a nosotros.
Garou: Ah, sí, es verdad. ¿Y cual es la opinión que te llevas de el?
Shio: Tal y como se esperaba, no es alguien normal, ni siquiera puedes llamarle un shinobi como tal.
Garou: Bueno, nosotros tampoco lo somos.
Shio: No me refiero a eso. En todos estos años, he estudiado el concepto que se ha tenido de Shinobi. Y ciertamente, ese hombre es uno, pero perteneciente a otra dimensión.
Garou: Ah, bueno, su chakra es el de Indra, después de todo.
Shio: Con mi poder, puedo acabar con quien sea, ninja o no. Pero ese hombre es diferente. Ya no es... humano. Me llena de interés. Me pregunto si la transmigración de Asura me transmitirá la misma sensación.
Garou: No se por qué te emocionas tanto, el único que peleaba era el, los otros perdían el tiempo y tu solo jugabas.
Shio: Ah, entonces te pusiste a observar.
Garou: Jeje, quizá...
Un momento de silencio se sucedió. Shio cambió su relajada expresión con una de completa seriedad, mientras miraba a su compañero.
Shio: Hemos sido demasiado lentos Garou. Tenemos que actuar, ya.
El hombre de los implantes dejó lo que hacía y miró a Shio, poniéndose serio también.
Garou: Hm, no te había visto así jamás. Esto va a ser muy difícil al parecer.
Shio: Y por eso iremos con todo.
Garou: ¿Eh? ¿Ahora?
Shio: Así es. Tenemos suficientes especímenes poderosos como para acabar con las 5 grandes.
Garou: No deberíamos precipitarnos. Mira lo que pasó con los cinco primeros. Las transmigraciones de Indra y Asura no son los únicos con gran poder. También están esos otros líderes de aldeas... y sobre todo, esos niños...
Shio: ¿La chica Uchiha y el que nos habló a través de Go, hm?
Garou: Debes admitirlo. Ya habíamos concluido en que ellos también podrían resultar peligrosos para nosotros.
Shio: Con más razón hay que apresurarse. No queremos que consigan más poder.
Garou: Haah, en fin, tu eres el que manda.
Shio: Pongámonos en camino.
Garou: ¿A dónde iremos?
Shio: Nos repartiremos entre las 5 grandes aldeas para derribarlas de una sola vez. Sin embargo, tu y yo nos dirigiremos a Konohagakure.
Garou: Ya veo. A eso te referías con acabar primero con el pilar principal.
Shio: Bien, se acabo el tiempo de hablar.
Como si de una orden se tratara, de las muchas entradas que había en esa habitación gigante, aparecieron muchas presencias. Poco a poco, Shio y Garou salían de su escondite, caminando bajo la luz de la luna, entrando a la aldea de la lluvia, seguidos por una multitud increíble de seres humanoides. Era como si Amegakure se hubiese empezado a poblar de seres artificiales.
Shio: A partir de aquí nos dividiremos. Garou, envía grupos a las otras 4 aldeas. El quinto grupo viene con nosotros.
Garou: De acuerdo. Supongo que los especímenes del 6 al 12 vienen con nosotros.
Shio: Así es.
Garou: Bien, están aquí conmigo – el hombre se volvió a un lado y le hablo a un cierto grupo que estaba algo separado del restro del tumulto - ¡Oigan, ustedes! ¡Vayan al frente con Shio! ¡Nosotros iremos detrás de ustedes!
Mientras Garou se ponía manos a la obra, el mencionado grupo especímenes se quedaban junto a Shio. Este los observo, dándose cuenta que dos de ellos eran un tanto diferentes a todos los demás. Sus ojos y apariencia reflejaban una fuerza y vida que jamás habían mostrado los anteriores no los que ahora les acompañaban. Ni siquiera parecían haber sido parte de la experimentación.
Shio: Ah... impresionante, de verdad. No puedo esperar.

EN KONOHAGAKURE, EN LA OFICINA DEL HOKAGE

Naruto: Así que ya ha comenzado.
Sasuke: Sí.
Shikamaru: ¿Y dices que el hombre con el que peleaste tiene el mismo poder que tenía Madara Uchiha?
Sasuke: Sí. Aunque también compartía habilidades como la de Kaguya, quien podía provocar mucha destrucción con una sola gudodama.
Naruto: Por eso dijiste que era alguien con nuestros poderes reunidos en uno solo.
Shikamaru: Rayos... ¿y de donde fue que salió?
Sasuke: Eso no importa. El punto es que van a venir y debemos detenerlos antes de que creen un conflicto a gran escala.
Naruto: Supongo que si su plan es acabar con todo, entonces irán por las demás aldeas también.
Sasuke: Les dije a los que me acompañaban que informaran a sus respectivas aldeas.
Naruto: Supongo que tu fuiste el primero en llegar a su aldea, así que deberíamos advertir a Gaara y Chojuro de una vez.
Shikamaru: Les contactaré ahora.
El Nara se retiró a la habitación contigua para preparar las comunicaciones.
Sasuke: Naruto.
Naruto: ¿?
Sasuke: Este nuevo sujeto, Shio. Estoy seguro de que es quien está detrás de todo esto. Y también...
Naruto: Ya veo. Crees que es uno de ellos.
Sasuke: Estoy casi seguro.
Naruto: Ya tenemos claro que el era el origen de la perturbación que sentía tu rinnegan.
Sasuke: Y quizá ese incomodo sentimiento que te ha estado invadiendo provenía de él.
Naruto: Vamos a tener que luchar... contra este hombre. Y si te dio pelea, no se trata de ninguna broma.
Sasuke: Pero sus modos, su personalidad... no cuadra en el perfil.
Naruto: Es cierto, sí. Pero creo que averiguaremos todo eso cuando luchemos con el. Ya sabes, con nosotros siempre ha sido así.
Sasuke (sonrisa seca): Hmpf.
Shikamaru (llegando): Ya he contactado con Gaara y el Mizukage.
El grupo se adentró en la otra habitación, donde Gaara y Chojuro ya se podían ver en las pantallas.
Naruto: Buenas noches. Lamento llamarles a estas horas.
Chojuro: Bueno, no es que sea muy tarde, tampoco.
Gaara: ¿Cómo les fue en la misión a Amegakure?
Naruto: Hay ciertas cosas que se descubrieron allí, pero iremos a lo importante.
Gaara y Chojuro: ¡!
Naruto: Estos enemigos han decidido pasar a una ofensiva agresiva. Están decididos a atacarnos.
Chojuro: ¿Cómo dices?
Gaara: Hm...
Sasuke: Este enemigo, o mejor dicho, quien está detrás de los ataques, los secuestros, y estos seres artificiales. Se llama Shio, y créanme, es poderoso. Hace poco que regresé de enfrentarlo.
Gaara: ¿Cómo?
Sasuke: Nuestra batalla quedó inconclusa, pero será mejor que nos figuremos a un enemigo como Momoshiki.
Chojuro: Maldición... así de mal...
Naruto: Y no vendrá solo. Estamos seguros de que los experimentos que hizo en Amegakure vienen con el.
Gaara: Es más grave de lo que imaginamos.
Naruto: Los shinobi que Kumogakue e Iwagakure enviaron les informarán a sus líderes. Lo que nosotros debemos hacer es alertar a nuestras aldeas. Que estén preparadas.
Kurotsuchi (apareciendo en otra pantalla): ¡Hey! ¡Hola! ¿Es cierto lo que dijo Otsuhichi? ¡¿Piensan eliminar a las cinco grandes?!
Sasuke: A todo el que se les oponga, me temo.
Kurotsuchi: ¿Y que vamos a hacer? ¡¿Dónde diablos está el Raikage?!
Darui (apareciendo en otra pantalla): ¿Hm? ¿Alguien pregunto por mi?
Naruto: Bien, creo que ya todos saben lo que está por ocurrir.
Gaara: Dijiste “vienen”. ¿Quieres decir que van hacia Konoha?
Sasuke: Por lo que le escuché decir, sé que buscan destruirnos a Naruto y a mí primero, así que vendrán a Konoha. Pero también note que tienen planes a largo plazo, así que buscarán eliminar a las 5 al mismo tiempo.
Darui: ¿Y entonces?
Shikamaru: Deduzco que vendrán en grupos. Pero en el peor de los casos, y por desgracia es el que casi siempre se da, La mayor cantidad o los más fuertes vendrán a Konohagakure.
Gaara: Ya veo. Si Shikamaru Nara lo dice, estoy dispuesto a darle voto de confianza.
Chojuro: De acuerdo.
Naruto: Tengan listas las defensas. Si no esperan más y ya están en camino, lo más probable es que lleguen mañana a Konoha, a Kumo. Podría tomarles algo más de tiempo llegar a Suna e Iwa, y dependiendo de las circunstancias, a Kiri. No estamos seguros, así que no se confíen.
Chojuro: Hokage.
Naruto: ¿?
Chojuro: Estimando este escenario, nos has ayudado bastante. Quiero hacer algo a cambio.
Naruto: Ajaja... no necesitas hacer eso. Si el enemigo llega con ustedes, vas a necesitar todos los shinobi a tu disposición.
Chojuro: Estoy de acuerdo. Lo mismo va para ti, tu aldea es la más cercana a Amegakure sin mencionar que es el blanco primario.
Naruto: En serio, te digo que...
Chojuro: Así que te mandaré a algunos refuerzos que podrías necesitar. ¡Todos pelearemos juntos!
Naruto: ¡!
Chojuro: Bueno, nos vemos. Buena suerte a todos.
Naruto: ¡H-hey!
La pantalla de Chojuro se apagó. La situación dejo a todos en un par de segundos de incomodo silencio.
Naruto: ¿Por qué haría eso?
Gaara: Je, ese se ha vuelto tu gran problema.
Naruto: ¿?
Gaara: Estas muy ocupado pensando en como ayudar al resto, pero a veces ni piensas en la idea de pedir ayuda. ¿Tu trabajo como hokage no te habrá hecho olvidar eso, cierto?
Naruto: Gaara...
Kurotsuchi: ¡Claro que sí! Odio admitirlo, pero el Kazekage tiene razón. Sé un poco más flexible, Hokage.
Naruto (sonriendo): Jeje, lo siento. Creo que estuve a punto de olvidar ciertas cosas.
Gaara: Bien, entonces está decidido. Alertaremos a nuestras aldeas y estaremos listos para defendernos. Naruto, mis refuerzos te llegan mañana.
Naruto sonrió a su amigo de la arena.
Darui: No puede ser... ¿otra guerra?
Gaara: No aun. Y haremos lo posible porque nunca lo sea. Deben ser detenidos ahora.
Ni bien terminó de decir esto, su pantalla también se apagó. El Raikage y la Tsuchikage le siguieron.
Shikamaru: Espero que los chicos hayan entrenado seriamente. Algo me dice que vamos a necesitar toda la fuerza que tenemos.
Sasuke: Así es. El enemigo viene hacia acá, buscando eliminar la que consideran la mayor amenaza. Pero ahora que sabemos lo que buscan, y con esta información reciente, podremos pelear equitativamente con ellos.
Naruto: ...
Shikamaru: ¿Estas bien?
Naruto: Shikamaru, Sasuke.
Shikamaru y Sasuke: ¿?
Naruto: Ustedes... ¿creen que he cambiado? ¿Creen... que he olvidado como era antes?
Sasuke: Oye, no te pongas reflexivo ahora. Ciertamente, ya no somos unos niños, así que hay algunas cosas que dejamos de hacer. Tu también, por increíble que parezca.
Shikamaru: Como Hokage que eres, tienes que mantener ciertas líneas trazadas. Sin embargo, aun en tu posición, tienes la costumbre de tratar a tus subordinados como tus amigos. Bueno, es una época nueva después de todo, así que no es inapropiado. Fuera de eso, eres buen líder, la gente confía en ti, pero a veces quieres hacer todo y olvidas que podemos ayudarte...
Sasuke (interrumpiendo a Shikamaru): Lo que decimos es que no tienes que ponerte a pensar en esas cosas. Estas bien así. Los cambios siempre son inevitables.
Naruto: Ustedes...
Sasuke: Sin embargo, no olvides que, por más poder que tengas, tu fuerza real proviene de tus lazos con los demás. Es por ellos que puedes ser Hokage. Nunca olvides que tu familia y amigos están ahí.
Naruto: Je...
Sasuke: ¿?
Naruto: Durante la cuarta guerra... Itachi me dijo lo mismo.
Sasuke: ¡!
Naruto: Te lo agradezco. Estoy seguro... de que eres la persona más apropiada para hacerme recordar eso.
Sasuke veía a Naruto sonreír con nostalgia, el hizo lo mismo, pero no duró mucho. Ese ambiente tan empalagoso tenía que romperse, y él se iba a encargar.
Sasuke (yéndose de la oficina): Es igual. Para nosotros, siempre serás el mismo idiota.
El uchiha salió de la habitación, pero dejo la puerta abierta.
Shikamaru: Jah, bueno, ahora... – cambio su expresión a una de seriedad – necesitamos alertar a todos.
El rubio alzó la mirada. Su sonrisa dio paso a la expresión de un hombre que esta listo para darlo todo. Shikamaru lo advirtió y se sintió más seguro. Era el efecto que el Hokage tenía en todos.
Naruto: Sí. Y pronto.

EN LA CASA UZUMAKI

Himawari: ¿Entonces ya te sientes mejor?
Hinata: Sí. Lamento haberles preocupado.
Himawari: ¡¿Entonces, entonces?! ¡¿Cuándo será?!
Hinata: ¿Eh?
Himawari: ¡No hagas eso, anda, dime, ¿Cuándo será?!
Hinata: Oye, hija, no pensarás...
Boruto (llegando): Mamá, Hima.
Ambas voltearon, y en su rostro se dibujó la misma duda al notar a Boruto muy preocupado entrando a la habitación.
Hinata: ¿Boruto? ¿Qué pasa?
Boruto: Recibi un mensaje de papá. Ha convocado a todos los chunin y Jounin de la aldea.
Hinata: ¿Qué? ¿Por qué...?
Boruto: Si es lo que creo... entonces un equipo pronto vendrá a buscarlas, si no hoy, por estos días.
Himawari: Oni-chan... ¿Qué quieres decir?
Hinata: Oh, no... esas personas con las que se enfrentaron...
Boruto: Sí. Seguramente Sasuke-shisho descubrió algo y ahora quieren atacar de frente.
Hinata: Entonces... tu...
Boruto: Soy un chunin, así que debo ir. Ya todo el mundo debe estar enterado, así que iré para allá.
Hinata: S-sí.
El rubio inmediatamente se colocó su banda ninja y salió de la casa, rápidamente.
Himawari: Acaso... ¿vamos a tener que pelear?
Hinata: Aun no lo sabemos. Pero ten por seguro que, pase lo que pase, tu padre y tu hermano nos cuidarán.
Himawari: Sí.
Hinata: Pero... nosotras también tenemos que ser fuertes. Después de todo... ambas somos kunoichi, ¿verdad?
Himawari: ¡S-sí!

EN LAS AFUERAS DE LA MANSIÓN HOKAGE

Una gran multitud se aglomeró frente a la gran mansión hokage, mirando hacia la parte superior esperando que su líder les expusiera las razones del urgente mensaje que todos recibieron. Chunin, Jonin y ANBU, algunos con su traje táctico estándar, otros sin el. Todos allí, serios, expectantes. Para cuando Boruto llegó al lugar, ya estaba bastante lleno, por lo que no tenía más opciones que, verlo desde atrás, en las ultimas filas, o saltar a un techo y verlo desde allí, aunque eso siempre había sido mal visto. Y no es que eso le importase a el, pero cuando la idea ya cruzaba por su mente, encontró motivos para permanecer abajo.
Sarada (llegando): ¡Hola, Boruto!
Boruto: ¡Ah, Sarada-chan!
El chico llegó con la uchiha, que lo esperó entre un pequeño espacio entre la multitud.
Sarada: Entonces... ¿también lo crees?
Boruto: ¿?
Sarada: Solo hay dos razones por las que se nos convocaría a todos los shinobi aquí: Una emergencia o un nombramiento de Kage. Y ya que Nanadaime sigue siéndolo...
Boruto: Sí. Y estoy muy seguro de que son esos tipos.
¿?: Todo se ha puesto muy agitado, ¿no es así?
Los chicos se volvieron para ver llegar con ellos al tercer miembro del equipo 7.
Boruto: Hey, Mitsuki.
Mitsuki: Creo que la aldea se ha metido en un gran problema.
Sarada: Sí. Ya se escuchan rumores de una batalla cercana.
Boruto: Bien, entonces pelearemos, les venceremos y ya.
Sarada: ¡¿Eh?! ¿Cómo te lo puedes tomar tan a la ligera? ¡No seas idiota!
Boruto (bromista): Pero creí que te gustaba así...
Sarada: ¡Ya estás, deja de hacer eso! – la chica agarró del cuello al rubio con los brazos y comenzaba a estrangularlo con una cómica mueca de furia - ¡Te voy a golpear!
Boruto (ahogándose): ¡Okhe... okhe... sf... sfueftame....
¿?: Ustedes sí que son una pareja única. ¿Así es como se dan amor?
Boruto, Sarada y Mitsuki: ¿?
En dirección de donde vino la voz, llegaban sus compañeros del equipo Mirai, encabezados por una burlona Chouchou.
Sarada: Chicos.
Chouchou: Hah, creo que ustedes realmente necesitan estar en medio de algo peligroso para hacerse mimos de verdad.
Boruto y Sarada: ¡NO ES VERDAD! ¡Y YA DEJA ESO DE LOS MIMOS, MALDICIÓN!
Chouchou: Uhu... se enfadaron, jejeje.
Shikadai: Ya déjalos, Chouchou-
Inojin: Estamos aquí para oir al Hokage, no se porten como niños.
Mirai (llegando): Bien dicho.
Shikadai: Mirai-sensei.
Konohamaru (llegando): Me parece que ustedes también deberían usar los trajes tácticos estándar, chicos.
Boruto: Paso, no puedo moverme bien con esa cosa.
Chouchou: Es muy molesto.
Konohamaru: Pero serán...
Mirai: Vamos, vamos, aun ni sabemos lo que nos van a decir.
Shikadai (señalando arriba): Estamos a punto de averiguarlo.
Todos se volvieron a mirar hacia arriba, como todos los ninja del lugar. Inevitablemente, esto llamaba la atención de algunos aldeanos, que se asomaban por puertas y ventanas de los comercios y viviendas. En la parte superior de la mansión Kage, Naruto, secundado por Shikamaru, Shizune, Udon, Moegi y Sasuke; aparecieron frente a ellos.
Boruto: Viejo... ¿Qué esta pasando?
De pronto todo el mundo guardó silencio. Naruto se adelantó para dirigirse a todos.
Naruto: Gracias por haber venido. Los convoqué porque, como ya sabrán, una emergencia se ha presentado.
Entre los ninja, se podían oir susurros, gargantas secas y sonidos de nervios expuestos.
Naruto: Últimamente, algunos de ustedes, chunin y Jounin, han enfrentado a cierta clase de enemigos. Extraños y con habilidades bastante superiores. Son estos los responsables de que ahora mismo, tanto aquí como en las otras 4 grandes aldeas, estemos refugiando a los aldeanos de Amegakure.
Boruto (pensando): Yo tenía razón...
Naruto: Pero esta vez, estos enemigos nuevos han decidido dejar de ocultarse y mostrar su verdadero rostro. Su objetivo es la destrucción de La Unión y de todo aquello que se cruce en su camino.
Muy pronto se comenzaron a escuchar murmullos más fuertes y a verse expresiones de todo tipo. Los aldeanos que escuchaban y se asomaban reaccionaron con justificable temor.
Naruto: No conocemos por completo sus motivos, y tampoco necesitamos hacerlo. Ellos están en camino, y no pienso a permitir que la paz que nos costó tanto construir se vea rota por nadie.
Nuevamente se escucharon ruidos entre la multitud, esta vez de exclamaciones que expresaban su concordancia con el hokage.
Naruto: Ha pasado mucho tiempo desde que estuvimos expuestos a un peligro así. Pero les aseguro que, como prometí hacerlo el día que me hice Hokage, voy a proteger a la gran familia que es Konohagakure. ¡Quien quiera que tenga la intención de hacer daño a quienes me juré a mí mismo proteger con la vida, tendrá que pasar sobre mí primero!
Los vítores no se hicieron esperar, aclamaciones al hokage que todos admiraban. Boruto miraba a los lados dándose cuenta de ello, viendo sobre todo a Sarada escuchando seria, aunque visiblemente embelesada, el discurso del séptimo hokage. El se volvió hacia su padre nuevamente.
Naruto: Sin embargo...
¿Aun había mas que decir? Todos se sorprendieron tanto como Boruto, y guardaron silencio.
Naruto: Yo voy a protegerles con toda mi fuerza. Pero, al igual que ustedes, soy un solo shinobi, y un hombre solamente. Siempre se me ha dicho, y lo creo de corazón; que la fuente de mi fuerza son los vínculos que he forjado siempre con los demás, con todos ustedes, a quienes considero mi familia.
Boruto: Viejo...
Sarada (sonrojada): Nanadaime-sama...
Konohamaru (cómicamente lloroso): Naruto nii-chan...
Naruto: ¡Así que solo les pediré que lo den todo para defender esta aldea, a los que la habitan, y que no se rindan por difícil que todo parezca! ¡Mi fuerza es la suya, y su fuerza es la mía! ¡Así es Konoha-ttebayo!
Esta vez, ni el equipo Konohamaru, ni el equipo Mirai, ni siquiera Boruto; pudieron evitar unirse a esos vítores que siguieron. Naruto, desde donde estaba, veía a todos determinados, y sonreía.
Naruto: Todos vamos a luchar juntos, defenderemos esta paz con todo lo que tenemos. El enemigo es fuerte, pero nosotros tenemos lazos que nos unen con todos aquí. Eso es lo que nos hará ganar. Háganme sentir orgulloso chicos.
El Hokage y sus acompañantes retrocedieron, quedando solamente Shikamaru y Sasuke para dirigirse a todos.
Shikamaru: ¡Escuchen! Sabemos que el enemigo está en camino, pero no sabemos cuándo ni por donde llegará. Por lo tanto, Sasuke y yo haremos la organización de la defensa, para estar listos para cualquier contingencia. Por favor cooperen con nosotros.
Los shinobi de la aldea se dispersaron, esperando a que el Nara y el Uchiha les dieran sus órdenes.
Sarada: ¿Acaso se acerca un conflicto?
Mitsuki: Parece que aun en épocas de paz, hay gente que no va bien con ese ambiente.
Shikadai: Maldición, que fastidioso es esto.
Inojin: Ya entiendo el por qué del mensaje de emergencia.
Mirai: Y sin embargo, nadie parece estar perturbado. De hecho, veo en todos bastante determinación.
Konohamaru: Ah, eso es gracias a Naruto nii-chan.
Todos: ¿?
Konohamaru: El no solo les hace sentir seguros a todos por el conocimiento de su gran fuerza y poder. Sus palabras son la principal razón por la que ha logrado hacer que todos creamos en él. A pesar de los años, eso no ha cambiado.
¿?: Completamente cierto.
Boruto (viéndolos llegar): ¡Viejo Kakashi! ¡Viejo Yamato!
Kakashi: Durante el tiempo que fui el capitán de su equipo, Naruto siempre mostró esa capacidad de transmitir su determinación a través de las palabras.
Konohamaru: Hey, pero el no es solo un hablador. Sus acciones también le apoyan.
Kakashi: Oye, ¿por quién me tomas? Claro que se eso.
Yamato: Fui su capitán por un tiempo corto en comparación con sempai, pero se lo que quiere decir.
Boruto: Sea como sea, el viejo y Sasuke-shisho van a estar en la primera línea, supongo.
Kakashi: Vamos, tranquilízate un poco. Eso sería si se tratase de una guerra. Y ya que no tenemos idea de cuando vendrán a atacarnos, solo podemos estar listos para responder de inmediato. Lo que queremos es detenerlos antes de que en verdad estalle una guerra.
Mirai: Y contamos con Shikamaru-shisho y Sasuke-san para ayudar a Nanadaime con eso.

EN LAS SALAS DE LA DIVISIÓN DE MONITOREO

Tenten: ¡Quiero que cada angulo exterior de la aldea este en pantalla! ¡No vamos a permitir que entren aquí sin que les veamos primero!
Monitor 1: ¡Hai!
Monitor 2: De acuerdo con las ordenes de Shikamaru-san, hemos instalado también puntos de vigilancia en sitios clave de la aldea. Si el enemigo entra por aire o bajo tierra, lo hallaremos.
Monitor 3: Los detectores de chakra están armados.
Monitor 2: ¿Detectores de Chakra?
Tenten: Nanadaime y Sasuke nos ayudaron con eso. El centro de investigación logro obtener una muestra estable del chakra que usan estos extraños hombres artificiales, y junto con ellos lograron reproducir un detector que encontrará cualquier huella de chakra similar desde ciertos puntos estratégicos.
Monitor 1: Comenzando visión periférica. No hay puntos ciegos.
Tenten: Muy bien. No importa de donde lleguen, no nos tomaran desprevenidos.

EN LA SEDE DE LA DIVISION CIENTIFICA

Ebisu: ¿Ya están listos, Yumei?
Yumei: Si. Tenten-san nos solicitó como nunca una alta producción de Kotes, así que ya hemos realizado la organización del personal y se comenzará una fabricación lineal en extremo rápida. Los tendremos listos para mañana por la tarde.
Katsuke: ¡Yo sabía que un dia de estos me daría la razón! Hace años todo salió mal para mí, ¡pero Nanadaime-sama realmente aprecia mis Kotes como la herramienta ninja mas apropiada!
Anko: No te emociones, gafotas.
Katasuke: ¡¿?!
Anko: El Hokage no ha cambiado nada su forma de pensar, estos son para los genin y algunos voluntarios.
Yumei: ¿Voluntarios?
Ebisu: Los genin desde antes tenían permitido el uso de Kotes ya sea por su capitán o por ellos mismos. Sin embargo, se dará instrucción a ciertos aldeanos voluntarios para que no estén indefensos si se presenta un ataque fuera de lo esperado hacia ellos. Después de todo, no está de mas una defensa adicional además de los guardias que se dejen ahí.
Shino: Después de todo, muchos de esos voluntarios son ninjas retirados, familiares y otros similares. No se pondrá a la gente en peligro si no pueden usarlos.
Anko: ¿Eh? ¿Y tú cuando llegaste?
Shino: ...
Ebisu: La vejez te ha hecho lenta, Anko... o tal vez el peso...
Anko (cómicamente furiosa): ¡¿CÓMO TE ATREVEZ, PEDAZO DE IDIOTA?! ¡¿A QUIEN LLAMAS GORDA?! ¡¡Y ESTAS TAN VIEJO COMO YO!! ¡NO, ESPERA, YO NO ESTOY VIEJAAAA!

EN LA ENTRADA DE KONOHA

Sasuke: Deben haber ANBU en cada punto de vista a la aldea. Cubran un perímetro interno y externo.
ANBU: ¡Hai!
Sasuke: Recuerden, el enemigo es bastante fuerte, y los ANBU que enviamos a Amegakure fueron vencidos. Manténganse alerta y no se permitan perder.
ANBU (dispersándose): ¡Hai!
Cerca de allí, un grupo de chunin veía la escena, con algo de dudas reflejadas en sus rostros.
Chunin 1: No lo entiendo, los ANBU actúan directamente bajo el mando del Hokage. ¿Entonces por que le obedecen a este tipo?
Chunin 2: Es uno de los hombres de más confianza del hokage, si no el de más. Sasuke Uchiha, ¿recuerdas?
Chunin 3: Esos ANBU lo saben, conocen su fuerza y su relación con Nanadaime, por eso le respetan.
Chunin 2: Además, los ANBU son una sección de Konoha que actúa en misiones muy altas, que un shinobi normal no podría hacer; o misiones especiales, como detectar y/o eliminar amenazas graves a la aldea. Es lo mismo que Sasuke Uchiha hace, así que lo encuentro muy lógico.
¿?: Oigan, ¿tienen tiempo de estar parloteando?
Los tres shinobi se sobresaltaron en demasía, viendo que el centro de su conversación estaba de pronto frente a ellos.
Chunin 1: ¡Ah... eh... nosotros...!
Sasuke: El Hokage dijo que debíamos estar preparados, así que hagan su trabajo y vigilen en lugar de estar chismorreando.
Chunin 1, 2 y 3 (pensando): ¡¿Nos escuchó?!
El uchiha se retiró del lugar, dejando a los tres nerviosos chunin de pie y bien rígidos sudando frío frente a la entrada de la aldea.

EN LA ESTACION DE ESPERA JONIN

Shikamaru: Deben estar listos para cuando llegue el momento, pueden escoger a alguien para hacer las veces de vigía, o pueden alternar turnos entre ustedes. Elijan el modo más eficiente de reaccionar a la amenaza lo antes posible.
Jonin: ¡Hai!
Shikamaru: Los que sean Tokubetsu Jonin por favor acompáñenme a organizar escuadrones de defensa.
Ko (acercándose con un grupo): Algunos de ellos se encuentran en misiones, pero la mayoría de nosotros está aquí.
Shikamaru: Gracias, Ko-san. – dirigió la mirada a los shinobi que venían junto con Ko – ustedes también, vengan conmigo.

EN EL LABORATORIO DE OROCHIMARU

Orochimaru: Fufufu, realmente no creí que me llamarías.
Naruto (comunicador): Necesitaremos toda la ayuda posible. Tu eres bueno infiltrándote en lugares, así que creí que sabrías detectar métodos raros con que el enemigo podría entrar a Konoha.
Orochimaru: Hm, ya veo. Hacía mucho que no peleaba en nombre de mi aldea natal.
Naruto (comunicador): No tienes que verlo así si no quieres. Solo quiero que estés atento, no te obligaré a que ayudes en la lucha.
Orochimaru: Subestimas mi sentido de responsabilidad, niño. Sabes que mi hijo está allí.
Naruto (comunicador): Lo creeré entonces. Bien, es todo...
Orochimaru: Una cosa más.
Naruto (comunicador): ¿?
Orochimaru: Tengan por seguro que sean quienes sean, tendrán sujetos mucho más poderosos.
Naruto (comunicador): ¿Y tu como podrías saber eso?
Orochimnaru: Porque el día que me atacaron, se llevaron una de mis muestras.
Naruto (comunicador): ¿Cuál, exactamente?
Orochimaru: El cordón umbilical de la hija de Sasuke, que Karin guardaba.
Naruto (comunicador): ¡Imposible! ¡Sasuke lo sacó de ahí luego de que le diste los ojos para el trasplante de Sarada!
Orochimaru: Karin lo anticipó y se quedó con un pedazo. Lo atribuiré a algo emocional.
Naruto (comunicador): Maldición, y lo dices recién ahora...
Orochimaru: No habría cambiado nada el que se los dijera o no. La culpa es de Karin, de todos modos. Te lo dije solo para establecer mi punto.
Naruto (comunicador): Muy bien. Corto y cierro.
La pantalla por la que Orochimaru hablaba se apagó, presionando este un pequeño botón rojo que corto la comunicación definitivamente.
Orochimaru: Hah, ¿Qué no lo vió venir?
Suigetsu: Uno pensaría que las muestras están mejor protegidas que eso.
Orochimaru: Como sea, probablemente Naruto no le diga nada a Sasuke. El podría venir a matar a Karin personalmente.
Suigetsu: Huh, ¿tu crees? Eso si da miedo, y que nos mataría a nosotros también.
Orochimaru: Bien, mantengámonos alertas. Puede que tengamos que participar en este embrollo.
Suigetsu: Uch, no tenemos que ver en su pleito.
Orochimaru: Tenemos mucho que ver. Como sea, hay trabajo que hacer.

EN LA OFICINA DEL HOKAGE

Naruto: Maldición, estos tipos... quieran o no, siempre nos dan dolores de cabeza.
¿? (desde la puerta): ¿Naruto-sama...?
Naruto: ¿? ¿Haruko?
Haruko: ¿Podría hablarle?
Naruto: Ah... claro, pasa.
La peliblanca ingresó a la oficina del hokage junto con un grupo de 6 hombres.
Naruto: ¿Qué se les ofrece?
Haruko: Escuchamos sobre lo que está por ocurrir. Y queremos ayudar.
Naruto: ¿?
Haruko: Ellos solían ser shinobi de Amegakure, pero cuando los antiguos líderes se fueron, dejaron esa vida y continuaron como aldeanos normales. Yo se los permití cuando comencé a dirigir la aldea, así que permanecieron tal cual.
Hombre 1: Intentamos defendernos cuando esos hombres atacaron Amegakure. Pero nuestras habilidades no fueron útiles y nos derrotaron sin esfuerzo.
Hombre 2: Ya sea como vigías, como refuerzo o como carnada, déjenos ayudar. Nos reivindicaremos ayudando a proteger la aldea que nos está refugiando.
Haruko: Obviamente, eso me incluye a mi, Naruto-sama. Quiero ayudar en lo que pueda.
Naruto respondió a sus invitados con una gran sonrisa.

EN EL PUENTE FRENTE AL NUEVO CASTILLO KIKYO

Ya había entrado bien la noche y la luna brillaba sobre Konoha mientras los relojes marcaban las 11. Un grupo de shinobi, chunin, jóvenes, se habían reunido allí para hablar.
Sarada: Estoy algo asustada, ¿saben?
Todos: ¿?
Sarada: Esto no nos había ocurrido antes, estamos a punto de librar una batalla con un enemigo numeroso, que busca destruirnos.
Boruto: No es diferente a cuando ese tipo Momoshiki y su guardia de peso pesado vinieron.
Chouchou: Tal vez, pero en este caso, todos vamos a participar.
Shikadai: Por una vez, estoy de acuerdo con Chouchou, esta vez, o ganamos, o morimos. Y no solo nosotros, sino toda la aldea.
Inojin: Supongo que esta noche, no dormiremos tranquilos.
Sarada: Se han puesto a pensar... ¿Qué pasara si perdemos? ¿Qué tal si... no somos lo suficientemente fuertes?
Mitsuki: No deberías ponerte nerviosa desde ya, Sarada.
Sarada: Eso es porque a ti nada te perturba, al parecer.
Mitsuki: Fufu.
Boruto: Tch, ya dejen de darle vueltas-ttebasa.
Sarada: ¡¿Cómo puedes...?! ¡!
La chica se callo de repente al darse cuenta que el uzumaki tomaba su mano con firmeza, mientras la miraba seriamente.
Shikadai e Inojin: ¡Uh...!
Chouchou (muy interesada): Oh...
Boruto (sin prestarles atención, mirando a Sarada): Cuando dije que no era diferente a cuando Momoshiki vino, me refiero a que debemos hacer lo mismo que el viejo y Sasuke-shisho hicieron con el, a pesar de que se había vuelto demasiado para ellos y ambos estaban cansados y heridos.
Sarada: Y fue...
Boruto: ¿No adivinas? ¡Pelear, pelear y ganar!
Todos abrieron bien los ojos. Así de simple, parecía como si no le estuviese dando importancia. Pero todos ya habían visto antes esa mirada en los ojos de Boruto.
Boruto: ¡Lo que nos importa es que tenemos que pelear y ganar! ¡No importa cuántos vengan a atacarnos, vamos a vencerlos, a detenerlos, para proteger todo aquello que es importante para nosotros!
Sarada se sonrojó, y correspondió a Boruto sujetando mas firmemente su mano.
Mitsuki: Fufufu.
El equipo Mirai también sonrió ante la declaración.
Boruto: ¡Sea mañana, en un mes o en un año! ¡Les venceremos en cuando pongan un pie cerca de aquí! ¡Somos fuertes, andando chicos!
Chunin: ¡Hai!


Continuará...


SPOILER SIGUIENTE CAPITULO

Shikamaru: La mañana transcurrió con tranquilidad, sin señal del enemigo.
Sasuke: No bajen la guardia, vendrán pronto.
Naruto: Los percibo... están cerca.
Shio: Ah, ah, no debieron tomarse tantas molestias. No podrán hacer nada de todos modos.
Boruto: No estes tan seguro.
Sarada: Vamos a detenerlos a todos ustedes. ¡Aquí mismo!
Himawari: ¡Tengan cuidado, Oni-chan, Sarada nee-chan!
Garou: Hm, esto es algo molesto, no debiste decirles que vendrías.
Shio: Precauciones inútiles, amigo mio.
Boruto: En el próximo capitulo: El ataque frontal de Shio.
Inojin: ¡Oh, Suna y Kiri enviaron ayuda!
Marika: Hola... amigos.
Chouchou: ¡Oh, esto será divertido!
Shikadai: ¡Este es un episodio serio, maldita sea!

FIN DEL SPOILER

FIN DEL CAPITULO 31

Editado por rasenchidori: 13.06.16 a las 22:42

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Viejo rasenchidori dijo: 04.05.16
CAPITULO 32: EL ATAQUE FRONTAL DE SHIO


Ese día, Konoha amaneció tranquila. La gente, que pasó la noche temerosa de que algo ocurriera, comenzó a moverse con un poco más de soltura en la aldea, pero aun así, sus calles estaban bastante vacías en comparación con lo habitual. Los shinobi vigías y los ANBU no habían perdido su posición, y en cuanto a los demás, estaban listos para, en cualquier momento, salir a pelear.
Shikamaru: La mañana transcurrió con tranquilidad, sin señal del enemigo.
Sasuke: No bajen la guardia, vendrán pronto.
Naruto: Cierto.
El hokage, Sasuke y Shikamaru se encontraban en la azotea de la mansión Kage, observando al exterior desde lo alto.
Shikamaru: Pero saben... es extraño.
Naruto y Sasuke: ¿?
Shikamaru: ¿Qué clase de enemigo es ese que te advierte que va a atacarte? No tiene mucho sentido. No consigo pensar en una estrategia que implique revelarle tus intenciones a tu enemigo.
Naruto: Aha... lo estas pensando mucho, Shikamaru. Ellos no son shinobi, después de todo. No tienen que actuar como uno.
Shikamaru: ...
Sasuke: Seguridad. Egocentrismo. Arrogancia...
Naruto: ¿Disculpa?
Sasuke: Este hombre, Shio... cuando se enfrento a mi, no parecía estar esforzándose en lo más minimo, o siquiera tratando de ganar. El solo me probaba.
Naruto: ...
Sasuke: Lo que digo es que Shio no tiene en consideración ningún plan. El cree que puede llegar, vencernos y arrasar con todo como le plazca. Pienso que es por eso que incluso me advirtió sobre su ataque.
Shikamaru: Ahora que lo veo así, tal vez... tal vez te lo dijo para que nos preparáramos y nos agotáramos innecesariamente...
Sasuke: No. Vi al sujeto, estaba apurado, y dijo que nos volveríamos a enfrentar “mucho mas pronto” de lo que creia. Y no tiene motivos para mentir, después de todo, el no se tiene como parte de este mundo.
Naruto: Las personas como el nunca mienten, no por honestidad, sino porque no lo creen necesario, ni útil, ni propio de ellos.
Shikamaru: Hah, bien, supongo que ustedes saben más de esto que yo.
Naruto: Ellos vendrán en cualquier momento. No me cabe la menor duda.
Shikamaru: Hm. Ah, por cierto, los refuerzos que Gaara y el Mizukage enviaron ya se encuentran esperando.
Naruto: Sí, los vi en la mansión Kage. Gracias poro haberles recibido.
Sasuke: ¿Qué hay de Haruko y su gente? ¿Es verdad que les permitiste participar en la defensa?
Naruto: Solo si es necesario. Recuerden que no dejan de estar bajo nuestra protección. Tendrán como defenderse.
Sasuke: Es mejor así.
Naruto: Oh, mira eso – el rubio señalo a un grupo de shinobi que salía de la mansión Kage a toda velocidad – allá van.
Sasuke: ¿Así que esos son los refuerzos’
Shikamaru: Son unos niños.
Naruto: Tal vez nos sorprendan.

EN LA CASA UZUMAKI

Himawari: ¡Moooh! ¡Pero no ha ocurrido nada!
Boruto: Deja de quejarte. Eso no va a hacer que las cosas mejoren.
Sentados alrededor de la mesa, Hinata y sus hijos se encontraban sentados, almorzando. Desde esa mañana, temprano, había escuadrones de shinobi pasando una y otra vez, recorriendo la aldea en busca de algo inusual, o algún indicador del ataque de Shio. No habían encontrado nada hasta ahora, así que continuaban patrullando.
Hinata: Hah...
Boruto: ¿Estas bien, mamá?
Hinata: Sí, es solo... bien, la ultima vez que esto ocurrió... yo estaba allá afuera, ya saben, ayudando.
Himawari: ¿Eh?
Hinata: Pero cuando ese hombre, Momoshiki, atacó... no pude hacer nada... nada para ayudar a tu padre. Y al final, mi hijo tuvo que hacer el trabajo...
Boruto: ¡O-oye, eso...!
Hinata (reaccionando): ¡Ah...! Lo... lo siento, no se que estoy diciendo, olvídenlo.
Boruto (pensando): Mamá...
El rubio lo recordaba. Cuando recobró la conciencia en la estación medica de emergencia, luego de que Momoshiki atacara los exámenes chunin, se encontró con su madre en una camilla frente a la suya, con Himawari asustada junto a ella. Sakura les habló de como Hinata había tratado de ir en auxilio de su esposo, pero fue inmediatamente rechazada por el Otsutsuki y dejada lastimada y fuera de combate. El pensamiento y la impotencia de aquella ocasión aun parecían perseguirla.
Boruto: Vamos, no te preocupes.
Hinata: ¿?
Boruto: Cuando esos tipo lleguen, ustedes estarán a salvo, papá no dejará que nada les pase, ni a la gente de aquí. Y yo me encargaré de cubrirle las espaldas al viejo. No tienes que preocuparte.
Hinata: Jaja, soy madre, no puedes pedirme que no lo haga.
Himawari: Hah... todo es tan complicado...

EN LAS AFUERAS DE KONOHA

Garou: Hemos sido muy lentos, dijo; iremos ahora mismo, dijo. ¿Entonces por qué seguimos aquí?
Shio: Bueno, eso es porque el camino es muy largo.
Garou: Pudiste habernos transportado allá en un santiamén. Pero elegiste venir, a pie y a paso tranquilo. ¿Es que a alguien como tu le interesa admirar el paisaje?
Shio: Vamos, no está tan mal. De todos modos, llegaremos en unos momentos, y ya que nosotros traemos un ejercito... ¿no seria injusto no darles tiempo para reunir al suyo?
Garou: ¿Por qué eres tan condescendiente? Esto no se trata de ningún juego.
Shio: Lo sé, lo sé. Pero el asunto es... que estar entre ustedes me ha creado ciertas manías. Digo, creo que no sería divertido si acabamos demasiado rápido.
Garou: Hah, ¿quien te entiende? Primero estas serio y luego regresas a relajarte como si nada, uff...
Shio: Por cierto...
Garou: ¿?
Shio: He estado mirando a los especímenes 11 y 12. Tienen algo distinto.
Garou: Oh, en ellos use mis muestras finales.
Shio: ¿Muestras finales?
Garou: Ya sabes, aquello que encontramos sellado...
Shio: ¿? ¿Lograste darle uso?
Garou: Si, fue algo increíble, fue como si los especímenes aceptaran los injertos como una parte perdida de su propio cuerpo. Sin apéndices salientes, ni elementos extraños fuera de la anatomía común.
Shio: ¿Entonces por que te preocupas? Podemos llegar alla y solo con ellos, acabar con todos. Tal vez yo ni siquiera deba participar.
Garou: Una lastima que tu... ehm... “proyecto personal” no pudiera concretarse.
Shio: ¿Ah, eso? Si lo termine.
Garou: ¡¿En serio?! Aaah, me muero por verlo, la curiosidad me consume...
Shio: No te vayas a volver loco. Dependiendo de la situación puede que lo use o no.
Garou: Ugh, como digo... ¿Quién te entiende? ¿Es que acaso vas a jugar?

EN LAS SALAS DE LA DIVISIÓN DE MONITOREO

Monitor 1: ¡Tenten-san!
Tenten: ¿Qué ocurre?
Monitor 1: Algo ha aparecido en los monitores 3, 6, 8 y 13.
Tenten: ¿Esos no son los que enfocan las zonas de las afueras de la aldea?
Monitor 1: Sí.
Tenten: ¿Qué han hallado?
Monitor 1: Es... un grupo. Viene hacia acá.
Tenten: ¿Eh?
Monitor 1: Son muchos, Tenten-san, al menos unas 50 o 60 personas. Vienen a pie, pero su apariencia...
Tenten se acercó a los monitores. Veía a los recién llegados. Su apariencia era muy similar al del cuerpo que había traido el equipo de Rescate que había ido hace poco a Amegakure.
Monitor 1: ¿Qué opina, Tenten-san?
Tenten: Son ellos.
Monitor 2: ¿Qué...? Son un grupo numeroso, sí, pero no lo suficiente para ser un ejercito... y al paso que van...
Tenten: Se están burlando de nosotros, vienen en dirección a la entrada de la aldea, como si viniesen de visita. Pues bien, si creen que pueden tomarnos a la ligera, van a darse de cara a la pared. ¡Den la alarma, ahora!
Monitores: ¡Hai!

EN LA AZOTEA DE LA MANSION KAGE

Naruto: Los percibo... están cerca. No... ¡ya están aquí!
Shikamaru: ¿Qué?
Sasuke: Sí. Percibo a ese hombre muy cerca.
Una vez dicho esto, escucharon el sonido del teléfono de Shikamaru, quien se apresuró en contestar.
Shikamaru: ¿Tenten? – un minuto de silencio siguió mientras escuchaba - Bien, entiendo, lo tenemos. Avisa a todos.
El Nara corto la llamada, guardando su teléfono con una expresión que mezclaba seriedad y fastidio en su rostro.
Shikamaru: La división de monitoreo los detecto. Dice que hay un gran numero de ellos llegando a la entrada principal de la aldea.
Naruto: Pues vayamos a recibirlos. – de la parte interior de su capa, a su espalda, el rubio sacó una banda shinobi, poniéndosela en la cabeza, cubriendo su frente. - No les dejaremos llegar.
Sasuke: No tienes que salir aun – el viento pasaba con algo de fuerza elevando la capa de Sasuke y revelando su banda shinobi, con su característico rasguño en medio, colgando del costado derecho de su cintura. – esto no es una guerra.
Shikamaru (poniéndose su banda en el brazo): Los Chunin y Jounin se harán cargo. Si alguien entra a la aldea, lo detendremos.
Naruto: Hm. Pero si algo grave pasa, no esperaré.
Sasuke: Bien.
El trío de ninjas salto del techo de la oficina a toda velocidad. La batalla daba inicio.

EN EL HOSPITAL DE KONOHA

Sakura: Tengan cuidado, chicos. Nosotros nos encargaremos desde aquí si hay heridos.
Shizune: Dices eso, pero se que saldrás a pelear en cuanto tengas la oportunidad.
Sakura: Aun hay pelea dentro de esta kunoichi, jeje.
Sarada: Estaremos bien.
Shikadai: Tch, ni siquiera terminamos de digerir el almuerzo y ya están molestando.
Chouchou: ¡Tal vez esa sea su estrategia!
Inojin (aburrido): No, definitivamente no es eso.
¿?: ¡Hey, chicos!
Los presentes miraron hacia donde venía el llamado. Boruto venía con su madre y su hermana.
Mitsuki: Llegas tarde, Boruto.
Boruto: Hah, estas dos me insistieron en que las trajera conmigo.
Sakura: ¿Es cierto?
Hinata: Puede que no sea una ninja medico en sí, pero quiero ayudar como sea posible.
Sakura: ¡Ah, muchas gracias, Hinata!
Sarada: ¿Y tu por que estas aquí, Himawari? Los genin y los aldeanos ya están siendo llevados a los refugios.
Himawari: No iré a los refugios. Me quedaré a aquí a ayudar.
Todos (menos Boruto y Hinata): ¡¿EEEH?!
Sakura: ¡Pero...!
Hinata: Trate de detenerla, pero no me escucha.
Himawari: Vamos, estamos a salvo aquí en la aldea, ¿verdad? Además, Sarada nee-chan me ha enseñado algunas cosas.
Sakura: ¿Eh?
Sarada: Me vio usar ninjutsu medico cuando lo use tras pelear con Ni en el rescate del equipo Sai, desde entonces me estuvo pidiendo que le enseñe.
Hinata: Por eso visitabas tanto a Sarada.
Himawari: Sip.
Boruto: No se preocupen, de todos modos, Hima ya tiene su Kote, el que este alla en los refugios o aquí no hara diferencia.
Sakura: Bien, entremos entonces. Ino y Tsunade-sama nos están esperando adentro.
Hinata: Chios, por favor, cuídense mucho.
Boruto: Despreocúpate, esto será fácil.
Sarada: Oye, oye.
Boruto: ¡Apoyemos en la entrada chicos, vamos!
Chunin: ¡Hai!
Los chicos se fueron a la carrera, corriendo y saltando por los alrededores.
Himawari: ¡Tengan cuidado, Oni-chan, Sarada nee-chan!
Sakura: Bien, Hinata, Hima, entremos.

LLEGANDO A LA ENTRADA DE LA ALDEA

Shio: Ah, ah, no debieron tomarse tantas molestias. No podrán hacer nada de todos modos.
Cuando Shio y su gente llegaron al claro frente a Konohagakure, encontraron a un gran número de shinobi cerrándoles el paso, listos para defenderse.
Shio: Aunque al menos harán de esto algo más interesante. Sería muy aburrido si simplemente llegara y todo se terminara.
Chunin: Les daremos una ultima oportunidad de retirarse. Konoha no cederá ante quienes deseen dañarla.
Shio: Quiero que me digan... ¿Dónde están Sasuke Uchiha y Naruto Uzumaki?
Jounin: ¿Qué tienes que ver tu con Nanadaime-sama?
Jounin 2: Si lo quieres, tendras que pasar sobre nosotros.
Shio: Ah, bien, a ver si con esto...
El cenizo extendió la mano apuntando a la aldea, mientras sonreía ante los rostros de duda de los shinobi.
Ko: ¿Qué hace...? ¡Byakugan!
Con su doujutsu activado, el hyuga logro ver una cantidad de energía amasándose bajo las mangas de Shio. Era claro que se trataba de un ataque, muy poderoso.
Ko: ¡TODOS, ATRÁS!
Los shinobi se volvieron a mirarlo, y para cuando voltearon de nuevo hacia Shio, este ya estaba listo para disparar una pequeña esfera oscura.
Shio: ¡Ve, Gudodama!
La esfera salió disparada de su mano, abriéndose paso entre los shinobi que la evadían, o que eran derribados por la fuerza del lanzamiento. Sin embargo, no le apuntaba a ninguno de ellos.
Chunin: ¡Mierda, la aldea!
Todos entraron en alerta y por poco el pánico se apoderaba de ellos al creer que esa esfera destruiría buena parte de su hogar. Cual no fue su sorpresa cuando, al llegar, a tan solo unos centímetros de ella, el ataque de Shio fue detenido por una fuerza invisible, que no le permitía ir mas allá. En la fuerza y energía liberadas por el impacto, todos alcanzaron a ver, a intervalos cortos, parte de la barrera que habían puesto Naruto, Sasuke y los ninja revividos. Por supuesto, ellos recién se enteraban de que la aldea tenía un escudo protector.
Shio (fastidiado): Hm...
Chunin: ¿Qué era eso?
Chunin 2: La aldea está protegida...
Jounin: ¿La aldea esta a salvo?
Jounin 2: ¡Les apuesto a que fue Nanadaime!
Chunin: ¿Pero como lo hicieron?
Mientras los shinobi se alegraban por lo ocurrido, Shio se encontraba meditativo.
Garou: ¿Qué rayos fue eso?
Shio: Una barrera. Y muy poderosa.
Garou: Imposible... ¡Para soportar un poder como el tuyo, la barrera tendría que ser extremadamente fuerte, tanto que llevaría días, semanas reunir el chakra necesario!
Shio: No para hombres como los que hay aquí. Pero aun asi, esa barrera... da pase a sus hombres, pero debemos asumir que nosotros no podremos pasar fácilmente.
Garou: Bien, al menos alguien ahí debe saber como entrar, ¿no?
Shio: Fufufu, hay varias formas de averiguarlo. Mientras... ¿Por qué no enviamos a los niños a jugar?
Garou asintió, y a una seña suya, el pequeño ejercito de especímenes humanoides que venía con ellos se abalanzo hacia sus enemigos a la carrera. Los shinobi, al notarlo, prepararon mente, cuerpo y armas para combatir.

EN SUNAGAKURE

Gaara: ¡Ryūsa Bakuryū!
La arena se alzaba como gigantescas olas, llevándose consigo a una gran cantidad de enemigos, todos ellos pálidos y grisáceos, que habían ido a atacar la aldea.
Kankuro: Llegaron tal y como el hokage dijo que lo harían.
Gaara: En realidad fue Shikamaru Nara quien lo dedujo. Bueno, después de todo no es como si el Hokage no lo pensara también.
Shinki: Afortunadamente, no son tan duros como los que nos atacaron anteriormente. ¿Cuál será la razón de eso?
Gaara: Mencionaron que atacarían Konoha primero, ha de ser porque está cerca de Amegakure, y además, tanto Naruto como Sasuke están ahí.
Kankuro: ¿Eh? ¿Entonces ellos son sus objetivos principales?
Gaara: Así es. Probablemente el enemigo los considere la mayor amenaza, así que sus mejores fuerzas están concentradas en Konoha de seguro.
Mientras hablaban, veían como varios de los enemigos que cayeron con la técnica del kazekage se levantaban y corrian hacia la aldea, siendo repelidos por los shinobi de la aldea. Sin embargo, más de ellos aparecieron en gran cantidad, sin que se diera abasto para todas las defensas.
Shinki: No lo harán. ¡Satetsu Kaihō!
Un monton de puas negras ramificadas emergió de la marioneta de Shinki, ensartando a los enemigos que Gaara o los demás shinobi no habían vencido.
Kankuro: Bieeeen.
Gaara: Mejor nos apuramos, Kankuro, o estos niños nos van a vencer.
Kankuro miro a su hermano y luego bajo ellos. Muy cerca a la entrada, los compañeros de Shinki, Araya y Yodo; despachaban a otros enemigos que habían llegado los últimos minutos.
Gaara: Deberias unirte a tus compañeros Shinki.
Shinki: Entendido.
El shinobi de la marioneta esquelética salto de la plataforma en que estaba, cayendo junto a sus compañeros y ayudándoles a pelear.
Kankuro: ¿Qué esos dos no deberían estar con el resto de Genin en los escondites?
Gaara: Tu y yo sabemos que su nivel es mucho mas que el de un genin. Si pudiera, ya les habría ascendido a chunin, pero no puedo estar dando promociones según mi criterio personal.
Kankuro: Ah, ya entiendo. Pero descuida, pronto serán los exámenes chunin. Claro, si salimos de esta primero.
Gaara: Vamos, hay que derrotarlos ya.

EN KIRIGAKURE

Chojuro: ¡Hiramekarei: Honenuki!
Grandes espinas de chakra azul luminiscente se clavaron en una increíble cantidad de enemigos, que cayeron casi inmediatamente después de los impactos.
Ao: Buen trabajo.
Chojuro: Aun hay muchos más llegando – frente a ellos, una gran cantidad de hombres grisáceos corría hacia ellos, armados o sin armas, prestos a matar - ¿seguro que no es lo mismo que con los zetsu blancos de la cuarta guerra?
Ao: Al menos estos no copian la forma. Pero hasta ahora hemos visto que dominan muy bien ninjutsu elemental y taijutsu.
Chojuro: Si han llegado hasta aquí, creo que sería correcto asumir que ya llegaron a las demás aldeas. Sea como sea... – dando un tirón tremendo a su espada, disparó una tremenda onda de chakra azulado que rebano a varios enemigos, y además a algunos arboles del pantano cercano en las afueras. - ... no les dejemos pasar, ¿de acuerdo?
Ao: ¡Ya oyeron chicos, es hora de que la marea se lleve a estos invasores!
Un grupo de Jounin llego con ellos, disponiéndose en una hilera de izquierda a derecha frente al enemigo.
Chojuro: ¡Ahora, ataquen!
Equipo Jounin y Ao: ¡Suiton: Suiryudan no jutsu!
Varios dragones de agua salieron del jutsu colectivo de los shinobi, el cual, al componerse de agua, logró combinar a todos esos dragones formando un solo gran vórtice, que, cual marejada, se llevó a los enemigos es una fortísima corriente, cayendo varios al mar por el que se cruzaba para llegar a esa aldea.
Ao: Por cierto, oi que decias que ibas a enviar a un equipo a respaldar Konohagakure.
Chojuro: Ah, si.
Ao: ¿Estas seguro de que ese equipo era el adecuado?
Chojuro: Sí, muy seguro. No te preocupes de que nos falten hombres. El Hokage nos envió un plan en caso de emergencia si algo llegase a ocurrir.
Ao: ¿Y que es?
Chojuro: Pues...
Antes de que el mizukage pudiese decir algo, un grupo de enemigos utilizo un potente jutsu de viento para mandar a volar a los shinobi cercanos.
Ao: Me lo cuentas después.
Chojuro: Hecho.

EN KUMOGAKURE

Un shinobi de Kumo caía del cielo arrojado por una masa de músculos andante perteneciente al ejercito enemigo. El pobre hombre tuvo suerte de no morir caído al suelo ya que fue oportunamente rescatado por C y Omoi.
Chunin: Ogh... se los agradezco, por poco no la cuento.
Omoi: Esto se esta saliendo de control. ¿Cómo rayos lograron llegar hasta aquí sin que los viésemos llegar?
Darui: Asumo que escalaron las pendientes rocosas que comunican los picos de la aldea con la superficie.
Atsui (peleando): ¿escalando? ¡No lo puedo creer!
Samui: Si tienen fuerzas tan grandes como nos están mostrando, realmente no creo que debas sorprenderte.
C: ¿Ideas?
Omoi: Sí – de un solo movimiento, desenvaino y electrifico las espadas Kiba – convertirlos en carbón.
C: Ah, claro.
Omoi: ¡Rairyū no Tatsumaki!
Un gran dragón hecho de relámpagos arremolinados golpeó duramente a varios enemigos embistiendo a algunos, y electrocutando a otros. Pero a sus compañeros poco parecía importarles, ya que continuaron su carrera hacia los shinobi de Kumo que no enfrentaban aun. El Raikage dio unos pasos adelante.
Omoi: ¡Raikage-sama!
Darui: No se como llegaron aquí – pronto, los brazos y el cuerpo de Darui comenzaron a rodearse de rayos - ¡pero si sé como se iran!
Omoi: ¡Oh rayos, todos a un lado!
Los shinobi le obedecieron y se retiraron, dejando a los enemigos confundidos en su lugar. Esto fue rápidamente aprovechado por Darui.
Darui: ¡Ranton: Reizā Sākasu!
Una increíble cantidad de rayos eléctricos brillantes y rápidos como láseres salieron de las manos del raikage, friendo, literalmente, a varios de los enemigos restantes, y mutilando partes del cuerpo a los que creyeron que podrían evadirlo o protegerse. Aun sin inmutarse, los restantes especímenes continuaron el ataque.
Darui: Bufff, bien, allá vamos de nuevo.

EN IWAGAKURE

Otsuhichi: ¡Continúan viniendo!
Kitsuchi: ¡Entonces continuaremos aplastándolos!
Mientras las hordas de especímenes llegaban, los shinobi de Iwa continuaban realizando jutsu de tierra, creando deslizamientos y temblores que pulverizaban a sus enemigos. Pero estos continuaban llegando, y ya algunos estaban perdiendo la paciencia.
Akatsuchi: ¿Las otras aldeas tendrán este mismo problema?
Kitsuchi: ¡No es momento de pensar en eso! ¡Concentrémonos en sacar a este montón de bastardos de aquí!
Otsuhichi: ¡Shisho, cuidado!
Akatsuchi, en medio del aire, notó que una gran cantidad de enemigos saltaban con una increíble fuerza, buscando atacarle al tiempo.
Akatsuchi: ¡Doton: Goremu no jutsu!
De la boca del shinobi salió una gran criatura hecha de roca, que, mientras salía, repelió a puñetazos los ataques de sus agresores, y al caer a tierra, continuó atacando.
Kitsuchi: Es un mar de enemigos, ¿Por qué no se terminan?
En eso, el shinobi aguzó la mirada hacia un espécimen particular. Este estaba de pie, muy alejado de la batalla, inmóvil y con las manos juntas en forma de puño. De este personaje aparecieron, desprendiéndose de el como si de retoños vegetales se tratara, un grupo más de enemigos, idénticos al original.
Kitsuchi: ¡Eso es! ¡Por eso hay tantos!
Kurotsuchi (llegando): Apuesto a que es eso lo que nos está dando tantos problemas. Como sea...
La tsuchikage se arrojó de un salto hacia el mar de enemigos frente a ella, lista para atacar.
Kurotsuchi: ¡Yōton: Sekkaigyō no Jutsu!
Como si de una escopeta se tratase, fuertes disparos de cal salían de la boca de la mujer, los cuales se solidificaban sobre sus enemigos atrapándolos en su lugar, o dejándolos inmóviles.
Kurotsuchi: ¡Youton: shakugaryudan no jutsu!
Esta vez, lo que salió de la boca de la tsuchikage fueron grandes rocas llameantes de lava, que aterrizaron sobre los enemigos quemándolos con fuerza y casi haciéndolos retrecoder.
Kurotsuchi: ¡Se han detenido! ¡A ellos!
Los shinobi de Iwa aprovecharon para ir a la ofensiva, mientras, Kurotsuchi destruia al espécimen que creaba los clones con un gran golpe de roca.

EN KONOHA

Garou: ¿Seguro que no quieres que enviemos a los experimentos exitosos aun? Esta es una pelea sin sentido, un monton de especímenes hechos a medias contra shinobi comunes. Y ya tenemos muchas bajas de nuestro lado.
Shio miró a su compañero y luego al campo de betalla. Ciertamente, sus especímenes eran capaces de usar ninjutsu elemental y taijutsu, sin embargo, los de Konoha ya habían acabado con varios de ellos; y por su parte, había habido heridos, claro, pero eran rápidamente rescatados y reemplazados por otros shinobi que llegaban a pelear.
Mirai: Bien, entonces... vamos a terminar con estos chicos.
La chica sacó de los costados de su chaleco táctico, un par de cuchillas alargadas de filo curvo y aserrado, que para Konohamaru, que estaba cerca de allí, resultaban muy familiares.
Konohamaru: ¡Esos son...!
Mirai: ¿Los recuerdas, cierto?
Konohamaru: Claro que sí – el Jounin se interrumpió un minuto para patear y quitarse de encima aun enemigo que venía, dejándolo noqueado – eran las armas del tío Asuma.
Mirai: Así es... – un grupo de expecimenes se acercaron a Mirai, rodeándola junto con Konohamaru – veamos que pueden hacer. ¡Hien!
Ambas cuchillas desprendieron una gran cantidad de chakra de sus hojas, haciendo que estas alargaran su filo sobremanera.
Konohamaru: Veo que por fin lo dominaste.
Mirai: ¿Puedes creer que me tomo tanto tiempo?
Konohamaru: Oye, no abuses, eres apenas un poco mayor que tus chicos de tu equipo. Eso ya es bastante.
Mirai: Si es así... esto no será problema.
La joven corrió hacia los enemigos cortando aquí y allá, sin que estos pudieran hacer nada por esquivarla. Konohamaru cubría su espalda repeliendo con fuertes golpes a los oponentes que se acercaban.
Konohamaru: ¡Derribémoslos de una sola vez!
Mirai: ¡Hai!
Konohamaru: ¡Katon: Endan!
Mirai: ¡Fuuton: Fūjin no Jutsu!
Grandes balas de fuego, acompañadas con una fortísima corriente de aire y polvo impactaron a quienes rodeaban a los primos, eliminándolos de una sola vez.
Mirai: ¡Muy bien, ya los tenemos!
Mientras, a varios metros de allí, Metal Lee y su padre enfrentaban con bravura a una buena cantidad de enemigos, por más que fueran a atacarles, el taijutsu superior de los Lee era más que suficiente para mandarles de paseo al otro lado del campo, no sin fracturas.
Metal Lee: ¡Son demasiados!
Rock Lee: ¡No flaquees! ¡Nunca retrocedas! ¡Nunca permitas que el miedo te domine! ¡Si te mantienes firme no habrá ningún enemigo que no logres vencer!
Metal Lee: ¡Pues es hora de comenzar a arder!
Rock Lee: ¡Ya dijiste!
Un aura de chakra se formo alrededor tanto del padre como del hijo, mientras su piel se enrojecía y sus cabellos se erizaban.
Rock Lee y Metal Lee: ¡WOAAAAAAAAGH!
El enorme chakra acumulado lanzo ráfagas de viento que hicieron retroceder a los especímenes, pero no les hizo huir, logrando que varios atacaran a la vez. Craso error.
Rock Lee y Metal Lee: ¡Konoha Gōriki Senpū!
Dos poderosos remolinos de viento se crearon chocando entre sí y recibiendo a los enemigos que los alcanzaron, recibiendo estos la peor lluvia de devastadores golpes y patadas que alguien hubiera recibido jamas. Los abatidos enemigos cayeron sin conciencia y algunos incluso con la carne hundida con huellas de golpes.
Metal Lee: ¡Oaaah, eso es!
Rock Lee: ¡Aun faltan algunos! ¡Vamos por ellos!
Un poco más cerca a la entrada de la aldea, un grupo de chunin trataba de evitar que otro grupo más grande, de especímenes, cruzara.
Chunin (aguantando): Son... muy fuertes.
Jounin: ¡Resistan! ¡Que no entren a la aldea...!
Pero por más que trataron, no lograron evitar que al menos una decena de especímenes se los quitaran de encima y corrieran hacia la aldea con ojos vacios y bocas cuyos dientes remarcaban sus ansias por destruir. Pero cuando estaban a solo unos milímetros de cruzar el umbral, una onda invisible de choque los envio hacia atrás, tumbándolos a todos.
Chunin: Los bloquearon...
Jounin: Increible... ¿esa barrera evita que entre el enemigo también?
¿?: Nah, no lo creo.
Cuando escucharon esto, los shinobi cercanos voltearon, encontrando a los equipos Konohamaru y Mirai en el lugar, encabezados por Boruto.
Mitsuki: Nunca me canso de ese rasengan.
Boruto: Jejeje.
Jounin: Ah, chicos. Qué bueno que llegaron.
Chunin: ¿Por qué se tardaron tanto?
Sarada: Esta barrera solo impide que ingrese chakra que podría dañar la aldea. Pero no impide el ingreso de seres vivos.
Chunin: ¿Cómo saben eso?
Shikadai: Porque es esa la razón de nuestra tardanza. Algunos de estos seres lograron colarse a la aldea en medio del caos de la batalla. Nos estuvimos encargando de varios.
Chunin: Menos mal. ¿Lograron deshacerse de todos?
Boruto: De todos los que encontramos. Pero no sabemos si habrá más por ahí
Jounin: Si se adentran mucho en la aldea, el equipo de Tenten los detectará, no se preocupen.
Boruto: Esperemos que esos viejos lo manejen bien.
Inojin: Oye, oye...
Boruto: Como sea, llegamos aquí, así que simplemente tenemos que acabar con todos estos payasos.
¿?: ¡Chicooos!
Los chunin se volvieron hacia atrás, para ver llegar a dos equipos shinobi llegando con ellos apresuradamente. En sus cabezas, portaban las bandas de Kirigakure, shinobi con chalecos tácticos grisáceos y ropas azuladas; y de Sunagakure, ninja con marionetas de apariencia muy extraña con ellos, algunos cubiertos con túnicas encapuchadas.
Inojin: ¡Oh, Suna y Kiri enviaron ayuda!
Chouchou: ¡Aah, Marika-chan!
A la cabeza del equipo de Kiri, la atractiva kunoichi peliazul era la única con traje shinobi modificado para su mayor comodidad, mas ligero y acortado. Miraba a los chunin de Konoha feliz de verles.
Marika: Hola... amigos.
Sarada: ¿Entonces ella es Marika?
Boruto: Ah, esta es la novia de Shikadai. Vaya.
Sarada: ¡¿Eh, de verdad?!
Boruto: Claro, ¿no escuchabas a Chouchou la otra vez?
Marika (colorada y sonriente): Aha... bueno, yo...
Shikadai (muy rojo): ¡Maldita sea, dejen de molestar! ¡Y tu no te sonrojes así. Marika!
Chouchou: ¡Oh, esto será divertido!
Ninja de Suna: Gaara-sama nos envio a ayudarles.
Sarada: Si, muchas gracias...
Un espécimen se levanto y ataco interrumpiendo a Sarada, pero antes de que siquiera llegara con ellos, apareció congelado cuando se dieron cuenta.
Inojin: ¡Waaoh!
Shikadai: ¿?
El Nara y sus amigos pronto se volvieron hacia Marika, que estaba realizando un sello manual y apuntando su mano a la criatura.
Chouchou: ¡Es verdad, si eres usuaria de Hyoton!
Marika: Estare feliz de ayudarles como pueda.
Mitsuki: Chicos, por allá.
El palido joven señaló entre los campos de batalla, viendo todos a la distancia, a Shio, Garou y a 7 hombres más, que observaban medio ocultos.
Marika (molesta): Es... ese hombre... Garou.
Boruto: Entonces ellos están detrás de esto, ¿uh?
Sarada: Estan ahí, como si nada... deben estar esperando que nuestras fuerzas se debiliten para entrar.
Boruto: ¡Sarada-chan, Mitsuki, nosotros iremos por ellos!
Chouchou: ¿¡Eh?! ¿Quién te puso a cargo?
Shikadai: Me parece bien. Inojin, Chouchou y yo apoyaremos a los escuadrones.
Marika: Permítannos ayudarles.
Ninja de Suna: Defenderemos el perímetro para que el enemigo no pueda ingresar.
Sarada: Muchas gracias a todos.
Boruto: ¡Vamos!
Los shinobi se lanzaron al ataque. A lo lejos, Shio y su grupo veian llegar a Boruto y su equipo rápidamente.
Garou: Mira, son esos niños.
Shio: Hey, de verdad son jóvenes.
Los chunin llegaron y, frente a frente con sus enemigos, se decidieron a pelear, poniéndose en guardia.
Boruto: Así que ustedes son los carroñeros que andan secuestrando ente para volverlos fenómenos, ¿eh?
Garou: Tch... ¿carroñeros?
Shio: De manera que ustedes son los revoltosos que nos han fastidiado todo este tiempo. ¡Miren nada mas lo poco que pudimos traer porque ustedes no quisieron compartir algunos aldeanos!
Sarada: ¡Cierra el pico, psicópata!
Garou: Hm, esto es algo molesto, no debiste decirles que vendrías.
Shio: Han tomado precauciones inútiles, amigo mio. Y por más que hayan vencido a tus experimentos antes, los que vienen con nosotros son totalmente diferentes.
Boruto: No estes tan seguro.
Sarada: Vamos a detenerlos a todos ustedes. ¡Aquí mismo!
Shio: Ooh, así que fueron ustedes los que nos hblaron a través de Go, ¿uhm? Lo siento, pero no puedo perder el tiempo con ustedes.
Boruto: ¿Qué dijiste?
Shio: Verán... hace poco tuve una pelea muy divertida con la transmigración de Indra...
Sarada: ¿Con papá?
Shio: Efectivamente. Y vine hasta aquí emocionado por encontrarlo de nuevo, para enfrentarme a el. Claro que lo mismo va para la transmigración de Asura.
Boruto: Tch, busca al viejo y a Sasuke-shisho.
Shio: Así es. Quiero enfrentarme a ambos, probar sus poderes, medirlos con los mios. Y cuando los derrote... Konohagakure caerá con ellos.
Sarada: ¡Ni lo sueñes!
Boruto: ¡Si quieres ir por ellos, tendras que pasar sobre nosotros primero!
Shio: Nada más fácil que eso. Garou, ya es momento de que ustedes entren al juego. Nana, Hachi, ustedes vienen conmigo.
El cenizo camino hacia los chunin, quienes respondieron arrojándose a atacar, pero para cuando se dieron cuenta, este se desvanecía frente a sus ojos, despareciendo en la nada. Lo mismo sus acompañantes.
Boruto: ¡¿Qué diablos...?!
Sarada: ¿A dónde se fue?
Garou: No se molesten. Ahora mismo Shio ya debe haber entrado a Konohagakure y estará buscando a sus presas.
Boruto: ¡Hay que volver...!
Mitsuki: ¡Alto!
Boruto: ¿?
Mitsuki: Ellos solo eran 3, estoy seguro que Sasuke y Nanadaime pueden manejarlo. Aquí tenemos a un grupo mucho más numeroso.
Garou: Oh, vamos, no sean arrogantes. ¿Saben que un número mucho mayor de shinobi de las 5 grandes no pudo acabarme, verdad?
Boruto: Eso termina ahora.
Garou: Je...
De pronto, los hombres que acompañaban a Garou se dieron a la fuga, dispersándose por todos los campos de batalla.
Boruto: ¡Rayos...!
Sarada: Concentrémonos. Este hombre no es nada débil.
Mitsuki: No será fácil.
Garou: Y ahora... comienza el juego.

CON EL EQUIPO MIRAI Y KIRI

Chouchou: ¡Bubun Baika no jutsu!
Con un gigantesco y fuerte manotazo, la chunin se deshizo de un espécimen con el que se enfrentaban, acabando con el.
Chouchou: ¡Eso es, tenemos esto dominado!
Inojin: Aun es muy pronto para celebrar, Chouchou.
Shikadai: ¡A un lado!
Las sombras de Shikadai atraparon a sus compañeros y los halaron hacia adentro, mientras un hombre enorme aterrizaba de un salto, hundiendo el suelo bajo el. Sus ojos oscuros observaban de manera casi felina a los chicos
Inojin: ¡Uaaah, es mas grande que el grandulón de Kiri!
Marika: ¡Fuuton: Juha reppu sho!
Fuertes ondas de viento cortante llegaron a su objetivo, pero no le hirieron, y este ni siquiera se sacudió el polvo de encima.
Marika: Nada...
Ninja de Kiri 1: Marika, por favor dejanos esto.
Ninja de Kiri 2: El viento no siempre es el mejor para cortar.
Los shinobi se pusieron frente a Marika y adquirieron una postura cubriendo su espalda entre sí, y desenvainando una espada corta cada uno.
Ninja de Kiri 1 y 2: ¡Shirubā ha no senkō!
Girando sobre si, como si compartieran un solo eje de gravedad, los shinobi de Kiri saltaron impactando a su enemigo con poderosos cortes de espada giratorios. Sin embargo, con un movimiento violento con los brazos, el enorme sujeto se los sacó de encima, no sin salir algo herido.
Marika: ¿Se encuentran bien?
Ninja de kiri 1: No puedo creer que no funcionara...
Shikadai: Olvidalo, compañero.
Ninja de Kiri 1 y 2: ¿?
Shikadai: Estos tipos son diferentes a los adefesios con los que han estado peleando hasta ahora. Fuerza, resistencia, ninjutsu todo es superior en ellos.
Hombre: Para ser solo unos niños, tienen ataques muy buenos. Claro, ya se me había advertido.
Chouchou: Ah, pero este si habla...
Hombre: Mi nombre es Roku. Tengo entendido que ustedes vencieron a Ichi, el primer experimento exitoso. Pero no me comparen con el.
Marika: ¡No lo hacemos! ¡Hyoton: Hyoryudan no jutsu!
Un enorme dragon de hielo surgio del jutsu de la chica, que rugiente se dirigió en embestida hacia Roku.
Roku: Hm, muy bueno. Pero muy lento... ¡!
En ese momento el hombre noto que no podía moverse. La luz del día revelaba su sombra, a la cual siguió y vio conectada a la de Shikadai.
Shikadai: Vamos, ¿no creiste que te zafarías tan fácil, o si?
Roku: Hmf...
El dragón de hielo dio de lleno en su objetivo, haciéndole retroceder varias zancadas, y para hacerlo mejor, dejándolo congelado en su lugar, atrapado en una capa de hielo que solo dejaba su cabeza y parte de sus brazos libres.
Chouchou: ¡Asombroso, Marika-chan!
Roku (pensando): Es un hielo muy fuerte... y sin embargo...
Cuando los chunin ya se alistaban para vencerlo completamente, el hielo que lo aprisionaba comenzó a resquebrajarse. Shikadai fue el único en notar el sonido de rotura.
Shikadai: Maldición, perdimos tiempo.
Todos: ¿?
En ese mismo instante, Roku se liberó por la fuerza de su prisión, haciendo trizas la capa de hielo.
Marika: El también tiene una increíble fuerza...
Shikadai: ¡Inojin!
Inojin: ¡Sí!
Mientras Shikadai se ponía en posición, Inojin extrajo un pergamino de tamaño regular de su costado, y en el momento en que Roku estuvo listo para atacar, el ya había terminado su dibujo.
Inojin: ¡Ninpo: Chōjū Giga, Jiryu no sumi!
Como un tornillo vivo en movimiento, dos dragones de tinta salieron del pergamino de Inojin, enroscándose entre si en medio de su vuelo. Algo fácil, Roku solo tenia que deshacerse de eso con un golpe. Pero cuando arrojó su puño, inesperadamente, los dragones de tinta rompieron su formación y se enroscaron en el cuerpo del espécimen. En ese momento, ambas bestias se deshicieron en tinta que cubrió casi por completo el cuerpo del enemigo.
Shikadai: ¡Kage Nui no Jutsu!
Roku: ¡¿Por qué...?!
Una vez más, la capacidad de evasión de Roku fue afectada, pero no por una sombra. No entendía lo que ocurría. Para cuando miró de nuevo, su cuerpo fue atravezado por una buena cantidad de agujas de sombra que lo sujetó desde el suelo. El jutsu del Nara dio en el blanco.
Roku: ¿Por... por que no pude...?
Inojin: La tinta que use para mi jutsu es un tanto diferente a la que empleo normalmente.
Roku: ¿?
Inojin: La tinta reacciona al chakra del usuario. En el papel, es tan líquida y suave como cualquiera. Pero una vez que mi chakra es imbuido en él y se libera del pergamino, adquiere propiedades tanto elásticas como adhesivas. No pude usar lo suficiente para atraparte, ya que es algo nuevo para mí... pero fue suficiente para sellar tus movimientos en gran medida.
Roku (pensando): Mocoso listo...
Shikadai: Lo preparamos por si acaso volvíamos a encontrar a alguien como ese Ichi. Y ahora... ¡Chouchou!
Chouchou (sonriendo): Estoy en eso – la chica había perdido una gran cantidad de peso mientras el chakra ondeaba fuerte a su alrededor, y dos gigantescas alas de mariposa hechas de este chakra se mostraban en su espalda – daré un golpe rápido.
Roku: Mierda... esto puede ser peligroso...
En un parpadeo, la Akimichi ya estaba frente al espécimen, con su puño listo para golpear.
Chouchou: ¡Sarada no es la única que golpea fuerte! ¡Chōdan Bakugeki!
El puño de la chica literalmente se hundió en el pecho de Roku, arrancándolo de las sombras que lo ataban al suelo y, golpeando hacia abajo, hundiéndolo en la tierra, levantando rocas y polvo, lo cual obligo a sus compañeros a cubrirse.
Marika (cubriéndose): Increible... se ha vuelto muy fuerte.
Shikadai: Ja, vieras la cara de Kiba cuando le vio hacer eso.
Chouchou apareció en medio del polvo junto a Roku derribado y con la huella de su puño hundiendo un lado de su pecho. La chica salió de allí de un salto.
Inojin: Deberías buscar la manera de guardar esa apariencia, te vez mucho mejor.
Chouchou (roja): Hmpf, pero que superficial eres. Ni creas que el que me digas eso me hace feliz.
Shikadai: Tu cara dice otra cosa.
Chouchou: ¡Callate!
Marika: Jajaja...
Ninja de Kiri 2: ¡Aguarden, aun continua...!
Todos se pusieron alerta, mientras Roku, con algo de dificultad, se reincorporaba.
Roku: Ya va siendo hora de que muestre mis trucos también...

DENTRO DE LA ALDEA

Naruto: Han entrado.
Shikamaru: ¡¿Cómo dices?!
Naruto: No te sorprendas, la barrera protegerá a la aldea de los ataques externos, pero es mucho más complicado hacer que elija quienes pasan o no. No había tiempo para eso.
Sasuke: Es Shio. Mi Rinnegan lo está percibiendo.
Naruto: Bien, vayamos a verle entonces. Shikamaru, por favor ve al frente y dirige una contraofensiva. Ya que les retuvimos en gran parte, hay que hacer que retrocedan.
Shikamaru: ¡Hai!
El Nara mayor desapareció de la vista, en dirección al campo de batalla.
Sasuke: Entonces... ¿Dónde esta?
Naruto: Sígueme.
Los dos shinobi se pusieron en movimiento. Mientras, no muy cerca de allí, Shio, Nana y Hachi habían entrado recientemente a la aldea, y se tomaron la libertad de mirar los alrededores antes de buscar a sus oponentes.
Shio: Konohagakure... realmente es un buen lugar, ¿no es así?
Nana: Shio-sama, lamento interrumpirle, pero dos chakras excepcionalmente grandes se dirigen hacia acá. No tardarán.
Shio: Entonces cubriremos mas terreno. Lo siento por ustedes, pero esos dos son todo míos. En cuanto a ustedes, no deben haberles detectado, dada su capacidad de suprimir su presencia y su chakra. Incluso creo que Garou les otorgo capacidades camaleónicas, ¿cierto? Mientras no los vean, podrán hacer lo que quieran aquí.
Hachi: Entendido. Nos vamos.
Los dos palidos especímenes partieron a la velocidad del rayo, dejando solo a Shio. Este solo tuvo que esperar un par de segundos, dibujándose una sonrisa en su cara cuando, igualmente rápido, el Hokage y el Uchiha llegaron con el.
Shio: Ah, miren si se tardaron. Cuando una visita llega, es acostumbrado salir a recibirles, ¿no es así?
Sasuke: Te lo dije.
Naruto: Pues sí, es bastante hartante.
Shio: ¿Oh? Entonces esa es la apariencia de la transmigración de Asura. Naruto Uzumaki. Por fin nos conocemos.
Naruto: No voy a permitir que destruyas la aldea. Ni que hagas daño a nadie aquí.
Shio: Me lo imaginaba, eres el Hokage, después de todo, y el hermano carismático de los hijos de Hagoromo Otsutsuki.
Naruto: Tch...
Shio (pensando): Bien, no parece haber notado a Nana y Hachi. Eso me ayudará a despejar un poco el camino.
Sasuke: Bien, entonces comenzaremos con la limpieza.
Shio: ¿? ¿Limpieza?
Naruto: Significa que te echaremos a patadas de aquí.
En una decima de segundo, los tres peleadores llegaron con sus puños uno muy cerca del otro, dando un golpe triple que alzó ondas de viento violentas a su alrededor, y remeció los sitios cercanos. Tal vez hubiera unos cuantos daños aun sin que peleasen en serio.

EN EL HOSPITAL DE KONOHA

Los que habían resultado heridos en la batalla del exterior ya estaban siendo atendidos por los shinobi médicos, sin embargo, aquellos que eran atendidos por Sakura y su maestra terminaban tan bien que querían volver a pelear. Obviamente, estas les pedían esperar al menos un poco. Los que estaban más levemente lastimados recibían los primeros auxilios y curación básica en el patio exterior del hospital, en el que una entusiasta Himawari atendía a un chunin en su brazo.
Himawari (vendando): Ya esta listo.
Chunin: Te lo agradezco. Pero, ¿no deberías estar refugiada con tus compañeros Genin?
Himawari: Eso me dicen. Pero quiero ayudar como pueda. Verás... también tengo mi orgullo, y no puedo simplemente quedarme sentada... esperando a que otros me cuiden.
Chunin: Oh... ya veo, lo siento.
Himawari: Está bien. Oni-chan está peleando allá afuera, así que haré todo lo que este en mis manos para ayudar siquiera un poquito.
Chunin: No. Eres de gran ayuda, créeme. Me siento mucho mejor.
Himawari (rostro colorado de culpa): ¡Ah, pero no le digan a papá que estuve aquí! ¡Me regañaría!
Chunin: Jajaja, entiendo.
¿?: Así que aquí es donde atienden a sus heridos. Si acabo con este sitio, retomaremos nuestra ventaja.
Himawari y Chunin: ¡!
Como si se tratara de un espejismo líquido, Nana apareció a unos pasos de Himawari y su atendido, con una sonrisa de superioridad en el rostro.
Himawari: ¡¿De donde salió?!
Chunin (poniéndose frente a Himawari): ¡Niña, corre!
Nana: Lo siento. No hay tiempo de correr.


Continuará...


SPOILER SIGUIENTE CAPITULO

Himawari: ¿Qué... quien eres tu?
Nana: Una niña... ¿es lo mejor que tienen para enfrentarme?
Hinata: ¡Himawari, ve a ponerte a salvo!
Sakura: ¡Nosotras nos vamos a encargar! ¡Tsunade-sama, Shizune, Ino, háganse cargo de los heridos, por favor!
Nana: Hm, ustedes realmente me interesan. Pues entonces me pondré serio.
Himawari: ¡Cuidado!
Sakura: Rayos... no importa cuanto lo golpeemos, al instante el...
Hinata: No voy a rendirme ¡Voy a protegerlos a todos ellos!
Sasuke: ¿Naruto? ¿Qué ocurre?
Naruto: Esto es...
Himawari: En el próximo capítulo: La princesa y el zorro.
Hanabi: ¡Nosotros también pelearemos, One-sama!
Hinata: Prometo que siempre me mantendré fuerte.
Naruto: Hay un par de cosas que debes saber, chico listo.

FIN DEL SPOILER

FIN DEL CAPITULO 32

Editado por rasenchidori: 04.05.16 a las 16:48
Viejo rasenchidori dijo: 05.05.16
CAPITULO 33: LA PRINCESA Y EL ZORRO


Himawari: ¡¿De donde salió?!
Chunin (poniéndose frente a Himawari): ¡Niña, corre!
Nana: Lo siento. No hay tiempo de correr.
Extendiendo la mano, Nana expulsó una gran cantidad de ráfagas de viento que cortaban incluso el suelo por el que pasaban.
Himawari: ¡Woaah...!
Chunin: ¡Atrás, niña!
Sin que la chica pudiera evitarlo, el Chunin se interpuso entre ella y el ataque. Las ondas de viento lo destrozaron, ante la horrorizada Himawari que lo veía caer al suelo, sangrante y acabado.
Himawari: No... no...
Chunin (en el suelo): Por... favor, niña... co... corre...
La chica cubrió su boca con sus manos, al tener frente a el al chunin mientras, allí mismo, exhalaba su ultimo aliento.
Nana: Ah, pero que lamentable. Una niña... ¿es lo mejor que tienen para enfrentarme? Tuvo que ser salvada por ese inútil y débil hombre...
Himawari: Gh... ¿Qué... quien eres tu?
Nana: Bueno, mientras antes me deshaga de ti, antes podre ponerme a lo que vine.
Himawari (preparandose): ¡Byakugan!
El hombre detuvo su caminar al encontrarse con el doujutsu activado de la joven.
Nana: Hm, eso esta mejor.
Himawari se arrojó al ataque, dando golpes como podía con su estilo jukenpo, a la mayor velocidad que pudo componer. Sin embargo, su enemigo no hacía más que esquivar con visible facilidad los embates. Incluso hubo algunos de los que se defendió con bloqueos, pero no parecía tener más intención que quitarse el aburrimiento.
Nana: Bueno, ya es suficiente. – en medio del ataque, logró sujetar el brazo derecho de Himawari por la muñeca, apretándoselo con fuerza – No eres reto para mí.
Himawari (pensando): Es fuerte... me... duele...
Nana: Piérdete.
Como si se tratara de una bolsa con basura atada, Nana arrojó a la Uzumaki a un lado con fuerza, esperando estrellarla contra el muro contiguo, pero un peliplata enmascarado no tardó en impedir lo que hubiese sido un terrible golpe, atrapando en el aire a la chica.
Himawari: ¿Uh...? ¿Ka... Kakashi-san?
Kakashi: Hah, la edad me ha hecho lento. Casi no logro impedir que te rompan algo.
Nana: Hm... uno nuevo.
Himawari: Kakashi-san, muchas gracias.
Kakashi: Fufu, para servirte.
El Jounin bajó a la joven de sus brazos permitiéndole incorporarse.
Kakashi: Parece que tenemos intrusos.
Nana: Tu pareces un poco más prometedor, enmascarado. Dejame ver...
¿?: ¡Hakke Kusho!
Una onda de viendo a presión como un cañón emergió detrás de Kakashi y Himawari, embistiendo a Nana y derribándolo sin resistencia. Dos kunoichi corrieron con el Jounin y la genin.
Himawari: ¡Mamá, tía Sakura!
Hinata (yendo con Himawari): ¿Estas bien, Himawari?
Himawari: Sí. Kakashi-san me salvó. Y también...
Sakura (viendo al chunin muerto): Desgraciado...
Nana (levantándose): ¡Ese si fue un ataque! – una vez de pie, avanzo hacia el grupo – Debí saber que no dejarían tan solo a una inútil mocosa como defensa.
Shizune e Ino llegaron con ellos, liderados por Tsunade.
Hinata:¡Himawari, ve a ponerte a salvo!
Himawari: ¡Pero yo... ¡
Sakura: ¡Nosotras nos vamos a encargar! ¡Tsunade-sama, Shizune, Ino, háganse cargo de los heridos, por favor!
Tsunade: Entendido. Kakashi, ¿tu estaras bien?
Kakashi: Estare viejo y lento, pero aun recuerdo como pelear.
Tsunade: Entiendo. Shizune, Ino, dejémosle esto a ellos.
Shizune: Hima-chan, vamos
Las tres mujeres se apresuraron a reingresar al hospital, con Himawari dudosa tras ellas. Sin embargo, la genin no pudo seguir avanzando más, y se quedó, en la ventana, mirando a su madre con preocupación. Se sentía tan frustrada, débil, y en boca del propio enemigo... inútil. En su cabeza, el enfado por lo ocurrido luchaba por el dominio de su mente con la paralizante preocupación que sentía por su madre y Sakura.
Nana: Hm, ustedes realmente me interesan. Pues entonces me pondré serio. Viejo, tu tal vez estés oxidado, no sería bueno enfrentarme.
Kakashi: ¿Sí? Pues... voy a sacudirme el óxido contigo – luego se volvió hacia sus antiguas discípulas - ¿Qué me dicen chicas? ¿Le conceden a este viejo un baile conjunto?
Sakura: ¡Allá vamos!
Hinata: No te dejaremos lastimar a nadie más.
Nana: Bien, entonces veamos que pueden hacer.
El hombre se puso de pie, muy erguido, frente a ellos, como si esperase un ataque de su parte. Sin embargo, lo que ocurrió en cambio fue que, de sus mangas largas, Nana hizo aparecer dos largas espadas rectas, con las cuales se arrojó hacia Kakashi, a una velocidad que ni Sakura ni Hinata pudieron seguir. El ex-hokage apenas logró salir ileso de un hábil salto con el cual arrojó un par de shuriken que su oponente desvió con sus armas. Cuando ya iba a reaccionar para atacar de vuelta a Kakashi, se encontró con Sakura ya a su lado.
Sakura: ¡TRAGATE ESTO!
La vista de Nana poco a poco se ensombrecía, no por oscuridad o por quedar ciego, sino que la sombra de una rápida patada se le venía encima y no la podría evitar. Le pelirrosa dio de lleno con su pantorrilla en la cara de su enemigo, arrojándolo unos metros mas allá y provocando la rotura de esa parte del suelo. Aunque sentía aun el dolor del golpe, Nana no tardó en ponerse de pie. Pero la paliza no había acabado.
Nana (pensando): Pero que fuerza monstruosa... ¡!
Hinata: Ni sho...
Nana: ¡!
La hyuga acertó dos golpes extremadamente rápidos al cuerpo del hombre, y poco a poco daba más y aceleraba.
Hinata: Yon sho... Hachi sho... Jyu Roku Sho... San jyu ni sho...
Nana (con dolor): Es... fuerte... siento como destruye mis musculos...
Hinata: ¡Hakke Roku Jyu Yon Sho!
Una poderosa palma impactó el pecho de Nana, saliendo de la espalda de este una onda de viento similar al primer ataque de la ojiperla. Nuevamente, salió disparado hacia atrás, rodando en la tierra hasta caer.
Himawari: Increíble...
Sakura: ¡Parece que no estás oxidado del todo, sensei!
Kakashi: Aun es pronto para ponerse a celebrar. Él sigue ileso.
Los tres miraron hacia donde Nana yacía. Este se levantaba casi sin dificultad.
Nana: Los tres resultaron ser más interesantes de lo que creía. Bueno, eso amerita que los mate, entonces...
El espécimen junto sus manos en una especie de sello, simple y similar a una acumulación normal de chakra. Pero la idea respecto a eso cambio cuando, detrás de Nana, aparecieron de una en una 4 copias idénticas de el.
Sakura: ¿Kage bunshin...?
Kakashi: No lo parecen.
Nana: A ellos.
Los clones respondieron a la orden y atacaron a los shinobi, que hicieron lo propio y usaron sus propios ataques, los cuales, inexplicable pero visiblemente, les atravesaban como si fuesen fantasmas. Los tres aun continuaban tratando de conectar un golpe, pero era inútil. Hasta que, llegado un momento, Sakura y Hinata decidieron ir por el original, pero fueron bloqueadas por un jutsu de fuego ejecutado por dos de los clones.
Sakura: No podemos pasar... ¿Cómo se supone que golpee algo intangible?
Hinata: Ni siquiera puedo tocarles con mi jukenpo...
Kakashi: Entonces intentaremos algo diferente.
El peliplata adoptó una postura gacha apuntando su mano semicerrada hacia arriba. Pronto, algunos rayos comenzaron a asomar de ahí hasta tener una carga más completa.
Nana: Raiton... pero aun así no podrás golpear a mis clones con eso.
Kakashi (sacando 4 shuriken): Veremos.
Nana (pensando): ¿Qué planea?
El Jounin entonces arrojó las 4 shuriken en dirección a los clones de Nana, pero cuando estos estaban por bloquear, las 4 armas giratorias describieron una curva que las envió hacia arriba.
Nana: Parece que tu puntería ha sido gravemente afectada, viejo ninja.
Kakashi: No me digas...
Nana: ¡!
Entonces todos lo notaron. Los relámpagos del jutsu de Kakashi se transmitieron rápidamente por las shuriken aun en el aire, creando una especie de lluvia de rayos sobre los clones.
Kakashi: Raikiri Ame.
Los rayos impactaron desde arriba con los clones, pero; al igual que los ataques anteriores, les atravesaron sin mayores daños.
Kakashi: Hm...
Nana: Como puedes ver, eso tampoco funcionará.
Kakashi: ¿Seguro?
Nana: ¿Qué?
Kakashi: ¿Por qué no les hechas un vistazo a tus amigos?
Nana miró a sus clones, sin notar nada particular. Pero al aguzar la vista, noto como la vista de estos se mostraba distorsionada en comparación al resto del ambiente y al propio Nana.
Kakashi: De modo que se trataban de genjutsu.
Sakura: ¿Genjutsu?
Hinata: No puede ser... ¿acaso todos estamos dentro del genjutsu? Todos podemos ver a esos clones.
Kakashi: No se bien como explicarlo. Es algo así como una manifestación física de Genjutsu, un tipo que pasa de la mente al plano material.
Sakura: Por eso no podemos tocarlos.
Hinata: ¿Y por que con el raiton si funciono?
Kakashi: No es que haya funcionado. Pero un ninja puede deshacer el genjutsu reuniendo su chakra para dispersarlo. Siguiendo ese principio, una manifestación material de genjutsu puede anularse con una manifestación material de chakra, ninjutsu en este caso.
Nan (sonriendo): Estoy impresionado. El viejo lo descubrió.
Mientras decía esto, extendió las manos hacia los lados, liberando a sus compañeros usando fuertes balas de viento para anular el raikiri de Kakashi. Los clones pronto volvieron a la normalidad.
Sakura: Bien, si el ninjutsu es lo que funciona, entonces tendremos que depender de usted, sensei.
Kakashi: Eso no me da mucha confianza.
Hinata: ¿Entonces que hacemos?
Nana: Les doy una sugerencia – ante la vista de todos, el y sus clones comenzaron a metamorfosearse, adquiriendo una piel de coloración muy oscura, casi negra, y un aumento en su altura; esto además de la aparición de rasgos faciales monstruosos. - ¿Qué tal si mueren los 3 ahora mismo?
Kakashi: De acuerdo, esto es nuevo.
Sakura: Tch...

CON EL EQUIPO MIRAI Y KIRI

Roku (palpando su pecho): Bien hecho. Eso fue muy doloroso.
Chouchou: Así es. ¿Quieres otro?
Roku: Fufufu.
Chouchou: ¿De que te ries?
Roku: Diganme algo... ¿es ese el mejor golpe que pueden dar?
Todos: ¡!
Roku: Ese fue un buen golpe, pero... no pueden repetirlo, ¿verdad?
Chouchou: ¡Cierra la boca!
La Akimichi aun conservaba su forma potenciada, con la cual llegó en un par de segundos con Roku y comenzó a dar golpes que, para su sorpresa, Roku frenaba con los suyos propios. Chocuhou se sorprendio, pero no dejo que eso le hiciera flaquear y continuo gopeando cada vez más rápido, y aunque Roku no tenia problemas para adaptarse a su velocidad, noto que algo muy extraño estaba ocurriendo. Comenzó a sentir mucho frío de repente, y se notaba claramente en su aliento.
Roku: ¿Qué me está... pasando?
Shikadai: Te dimos tu propia zona de invierno personal. ¿te gusta?
Roku: ¡!
Pronto, Roku noto que el área en el que se encontraba peleando con Chouchou se había congelado por completo, e incluso el mismo estaba cubierto con un poco de hielo. Pero cuando miró a su oponente, vio que se encontraba ilesa.
Inojin: ¡Bien hecho, Marika!
Marika: Fue la idea de Shikadai-san. No fue nada.
Roku: Como es... ¿Cómo es que esta chica no se congela?
Chouchou: Idiota... ¿acaso crees que bajar de peso se logra por arte de magia?
Roku: ¿Qué...?
Chouchou: En el momento en que entré en este estado, comencé a quemar calorías sin parar. Y más aun ahora que nos encontramos peleando con tal energía. De este modo, mi cuerpo se mantiene en calor a sí mismo, no puedo congelarme.
Los oponentes aun chocaban sus puños, pero Nana, mientras se congelaba, bajaba la velocidad.
Chouchou: Claro que no voy a durar para siempre... ¡así que mejor me doy prisa!
Dicho esto, la chica arremetió contra Roku con todas sus fuerzas, arrastrándolo una larga distancia del campo de batalla. El hombre obviamente no iba a dejarse derrotar tan fácil, así que, tras reunir una buena cantidad de chakra, detuvo el arrastre de Chouchou en un impresionante choque de poderes.
Chouchou: ¡¡Graaaaaah!!
Roku: ¡¡Huryaaaaaa!!
Mientras esto ocurría, Shikadai, Inojin, Marika y los compañeros de esta les alcanzaron hasta verles tratar de derribar al otro.
Inojin: ¡Shikadai, Chouchou no durara mucho tiempo más!
Shikadai: Marika, escúchame.
Marika: ¿?
Shikadai: Inojin retendrá a ese sujeto cuanto pueda, para que yo pueda sellar sus movimientos por completo. En ese momento, quiero que lo congeles hasta los huesos.
Marika: ¿Qué planeas?
Shikadai: ¡Solo hazlo!
Mariika: ¡S-Sí!
Shikadai: ¡Inojin, prepárate! ¡Kage Nui no jutsu!
Las agujas de sombra de Shikadai se extendieron hasta llegar a una ya cansada Chouchou.
Shikadai: ¡Ahora, ven!
El Nara haló con toda su fuerza, sacando a su compañera de la batalla, justo a tiempo para que Inojin llegara de improviso.
Inojin: ¡Ninpo: Choju Giga!
Las bestias felinas del pergamino de Inojin rodearon a Roku y lo bañaron en tinta. El plan funciono; y Roku quedó manchado de tinta y con sus movimientos aletargados, sin mencionar que estaba agotado tras la confrontación con Chouchou.
Shikadai: ¡Kagemane no jutsu!
Roku quedo atrapado, pero Shikadai tenia problemas para mantener quieto a su enemigo, que era muy fuerte y por momentos casi se zafaba del jutsu.
Shikadai: ¡Ahora, Marika!
Marika: ¡Hyoton: Kaze Kori!
Una fuerte ráfaga de viento frío golpeó al atrapado Roku. Marika entonces comenzó a forzar el ataque y su chakra con el, provocando un aire tan frío que tras unos segundos la piel de Roku se estaba poniendo azul.
Roku: ¡¿Qué... hacen...?!
Poco a poco, las piernas, el torso, los brazos y la cabeza de Roku fueron completamente cubiertos de hielo. Sin embargo, Marika no interrumpía el ataque.
Marika: ¡Shi... Shikadai –san...!
Shikadai: ¡Resiste! ¡Kage–Kubishibari no Jutsu!
Marika: ¡Claro que resistiré! ¡Le prometi... a Takeo-san... que volveria con vida... soy... soy lo único que tiene...!
Shikadai: ...
Las sombras de Shikadai comenzaron a trepar por el cuerpo congelado de Roku, formando manos que lo rodeaban y envolvían, como si quisieran apretujarlo.
Marika: ¡Eso es, ya lo tienes...! ¡!
La peliazul noto como una aguja de sombras de Shikadai la envolvía y la elevaba sosteniéndola en el aire.
Shikadai: ¡Ustedes, atrapenla!
Marika: ¡Woaah!
La sombra arrojó suavemente a la chica, que fue atrapada por sus compañeros de Kiri.
Shikadai: ¡Chouchou, cubrelos!
Chouchou: ¡Idiota, tu estas...!
Shikadai: ¡Callate y hazlo!
Chouchou: Mierda, estúpido... ¡Bubun Baika no jutsu!
Las manos de la Akimichi se agigantaron cubriéndola a ella y a los demás excepto a Shikadai.
Marika: ¡¿Qué pasa?! ¡¿Por qué Shikadai-san...?!
Chouchou: No quería que estuvieras en el camino de lo que esta por pasar.
Marika: ¿Qué?
Inojin: Sabes lo que pasa con un objeto sellado a presión cuando se le presiona con una fuerza superior, ¿verdad?
Marika: ¡! ¡Oh, no!
Shikadai: ¡Ahora, piérdete idiota!
Las sombras de Shikadai apretaron fuertemente el bloque humano de hielo que era Roku ahora, haciéndolo reventar y provocando que las piezas de hielo salieran disparadas como dagas por todos lados. Detrás de las enormes manos de Chouchou, todos se pusieron a cubierto.
Chouchou: ¡Hyaa, duele, duele!
Inojin: ¡Un poco más...!
Marika: ¡Shikadai-san...!
De un momento a otro, todo se calmó. Chouchou deshizo su Baika no jutsu de sus manos, y comenzó a sacarse algunas astillas de hielo de ahí. Una vez todos se encontraron bien, llegaron a ver a Shikadai en el suelo, no parecía estar consciente.
Inojin: ¡Shikadai!
Marika: ¡Shikadai-san!
El grupo corrió hacia el Nara, llegando Marika la primera y arrodillándose a su lado para recostarle en sus piernas. Vieron el cuerpo de Shikadai algo sangrante debido a algunos trozos de hielo que se le habían incrustado.
Marika: ¡Shikadai-san, por favor, despierta, Shikadai-san!
Shikadai: No... grites...
Todos: ¡!
Marika (llorosa): Estas... bien...
Shikadai: No, claro... que no... agote todo mi chakra... estoy cansado...
Chouchou: Estupido, mira lo que hiciste, Marika-chan esta llorando por tu culpa.
Marika (secándose las lágrimas): Estoy... estoy bien, Chouchou-san...
Shikadai entonces comenzó a reírse débilmente.
Inojin: ¿Qué es tan divertido?
Shikadai: Es gracioso... no se quien es ese tal Takeo, pero... si le prometiste que regresarías, debiste salvarte tu misma... ¿Qué paso?
Marika: No podría... no te hubiera abandonado.
Shikadai: Eso es lo gracioso. Por eso hice eso. Ya te lo había dicho, ¿no?
Marika: ¿?
Shikadai (quedando inconsciente): Eres... una buena... chica.
Marika se puso extremadamente colorada ante la ultima declaración. Inojin no pudo evitar reírse, contagiando a los compañeros de Marika.
Chouchou: Maldicion, Shikadai, ¿Qué no pudo dormirse diciendo algo mas bonito? Ustedes no saben nada de chicas.
Marika: Está bien...
Chouchou: ¿Eh?
Marika (volviéndose a ellos, muy colorada y alegre): Para mí es suficiente. Vamos, tenemos que atender sus heridas.
Chouchou: Oh... para ser una chica de hielo estas emanando mucho calor, jijiji.

CON NARUTO Y SASUKE

Los dos amigos continuaban su pelea contra Shio a velocidades imposibles, con los dos primeros tratando de no provocar un daño grave en cualquier lugar de la aldea, pero su fuerza era tal que no pudo evitarse un par de muros derrumbados y roturas en estructuras y en el propio suelo.
Shio: ¿Tanto te preocupa este lugar, Naruto Uzumaki? Y lo mismo para ti, Sasuke Uchiha. ¿Dónde está ese despliegue de poder que me mostraste en Amegakure?
Sasuke: Naruto, el tiene razón, esto no está funcionando. Si la gente está a salvo deberíamos preocuparnos más por vencer a este tipo.
Naruto: Hm...
Una vez más, Shio se lanzó al ataque, el cual Naruto repelió con su brazo y respondió pateando al cenizo, pero con muy poca fuerza, ya que este aterrizó de pie y casi con elegancia.
Shio: Fufufufu.
Naruto: Gh...
Sasuke: ¿Qué te esta pasando? Estas desconcentrado.
Naruto: Lo siento mucho. Lo que pasa es... que hace unos momentos he estado sintiendo un chakra muy grande en la aldea.
Sasuke: ¿Qué?
Naruto: Y puedo sentir... a Hinata, a Sakura-chan y a Kakashi-sensei...
Sasuke: Maldición... el lo sabía.
Naruto: Sí...
Shio: ¡Atentos, los dos!
Una fuerte onda de choque fue expulsada por Shio, que Sasuke esquivo y que Naruto resistió sin moverse.
Shio: Fufufu, son duros. Bien...
El cenizo pronto comenzó a elevarse en el aire ante la vista de los dos amigos, mientras sacaba de sus largas mangas dos largos barras negras receptoras de chakra.

EN EL HOSPITAL DE KONOHA

Sakura: ¡Kuaaaaah!
La pelirrosa caía con fuerza estrellada contra la pared del hospital, habiendo recibido el golpe de uno de los clones de Nana.
Kakashi: Ahora son solidos.... ¿Qué esta pasando?
Hinata (yendo con Sakura): ¿Estas bien, Sakura?
Sakura (con dolor): Ugh... ese tipo... creo que me disloqué el bra...
Sin esperar respuesta, Hinata dio un ligero golpe al antebrazo de Sakura, poniendo los huesos en su lugar.
Sakura: Que buena eres en esto.
Hinata: Tengo práctica previa.
Nana: Han logrado enfrentarme mucho mejor de lo que esperaba. Pero tengo otros lugare que destruir así que les pido que no me hagan seguir perdiendo el tiempo.
¿?: ¡Onee-sama!
Todos: ¿?
De pronto hizo su aparición un grupo de shinobi con ojos perlados lavanda, que se interpusieron entre Nana y sus oponentes.
Hinata: ¡¿Hanabi?! ¿Qué haces aquí?
Hanabi: ¡Nosotros también pelearemos, One-sama!
Himawari (desde la ventana): Tia Hanabi...
Nana: Hm, así que habían más cerca.
Hanabi: El clan Hyuga es el más fuerte de Konoha. ¡No vas a destruir nada ni a nadie mientras estemos aquí!
Nana: Más molestias. Bien, me ocuparé de ustedes también.
Hanabi: ¡One-sama! ¡Vamos a enseñarle por que no deben meterse con el clan Hyuga!
Hinata: Hai.
Hanabi: ¡Vamos!
Los Hyuga que vinieron con Hanabi se lanzaron a atacar a los clones con bastante fuerza y velocidad, llegando a conectar algunos golpes con su jukenpo
Nana: Son fuertes... ¡!
Sin haberlo notado, el espécimen ya tenia a las hermanas Hyuga frente a el.
Hinata y Hanabi: ¡Kaiten!
Inmediatamente Nana se vio rodeado con el impacto de los dos Kaiten que lo atraparon sin defensa, sufriendo tanto los golpes como los contragolpes. Sentía sus huesos partirse, sus músculos desgarrarse y algunos órganos incluso reventando. Tras escupir algo de sangre, fue arrojado al suelo.
Sakura_ ¡Eso es!
Kakashi: Vaya...
Hinata: Gracias por venir a ayudarnos, Hanabi. Hacemos un gran equipo.
Hanabi: ¡Cuando quieras, One-sama!
Nana: Gh... gh... haha... hahahaha...
Hinata y Hanabi: ¡!
Nana: Pero cuanta ingenuidad. ¿Acaso creen que me vencerán con algo como eso?
Poco a poco, el ahora monstruoso Nana se levantaba hasta erguirse de nuevo.
Hanabi: Imposible... ¡lo habíamos destrozado!
Nana: Es cierto. Pero jamás dije que eso fuera a resultar.
En eso el hombre junto las palmas y cerro los ojos suavemente, reuniendo chakra a su alrededor.
Nana: ¡Ahora aprenderán lo que es poder! ¡Kami no moeru ikari!
Tanto Nana como sus clones se encendieron completamente como antorchas humanas, expulsando todo ese fuego y calor tras un ademan de arrojo con los brazos. Sakura, Kakashi y los Hyuga recibieron el impacto del ataque y fueron arrojados contra muros y suelo cercanos, habiendo recibido mucho daño. El hospital termino con una franja negra como resultado del fuego.
Himawri: ¡Noooo!
Mientras, dentro del hospital, Ino y Shizune se mostraban nerviosas ante la situación, con ambas mirando desde la ventana del tercer piso.
Ino: ¡Debemos ayudar, les están dando una paliza!
Shizune: Ni siquiera con los del clan Hyuga...
Ino: ¡Habra muertos si no les ayudamos!
Tsunade: La mejor manera que tenemos de ayudar ahora, es ayudando a estos ninja a recuperarse. Y claro, ver que este sitio no se caiga.
Ino: Pero...
Tsunade: Confia en ellos, Ino.
Shizune: Tsunade-sama... – luego se volvió a Ino – vamos a hacer lo que dice, Ino.
Ino (frustrada): Sí...
Afuera, en la batalla, los clones de Nana se reagrupaban junto a el, mientras los shinobi trataban de no desfallecer.
Sakura: Rayos... no importa cuanto lo golpeemos, al instante el...
Nana: Konohagakure ya no podrá restablecer sus fuerzas. Voy a encargarme de eso ahora mismo.
Junto a sus clones, Nana alzó sus manos al cielo, formándose en este una concentración de viento y fuego que parecía quemar los cielos, arremolinándose sobre ellos.
Kakashi: Mierda...
Sakura: No... nos.... nos va a....
Hinata (levantándose): No... no vamos... a retroceder...
Sakura: ¡Detente, Hinata!
Hinata: Esta vez... esta vez yo...
Nana: Se termino. ¡Moeru konton no kami!
El remolino descendió sobre el lugar, con los shinobi sin poder moverse, mietras Hinata se adelantaba valientemente hacia el devastador ataque.
Hanabi: ¡No lo hagas, One-samaaa!
Himawari: ¡Mamá!
Hinata: No voy a rendirme ¡Voy a protegerlos a todos ellos!
Parecia que se había vuelto loca, o que se había resignado a su destino. Pero su hija, sus amigos, muchos shinobi estaban ahí. Pero, después de mucho tiempo, los ojos de Hinata brillaban determinados.
Hinata: Neji nii-san... dame fuerzas...
El remolino de fuego cayó a tierra causando una gran explosión, que se elvó hasta los cielos nuevamente encendiéndolos de rojo.

CON NARUTO Y SASUKE

Naruto (deteniéndose en seco): ¡!
Sasuke: ¿Naruto? ¿Qué ocurre?
Naruto: Esto es...
Los amigos vieron hacia el lugar del que provenia la explosión. Sus rostros reflejaban mucha preocupación, sobre todo en el hokage.
Shio: Ah, oye, ¿quisieras prestar mas atención a esto? Realmente me estas dando una mala impresión.
Naruto: Sasuke... ¿podrias ganarme algo de tiempo?
Sasuke: ¿?
Naruto: Yo te alcanzaré en un momento.
Sasuke (cediendo): Está bien. No te tardes.
Naruto: Ok.
Para sorpresa de Shio, el rubio apareció de pronto frente a el con un puño lleno de chakra dorado.
Naruto: ¡Nos vemos al rato!
Shio: ¡!
Con un poderosísimo golpe que rasgo la tierra bajo ellos, Naruto impacto la cara del cenizo lanzándolo por los aires a una distancia ridículamente larga, que salía de la aldea.
Sasuke: Bien, nos vemos allá.
El uchiha desapareció a su velocidad acostumbrada, mientras Naruto volteaba y se dirigía al lugar de la explosión.

EN EL HOSPITAL DE KONOHA

Nana y sus clones se encontraban fuera de la humareda tan densa que había cubierto todo el hospital de Konoha. Las ultimas brasas de fuego se apagaron en el suelo, mientras el espécimen sonreía.
Nana: Bueno, ahora tengo que buscar a Hachi. ¿Dónde se metio ese inu...? ¡!
El hombre logró ver, cuando la nube de humo se apartaba, que en el lugar en que estaba el hospital había una gigantesca cúpula negra.
Nana: ¿Qué es eso? ¿Qué paso?
Entonces, lentamente, la cúpula fue menguando en tamaño hasta convertirse en una pequea esfera negra flotante. A la vista se veía que el hospital estaba aun de pie, y los shinobi, aun cubriéndose ante lo que creyeron su final.
Kakashi: ¿Estamos... vivos?
Sakura: Así... parece...
Hanabi: ¿Cómo es posible...? acaso... ¡¿?!
Sakura: ¿Hanabi...? ¡¿Qué... Hinata?!
Frente a ellos, la mujer Hyuga había adquirido una apariencia distinta. Su cuerpo completo emanaba chakra purpurino lavanda, sus ropas parecían haber sido cambiadas por un manto kimono tradicional de mangas largas, de cuello alto con una serie de seis magatamas en el pecho y pantalones oscurecidos. Sus ojos lavanda perlado destellaban, y la esfera negra que los protegió regresó junto a ella, teniendo tres gudodamas en su espalda. Su chakra destellaba aun en la luz del día, dejando a todos sin habla. Himawari, boquiabierta, salio del hospital para poder ver mejor a su madre.
Himawari: ¿Ma...má...?
Hanabi: ¡¿O-onnee sama?!
Kakashi: Este poder... – la imagen de Naruto en modo kurama llego a su mente - ¿Cómo fue que...?
Sakura: Ten...seigan...
Kakashi: ¿Qué dices?
Sakura: Hinata... ha despertado el... Tenseigan.
Kakashi: ¿No hablas del poder que el que secuestró a Hanabi hace años adquirio por implantarse el byakugan. cierto?
Sakura: Es exactamente eso. Es igual que el Rinnegan... es la forma superior del Byakugan.
Kakashi: Asombroso...
Nana: Imposible... ¡Ese chakra es de los antiguos Otsutsuki! ¡Por mas que desciendas de Hamura, tu no puedes poseerlo, solo eres una hyuga!
Hinata: Así es. Pero hace años, Hamura me brindó su chakra, para poder entender el destino de los Otsutsuki que querían destruir este mundo... y poder detenerles. – la Hyuga veía sus manos, aun comprendiendo lo que pasaba – aun así, este poder es...
Nana: ¡Basta, son puras mentiras! – el hombre se arrojo agresivamente a ella buscando perforar su pecho con sus zarpas - ¡Eso no puede tener sentido!
Hinata, sin perder la calma, apunto la palma de su mano hacia su oponente.
Hinata: ¡Hakke Kusho!
Antes de que Nana siquiera pudiese tocarla, de la palma de la mano de Hinata salió un tremendo haz de energía lumínica que hizo pedazos a los clones de Nana y a este lo derribo violentamente contra el edificio frente al hospital.
Sakura: ¡Woah!
Kakashi: Solo con su mano.
Himawari (acercándose a ella): Mamá... ¿de veras eres tu, mamá?
La hyuga mayor se volvió hacia su hija, sonriendo luego y agachándose para abrazarla.
Hinata: Claro que soy yo. Como me haces esto, si ese ataque nos golpeaba pudiste haber...
Himawari: Pero no lo hice... – se separó de su madre para mirarla de arriba abajo – increíble mamá, no sabía que tuvieras tanto poder.
Hinata: En realidad... esto es gracias a tu padre y a Sakura-san.
Himawari y Sakura: ¿?

FLASHBACK

Hinata: ¡Te lo pido, por favor, Naruto!
Naruto: Hi-Hinata... ¿estas consciente de lo que dices?
Hinata: Eres el único que puede ayudarme. Por eso...
Naruto: Pero entrenamos juntos casi siempre, incluso a veces con los demás. ¿Por qué me pides algo tan...?
Hinata: Porque jamás seré capaz de aprovechar la fuerza que Hamura me brindó si no lo hacemos así. ¿Acaso crees que no podré? ¿No confias en tu esposa?
Naruto: ¡No es nada de eso-ttebayo! Es que... si en algún momento soy demasiado rudo...
Hinata: A veces en los entrenamientos uno se lastima. Y yo decidí desde mucho antes que nunca más caminaría detrás de ti, sino que lo haria a tu lado, tomando tu mano. ¡Y cuando logre esto, por fin sentiré que lo hago completamente!
Naruto: No creo ser capaz...
Hinata: Yo también soy fuerte, Naruto. Aun si usas todo tu poder, seré capaz de enfrentarme a ti.
Naruto: Hah... ciertamente... no puedo lograr que cedas.
Hinata: Tu puedes lograr todo lo que quieras. Excepto eso.
Naruto: No quiero hacerte daño... no a la mujer que amo... yo...
Hinata (tomando sus manos): Te prometo que, sin importar que pase, me mantendré a tu lado.
Naruto (suspirando): Esta... bien. ¡Pero si veo que va mal, me detendré!
Hinata: No ira mal.
Naruto: Ok. Pongamonos a ello entonces.

FIN DEL FLASHBACK

Hinata: Desde que nos volvimos una pareja... Naruto siempre se mantuvo al pendiente de mi seguridad. Y más aun después de casarnos. Me esperaba tras cada misión, y cuando entrenábamos procuraba ser suave conmigo.
Himawari: Tal vez era porque le tenia miedo a la tia Sakura.
Sakura: ¡Oye!
Hanabi: ¡Hey, también estoy aquí, ¿eh?!
Hinata: Cuando Boruto nacio, disminuimos el ritmo del entrenamiento. Y nos detuvimos por completo cuando naciste tu, Hima. Naruto me aseguró que ya estaba lista, y yo decidí creer en el. Pero debo admitir que una parte de mi creía que él lo hizo para dejar de arriesgar mi salud. Veo con alegría que me equivoque.
Himawari: Entiendo... ¿Pero donde entra la tia Sakura en esto?
Hinata: Ella le dio a tu padre la medicina que usaron para quitarme el intenso dolor que lleva despertar el Tenseigan. Aunque aun no entiendo por qué se tardo tantos años en manifestarse.
Himawari: ¿¡EEEH?! ¡¿EL DOLOR ERA POR ESTO?!
Hinata: Ah... pues si.
Himawri: ¡Mooh, yo crei que iba a tener un hermanito menor!
Hinata: ¡O-Oye...! ¡Lo que dolía eran los ojos!
Kakashi: Jajaja.
Sakura (mirada de reproche): Hah, Hima...
Nana: Bonita historia.
Todos vieron como Nana, medio herido, llegaba de vuelta con ellos. Hinata, instintivamente, hizo retroceder a su hija y avanzo hacia él.
Nana: Entonces asumo que tu poder está a la par con el de la transmigración de Asura. Así que no voy a contenerme.
Hinata: Yo tampoco.
Nana: ¡!
A la velocidad del pensamiento, Hinata golpeó con su jukenpo a su enemigo, dando uno, dos, cuatro, cientos de golpes tan rápido que parecía que solo diera unos pocos, pero el daño en el cuerpo de Nana era tan masivo que reflejaba la cantidad y fuerza real de los golpes.
Himawari: Wow...
Kakashi: Es tan rápida... casi tanto como esos dos...
Sakura: Hinata...
Nana: ¡Graaah! ¡Raiton: Gian Jibashi!
Una gigantesca onda de truenos y relámpagos emergio de su jutsu, apuntando a Hinata directamente. Ella no perdió la calma.
Hinata: ¡Tensei Kaiten!
En lugar de la semiesfera de chakra creada por esa técnica, lo que apareció fue un gran huracán de chakra que provoco vendavales en todo el rededor, rompiendo ventanas y casi tumbando árboles. El ataque de Nana fue inmediatamente anulado.
Sakura: ¡Que... fuerte...!
Hanabi: ¡A este paso, será onee-sama quien tire abajo el hospital...!
Hinata (deteniendo sus giros) Oh... lo siento.
Tras un último fuerte ventarrón, el huracán se disipo y Nana cayó fuertemente al suelo.
Hanabi: ¡Bien!
Hyuga 1: ¡Buen trabajo, Hinata-sama!
Hyuga 2: ¡Lo ha derrotado!
Nana: Todavía... no...
Sin aviso, un grupo de barras detectoras de chakra surgieron del cuerpo de Nana, cuyas vestiduras estaban hechas girones y revelaban muchos de esos objetos incrustados en su cuerpo.
Hinata: ¡!
Nana: Eres una amenza para Shio-sama... debo deshacerme de ti primero.
Pronto se dieron cuenta que era Hinata quien estaba rodeada de barras negras, incrustadas en la tierra.
Nana: ¡Senpo: Senin no keimusho!
De las barras salieron gruesos hilos de chakra que crearon una cerca alrededor de la Hyuga.
Hinata: (pensando): Me atrapó...
Himawari: ¡Mamá, cuidado!
Sakura (sujetando a Himawari): ¡No vayas!
Hinata: ¿Qué es esto?
Nana: Tenia planeado usar esto si enfrentaba a la transmigración de Asura o a la de Indra. Ningun chakra Otsutsuki puede escapar de esta celda de chakra. Y ningún chakra que este fuera de la prisión además del creador de la misma puede ingresar. Así que ahora puedo...
Una vez más, el cielo se enrojeció por la cantidad de fuego y viento que se arremolinaba sobre los presentes.
Nana: Con esto podre acabar con todos ustedes.
Hinata: No será así.
Una de las gudodamas de la Hyuga salio de la cerca, y comenzó a transformarse en barrera, pero por alguna razón, nunca se terminaba de transformar.
Hinata: ¿Qué pasa...?
Nana: ¿Qué no me escuchaste? El chakra otsutsuki no puede salir de esa prisión. Las gudodamas realmente tienen su propio tipo de chakra, pero aun asi, es el tuyo propio el que las controla para darles forma. Ya no hay escapatoria.
Sakura: ¡Hinata, protegete!
Hinata: No... debo... debo intentar...
Nana: ¡Hasta nunca! ¡Senpo: Moeru konton no senin kami!
Las flamas pronto se volvieron tan ardientes que se tiñeron de azul, comenzando su descenso hacia su objetivo.
Hinata: ¡He dicho que no lo haras!
La hyuga, con mucha dificultad, logro sacar las otras gudodamas y usar todas ellas para dar una protección improvisada, pero medianamente resistente al lugar. Los daños no serian tan grandes.
Hanabi: ¡Noo, one-samaaa!
Sakura: ¡Hinata, moriras si haces esto!
Hinata: No me importa morir... si con ello puedo proteger a todos.
Himawari: ¡Mamá, por favor, no! ¡Protégete!
Hinata (sonriente): Te quiero, mi niña. – luego miro a la técnica que se le acercaba con una sonrisa triste – adiós, Boruto... Naruto... los amo.
Himawari (llorando): ¡MAMÁ!
El fuego llegó a la superficie rodeando toda el área del hospital, Sakura tomo a Himawari y con ella se agacho para tratar de cubrirse de las llamas tras la barrera que Hinata dejo, al igual que los demás.
Himawari (en llanto): ¡POR FAVOR, ALGUIEN QUE LA SALVE! ¡POR FAVOR!
¿?: No tienes que pedirlo.
Todos: ¡!
Las llamaradas azules fueron extinguidas al instante por una onda de energía masiva circundante y chakra dorado que causo un fuerte destello que cegó a todos. Para cuando la visión de todos volvió a la normalidad, lo primero que vieron fue una capa dorada, como encendida en llamas, con un diseño de circulo hueco de borde grueso y negro en ella. La ultima en abrir los ojos fue Hinata, quien pronto encontró su propio desbordante chakra entrelazándose con el de su esposo, que, en modo Kurama, estaba junto a ella cubriéndole con sus brazos.
Kakashi: ¡Naruto!
Himawari (llorosa): Pa... papá...
Sakura: Gracias a Dios, Naruto...
Hinata: Naruto...
Naruto: Nunca... jamas dejas de sorprenderme.
Hinata: ¿?
Naruto: Todo el tiempo le digo a Boruto que nunca subestime a su madre, porque ella es más fuerte de lo que el cree. Me consta...
Hinata: Tu...
Naruto: Pero yo fui el primero que te subestimo. Estoy seguro que te resultaba muy molesto el que yo tratara de cuidarte todo el tiempo, o que estuviera siempre pendiente de ti. Siempre dije que eras fuerte, pero... actuaba como si no lo creyera. Pero tu forma de ser jamás te permitió decirme nada de eso, siempre me aceptaste tal y como era. Eso es algo que nunca te podre pagar.
Hinata: ¿Qué... quieres decir?
Naruto: Lo que digo es... ¡mirate! Eres tan increíble que, a pesar de tener el poder para protegerte y vencer a este tipo... decidiste arriesgar tu propia vida, con esa fuerza que por un momento, olvide que tenias.
Hinata: Bueno, no iba a permitir que nada le pasara a nuestra niña, ¿verdad?
Himawari vio a su padre volverse hacia ella con una sonrisa. Aun entre lágrimas, ella respondió del mismo modo.
Naruto: Hinata.
Hinata: ¿?
Naruto: Estamos caminando, lado a lado. Tal y como prometiste que lo haríamos. Por eso ahora te quiero pedir...
Hinata: ¿Naruto?
Naruto: Quiero que pelees junto a mi. Como mi esposa que eres... y como mi compañera que nunca dejaste de ser.
Hinata sonrio ante esto ultimo, los demás lo hicieron de la misma manera.
Sakura: Lo tienes bien claro, ¿uh? Bien por ti, idiota.
Nana pronto se acercó a ellos, algo débil por el uso de poder en el ultimo ataque, pero decidido aun a destruir.
Nana: ¡Ya basta de esta basura! ¡Ya que la transmigración de Asura esta aquí, aprovechare para matarlos a ambos!
Naruto: Hay un par de cosas que debes saber, chico listo. Numero uno: Nadie se mete con mi aldea.
Ni bien dijo esto, el hokage liberó varias armas de chakra que destrozaron las barras de detección que aprisionaban a su esposa.
Nana: ¡GROAAAAAAAAAGH!
El hombre de pronto creció en cuanto a masa muscular y su piel se torno completamente negra, mientras su cabello se convertia en polvo y daba paso a una masa de chakra ondeante. Sus heridas sanaron de inmediato.
Kakashi: Rayos...
Sin embargo, ni el hokage ni su esposa se veian nerviosos.
Naruto: Bien, ¿lista?
Hinata: ¿Podras seguirme el paso, querido?
Naruto: Jajaja.
En cuanto Nana dio un paso con sus ahora bestiales pies, Naruto y Hinata parecieron desaparecer de la vista. De pronto, Nana comenzó a retorcerse mientras un par de rastros de chakra, uno dorado y otro purpura, le rodeaban a cada segundo y en cada uno le asestaban incontables golpes.
Hanabi: ¡Byakugan!
La hyuga pudo ver mejor los rastros y figuras humanas de Naruto y Hinata, moviéndose con un nivel tal de agilidad que era dififcil creer. Pronto, Himawari y los Hyuga que llegaron con Hanabi activaron su doujutsu para ver mejor.
Himawari: Es... como si...
Sakura: ¿?
Himawari: Es como si... danzaran...
Hanabi: Una danza algo ruda, debo decir.
Pasado un rato así, Naruto y Hinata detuvieron sus rapidos moviemientos, listos para golpear.
Hinata: ¡Teiken!
Con un golpe de un dedo en el pecho, Nana cayo de rodillas sin poder contener sus arcadas y dolor. Al alzar la vista, ya tenia a Naruto frente a el, dándole este tremendo puñetazo que destrozó completamente la edificación contigua.
Naruto: Es momento de ponerle fin.
Hinata: Sí.
De entre los escombros del destruido lugar, Nana emergio, herido, sangrante y por demás furioso.
Nana: ¡VOY A HACERLES PEDAZOS...! ¿?
Los chakras del hokage y su esposa volvían a entrelazarse, mostrando las manos juntas de ambos en las que una enorme cabeza de león de chakra apareció.
Sakura: Naruto esta... asimilando el Juho Soshiken de Hinata...
Kakashi: No... no terminará ahí.
Todos: ¿?
Himawari: ¡Allá!
De pronto la pareja alzó sus manos tomadas hacia arriba, formándose un enorme rasenshuriken dentro de la cabeza de león.
Sakura: ¿Eh? ¿Naruto puede sincronizar un ataque con Hinata también?
Kakashi: No me mires, no tenia idea.
Nana: ¡¿Qué es esa cosa...?!
Naruto: ¡Numero dos, matón: NADIE SE METE CON MI FAMILIA!
Una tremenda cantidad de chakra fue imbuido en los taques de los esposos, que se combinaron con facilidad.
Nana (acumulando chakra): ¡Eso no les servirá!
Naruto y Hinata: ¡Fuuton: Hakke Sōjishi Rasenshuriken Hōgeki!
Ambos arrojaron la técnica a tal velocidad que Nana, cuando se dio cuenta, ya estaba dentro de la explosión de energia masiva creada por esta. Miró a sus manos y vio a estas desintegrándose rápidamente, dando una ultima mirada a sus oponentes antes de ser consumido por completo. La energía se elevo por los aires y dio allí una explosión final, con tanta fuerza que parecía que el viento que arrojaba hacia temblar un poco el suelo.
Naruto: Fiu...
Hinata: Querido, gracias por... por...
La hyuga se dio cuenta de que se encontraba muy débil, el Tenseigan se desvaneció, y hubiera caído al suelo de no ser por los reflejos de su esposo, quien la ayudo a mantenerse de pie.
Naruto: No te esfuerces. La primera vez nunca es perfecta.
Hinata: Gracias, querido.
Himawari: ¡Mamá!
La joven llego corriendo y salto a abrazar a su madre fuertemente.
Hinata: Jaja, calma Hima, estoy algo débil ahora...
Naruto: Ya escuchaste a tu madre, tómalo con calma. – (pensando): ¡¡Por que rayos no esta en los refugios?! No, no es momento de pensar en eso...
Himawari: ¡Por favor, nunca vuelvas a hacer eso, mamá!
Hinata: Mooh ¿Cuántas veces se los tengo que decir? No pueden pedirme eso.
Himawari: Gracias por haber venido, papá.
Naruto: Jaja.
Sakura: Naruto.
Naruto: ¿? Sakura-chan. Kakashi-sensei. Gracias por su ayuda.
Kakashi: Ah, ni lo menciones.
Sakura: ¿Dónde está Sasuke?
Naruto: ¿Ahora? Llevandose toda la diversión, asi que mejor me apresuro en reunirme con el.
Sakura (sonrisa sarcástica): Tch, serás...
Hinata: Querido... si los enemigos son tan fuertes como este, por favor... ten cuidado.
Naruto: Lo tendré, te lo prometo.
Allí mismo, Naruto entro a la etapa incompleta de su Rikudou Senjutsu, sin perder el manto de Kurama.
Kakashi: Buena suerte.
Sakura: Tengan mucho cuidado, por favor.
Naruto: Nos vemos luego.
El hokage desapareció a una velocidad que recordaba a la de Sasuke. Lo único que llegaron a ver fue un haz de luz dorada ya saliendo de la aldea.
Sakura: Vamos, aun hay heridos que atender,
Kakashi: ¿Estas bien, Hinata?
Hinata: Sí... solo necesito reposar.
El grupo se encamino al hospital, que logro mantenerse de pie, siendo recibidas por unas alegres Ino y Shizune. Himawari estaba feliz de que todo hubiera salido bien en esa pelea. Sin embargo, al dar un ultimo vistazo a sus espaldas, creyo ver algo moviéndose. Dudosa de lo que pudo haber pasado, activo su Byakugan, logrando ver una firma de chakra muy parecida a la de Nana. Dó un ultimo vistazo dentro del hospital. Sakura recostaba a Hinata en una silla del lugar, quedándose esta ultima medio dormida por el agotamiento. Sin que nadie lo notara, la Uzumaki decidio seguir al sospechoso ser invisible. Se dirigía a los refugios donde se encontraban los genin, los aldeanos, los refugiados de AMEGAKURE y algunos shinobi de seguridad. Sacó de su portashuriken el Kunai que su padre le regaló al volverse genin, y se puso su banda ninja.
Himawari: Esta vez... sere yo quien los detenga. Sin importar lo fuerte que sea... no perderé. ¡No voy a perder!
De un salto, la chica persiguió a la distancia a su objetivo con el byakugan observándolo. Era el momento de que ella fuera fuerte.


Continuará...


SPOILER SIGUIENTE CAPITULO

Himawari: ¡Detente! ¡No voy a dejar que le hagas daño a nadie!
¿?: ¡¿Quién demonios eres tu?! ¡Pierdete, mosca molesta!
Katou: ¡Hima, no estas peleando sola!
Shiba: Somos el equipo Sai, ¿recuerdas?
Himawari: Papà--- te lo prometo... voy a ser fuerte... porque se que tu estas conmigo.
¿?: De cierta forma, sí, hahaha.
Himawari: ¿Eh?
Shiba: En el próximo capitulo: No perderé. No perderemos.
¿?: Vamos a ver que tienes.
Himawari: ¡Hai!
Katou: ¡Justo cuando crei que no podía dar mas miedo!
Shiba: Cierra el pico, Katou.

FIN DEL SPOILER

FIN DEL CAPITULO 33

Editado por rasenchidori: 06.05.16 a las 11:05
Viejo rasenchidori dijo: 19.05.16
CAPITULO 34: NO PERDERÉ. NO PERDEREMOS


Tras el sorpresivo ataque de Naruto, Shio aterrizó en un punto cercano a la aldea, en las afueras. Un lugar llano y rocoso en que el bosque recién comenzaba a formarse. Sasuke no tardó en llegar al lugar, y darse cuenta de que, si bien Shio había sido sorprendido por el hokage, no estaba herido ni por el golpe ni por el forzoso aterrizaje. Todo lo que hizo fue quejarse de sus ropas arruinadas, y atacar a Sasuke ni bien lo vio. Sin demora, se había convertido en un duelo de espadas, la katana de Sasuke contra los largos receptores negros de Shio. Mientras luchaban, Shio quería sacarse la curiosidad de encima.

Shio: Entonces... ¿no vas a decirme por que el hokage abandono nuestra pelea?

Sasuke: Tenia algo importante que atender.

Shio (atacando): ¿Mas importante que vencer a su enemigo? Necesita ordenar sus prioridades.

Sasuke (evadiendo): Me puedo manejar muy bien contigo, asi que dejare que se tome su tiempo.

Shio (atacando): No creas que seré amable contigo como lo fui en Amegakure.

Sasuke (contratacando): Me robaste las palabras de la boca.

Shio (suspirando): Ustedes realmente deberían solo escuchar cuando se les habla.

El cenizo entonces realizó un disparo de 3 gudodmas que se lanzaron a por Sasuke, quien las evadió muy bien. Pero no había terminado allí.

Shio: No, no, no. Esta vez no escaparás.

Pronto Sasuke se dio cuenta de que Shio controlaba las gudodamas con su mano, haciéndolas volar a voluntad. El problema era que, mientras las movía, hacía que chocaran entre sí alterando un poco su solidez, generando rebotes que casi tomaban a Sasuke desprevenido para un ataque. Sasuke no podía usar su espada para bloquearlas, sería destruida, y si huía, Shio haría que lo persiguieran. Intenó usando su rinnegan para cambiarse de lugar con Shio, pero este esquivo las gudodamas tan bien como el y reinicio su ataque. Eso no iba a funcionar. Sin mas opciones, Sasuke creo tres senbon de raiton y las arrojo contra las esferas, haciendo que estas exploten cerca de el, protegiéndose antes con el Susanoo en primera etapa. Al parecer el plan resulto un éxito, pero entonces, entre el humo de las explosiones aparecieron dos gudodamas mas, que lo sorprendieron por el frente y por la retaguardia. Gracias a su velocidad, Sasuke logro saltar para evadir la colision, pero para su mala suerte, Shio estaba conciente de que las esquivaría, y las redirigio hacia arriba, en el aire justo y directo hacia Sasuke, que se cubrió ahí mismo ante la inminente explosión. Pero en eso, un resplandor dorado logró verse en ese punto, y las gudodamas fueron regresadas de un golpe hacia su dueño, que las detuvo frente a si justo a tiempo. Naruto apareció de pronto aterrizando junto al Uchiha.

Sasuke: Te dije que no te tardaras.

Naruto: Lo siento, lo siento, es que el problema resulto ser tan grande como la solución. Y, de nada.

Sasuke: Pude haberlas esquivado.

Naruto: Seguro que sí.

Shio: Ah, ¿ya soy suficientemente digno de tu atención?

Naruto: Lamento eso. Quizá te deje darme un golpe como disculpa.

Shio: Ah, ¿si? Hm...

El cenizo miró de frente a Naruto. Se veía igual que antes de dejar su pelea, pero había algo distinto... tenía ojos diferentes.

Shio: Tu chakra... ha adquirido mucho más parecido al de Asura... ¿a que se debe el cambio?

Sasuke (pensando): Es el Rikudo Senjutsu, pero tan solo en su etapa inicial, cubierto solo con el control de chakra del Kyubi... ¿Qué es lo que le pasa? ¿Algo andará mal?

Naruto: Bueno, ya que estamos fuera de la aldea, me parece que ponemos subir un poco más el nivel, ¿no creen?

Shio: Je... eso no evitara que la haga pedazos en cuanto los derrote a ustedes.

Naruto: Intentalo, si puedes.



EN OTRO LADO EXTERIOR DE KONOHA



Garou: Hah... mocosos... insolentes...

La pelea de Garou con el equipo Konohamaru había sido muy dura. Llovieron golpes, ataques variados, y de no ser por ciertos factores externos, la pelea habría acabado hace mucho. Nuevamente, los implantes del hombre estaban completamente destrozados, y su cuerpo artificial se veía muy dañado. Frente a el, los tres chunin, con algunos rasguños, permanecían de pie, imponentes ante su debilitado enemigo. Boruto, en modo senin, permanecía atento a cualquier ataque sorpresivo, mientras el sharingan de Sarada vigilaba cada mínimo movimiento que hacia.

Boruto: ¿Quién se rie ahora, eh?

Sarada: Tenemos entendido que fuiste tú quien secuestro y mato gente de Amegakure. Esto no es ni la mitad de lo que mereces.

Garou (pensando): Definitivamente están a otro nivel. Por supuesto, son los hijos de esos hombres que Shio tanto desea enfrentar, ya comprendo por qué vencieron a los especímenes anteriores. Y el otro mocoso tampoco lo hace mal... demonios, estoy en desventaja. Sin embargo...

Mitsuki: ¡! ¡Cuidado!

El chunin palido y sus compañeros reaccionaron a tiempo para evadir el ataque de dos hombres que casi les embestían con mucha fuerza. Tras fallar su ataque, pasaron inmediatamente a proteger a Garou.

Boruto: ¿Y bueno? ¿Dónde están los otros dos?

Garou: Deberías concentrarte en quienes tienes frente a ti.

Cubriendo a Garou, se encontraban dos hombres vistiendo una armadura extraña, similar a la que tenía Go, pero mucho menos cubierta y pesada. El cabello de ambos era oscuro, pero el primero lo tenia desordenado y atado únicamente en la base de largo que llegaba hasta su cintura. El otro, lo tenia un poco mas corto, atado desde la nuca. Sus ojos eran negros y grandes en uno, mientras en el otro eran mas modestos y alargados. Miraban inexpresivos a los chunin, como si buscaran algo.

Boruto: Ya los ví, por eso quiero saber que pasó con los otros.

Garou: ¿Qué tal si intenta sacárnoslo? ¿Serás capaz?

Boruto: No me tientes.

Garou: Hahaha, recuerda lo que acabas de decir, chico. Estos dos son completamente diferentes a los especímenes que antes vencieron. Esos eran como niños pequeños en comparación a ellos.

Boruto: Nosotros tampoco somos los mismos de entonces.

Garou: De acuerdo, entonces. Chokei, Ototo. Les encargo a estos niños.

Chokei: Entendido.

Garou comenzó la retirada del lugar, dando un salto sobre los chicos.

Boruto: ¡Alto, vuelve aquí, tu...!

El rubio no pudo seguirlo. Sin que lo pudieran haber visto, Ototo ya estaba sujetando el brazo del rubio con fuerza.

Boruto: ¡Que demo... pero el modo senin...!

Ototo: Tu te quedas con nosotros.

Boruto: ¡Sí, claro!

Aun sujetado por el hombre, el rubio dio una pirueta que resulto en una fuerte patada en le cara de Ototo, quien retrocedio de inmediato... sin soltarlo.

Boruto: ¿Qué...?

Chokei: No podemos mantenerlos aquí, en cualquier momento escaparan e iran con Garou.

Ototo: Entendido.

Sarada: ¡Ya suéltalo!

Chokei: Fuuton: Kūkiatsu jū

El pelinegro soplo una corriente de aire tan poderosa que arrasó con los arboles del bosque en línea recta, llevándose consigo a Sarada y Mitsuki algo lejos de allí.

Boruto: ¡Maldicion, te voy a dar tu merecido!

El rubio desenvaino su katana buscando cortar la mano que le sujetaba firmemente, pero no fue lo suficientemente rápido para evitar que su captor le diera un puñetazo tal que lo mando despedido la misma distancia que a sus compañeros, cayendo contra una roca cerca de donde ellos yacían tirados.

Boruto (con dolor): Sa...rada-chan... Mitsuki... ¿estan.... bien?

Sarada: Eso... fue...

Mitsuki: Que fuerza tan terrible...

Los tres chunin se reincorporaron mientras sus poderosos adversarios caminaban hacia ellos.



CERCA A LA ENTRADA DE KONOHA



Ninja de Suna 1: ¿No ha entrado nadie?

Ninja de Suna 2: No, hemos logrado mantener a raya a todos hasta ahora.

Ninja de Suna 3: No a todos. Miren por allá.

En dirección a donde el shinobi marionetista señaló, se acercaba una pareja, ambos muy particulares. La piel clara y cabellera oscura del varón contrastaba en extremo con la piel cobriza y cabello completamente blanco de la mujer. Ambos tenían un ojo tapado, izquierdo y derecho respectivamente, y sus manos, en ambos personajes, parecían tener color diferente.

Hombre: Kyu, ¿Qué te parecen estos hombres? ¿Son peligrosos?

Kyu: No, no lo son, Jyu. Pero algunos de estos shinobi alrededor están derrotando fácilmente a los especímenes menores.

Jyu: Supongo que entonces no nos serán más útiles.

El hombre se adelantó unos cuantos pasos a su compañera, y abrío su puño revelando cinco símbolos tatuados en la palma su mano.

Kyu: ¿Cuál usaras?

Jyu: ¿Por qué no todos?

El pelinegro posó su mano en el suelo, concentrando chakra en ella.

Ninja de Sun 2: ¿Qué hace?

Jyu: Gouton: Seishitsu no mōi

Una especie de semiesfera fue creciendo rápidamente en el suelo, iluminada por energía que luchaba por escapar.

Kyu: ¿Sabes que esto podría matar también a los nuestros?

Jyu: Si no pueden vencer algo tan simple como uno de estos shinobi, no nos sirven.

La semiesfera finalmente estalló, liberando energía que mandó a volar a todos los que estaban alrededor, ante la vista horrorizada de los shinobi de Suna que guardaban la puerta de la aldea. Los shinobi de Konoha, incluidos los Lee, los Sarutobi y otros fueron impactados con fuerza por el increíble ataque. Incluso la aldea volvió a mostrar su barrera, mientras la energía cegadora llegaba a su máximo.

Kyu: Creo que ya es suficiente, Jyu.

Jyu (aburrido): Hah, bieeen...

Para cuando el efecto del ataque se terminó, todos los shinobi estaban tirados heridos o inconcientes por los alrededores.

Konohamaru (con dolor): Gh... Mirai... Mirai... estas...

Mirai: Por aquí... que bueno que eso no te mató... ugh, duele mucho...

Rock Lee: Agh... ese sujeto si que estaba encendido.

Metal Lee: No puedo... levantarme...

Los especímenes que se encontraban en el área estaban mucho peor, ya sea caídos, destrozados, o hechos polvo. Solo quedaba un obstáculo entre ellos y la entrada a Konohagakure.

Ninja de Suna 3: Demonios, esto no es bueno...

Ninja de Suna 4: Calmense. Gaara-sama y Kankuro-san nos confiaron el deber de ayudar a nuestros camaradas de Konoha. Y es lo que vamos a hacer.

Ninja de Suna 2: ¿Por qué lo tenemos que hacer? ¡Van a matarnos!

Ninja de Suna 4: Porque ellos se quedarian para pelear con nosotros. ¿No los viste cuando defendieron con nosotros Sunagakure de ese sujeto que creaba fuego negro?

Ninja de Suna 2: De acuerdo, entiendo.

Jyu (llegando): Hm, no son muchos. ¿Qué hacemos?

Kyu: Dejamelos a mí... ¡!

La mujer noto que no podía moverse de pronto. Al mirar de vuelta a su hermano, noto que el tenia el mismo problema. Bajo ellos, sus sombras se alargaban debajo de los shinobi de Suna, llegando a los pies de un hombre con mirada calma, moño puntiagudo y una graciosa barba de chivo.

Shikamaru: Ustedes son los refuerzos de Suna, ¿verdad? Lamentamos la demora, aquí les echaremos una mano.

Ninja de Suna 1: Ah, pues esto está mucho mejor.

Al igual que los ninja de Suna, los especímenes se encontraron con que junto a Shikamaru venían sus viejos compañeros, Choji, Sai y además unas enojadas Temari y Karui.

Temari: Y bueno, ¿Qué siempre tengo que venir a salvarles el trasero?

Ninja de Suna 2: ¡Te-Temari-san!

Temari: Veo que nuestros amigos han causado un gran desastre.

Karui: ¿Yo por que vine aquí?

Temari: Tienes que hacer algo de ejercicio, mujer.

Karui: ¿Eh? Vamos, déjame en paz.

Shikamaru: Allá van de nuevo... sigh...

Choji y Sai: Hahaha...

Kyu: De modo que...

Las risas terminaron cuando la extraña mujer comenzó a hablar.

Kyu: ... nuestra sombra está atrapada con la tuya, ¿no es así?

Shikamaru: Es... un poco más complicado que eso.

Jyu: Oh, puedes explicarnos – el hombre forzó el movimiento de su brazo, haciendo que Shikamaru se esforzara en mantenerlos atrapados – tenemos todo el día...



CON EL EQUIPO MIRAI Y KIRI



Inojin: ¡Mirai-sensei!

Los chunin corrieron con su capitán, seguidos por sus compañeros de Kirigakure.

Mirai: Chicos... que bueno que están... – entonces, fijo su vista en Chouchou, que cargaba a Shikadai - ¿Qué le paso a Shikadai?

Chouchou: Descuida, el idiota solo está inconsciente.

Marika: Ese hombre...

Los chunin vieron a la peliazul visiblemente enojada. Cuando se volvieron a donde ella miraba, encontraron a Garou, tratando sigilosamente de acercarse a la aldea aprovechando la situación.

Marika: Voy a ir por el. Discúlpenme.

Los shinobi de Kiri fueron juntos en dirección al herido Garou, sin que los otros pudieran hacer algo.

Mirai: Vayan... a ayudarles. Estaremos bien...

Inojin: Hai. Volveremos enseguida, sensei.

Los chicos dejaron a Shikadai con su capitán y siguieron a los de Kiri velozmente.



EN EL INTERIOR DE KONOHA



Con la seguridad de no haber sido detectado por nadie, Hachi se acercaba rápidamente a la mansión Kage. Cerca de allí, logró ver las placas metálicas reforzadas que conformaban los refugios, cerca del monumento a los Hokage.

Hachi: Allí están. Tch, Shio-sama me envía a mi, al más fuerte de sus hombres, a buscar a un montón de basura y debiluchos. – gruñía mientras continuaba su camino hacia su objetivo – digo, me encanta quebrar huesos y eso, pero también que me den pelea, esto es injusto. ¿Qué estará haciendo ese bastardo de Nana? No puedo sentir su chakra...

A una distancia prudente, desde el techo de una vivienda cercana, Himawari usaba su byakugan para seguir al por el momento invisible intruso.

Himawari: Entonces yo tenía razón... si se dirigía a los refugios...

La joven continuó su camino sin perder de vista a Hachi. Lo vio acercarse a los refugios. Se trataban de edificaciones construidas desde el interior del monumento a los Hokage, diseñadas para estar ocultas dentro de la montaña, en gran parte del largo de la base de esta. Por el exterior, estaban protegidas no solo por los guardias shinobi, sino también por puertas construidas con fuertes y resistentes placas de metal pesado, con un sistema de hendiduras asimétricas que mantenían el lugar ventilado.

Llegado un momento, el hombre dejo de caminar, pero tampoco trataba de ocultarse, probablemente confiado de no ser detectado gracias a esa habilidad tan extraña de camuflarse. Solo estaba allí, de pie, como si contemplara lo que tenia al frente. Los guardias no parecían haber notado su presencia, y por supuesto, Himawari no era tan estúpida como para esperar a que ese fenómeno invisible los matara sin que supieran que pasó.

Himawari: ¡Alto ahí!

Obviamente, los shinobi que guardaban los refugios escucharon a la chica, y la vieron caer de un salto dando un golpe de jukenpo que impactó la tierra y creó un pequeño hundimiento en esta. Sin embargo, no pudieron ver a Hachi esquivándola.

Guardia 1: Oye... ¿no es esa Himawari?

Guardia 2: Tienes razón, es la hija menor de Nanadaime... ¿Qué hace ahí? ¿No debería estar en los refugios?

Himawari: ¡Oigan, estén atentos!

Guardias 1 y 2: ¿Uh?

Himawari: ¡Sé que no pueden verlo, pero hay alguien aquí! ¡Puedo verle con mi byakugan!

Guardia 1 (acercándose): Hey, ¿no deberías estar con los demás en los refugios?

Guardia 2: No nos digas que has estado peleando.

Himawari: ¡He estado en el hospital, yo...! ¡Aaagh, no es momento de hablar de eso! ¡¿Qué no entienden lo que les digo?!

Mientras la Uzumaki trataba de convencer a los guardias, Hachi, que había retrocedido unos pasos para asegurar que no lo vieran, trataba de contener las ganas de ir y masacrar a esa mocosa que le había atacado de sorpresa. Pero lo más inquietante era... ¿Cómo pudo verle?

Hachi (pensando): ¿Cómo lo hizo? Sus ojos... Byakugan, creo que ese era su nombre. Debe estar viendo mi chakra. Maldición, si ella puede verme, adiós al factor sorpresa...

Poco a poco, una idea fue formándose en la mente de Hachi, haciendo que este esbozara una sádica sonrisa que habría dado pesadillas a cualquiera.

Hachi (pensando): Entonces, mientras no me descubren... me podría divertir con ellos...

El hombre comenzó a acercarse lentamente mientras los guardias ya comenzaban a perder la paciencia con la insistente Himawari.

Guardia 1: Mira, se que tienes el byakugan y todo eso, pero si hubiese alguien aquí, cualquier movimiento, sonido, lo habriamos notado.

Guardia 2: Mejor nos acompañas al refugio, Nanadaime se enojará si te encuentra deambulando así en pleno ataque... ¿Me estas escuchando?

Los guardias entonces notaron que la chica había dejado de prestarles atención, para ponerse en posición de pelea mirando a un punto aparentemente vacio.

Guardia 1: ¡Ya basta! ¿Qué rayos es todo este acto del enemigo invisible?

Guardia 2: Entra al refugio, ¡andando!

La chica, como si no les hubiese oído, se lanzo al ataque del invisible Hachi. Por supuesto, ella esperaba ser esquivada, y por eso mismo, no pudo evitar el brutal contraataque del hombre, que con una tremenda brazada la envió para atrás fuertemente.

Himawari: ¡Kuaaaah!

La genin fue enviada hacia atrás, estrellándose contra el suelo en su caída. Los guardias, que vieron todo, no salían de su asombro y angustia, sobre todo porque acababan de ser testigos de que la chica había sido golpeada y derribada por la nada.

Guardia 1: ¡Himawari!

Guardia 2: ¡¿Qué diablos paso?!

Himawari: Ugh... – la chica se sobrepuso al dolor y se puso de pie. – se los... dije... ¡!

La chica abrió unos ojos muy grandes, ya que veía al mismo gran rastro de chakra de antes frente a los guardias. Estos, por supuesto, no lo veían.

Himawari: ¡CUIDADO!

Nada pudo hacer la joven para evitar que, justo frente a ellos, apareciera un hombre de piel clara con el cabello pajizo mal peinado, cayendo por toda su cara como si se tratase de algas. Una enorme cicatriz recorría su cara a todo lo largo, atravesando un ojo que tenía totalmente en blanco y ciego, al lado de su otro ojo, de un color gris muerto. Sus ropas andrajosas y rasgadas ocultaban, a medias, su cuerpo lleno de cicatrices. Sus manos se veian descuidadas y con las uñas muy largas. Y fue con estas garras con las que, a pesar de los gritos de la Uzumaki, Hachi atravesó a ambos guardias; perforando un lado de su pecho únicamente con las manos desnudas.

Guardia 1: ¡Kheaaagh...!

Guardia 2: ¡Gkuuhghh...!

Los dos shinobi cayeron sangrantes al suelo y a los pies de su asesino, mientras Himawari luchaba por disimular el dolor del golpe y mantenerse lista para defenderse.



EN LAS SALAS DE LA DIVISIÓN DE MONITOREO



Tenten: ¡¿Cómo que ha habido insidentes?!

Monitor 1: Sí. Se detectaron dos intrusos en la aldea, pero uno fue contenido por Nanadaime-sama y Sasuke Uchiha, ahora se encuentran fuera de nuestro rango de visión.

Tenten: ¿Y el segundo?

Monitor 2: Se detectó un combate en ese lugar, pero por lo que se ve el enemigo fue neutralizado.

Tenten: ¿Cómo es que los enemigos lograron entrar? ¿Qué paso con las cámaras y sensores de chakra?

Monitor 2: El primer incidente fue detectado casi inmediatamente, pero de algún modo el segundo intruso logró eludir todas las medidas de seguridad que tomamos.

Tenten: ¿Incluso los detectores de chakra? ¿Pero que está pasando aquí?

Monitor 3: ¡Tenten-san! ¡Hay un intruso en las cámaras 4 y 10!

Tenten: ¡¿Los refugios?! ¡¿Cómo llegaron ahí?!

La mujer se acercó a la pantalla junto al monitor que la ocupaba, viendo en esta al amenazante Hachi al pie de sus recientes víctimas, y la joven genin que se mantenía de pie valientemente frente a el.

Tenten: ¡¿Himawari?! ¡¿Qué demonios hace ahí?!

Monitor 2: ¡Los guardias han sido asesinados!

Tenten: Tendré que ir yo misma entonces...

Ebisu: No es necesario.

Mientras su antiguo superior llegaba, Tenten se volvia hacia el con nerviosismo.

Tenten: ¡Himawari esta allí sola frente a un hombre que vencio a nuestros guardias! ¡¿Me esta diciendo que la dejemos sola?!

Ebisu: Calmate. He estado aquí viendo todo y ya me comunique con alguien. Todos estaban ocupados luchando con el enemigo afuera, pero encontré a un par de shinobi que están cerca y llegaran en cualquier momento.

Tenten: Mas vale que se den prisa, o Himawari...



CON HIMAWARI



Hachi: Hehe, ninguno de esos dos idiotas fue capaz de ver mi taque, y eso que fui despacio. Pero tu si puedes verme, ¿no es así? Eso me ha resultado inconveniente, ya deben haberme detectado. En fin, no es que haga mucha diferencia...

Himawari: ¡Detente! ¡No voy a dejar que le hagas daño a nadie!

El hombre se quedo un rato mirando a la joven genin. Para un maton como el, una declaración como esa viniendo de alguien con apariencia tan frágil seria comico y motivo de burla. Pero Hachi pareció tomarlo más como algo insultante, dibujando una mueca de enfado en su rostro.

Hachi: ¿Que dices...? ¡¿Quién demonios eres tu?! ¡Pierdete, mosca molesta!

La Uzumaki menor logro evadir un fuerte gancho dado por Hachi, echándose a un lado. Pero justo cuando tomaba su primer respiro tras el ataque, un ruido atronador la distrajo haciéndole mirar hacia los refugios. Su cuerpo se congelo al ver que la fuerza del golpe había sido tal que había destrozado parte del suelo en línea recta contra las puertas, que estaban severamente abolladas y casi deformadas.

Himawari: ¿Qué...?

Hachi: ¡Como si una maldita niña pudiese detenerme! ¿En que mundo de fantasía vives?

Himawari: Yo...

Mientras la chica pensaba cual seria su siguiente movida, un par de remolinos filosos y grandes aparecieron golpeando a Hachi fuertemente, derribándolo a unos pasos de allí. Mientras Himawari veía esto, un hombre llegó a su lado a paso tranquilo.

Shino: ¿Estas bien?

Himawari: ¡Shino-sensei!

En eso, los remolinos dejaron a su víctima y se retiraron llegando con la Uzumaki y Shino, dejando de girar y aun asi mostrando los colmillos.

Himawari: ¡Kiba-san!

Kiba: Es un lugar un poco peligroso para ti, ¿no crees?

Shino: Concuerdo en eso. Pero quizá de no ser por ella, este sujeto habría entrado a los refugios. Eso no amerita, claro, que se exponga al peli...

Himawari: ¡Decidan si me regañan luego! ¡Tenemos que impedir que este tipo entre!

Kiba: Quedate atrás, Hima, nosotros nos encargamos.

Shino: Hum...

Los dos shinobi se adelantaron hacia Hachi, que se levantaba sin dificultad.

Hachi: Ugh... bien... no sabía que tenían más guardias.

Kiba: Solo estábamos de paso.

Hachi: De paso, ¿uh? Entonces supongo que ya se van.

Kiba: Sí, claro. Despues de que te aplastemos.

Hachi: Hehehe, tenemos a cada estúpido por aquí.

El hombre entonces enterró sus manos en el suelo y al sacarlas, lo hizo junto a un enorme trozo de tierra y rocas, dejando un gran agujero en el sitio de donde la sacó.

Kiba: ¡Mierda!

Hachi: ¡Vamos a jugar!

El espécimen lanzo la gran mole terrosa, haciendo que Shino y Kiba la esquivaran, estrellándose esta contra las puertas del refugio cercano. Himawari se cubria del polvo que creó el ataque, mientras Akamaru gruñía ferozmente ante la fuerza exhibida por el extraño que tenían ante ellos.

Kiba: Ugh... eso estuvo cerca...

Shino: Mejor que estemos muy atentos, Kiba.

Kiba: ¿Eh?

Shino: El no nos apuntaba a nosotros.

El Aburame se volvió hacia atrás, siendo seguido por Kiba y Himawari. Estos dos últimos se horrorizaron al ver que en el lugar del impacto, la puerta metalica, que ya había sido dañada antes, estaba casi completamente destrozada. Un ataque más, y el paso a los refugios sería totalmente accesible.

Kiba: ¡Imposible! ¡Solo era tierra!

Shino: Aparentemente no.

Hachi: Hahaha... niños tontos. ¿Por qué no han prestado atención?

Shino: La única forma de que esto sea posible, es con una transferencia de chakra a objeto, pero...

Kiba: ¡Eso era un enorme trozo de tierra, no creeras...!

Hachi: No deberían poner limitaciones usándose a ustedes como referencia.

Kiba: Gh...

Hachi: Verán, como ya podrán haberse dado cuenta, nosotros somos distintos a los sacos de carne sin cerebro que están luchando ahí afuera. Nosotros tenemos ciertas capacidades especiales.

Kiba: ¡¿Te parece que me interesa oir eso?!

Hachi: Tche... bien, y yo que pensaba darles unos minutos mas de vida. ¡Pero si tan desesperados están por morir, con gusto se los cumpliré!

Shino: ¡Hijutsu: Mushidama!

Una gran nube de insectos se poso sobre Hachi rápidamente dejando apenas parte de su rostro descubierta, aunque este no dejaba de tratar de moverse.

Shino: Este jutsu provocará que te quedes sin chakra en muy poco tiempo, no importa que tanto de este tengas.

Hachi: Bueehg... esto es asqueroso, odio a los bichos...

Kiba: ¿Ya puedo patear su trasero?

Shino: Haz lo que te venga en ga...

Hachi: ¡Guaaaagh!

Sin que pudiera terminar, dos enormes Fuma-shuriken llegaron velozmente y con giro furioso, rebanando los dos brazos de Hachi con una extraña facilidad. Los insectos no se inmutaron y continuaron con su trabajo.

Kiba: Agh, detesto que me quiten la diversión.

Junto a los dos shinobi llegó un grupo de tres ninja, armados con katanas, kusarigamas y shuriken, poniéndose en guardia.

Shino: Lo teníamos controlado.

Guardia 3: Tenten-san nos contacto y nos dijo que esta zona del refugio estaba comprometida.

Guardia 4 (mirando la puerta destruida): Y tenia razón. Un poco más y este tipo habría entrado.

Kiba: Ya habíamos llegado a esa conclusión, gracias.

Hachi: Entonces...

Todos: ¡¿?!

Tenian razones para sorprenderse. Con sus brazos cortados en el suelo y su cuerpo casi totalmente lleno de insectos, Hachi aun se mantenía de pie y con esa perturbadora sonrisa en su cara.

Hachi: ¿Ya se decidieron a matarme? ¿O simplemente me dejaran aquí cubierto de esta plaga mientras me desangro?

Shino: Que extraño... ya debería estar acabado.

Kiba: Supongo que te daremos una mano. ¡Akamaru!

Akamaru: ¡Wraaf!

Kiba: ¡Jinjū Kongō Henge: Santōrō!

Una gran masa de humo envolvió al Inuzuka y a su compañero, y cuando se disipo, revelo un enorme perro colmilludo y feroz de tres cabezas, que rugían como un manada de lobos.

Hachi: Oh, vaya... eso si da miedo.

Guardia 5: Propongo que lo ataquemos con todo. Recibimos información de Tenten-san de que los chicos la están pasando muy mal ahí afuera.

Shino: Son fuertes entonces.

Guardia 3: ¡Vamos, acabémoslo!

Hachi: ¡Hahahaha, vengan por mi, bastardos apestosos!

Shino: ¡Hijutsu: Mushiyari!

Guardias 3, 4 y 5: ¡Suiton: Mizu no dangan!

Kiba: ¡Ōiga Gatenga!

Hachi fue brutal y sucesivamente golpeado por una gran lanza hecha con insectos que le atravezó el vientre, seguido de poderosas balas de agua a presión que perforaban el lugar en que cayeran; y por ultimo, una gran sierra viviente que lo cortó por la mitad, dejando sus piernas separadas de su cuerpo. Sangrante y aun con esa tétrica sonrisa en su cara, las dos mitades de Hachi cayeron al suelo.

Shino: Con eso debería bastar.

El gran perro tricéfalo dejo de girar, convirtiéndose nuevamente y tras una nube de humo, en Kiba y Akamaru.

Kiba: Hah, nunca viene mal estirar los musculos, jaja.

Guardia 3: Tenemos que mantenernos vigilantes de los refugios, si los enemigos han logrado entrar a la aldea, no podemos distraernos.

Guardia 5: Mas aun con esa puerta destruida. Rayos, que sujeto tan fuerte...

Desde su lugar, Himawari veía asombrada a los shinobi. Finalmente se había terminado, ahora que esos shinobi estaban ahí, ya no hacía falta preocuparse por los refugios. Ahora, solo tenia que volver al hospital antes de que alguien notara su ausencia, y rogaba porque su madre siguiera dormida. Dio mdia vuelta y se presto a irse, mientras daba una ultima mirada y veía a la mitad superior de Hachi acumulando tierra y rocas en sus heridas y formando algo en su parte inferior faltante... ¡¿Un minuto, aún seguía vivo?!

Himawari: ¡SHINO-SENSEI, KIBA-SAAAAN!

Los shinobi se volvieron hacia Hachi, quien ya se ponía de pie, ayudado por dos nuevos brazos hechos totalmente de roca y tierra, lo mismo que sus nuevas piernas rocosas, entremezcladas con la sangre de sus heridas.

Kiba: ¡¿Qué rayos...?!

Hachi: De acuerdo, entonces ya va siendo mi turno de atacar...

Shino: ¿Cómo es posible...?

Hachi: Verán, creo haberles dicho que teníamos "capacidades especiales". La mía, es que puedo imbuir lo que sea con mi chakra, del cual, debo decirles, tengo mucho. Pueden cortarme, aplastarme, hacerme pedazos, pero mientras pueda obtener algo con que regenerar mi cuerpo, no me matarán. Yo convertiré lo que sea que pueda tocar con mi cuerpo mi sangre o mi chakra en extremidades, órganos, incluso armas.

Kiba: Maldito engendro...

Shino: No pierdas la cabeza. Tenemos que hacerle frente de algún modo.

Hachi: Agh... brazos y piernas de roca... se siente muy incómodo, voy a tardar en acostumbrarme. ¡Estoy muy molesto!

Tras esta exclamación, los brazos de roca de Hachi se agrandaron y aparecieron picos rocosas y afilados en ellos. Las heridas de su cuerpo, que habían sido cubiertas por tierra, hicieron lo mismo.

Kiba: Ah... rayos.



DENTRO DE LOS REFUGIOS



Guardia 6: ¡Esten listos! ¡Si el enemigo entra, tenemos que defender a la gente de Konoha!

Guardia 7: ¡Los genin tienen sus Kotes! ¡Ustedes serán la ultima línea de defensa de los aldeanos si nosotros fallamos!

Genin: ¡Hai!

Un buen numero de genin estaba detrás de los guardias que se mantenían cerca de la destruida pero aun cerrada puerta. Los angustiados aldeanos se guarecían en las habitaciones mas profundas del lugar. En una de ellas, los refugiados de Amegakure le expresaban a su líder su preocupación.

Refugiado 1: Parece que de todo modos nos van a matar...

Haruko: No es así. Nuestros aliados de Konohagakure nos están protegiendo con toda su fuerza.

Refugiado 2: Aún así, entre los guardias de este refugio hay algunos de nosotros, así que también estamos poniendo de nuestra parte para poder sobrevivir esto.

Era verdad. Dentro de los refugios, los shinobi retirados que solicitaron al Hokage ayudar en la protección de las personas se encontraban allí, cerca de los genin, equipados con portashuriken y algunas armas, además de los Kotes que tenían puestos en sus brazos.

Haruko: Naruto-sama les permitió ayudar en la defensa, solo esperemos que no sea necesario...

Refugiado 3: Debemos prepararnos para lo peor.

Refugiado 2: No digas eso, por favor...

Mientras, entre los genin tras la puerta de los refugios, muchas emociones se entremezclaban. Emoción. Ira. Temor. Los chicos estaban listos y prestos a defenderse con uñas y dientes, pero por estas mismas sensaciones que les embargaban, no pudo evitarse que se sembrara la duda.

Genin 1: ¿Ya vamos a salir?

Genin 2: Esperemos que no.

Genin 3: Vamos, somos shinobi también, ¿no? Deberían dejar de tratarnos como niños.

Genin 2: No lo hacen. Es por eso que estamos aquí, y no junto a los demás aldeanos. Confían en que no nos rendiremos.

Genin 1: ¡Pero nosotros podemos pelear también! ¿Para eso nos entrenan, verdad?

Katou: ¿Quieren dejar de quejarse? Ya quisiera verlos delante de un mastodonte como el que encontramos nosotros.

Genin 1: Por favor, apuesto a que ustedes fueron simplemente descuidados. O no son tan fuertes.

Shiba: Bueno, si quien le haya hecho eso a la entrada logra llegar aquí, te aseguro que nos demostrarás tu punto.

Genin 2: Basta ya.

Genin 3: A todo esto... ¿Dónde está Himawari?

Shiba: No tenemos idea, no estaba aquí cuando llegamos... me preocupa.

Katou: Je, ¿y eso? ¿Poniendote sensible?

Shiba no respondió. Solo miraba al frente con la vista perdida.

Katou: Lo... lo siento. Seguro que está bien.

Genin 3: Apuesto a que esta peleando con los demás. ¡Maldicion, también quiero... ¡

Antes de que pudiera terminar de decir eso, la puerta terminó de destruirse y entró al refugio siendo disparada desde afuera, impactando con la pared más profunda del refugio; todo esto haciendo un ruido tremendo y angustiante. En el enorme vacío al exterior que dejo la puerta, yacían tirados Shino, Kiba, Akamaru, y los tres guardias que estaban con ellos.

Kiba: Ghg...

Shino: ¿Estan... todos bien?

Katou: ¡Shino-sensei!

Shiba: ¡¿Qué les paso?!

Como si respondiese a su pregunta, Hachi llegó a la entrada a paso pausado. Su cuerpo a contraluz proyectaba su enorme y terrorífica sombra sobre los que se hallaban dentro del lugar. Los guardias shinobi del lugar se apostaron entre el y los genin y aldeanos, apuntándole con sus armas.

Hachi (jugando): Toc – toc, pedazos de mierda. Hahaha...

Guardia 6: ¡No vas a pasar de aquí!

Guardia 7: ¡Esten listos, chicos!

Los genin rápidamente se pusieron de pie y prepararon sus armas y kotes.

Hachi: ¡FUERA DE MI CAMINO, BASURA!

Con dos potentes manotazos, el monstruoso espécimen quito de en medio a los guardias, arrojándolos contra las paredes del lugar y dejándolos empotrados allí. Ambos perdieron la conciencia al instante. Kiba, Shino y los guardias que estaban con ellos se levantaron esforzadamente.

Kiba: Aun... no terminamos, idiota...

Shino: No caeremos tan fácil...

Hachi: Así lo veo. ¡PUES CAERAN DE LA FORMA DIFICIL!

Ante la vista de los espantados genin, Hachi empotro a los shinobi contra el suelo, dando golpes tan poderosos que le hicieron quedar enterrados en el suelo, llenos de heridas y contusiones. Mientras golpeaba, hachi reía dela emoción, lo disfrutaba tanto como un niño disfruta correr en el parque. Para cuando terminó, no quedaba nadie más para proteger a los aldeanos más que los propios genin. Estos estaban asustados, pero no pensaban en huir. Todos le apuntaban con sus kotes al enorme sujeto.

Hachi: ¡Ah, miren pero si es el ataque de la guardería!

Katou: ¡Vas a pagar por lo que le hiciste a Shino-sensei y a los otros!

Hachi: ¿Ah, si? Muestrame que puedes hacer, cachorro... ¡Kuuugh!

Una pequeña explosión surgió de la espalda de Hachi, quien cayó de rodillas en el suelo no por el dolor, sino más por la sorpresa del impacto. Los genin se extrañaron, y se asomaron desde sus lugares hacia el exterior, viendo la menor de los Uzumaki apontando su Kote contra Hachi.

Genin: ¡¿Qué esta...?!

Shiba: ¡Hima!

Katou: ¡¿Entonces si estaba ahí afuera?!

Hachi (levantándose): Tu...

Himawari: ¡No te voy a dejar entrar! ¡No voy a dejarte herirlos más!

Hachi: Tu, mocosa malnacida... odio las interrupciones...

Himawari: ¡!

Hachi (arrojándose por ella): ¡LAS ODIO!

La joven solo cerro con fuerza sus ojos ante el ataque, pero pasados unos segundos, no sentía nada. Poco a poco los fue abriendo, para encontrar a su agresor inmovilizado desde su sombra, con su puño a centímetros de la cara de la chica. Asomandose, Himawari vió a Shiba, Katou y dos compañeros genin más atrapándolo con un jutsu de sombras desde sus kotes.

Katou: ¡Lo tenemos!

Himawari: ¡Muchas gracias, chicos!

Genin 1: ¡Y nosotros también estamos aquí! ¡Vamos a vengar a Shino-sensei, muchachos!

En medio de la confusión, una mujer peliblanca salió del refugio para mirar lo que ocurría.

Haruko: ¿Esa es... la hija de Naruto-sama? ¿Por qué está peleando con ese monstruo? ¿Y los demás también...? ¿Por qué...? No pueden ganar...

En ese momento los aldeanos de Amegakure que ayudaban en la defensa atacaron al paralizado Hachi, enterrando sus armas en lo que quedaba de carne en su cuerpo.

Hachi: Ustedes... todos ustedes...

Los ex-shinobi de la lluvia notaron pronto que sus armas se quebraban poco a poco.

Hachi: ¡LOS VOY A MACHACAR A TODOS USTEDES, RATAAAAS!

Con un furioso movimiento, Hachi destrozó las armas clavadas en el solo con la fuerza de sus músculos, arrojando al suelo a los hombres de Haruko. Lo mismo con los que le tenían sujeto con la técnica de los kotes.

Haruko: ¡NO!

Hachi: Y tu, mocosa de mierda...

Himawari, aun con su byakugan activado, se puso en guardia.

Hachi: Desde que llegué, has sido una maldita piedra en mi zapato – se acercó peligrosamente a la genin – pero eso esta por terminar.

La mole de roca y musculos dio un zarpazo que la chica evadió pero esto solo fue una treta, ya que rápidamente fue atrapada por el tobillo.

Haruko: ¡Oh, no!

Hachi: ¡Intenta sobrevivir a esto!

Himawari: ¡Woahaahaa!

La Uzumaki fue arrojada con fuerza titánica contra los muro del refugio descubierto, pero fue oportunamente detenida por sus compañeros de equipo, quienes cayeron al suelo junto con ella debido a la fuerza de lanzamiento.

Himawari: Shiba... Katou...

Katou: Caray, ¿cuantas veces tienes que preocuparnos para que estés feliz?

Shiba: ¿Estas bien?

Himawari: Realmente no... – ella, junto con sus compañeros, se pusieron de pie – este hombre... yo...

Shiba: Lo vimos.

Katou: ¡Hima, no estas peleando sola!

Shiba: Somos el equipo Sai, ¿recuerdas?

Himawari: ¡Sí!

Incluso antes de que pudieran darse cuenta, la sombra de Hachi ya se proyectaba sobre ellos.

Hachi: ¡Mueran juntos entonces!

Dando un gancho hacia arriba, una onda de choque cortante destrozó el suelo encaminándose a ellos, hiriéndolos sin que pudieran siquiera reaccionar. Los tres genin cayeron debilitados y heridos.

Genin 1: Mierda...

Genin: ¡Tenemos que detenerlo, ahora!

Hachi pronto se vio, no abrumado, sino totalmente cubierto, por los jutsu que la enorme cantidad de Genin le disparaba a lo loco desde sus Kotes. Jutsu de los cinco elementos, de sombra, clones, invocaciones y demás, Hachi resistía imponente el ataque, pero no podía hacer mucho dado que este no se terminaba. Cerca de allí, la herida Himawari luchaba por levantarse, mientras miraba a sus compañeros tratando de hacer lo mismo, presas del dolor y el daño.

Himawari: Shiba... Katou...

La chica veía a sus compañeros genin tratando de someter al poderoso Hachi, sin resultados.

Himawari: Yo... ya no quiero... yo... – aun con el dolor a cuestas, avanzaba con lentitud hacia la pelea – ya no quiero ser solo... la hermana menor...

Haruko (llegando con ella): ¡Basta, ya no sigas, por favor! ¡Piensa en tu familia, no ganaras nada si mueres, ellos tampoco!

Himawari: Pienso en ellos... Mamá... Oni-chan... ya no quiero ser nada más que la pequeña Uzumaki...

Haruko: ¡!

Himawari (soltándose de Haruko y avanzando): Papá--- te lo prometo... que voy a ser fuerte... porque se que tu estas conmigo.

La chica sacó de su portashuriken el kunai que su padre le regalara el día de su graduación a genin.

Himawari: Yo sé...

Pronto, la joven sintió junto a ella a sus compañeros, que la alcanzaron y llegaron junto a ella justo cuando Hachi ya se deshacía de los genin que le atacaban, dejándolos por ahí golpeados, heridos, o inconscientes.

Himawari: Yo... no perderé... mi padre está... conmigo...

Todo pasó muy rápido. Hachi se volvió de repente y se lanzo a darles a los tres el mas fuerte de sus golpes, pero para cuando Himawari reactivaba su byakugan y ponía su kunai frente a sí; a milímetros del golpe de su enemigo, todo se oscureció. Ella estaba sola, en un vacío casi totalmente negro.

Himawari: ¿Qué...? ¿Dónde estoy?

¿?: ¿Te niegas a morir?

Himawari: ¡!

¿?: Depender de que tu padre este siempre pendiente de ti para decir algo como eso... no es algo que me agrade.

Himawari: ¿Quién eres?

¿?: Dime... tu padre no esta contigo. Y tampoco creo que este en condiciones de venir a salvarte. ¿Aun asi piensas seguir, niña?

Himawari: ¡No soy una niña! ¡Soy una kunoichi! ¡Y no busco depender de que mi padre me salve! ¡Quiero realmente ser fuerte! ¡Quiero pelear porque creo en que su fuerza y él mismo, viven en mi! ¡Ahora mismo, el esta conmigo y siempre ha sido así!

¿?: Fufufu.

Himawari: ¿?

¿?: De cierta forma, sí, hahaha.

Himawari: ¿Eh?

En ese momento, la chica e encontró a si misma en un gran espacio vacio e iluminado, lleno de agua en la cual, curiosamente, no se hundia. Frente a ella, un enorme y monstruoso zorro de nueve colas estaba sentado, mirándola divertido.

Himawari: ¡WOAAAAHAA!

Kurama: Mocosa. ¿Sabes quien soy?

Himawari jamás lo había visto antes, solo habia oído de el a través de los relatos de sus padres y de sus maestros Shino y Sai. Sin embargo, se figuraba las cosas suficientemente bien para saber de que se trataba.

Himawari: Kurama-chan...

Kurama: Tch, maldición que confiada eres.

Himawari: ¿Cómo llegue aquí, Kurama-chan? ¿Acaso ese hombre...?

Kurama: No, no te han matado, no aun.

Himawari: ¡Ah, ya veo, gracias por salvarme, Kurama-chan!

Kurama: ¡Maldita sea, niña! ¡Incluso tu hermano desconfió un poco cuando me conoció, ¿Cómo puedes ser tan ingenua?!

Himawari: Eres el compañero de papá, ¿no es así? Se que no me harás daño.

Kurama: Heh...

Himawari: Lo siento, de veraz te agradezco por salvarme, Kurama-chan, pero mis amigos...

Kurama: Lo sé. Hace un momento, dijiste que la fuerza de tu padre vivía en ti. Y de cierto modo, es verdad.

Himawari: ¿?

Kurama: Ese kunai que tienes en la mano.

Himawari entonces noto que su diestra aun sostenia firmemente el kunai.

Kurama: Recuerdo que Minato solia usar un Kunai de ese tipo. Pero tu padre lo arreglo con una función distinta.

Himawari: ¿? ¿Distinta?

Kurama: Un pequeño porcentaje de mi chakra esta en el. Es por eso que estamos los dos aquí.

Himawari: ¿Tu chakra, Kurama-chan?

Kurama: Naruto arregló ese Kunai luego de que tu hermano mostrara rastros de poseer chakra mio desarrollándose en el. Temía que algo como esto pasara. Esta diseñado para que mi chakra reaccione al tuyo.

Himawri recordó. Estaba empuñando ese Kunai mientras usaba su byakugan y se preparaba para poner todo de si en la pelea. Su chakra debio haber llegado inconscientemente al arma.

Himawari: ¿Es decir que ahora yo también podre usar tu chakra, Kurama-chan?

Kurama: No hemos descubierto rastros de mi chakra en ti como tu hermano, asi que no lo creo. Pero te ayudare de otro modo.

Himawari: ¿Por qué...?

Kurama: ¿?

Himawari: Papá siempre dijo que eras algo reacio a ayudar a quienes no fueran él, ya que solo confiabas plenamente en él. ¿Por qué me ayudas? ¿Es porque soy su hija?

Kurama: Esos parentescos no me interesan. Simplemente eres alguien preciosa para mi compañero. Y por ende, no puedo darme el lujo de que su fuerza flaquee si te pierde. Eso te hace importante para mí también.

Himawari: Kurama-chan...

Kurama: Te voy a ayudar a pelear con este enemigo. Pero si veo que tu fuerza de voluntad empieza a decaer, te abandonaré de inmediato.

Himawari (feliz): ¡Muchas gracias!

Kurama la miró. Podía verlo. En su sonrisa. Era la misma sonrisa.

Kurama: Heh. Vamos a ver que tienes.

Himawari: ¡Hai!

De vuelta en la realidad, el puño de Hachi estaba a nanosegundos de impactar contra Himawari y su equipo, pero una explosión de energía aparentemente proveniente de la genin hizo a todos retroceder y a Hachi caer hacia atrás.

Hachi: Gaah... que de...

Haruko: ¿Qué es esto...?

La luz de la explosión siguo aumentando hasta que poco a poco, bajo de intensidad. Para cuando Himawari, Katou y Shiba pudieron por fin abrir los ojos, se encontraron dentro de una gran cantidad de chakra. Cuando todos pudieron recuperar mejor la visión, estaban no menos que impactados al extremo, al ver a un enorme zorro de nueve colas, dorado y traslucido con algunos diseños de líneas negras y gruesas.

Hachi: ¡!

Genin 1: ¿Qué demonios... es esa cosa?

Genin 2: ¿De donde salio?

Kiba (levantandose): ¿El... el kyubi?

Akamaru: hmf...hiumf...

Kiba: ¿Estas bien, Akamaru?

Shino (levantándose): ¿Es Naruto...?

Genin 2: ¡Shino-sensei! ¡Que bueno que esta bien!

Genin 3: ¿Qué es esa cosa, sensei?

Shino: El kyubi... el biju de las nueve colas, cuyo jinchuuriki es Nanadaime.

Genin 2: Pero Nanadaime no esta aquí...

Kiba y Shino: ¿Qué?

Cuando todos se fijaron mejor, vieron que a través de la cabeza traslucida del biju, podía verse a Himawari, Shiba y Katou en ella.

Shino: ¿Himawari?

Genin 3: ¡Es Himawari! ¿Ella lo llamó?

Kiba: No tengo idea – una sonrisa se dibujo en su rostro – (pensando): Maldito seas, Naruto, siempre nos estas salvando el trasero.

Mientras los presentes se recuperaban de la gran sorpresa, Hachi se levantaba del suelo mirando al imponente monstruo que protegia a los genin.

Hachi: ¿Un zorro de nueve colas? ¿Acaso es uno de los llamados Bijuu?

Himawari: ¡El es Kurama! ¡El compañero de mi padre!

Hachi: Gran cosa. ¿Crees que por haber invocado a ese monstruo me venceras? ¡Mi poder es prácticamente divino! ¡No puedo ser derrotado!

Kurama: ¡Hahahahaha! ¿En serio?

Hachi: ¡!

Kurama: Andando mocosa. Esta parte de mi chakra esta ligado al kunai, y por extensión a tu chakra, así que mantente alerta y entera. Vamos a atacar.

Himawari: ¡Hai!

Los compañeros de la joven veian a su alrededor. ¡Estaban dentro de un imponente monstruo de chakra, que era el compañero del hokage!

Katou: ¡Justo cuando crei que no podía dar mas miedo!

Shiba: Cierra el pico, Katou – el chico miro a su compañera – el compañero de tu padre es asombroso, Hima.

Himawari: ¡Ahí vamos!

Kurama: ¡Veamos que tan "divinos" son tus poderes, gusano!

El biju dio un rugido tan poderoso que hizo temblar los alrededores y casi derrumba las edificaciones cercanas.

Hachi: Gugh...

El espécimen entonces envolvió su cuerpo completamente con chakra, concentrando este en sus puños.

Hachi: ¡Esto te demostrará de lo que hablo! ¡Shōmetsu imochi!

Chocando sus puños, Hachi lanzó una ráfaga de chakra luminoso con una fuerza equivalente a cien explosiones.

Katou: ¡Hay que esquivar eso!

Himawari: ¡Estaremos bien!

Shima: ¿Cómo...?

El ataque llegó con Kurama muy rápido, pero este, lejos de verse afectado, lo desbarató con una mordida al mismo, como si se tratara de un globo.

Hachi (aterrado): ¡¿Qué...?!

Shima: Woah...

Himawari: ¡Es nuestro turno, Kurama-chan!

Kurama: ¡Toma esto!

El poderoso puiño de Kurama impactó a Hachi, quien había buscado detenerlo con sus brazos, con resultados nulos. Termino aun más enterrado en el suelo de lo que antes había dejado el mismo a Shino y los otros.

Haruko: Sorprendente... – la mujer miraba la pelea sin poder quitarse el shock de encima - ... está... ganando. El bijuu de las 9 colas, el Kyubi... protege a la hija de Naruto-sama y pelea junto a ella...

Hachi (levantándose): ¡Muy bien, entonces! ¡Si esas tenemos, entonces voy a hacer volar a toda esta puta aldea! ¡Intenta detener esto, alimaña gigante!

Esta vez, Hachi se cargó al máximo, desbordando chakra por todas partes de su cuerpo, haciendo que poco a poco, este se desbaratara.

Katou: Está sobrecargándose...

Shiba: Mierda, quiere hacer volar a la aldea... no creo que le importe lo que le pase a su cuerpo. Ademas, ya lo oiste... se puede regenerar aun si se hace pedazos...

Kurama: ¡Habra que convertirlo en polvo entonces!

Himawari: ¿Uh?

Kurama: ¡Preparate mocosa, esto va a ponerse agitado!

En un rápido movimiento, el enorme zorro tomó a Hachi con sus manos, apretándolo con fuerza, pero pronto comenzó a mermar su chakra.

Katou: ¡¿Qué esta pasando?!

Himawari: ¡Kurama-chan!

Kurama: Este bastardo absorbe chakra de su entorno para expulsarlo como energía destructiva. ¡Y esta tomando el mio!

Himawari: ¡No lo hará!

De un salto, la chica salto fuera de Kurama, pegándose a Hachi y haciendo que este absorbiera su chakra.

Himawari (con esfuerzo): ¡Uaaaaah!

Katou: ¡HIIMA!

Shiba: ¡¿Te has vuelto loca?! ¡Regresa!

Himawari: ¡Asi Kurama-chan podrá seguir... peleando! ¡Ahora, Kurama-chan, atácalo!

Hachi: Tu, maldita...

Kurama: Hehe, tan estúpida como el padre... ¡Que así sea!

El biju arrojo a Hachi hacia el aire mientras aun cargaba, soltándose Himawari de el en ese momento y cayendo.

Katou: ¡Hima!

Shiba: ¡Agh, grandisima tonta!

Sin poder detenerlo, Katou vio a Shiba salir también del cuerpo de Kurama y correr a lo largo del brazo de este, usándolo de plataforma para atrapar en el aire a su compañera.

Kurama: Tienes agallas mocoso... – con una de sus colas, atrapo a Shiba y a la Uzumaki en el aire - ¿no te parece, niña?

Himawari (mirando a Shiba): Sí...

Shiba (muy colorado): E-esta y-ya es la segunda vez... ¡no lo vuelvas a hacer!

Himawari: Jeje, esta bien...

Mientras esto ocurría, Hachi ya comenzaba a caer desde lo alto tras haber sido arrojado por Kurama.

Hachi: Hhahaha, ¡ya estoy listo! ¡Van a desaparecer todos, bastardos idiotas!

El hombre comenzó a chocar sus puños cargando una gran cantidad de energía.

Kurama: Hehe, habla por ti.

Hachi: ¡¿?!

Ante el horror de Hachi, justo bajo donde el caia, el zorro abría su boca y comenzaba a formar una masa esférica de chakra gigantesca, que crecia y crecia mientras pasaban los segundos.

Hachi: ¡No puede...!

Kurama: ¡Tu eres el único que va a desaparecer! ¡BIJUUDAMA!

La esfera gigante salio disparada hacia Hachi a una velocidad espantosamente alta, estrellándose con este justo cuando ya la energía de su ataque se liberaba. No fue rival para la masa de chakra arrojada por el Biju.

Hachi: ¡GRUAAAAAAAAAGH!

Mientras su cuerpo era totalmente despedazado y convertido en nada, la esfera de chakra ascendió mas y mas hasta que, llegado muy alto en el cielo, el ataque hizo una explosión tan tremenda que, nuevamente, remeció toda la aldea.

EN LAS SALAS DE LA DIVISIÓN DE MONITOREO

Tenten: Es... Kurama...

Ebisu: El Kyubi... ¿Cómo es posible? Naruto no esta en la aldea.

Tenten: Jaja, quien sabe... pero... – la mujer miraba la escena de Kurama y el equipo Sai, sonriente – yo creo que estaría orgulloso si la viera ahora.

Ebisu: Sí.

Tenten: Vamos, hay que permanecer atentos a más intrusos.

Ebisu: Ojalá estos hayan sido los únicos que se hacían indetectables.

Tenten: Eso espero.

CON HIMAWARI

Los genin que estaban en los refugios salieron a ver al enorme bijuu que les había salvado, seguidos de los guardias, que despertaron, y por Kiba y Shino. De un salto, el equipo Sai aterrizaba en el suelo, con Himawari aun en brazos de Shiba.

Himawari: Ahm... Shiba... ya puedes bajarme, estoy bien.

Shiba (violentamente rojo): ¡Lo siento, lo siento!

El chico bajo a su amiga y la ayudo a ponerse de pie.

Genin 2: ¡Entonces este es el legendario Kyubi!

Genin 3: ¡Es enorme!

Genin 1: ¿Tu también puedes usarlo en batalla, Himawari?

Kurama (rostro enfadado): ¡¿Usarme?! ¡¿Acaso quieren morir?!

Todos los genin: ¡HYAAAAAAAH!

Himawari: Jajajaja – la chica miro hacia arriba para ver a Kurama a los ojos – de verdad, muchas gracias, Kurama-chan.

Kurama: No me gusta que me agradezcan. Peleamos y lo vencimos, se acabo.

Himawari: Bueno, al final tu hiciste todo, jeje.

Kurama: Es verdad. Así que más vale que, si esto vuelve pasar, pongas algo de tu parte.

Katou: ¡Pero fue Hima quien te llamo, ¿no es verdad?! ¡Eso es algo!

Kurama: ¡No te pongas comodo, mocoso! ¡No me cuesta nada cerrarte la boca!

Kiba: Ya no lo provoquen.

Shiba: Kurama...

Kurama: Bien, ya hemos terminado aquí. Dado que ya he salido del kunai, regresaré este chakra con el resto.

Himawari: Sí. Dale las gracias a mi padre.

Kurama: No soy mensajero de nadie. Dáselas tu misma, cuando regrese.

Himawari (sonriente): Sí.

En ese momento, el cuerpo de Kurama comenzó a deformarse, convirtiéndose en una gran masa de chakra dorado que se desvaneció en el aire como si de fuego apagándose se tratara.

Kiba: Bien hecho, Himawari.

Shino: Eso fue impresionante.

Himawari: ¡Kiba-san, Shino.sensei! ¡Que alegría que estén bien!

Shino: Y buen trabajo a todos ustedes chicos. Defendieron este lugar valientemente. Nanadaime estará orgulloso de todos ustedes

Todos los genin sonrieron ante la afirmación, felices de haber peleado por su aldea.

Himawari: Debo volver al hospital antes de que mamá y la tía Sakura noten que no estoy ahí. Podrían preocuparse.

Kiba: ¿Ellas están ahí?

Himawari: Si, estuvimos atendiendo a los heridos cuando... hah, es una larga historia.

Genin 3: ¡Oye Shiba, ese fue un gran rescate!

Shiba: ¿Eh?

Katou: Es cierto. Tuviste el coraje para exponerte al peligro al salir de ese zorro gigante que nos protegia, todo para salvar a Hima-chan.

Shiba (de nuevo rojo): ¡Yo solo... solo... solo hice lo que tenia que hacer! ¿Acaso querias que la dejara caer?

Los chicos se rieron por la ocurrencia. Habían logrado salir de un problema muy complicado, y Himawari miraba el kunai de su padre con una sonrisa tierna. Mientras Shiba aun se defendia de las bromas de sus compañeros, ella dio un par de pasos adelante y se tomó de su brazo, sonrojada y sonriente. Shiba sintió peores bromas llegar, pero estaba bien. En ese momento... estaba bien.



Continuará...



SPOILER SIGUIENTE CAPITULO

Marika: Voy a hacer que pagues... por lo que le hiciste a Hizuki.

Chouchou: Buena oportunidad para deshacernos de este tipo.

Garou: ¡Tontos, si me abaten, Shio y mis especímenes los destruirán de todos modos!

Shikamaru: Cielos, pero que poder el que exhiben estos seres.

Kyu: Somos el siguiente paso. No somos simples humanos como ustedes.

Temari: Eres tan irritante... ¡te voy a mandar a volar!

Jyu: Vamos a mostrarles por que esta resistencia es tan inútil.

Sai: ¡Esos ojos son...!

Choji: ¿Qué ocurre Sai?

Shikamaru: En el próximo capitulo. El plan de contingencia se revela ¿el final de Garou?

Shikadai: ¡Marika, alto! ¡No hagas esto!

Marika: ¡Pero yo... yo...!

Shikamaru: Más vale que sea un buen plan, Naruto, estos tipos son tremendos.

FIN DEL SPOILER



FIN DEL CAPITULO 34
Viejo rasenchidori dijo: 13.06.16
Si están leyendo esto, lamento mucho el retraso, mi trabajo me ha tenido bastante ocupado estos días. Aprovechando unas cuantas horas libres, traigo el siguiente capitulo.

CAPITULO 35: EL PLAN DE CONTINGENCIA SE REVELA ¿EL FINAL DE GAROU?


Tras la ardua batalla con Hachi, los que se encontraban en el refugio se encontraban recuperándose, siendo ayudados por aquellos en mejores condiciones. Las puertas de acero habían sido irremediablemente destruidas durante la pelea, pero no tardaron en encontrar solución de la mano del siempre dispuesto a ayudar, Yamato.
Yamato: Está listo.
Un gran muro de gruesa y solida madera se formó delante de la entrada destruída, bloqueando el paso para cualquiera.
Yamato: Tal vez no sea una puerta de acero, pero yo soy el único que puede controlar quien pasa o no por ella. Van a estar bien.
Kiba: Buen trabajo, Yamato.
Shino: ¿El hokage te pidió que vinieras?
Yamato: Ah, no, pero me fue imposible dejar de notar el poder del Kyubi que emanaba de este lugar. Ya saben, tengo celulas de Shodai.
Kiba: Ah, sí, sí. ¿Quién hubiera pensado que Himawari domaría a esa bestia?
Shiba: No la domó, Kiba-san, el Kyubi, digo, Kurama se prestó por su propia voluntad a ayudarnos.
Kiba: Huh, seguro.
Yamato: A todo esto, ¿Dónde está ella? Me gustaría preguntarle sobre lo que ocurrió.
Shiba: ¡Pero se los acabo de decir!
Katou: Olvídalo Shiba, está viejo, y por tanto es un necio.
Yamato: Oye, oye...
Katou: Como sea, Hima debía volver al hospital, sus padres la vieron ahí por ultima vez, pero ella de algún modo se escabulló hasta aquí. O es lo que ella dice.
Yamato: Esperen... ¿en el hospital no está Sakura?
Shiba: ¿Sakura-san? Sí, Hima mencionó algo por el estilo.
Yamato: Hahaha.
Shiba: ¿Qué es lo gracioso?
Yamato: ¿Así que Himawari vino aquí sin que nadie allá supiera? Jaja, lo que le espera.
Shiba y Katou: ¿Eh?
Yamato: Jajajaja.
Shiba: ¿Qué le pasa?

EN EL HOSPITAL DE KONOHA

Sakura: ¡Pero que bueno que Hinata está durmiendo! ¡¿Sabes lo preocupada que estaba yo?!
El hospital de Konoha, habitualmente silencioso, estaba extrañamente lleno de ruido, y no por las batallas que se escuchaban del exterior de la aldea, sino por los gritos de una alterada Sakura, que regañaba a Himawari, quien, hace segundos, había regresado al hospital, lo suficientemente maltratada y dañada para darle a entender a la pelirrosa que había estado metida en una pelea.
Sakura: ¡Y lo que es más, te dijimos que te quedaras aquí! ¿Por qué te fuiste por tu cuenta?
Himawari: Bueno, yo...
Sakura: ¡No deberías hacerle esto a tu madre, si hubiese notado tu ausencia, se le habría disparado el corazón! ¡Ya has visto que estos son enemigos formidables! ¡No puedes solo...!
Himawari: ¡YA NO SOY UNA NIÑA, TÍA SAKURA!
La pelirrosa se calló de plano, y lograr eso era de por sí, muy difícil. Cerca de allí, Ino y Shizune espiaban, mientras Tsunade atendía a los heridos con una sonrisa de nostalgia.
Sakura: Tu...
Himawari: Lo... lo siento... es que... yo también soy una kunoichi ahora.
Sakura: ¡!
Himawari: Soy tan capaz de pelear por mi aldea como todos ustedes. Pero mamá, tú... inclusive oni-chan... siento que me ven como nada más que la Uzumaki pequeña.
Sakura: Himawari...
Himawari: Pero... me prometí a mí misma que sería fuerte, que no perdería. Que no iba a correr, ni a huir.
La joven genin sacó de su portashuriken el Kunai que su padre le regaló, ante la sorpresa de Sakura.
Himawari: Papá me dio esto... diciéndome que, de un modo u otro, estaría cerca de mí mientras lo tuviera. En estas últimas horas me di cuenta de cuanta razón tenía. Sin embargo...
Sakura la miraba como si supiera que estaba por decir algo conocido para ella.
Himawari: Yo sé que mi padre está siempre conmigo. Pero aún sin esto, yo... creo que puedo hacerme más fuerte por mí misma. No quiero tener que depender de alguien que me proteja todo el tiempo – la imagen de Kurama llegó a la mente de la chica – ¡porque hay personas a las que quiero alcanzar!
Sakura abrió tamaños ojos. Unas imágenes empezaban a formarse en su mente junto a su vista de Himawari.
Himawari: ¡Las espaldas de Oni-chan y Sarada nee-chan están frente a mí! ¡Pero quiero dar todo lo que tengo para caminar a su lado! ¡Proteger a quienes me han protegido antes, y a todos los demás! – la joven sostenía con fuerza su kunai en su puño frente a Sakura - ¡Quiero que me reconozcan por mi propia fuerza! ¡Ese será mi camino ninja desde ahora!
La kunoichi médico pronto vio con nitidez, junto a Himawari, las imágenes de los pequeños Naruto y Hinata, ambos con ojos tan brillantes de determinación como la de la Uzumaki menor. Eras esos mismos ojos... el Naruto que se decidió a ser hokage, a ser reconocido por su aldea, a salvar a su amigo Sasuke... la Hinata que prometió nunca retractarse de sus palabras, ser fuerte y a caminar al lado de aquel al que amaba. Pero había algo más allá... un recuerdo que llegaba a su mente de pronto...

FLASHBACK

Sakura: No... puedo... más...
La pelirrosa en sus 14 años caía agotada y llena de golpes, mientras su maestra sanin la veía con seriedad.
Tsunade: Es todo por hoy, Sakura.
Sakura: ¿Eh?
Tsunade: Necesitas entrenar más tu cuerpo. Las habilidades físicas básicas de un shinobi no bastan para este entrenamiento.
Sakura: Yo...
Tsunade: Está bien ser una kunoichi inteligente, pero no lograrás avanzar con una fuerza tan débil como esa.
Sakura: ...
Tsunade (yéndose): Te sugiero que lo pienses. Te veré mañana.
Sakura: Por favor... solo... un poco más...
Tsunade: Sakura, esforzarte de más solo te causará problemas. Tu cuerpo aun no está listo para soportar un entrenamiento tan prolongado. Mañana continuaremos.
Sakura: Yo siempre... estoy viendo sus espaldas...
Tsunade: ¿?
Sakura: Sasuke... Naruto... todo el tiempo, ellos han sido los fuertes... ellos eran los que peleaban arriesgando sus vidas... mientras yo les veía desde atrás.
Tsunade: ...
Sakura: Jeh... no hace falta ser muy lista para darme cuenta de que yo no era más que el tercer miembro del equipo 7. Una suplente, sentada en la baca...
Tsunade: ¡!
Mientras la joven kunoichi luchaba por ponerse de pie, las lágrimas de rabia caían de sus ojos mientras su puño se envolvía con chakra.
Sakura: ¡Ya no lo toleraré más! – alzo su puño hacia el cielo - ¡NO SERÉ MÁS EL MIEMBRO DEBIL!
Tsunade: ¡Sakura!
Sakura: ¡NUNCA MÁS!
El puño de la chica cayó al suelo, enterrándose en la tierra y abriéndola desde adentro, generando un pequeño temblor. Para cuando todo terminó, maestra y alumna vieron a esta última en medio de un pequeño cráter.
Sakura: Yo... yo no...
Tsunade (disimulando la sonrisa): Muy bien pues... sigamos por una hora más.
Sakura: ¡Ha...Hai!

FIN DEL FLASHBACK

Junto a las imágenes de Naruto y Hinata, la versión más joven de sí misma se unió al grupo de visiones que respaldaban a Himawari. Como casi nunca ocurría, la pelirrosa sonrió ante la discusión que acababa de perder.
Sakura: Bien...
Himawari: Tía Sakura...
Sakura: Por favor perdóname... yo... es raro ver todo esto desde el otro lado.
Himawari: ¿?
Sakura: Me recuerdas a algo que le dije a mi maestra cuando tenía tu edad...
Mientras hablaba, Tsunade se secaba una minúscula lágrima de su ojo derecho, ante la confundida vista de su paciente, que opto por no preguntar.
Ino y Shizune (mirando llorosas desde su lugar): Hima-chan...
Himawari: Entonces...
Sakura: Estoy orgullosa de ti. Seguramente Boruto, mi hija y tus padres lo estarían también si te hubiesen oído.
Himawari: Jiji.
¿?: Así es.
La hyuga mayor entraba en la sala del lugar sonriente, acercándose a su hija y a Sakura.
Sakura: ¿Ya descansaste?
Hinata: Estoy bien, gracias.
Himawari (sonrojada): ¿Cuánto... de eso oíste?
Hinata: Lo suficiente.
Himawari le sonrió feliz a su madre, que le respondió igual.
Hinata: Oh, vaya... el kunai de tu padre.
Himawari: Síp. Gracias a él, pude conocer en persona a Kurama-chan.
Hinata y Sakura: ¿Eh?
En las mentes de las dos mujeres se apareció la imagen del bijuu de las nueve colas, que, dicho sea de paso, no habían logrado conocer fuera de una pelea; o sin una expresión agresiva. Menos aun personalmente.
Hinata y Sakura: ¡¡¿EEEEEEEEEEEEEEHHHHH?!!

CON KIRI Y EL EQUIPO MIRAI

Garou continuaba su marcha, manco y desgreñado, hacia Konoha, buscando usar la confusión de la batalla y el reciente ataque masivo para infiltrarse. Sin embargo, tenía que sortear un último obstáculo antes de siquiera pensar en entrar.
Marika: ¡Alto ahí!
Garou se volvió sobre sí mismo, para ver llgar a los shinobi de Konoha acompañados por los de Kiri, todos encabezados por una furiosa Marika.
Garou: Oh, miren nada más. Si es la chica de hielo.
Inojin: ¿Este es el tal Garou? No se ve tan impresionante. El equipo 7 debe haberle dado una buena tunda. ¿Por qué lo habran dejado escapar?
Chouchou: Eso no importa, no podemos permitir que entre a la aldea.
Inojin: Correcto.
Garou: Entonces esos chicos tan problemáticos eran sus amigos... bueno, debo enfatizar el “ERAN” dadas las circunstancias.
Todos: ¡!
Garou: Si... pronto esos tres no serán más que un recuerdo, si es que no lo son ya.
Chouchou: ¡Miserable! ¿Qué les hiciste?
Garou: Yo, nada. Deje a unos amigos para que se encargaran de ellos. No deben tardar.
Chouchou: Rayos... si eso es verdad, mejor que nos demos prisa.
Inojin: No.
Todos: ¿?
Inojin: Esos tres se la pueden apañar sin nosotros. Este tipo tiene que caer aquí y ahora.
Marika: Estoy totalmente de acuerdo.
En ese momento el rostro de la joven adoptó una expresión feroz y ya empezaba a congelar la atmosfera a su alrededor.
Chouchou: Bien, entonces.
Ninja de Kiri 1: Si queremos ayudarles, debemos acabar con el.
Garou (pensando): Mierda...

EN LA ENTRADA DE KONOHA

Shikamaru: Son... fuertes...
Choji: ¿Puedes sujetarlos con tu sombra?
Shikamaru. Gh... apenas...
Sai: Karui-san, me parece que podemos enfrentarlos de cerca uno a cada uno.
Karui (desenvainando su katana): Supongo que tienes razón. Sigh, al menos no será aburrido.
Shikamaru: Choji, pudieras...
Choji: ¿Tu también lo crees?
Shikamaru: Sí. Maldición, ¿Dónde está Ino cuando se le necesita?
Temari (blandiendo su pergamino): Vamos a estar bien.
Sai: Lo lamento, ella esta en el hospital, ayudando.
Temari: ¡Dejen de llorar, concentrense!
La pareja de especímenes que se hallaba frente a ellos les miraba con frialdad, mientras se veían atrapados en el jutsu de sombras de Shikamaru. Pero no se veían preocupados.
Jyu: Hah, este jutsu me está molestando mucho, no puedo moverme con libertad.
Kyu: Garou y Shio-sama nos advirtieron sobre los ninja de alto nivel. No podemos ser suaves con ellos.
Jyu: ¿En serio? ¡Bien!
Shikamaru: ¡No les dejen atacar primero! ¡Sai, Karui!
Anticipando la orden del Nara, los dos shinobi se arrojaron con sus armas contra Kyu y Jyu, que, con algo de esfuerzo, usaron sus propios brazos decolorados para recibir el impacto de las afiladas hojas de sus oponentes, sorprendiendo a ambos ya que no lograron ni siquiera rasguñar su piel.
Temari: Oye oye, ¿Qué no les tenías inmovilizados?
Shikamaru: No me... culpes... estos tipos son...
Temari: Sí, ya entendimos.
Choji: ¡Cho Baika no jutsu!
El grueso shinobi creció impresionantemente alcanzando dimensiones ridículas con las cuales avanzó raudo hacia sus enemigos.
Choji: ¡A un lado!
El ANBU y la pelirroja oyeron al Akimichi apartándose de inmediato, permitiendo a Choji dar un tremendo golpe gigante contra Kyu y Jyu, que levantó ondas de viento y cortinas de polvo al contacto.
Karui: ¡Bien hecho, cariño, ya los tenemos! – tras un salto hacia atrás aterrizó junto a sus compañeros - (pensando): Aunque yo habría golpeado más fuerte...
Sai: Ese fue un gran golpe.
¿?: Oh, claro que lo fue. Para un humano común.
Choji: ¡!
Sin habla, Choji veía como Jyu empujaba casi sin esfuerzo su puño con ambas manos, resistiendo el golpe.
Choji: Qué...
Jyu: Mi turno.
Ante el impacto de sus compañeros, Choji fue repelido violentamente por el poderoso puño de Jyu, teniendo sus compañeros que apartarse dado que fue derribado siendo aun un gigante. Una vez en el suelo, volvió a su tamaño original tras una nube de humo.
Karui: ¡Choji!
El Akimichi pronto vio a su mujer y sus amigos corriendo hacia él, mientras la primera le ayudaba a levantarse.
Karui: ¿Estas bien?
Choji: ¿Qué diablos... fue eso?
Sai: Muestran tener una fuerza sobrehumana. Ese parece ser un rasgo muy común entre estos enemigos de gran nivel.
Kyu: Y eso no es todo – la mujer dio un par de pasos adelantándose a su compañero – también podemos hacer esto.
Casi de inmediato, los shinobi se vieron rodeados de un enorme y mortal cerco de...
Shikamaru: ¡¿Llamas negras?!
Temari: ¿Bromeas, verdad? Eso solo es posible si...
Kyu: En efecto – la mujer comenzó a quitarse las vendas de su ojo cubierto – esto no es ninguna broma.
Un manojo de vendas cayó al suelo junto a Kyu, revelando esta un reconocible ojo escarlata con magatamas negras.
Sai: Oh no...
Temari: Mierda, otro más que tiene el sharingan.
Jyu: ¿Otro más? Ah, deben estar hablando de Go.
El hombre comenzó a quitarse también las vendas revelando el mismo ojo sharingan que su compañera.
Karui: Tch...
Kyu: Go era tan solo un prototipo. Y según Garou, tuvieron problemas en enfrentarlo, solo se salvaron porque él se “descompuso”. No lo olviden. No tendrán la misma suerte con nosotros.
Shikamaru: ¿De verdad? ¿No hay algo que ustedes han omitido también?
Kyu: ¿Y que es eso?
Shikamaru: Que ese tal Go se enfrentó a un grupo de niños.
Kyu: ¡!
Jyu: Oh, demonios...
Aun estando rodeados por ese cerco de fuego mortal, Shikamaru sonreía agachado y con un sello manual, mientras su sombra se unía a la de los objetos cercanos, amplificando el alcance de su jutsu. Los especímenes notaron que la zona en que ellos estaban se encontraba totalmente ensombrecida, resultando en una mucho más poderosa inmovilización.
Jyu: Ohm... ahora sí que no me puedo mover.
Shikamaru: Parece que les gusta mucho hablar. Por favor, continúen, nos harán más fácil el trabajo.
Kyu: Ya veo. No serán los más fuertes, pero sin duda hay que irnos con cuidado con ellos. Jyu, ¿me haces el favor?
Jyu: Sí, sí.
Los shinobi de Konoha se mantuvieron a la espera, pero nada ocurría. Jyu se había quedado parado frente a ellos inmóvil, mirándoles. Ya ni se esforzaba por liberarse de Shikamaru.
Temari: ¿Qué está haciendo?
Karui: Ni idea, se quedó parado allí mirando...
La expresión en el rostro de Karui pronto cambió, mientras miraba hacia arriba; causando la curiosidad de su esposo y sus compañeros.
Choji: ¿Karui? ¿Estas bien?
La mujer no respondió, simplemente señaló hacia donde su vista se centraba. Sus compañeros le siguieron, para encontrar una visión en extremo rara sobre ellos. Para comenzar, era como si en esa zona determinada del lugar, su visión se hubiese distorsionado. Era como si una especie de capa nubosa y apenas visible se estuviese acumulando entre ellos y sus enemigos.
Shikamaru: ¿Ustedes… también ven eso?
Temari: Pero que demonios…
Jyu: Ah, ah, parece que nunca antes lo habían visto.
Kyu: Callate y sácanos de aqui.
Karui: ¡Van a tratar de liberarse!
Temari: ¡Claro que no! ¡Fūton: Kazekiri no Jutsu!
La ráfaga de viento de Temari apareció dirigiéndose rauda hacia sus objetivos, pero, como si se tratara de un espejismo, desapareció a mitad de camino.
Temari ¿Qué…?
Sai: ¡Temari-san? ¿Que paso?
Temari: No me preguntes…
Shikamaru (pensando): Las técnicas de Temari son muy poderosas como para quedarse en el camino como si el viento se las llevara. Justo cuando atravesaba esa zona tan extraña, se hizo humo, así que algo tiene que ver… pero, ¿qué es?
No tuvo tiempo de seguir pensándolo. La distorsión de ese lugar comenzó a moverse más agresivamente, como si convulsionara, apareciendo, como un mal presagio, el ataque de Temari, directo hacia ellos.
Shikamaru: ¿¡Pero que…?!
Karui: ¡Kumoryū: Omotegiri!
Un espadazo muy bien calculado abrió el ataque de viento de Temari, mientras un par de pequeñas heridas aparecían en el brazo dominante de la pelirroja. Unos metros más atrás, un par de arboles eran talados por el viento residual.
Choji: ¡Karui!
Karui: ¡Estoy bien!
Temari: ¿Acaso devolvió mi ataque? ¿O que rayos fue todo eso?
Los shinobi miraban incrédulos y a la vez abrumados a sus enemigos. Estos permanecían en su lugar.
Choji: ¿Nos están diciendo que no podremos atacarles a distancia?
Jyu: No, eso sería muy poco.
Todos: ¡!
De pronto el cerco de Amaterasu que aún les rodeaba comenzó a moverse, persiguiendo a los shinobi de konoha.
Sai: ¿Acaso está…?
Shikamaru: ¡Mierda!
La razón de su enfado era bastante obvia. Si se quedaba allí, moriría entre las llamas del doujutsu, y como debía evadir, su concentración no estaba lo suficientemente enfocada en mantener la parálisis de sus enemigos, quienes ni bien éste evitó una muerte segura, se vieron libres de la sombra que los atrapaba.
Jyu: ¡Ja, libres!
Kyu: Bien hecho. Me toca.
Con la mirada de su sharingan puesta sobre Shikamaru y sus compañeros, la mujer comenzó a dirigir las peligrosas llamas de su doujutsu para perseguirlos por todas las direcciones posibles. El peligro era muy grande, si eran tocados al menos un poco por ese fuego negro, todo se terminaba.
Choji: ¡Shikamaru! ¿Algún plan?
Shikamaru: Demonios, no tengo nada... él único modo que tenemos de salir vivos de esta es esquivando...
Temari: ¡Podría crear una cortina de arena...!
Shikamaru: ¡Este no es fuego normal, es Amaterasu, a menos que la usuaria lo detenga o consuma lo que queme, no se apagará! ¡Además solo avivarías el fuego!
Mientras los ninja estaban metidos hasta el cuello en ese problema, Jyu se divertía con la escena mientras Kyu se concentraba.
Jyu: ¡Jajaja, miralos, parecen hormigas huyendo de la luz!
Kyu: Sí.
Jyu: Cielos, ¿no puedes al menos fingir que te diviertes?
Kyu: No se supone que este sea un trabajo divertido.
Jyu: Hah...
Shikamaru: Cielos, pero que poder el que exhiben estos seres.
Kyu: Somos el siguiente paso. No somos simples humanos como ustedes.
Temari: Eres tan irritante... ¡te voy a mandar a volar!
Jyu: ¿Es en serio? ¿No prefieres evitar que las llamas de Kyu acaben contigo?
Temari: Gh...
Jyu: Vamos a mostrarles por que esta resistencia es tan inútil.
Pronto, las llamas volvieron a transformarse en un cerco que atrapó a los shinobi de Konoha en él. Y lo peor de todo, era que se estaba cerrando.
Karui: ¡No, no, no, demonios!
Shikamaru: ¡Sai, ¿no puedes sacarnos de aquí?!
Sai: No a todos, no a tiempo... pero...
Shikamaru: ¿?
De pronto, Sai abrió un pergamino enorme del cual salió una barabunta tremenda de ratones de tinta, que corrieron presurosos hacia Kyu y Jyu con la misma desesperación que si huyesen de una manada de hambrientos felinos.
Jyu: ¡Oah!
Kyu: Ellos están...
Shikamaru: Jaja, estoy comenzando a perder el toque. Bien hecho Sai.
Todos (excepto Sai): ¿?
Para sorpresa de todos, los ratones comenzaron a treparse por montones sobre Kyu y Jyu, siendo destruidos, quemados y aplastados por estos, pero como todos saben, una cantidad masiva es difícil de deshacer, por lo que pronto se vieron cubiertos casi por completo por los animales de tinta.
Jyu: ¡Quítenme estas cosas... de encima!
Kyu: Gh...
Shikamaru: ¡Temari, da un golpe de viento al suelo!
Temari: ¡Pero dijiste...!
Shikamaru: ¡No me hagas repetirlo!
Temari: ¡Agh, bien!
La rubia dio un tremendo golpe con su abanico en el suelo, lo cual, como dijera antes Shikamaru, avivió el fuego del Amaterasu, pero en dirección opuesta a ellos, alejando un poco el peligro.
Choji: ¡Shikamaru volvió!
Karui: Uf...
Temari: ¡¿Ahora qué, genio?!
Shikamaru: ¡Sai!
Sai (poniendo el sello de liberación): ¡Bien!
En ese mismo instante, los ratones explotaron en varios charcos de tinta pequeños que cubrieron a los especímenes por todas partes, incluyendo sus ojos. Ambos trataban de sacarse la tinta de encima, casi cegados.
Jyu: ¡Ugh...!
Kyu: Diablos, buena movida...
Tal y como era parte del plan, Kyu no pudo mantener el amaterasu que, aún crecido, se desvaneció segundos después.
Karui: Cielos... ya me veía muerta y enterrada.
Choji: No digas eso, por favor.
Sai: Ese fue un buen plan, Shikamaru.
Temari: Que va, si tu no haces tu jutsu, a el no se le ocurría nada. – burlona, se volvió hacia su marido - ¿Qué te paso? ¿Te estas haciendo viejo?
Shikamaru: Ahora no, Temari...
Jyu: ¡Bien, ahora si me fastidiaron!
Una extraña presión se sintió de repente. Como Shikamaru no había dejado de notar, si bien el amaterasu de Kyu había desparecido, la distorsión que devolvió el ataque de Temari seguía en el mismo lugar. Y en ese momento, solo estaba aumentando su tamaño e intensidad.
Temari: ¡¿Ahora qué?!
Shikamaru: El aire... comienza a tornarse extraño...
Kyu: ¡Jyu, ¿Qué haces?!
Jyu: ¡Me molesta mucho que alguien se quiera pasar de listo y no sea yo! ¡Así que voy a dejar de jugar!
Con asombro, pronto los shinobi de Konoha vieron como el sharingan de Jyu se deformaba y se convertía en...
Shikamaru: ¿Mangekyou Sharigan...?
Temari: Maldición, estos son peores que el de Suna.
Choji: ¡Sai, ¿Qué piensas...?! ¿Sai?
En el rostro del pálido ANBU se había dibujado una gran sorpresa. Y tratándose de Sai, era algo que no se veía seguido.
Sai: ¡Esos ojos son...!
Choji: ¿Qué ocurre Sai?
Sai: Es el... Mangekyou... de Sarada...
Shikamaru: ¡¿COMO DICES?!
Era verdad. El ojo de Jyu había tomado la forma similar a una flor de 8 pétalos que tenía el Mangekyou de la joven Uchiha.
Sai: Ese patrón... lo reconozco muy bien. Es el mangekyou que vi en Sarada cuando luchó contra Ni.
Choji: ¡Es imposible! ¡Sarada-chan tiene su doujutsu aun, ¿cierto?!
Sai: Así es...
Temari: ¡¿Y entonces como rayos es posible?!
Shikamaru: Oh no...
Choji: ¿Qué pasa?
Shikamaru: Naruto... me menciono hace poco que Orochimaru había sido atacado por estos sujetos.
Temari: ¿Y eso qué?
Shikamaru: ¿Saben que esa mujer, Karin, ayudo en el parto de Sakura, verdad?
Karui: ¿Karin?
Sai: Una de los ayudantes de Orochimaru.
Choji: Sí, ella lo mencionó...
Temari: Sí.
Shikamaru: Sasuke permitió que Karin conservara parte del cordón umbilical de Sarada, más que nada para tener un plan si ella activaba el Mangekyou y no había donante.
Sai: De modo que así es como pasó.
Shikamaru: No está de más asumir que durante el ataque, robaran la muestra de Sarada para mejorar a estas personas... cosas... lo que sean.
Temari: Jeh, ya veo. Son unos malditos ladrones también.
Shikamaru: Y más vale que asumamos también que ella tiene el mismo sharingan.
Jyu: Todo correcto.
Los shinobi volvieron la vista hacia el hombre, quien ya avanzaba hacia ellos, directo a la distorsión que había creado. A su lado, Kyu avanzaba con su mangekyou activado también.
Shikamaru: Rayos...
Entonces el Nara sacó del bolsillo delantero de su chaleco táctico un pequeño y extraño dispositivo con un botón negro en el.
Temari: ¿Qué es eso?
Shikamaru: Como te digo, Naruto me comentó lo de la muestra de Sarada, así que creímos que esto podría pasar. Este es el plan de contingencia.
Choji: ¿Tenías un plan? Vaya susto que nos diste.
Shikamaru (presionando el botón): Aquí vamos.
Todos esperaron. Nada ocurrió.
Temari: ¿Eh? No ocurre nada. ¿Qué es lo que hiciste?
Shikamaru: Tan solo esperen. Vamos a combatir fuego con fuego.
Sai: ¿De que hablas?
Choji: ¿Shikamaru?
Karui: ¡Oye, responde!
Shikamaru: Solo esperen. Tenemos que resistir unos minutos. – Una sonrisa algo insegura se dibujó en su rostro - (pensando): Más vale que sea un buen plan, Naruto, estos tipos son tremendos.

EN EL ORFANATO DEL PAÍS DEL FUEGO

En una recientemente crecida casa hogar del orfanato del país del fuego, un montón de niños corrían y jugaban dentro del refugio interior del lugar, vigilados por Kabuto, Urushi y algunos guardias... algo peculiares.
Urushi: Kabuto.
Kabuto: ¿? ¿Qué ocurre?
Urushi: La alarma que el Hokage nos dio se ha activado.
Kabuto: De modo que así de mal están las cosas...
Urushi: ¿Qué vamos a hacer?
Kabuto: No quisiera que ellos participaran pero... estoy seguro de que se enfadarán si se enteran que no les dije nada.
Urushi: Está bien. Yo iré con ellos.
Kabuto: ¿Estas seguro?
Urushi: Tú no estás en las mejores condiciones.
La verdad es que, al pasar de los años, los implantes de células senjutsu que Kabuto había forzado en él habían pasado su factura. Su cuerpo se estaba desgastando y para su edad, no podía moverse muy bien, como resultado de una distrofia muscular algo severa y unas gangrenas afortunadamente detectadas a tiempo y atendidas.
Kabuto: Aún así...
¿?: ¿Padre? ¿Pasa algo malo?
Entre los niños que jugaban, tratando de no chocar con ellos y caminando con cuidado, llegó un grupo de 3 adolescentes idénticos, con extraños cabellos blanquecinos y paralizados, tez pálida y expresión muy fría, que no concordaba con su preocupación.
Kabuto: Bueno, es que... la alarma del Nanadaime se activó.
Urushi: Shiyu, creo que sabes lo que significa.
Shiyu: Sí. ¿Nos dejarás ir, padre?
Kabuto: ...
Urushi: Kabuto, yo estaré con ellos, no te preocupes.
Shiyu: Machi, Koroki, ¿ustedes están de acuerdo e ir?
Machi: No preguntes, prácticamente pensamos en lo mismo.
Koroki: Padre, tenemos que ir. Después de todo, se lo debemos al Hokage.
Kabuto: Supongo que sí. Por favor, cuídense mucho, ¿está bien? Como su padre, quiero que mis chicos regresen a salvo.
Shiyu: Entendido. Se lo agradecemos, padre.
Koroki: Urushi, ¿vendrás también?
Urushi: No creo que les ayude mucho pero...
Machi: Esta bien – sus ojos se tornaron en un sharingan – nosotros le cuidaremos a él.
Urushi: Jeje.
Los otros dos jóvenes activaron sus respectivos sharingan también.
Shiyu: Le prometemos volver pronto, padre.
Kabuto: Sí.
Urushi: Vamos.
El grupo, liderado por el amigo de Kabuto, salió de la habitación ante las miradas curiosas de los niños que jugaban cerca.

CON EL EQUIPO MIRAI Y KIRI

Garou: Gh...ghug...
El cuerpo artificial de Garou se encontraba destrozado y a medio congelar. Estaba rodeado por los chunin, y por si fuera poco, Marika no parecía haber terminado con el. Se acercaba a él, lenta y amenazadoramente.
Marika: Voy a hacer que pagues... por lo que le hiciste a Hizuki.
Inojin: ¿Hizuki?
Ninja de Kiri 1: Un compañero que fue asesinado en la misión de Amegakure. Era el mejor amigo y hermano adoptivo de Marika.
Chouchou: Y apuesto a que este tipo...
Ninja de Kiri 2: Sí.
Chouchou: Pues es una buena oportunidad para deshacernos de este tipo de una vez.
Marika: ¡Hyoryudan no jutsu!
Agotado y sin posibilidad de defenderse, Garou fue brutalmente golpeado por el dragón de hielo de la chica, quedando atrapado a la vez, en enormes y filosas capas de hielo.
Garou: Ughaaagh... ¡Tontos, si me abaten, Shio y mis especímenes los destruirán de todos modos!
Marika: Veo que, aun cuando tu cuerpo es casi una máquina, puedes sentir dolor. Realmente no lo entiendo.
La chica hacía crecer las púas de hielo, las cuales perforaban de a pocos el cuerpo de Garou.
Chouchou: Oh vaya... y tan linda que es, da miedo cundo quiere...
Inojin: Realmente está enojada...
Ninja de Kiri 2: Coincido.... jamás la habíamos visto tan enfadada.
Chouchou: Realmente es perfecta para Shikadai.
Inojin: Sí... ¡Espera, ¿qué?!
Marika, ajena a lo que decían sus compañeros, se mantenía frente al hombre que odiaba, atrapándolo más y más en su fría prisión.
Garou: Gh...
Marika: No entiendo... si sientes dolor, quiere decir que aun, muy dentro de ti, eres humano. ¡¿Como puedes asesinar así sin más sin sentir remordimiento, divirtiéndote tanto?! ¿¡Es que estas loco?!
Garou: ¿Loco, dices...?
Marika: ¡Respóndeme! ¡Dame una sola razón para que no te devuelva el favor ahora!
Garou: Gha...ghjja hahahaha...
Marika: ¡!
Garou: No entiendo de que me hablas. Matar y morir... ¿no es eso parte normal de la vida de ustedes los shinobi? - mientras hablaba, lo que quedaba de sus brazos y cuerpo se zafaba poco a poco - (pensando): Un poco más...
Marika: ¿Qué...?
Garou (pensando): ¡La tengo! – sonrió con burla – Entiendo que eso siempre ha sido parte de su vida. ¿No es a lo que se dedican? Buscar, cazar, matar.
Marika: ¿Y tu que sabes?
Garou: Mucho en realidad. Verás, desde cierta perspectiva, ustedes y yo no somos diferentes. El chico era mi enemigo y simplemente acabé con el. Buscaba acabar con todos, pero solo el cayó. Y ahora, yo soy tu enemigo y estás aquí para matarme. ¿No es así?
Marika: Gh...
Garou: En fin, no importa, de todos modos, si yo he de caer...
Sin advertencia, del cuerpo de Garou salieron sus restos maltrechos solidificados, retrayéndose sobre sí como garras y atrapando a Marika junto a Garou.
Marika: ¡!
Chouchou, Inojin y ninjas de Kiri: ¡Marika!
Marika (pensando): ¡No puedo... zafarme...!
Garou: ¡Si tu me congelas hasta la muerte... – la boca de Garou se abrió y una especie de boquilla a modo de cañón apareció allí – entonces yo te calcinaré hasta la muerte!
Chouchou: ¡Mierda!
Garou: ¡Tu eliges, niña!
Marika: Tu... ¡tú...!
Las manos de Marika, convertidas en puños, se abrieron para tomar a Garou de la cabeza y sujetarlo.
Garou: ¡!
Marika: ¡Bien! ¡¿Eso quieres?! ¡Pues veamos quien muere primero!
Garou (pensando): Diablos...
Ninja de Kiri 2: ¡Marika!
Marika: ¡Vayanse! ¡No me iré sin vengar a Hizuki!
Chouchou: ¡Marika-chan, por favor, para!
Garou: (pensando): Tengo que matarla antes de que me congele por completo...
Marika: ¡Les he dicho que se vayan! ¡No voy a irme sin...!
¿?: ¿En serio? ¿Tan poca fuerza de voluntad tienes?
Todos: ¿?
Llegando al lugar, algo herido, pero con su aire relajado de siempre; se encontraba el ultimo descendiente de los Nara.
Chouchou: ¡Shikadai!
Shikadai: Uno no puede dormir tranquilo sin que hagan tremendo desorden.
El pelinegro llegó como si nada con Garou y Marika.
Shikadai: De modo que este es el tipo que mató a tu amigo, ¿eh? No se ve tan rudo.
Marika se volvió hacia Garou sin responderle.
Shikadai: ¿Sabes? Oí buena parte de lo que estaba ocurriendo aquí. Que piensas vengar a tu amigo aquí mismo.
Marika: Así es.
Shikadai: Bien, yo no soy nadie para detenerte. Me gusta ir a mi ritmo sin que me fastidien, así que sería ilógico que yo lo hiciese.
Inojin: ¡¿Que diablos haces, Shikadai?!
Shikadai: Pero es una lástima. Digo, vas a vengarte y entonces, ¿Qué? ¿Romperás la promesa que les hiciste a tu amigo y ese hombre Takeo?
Marika abrió bien los ojos. Lo había mencionado antes. Había dicho que prometió a Takeo volver. Después de todo, sin Hizuki, ella era todo lo que el tenía.
Marika: Yo...
Shikadai: En fin, solo es mi opinión, no digo que tienes que detenerte si no quieres. Después de todo, sabemos que matar y tal vez morir es parte de la vida de un shinobi.
Chouchou: ¿Qué estás diciendo...?
Shikadai: Pero hay mucho más. ¿No es así?
Marika, poco a poco, perdía la fuerza de su agarre contra Garou.
Shikadai: Vamos, no tienes que matarte junto con él. No estaría bien.
El pelinegro, entonces, extendió la mano hacia la chica. Marika lo miró no sin sonrojarse.
Shikadai: Ven. El no va a ir a ningún lado. Tu tienes que volver a casa después de esto.
Marika: Shikadai... san...
Ninja de Kiri: ¡Shikadai, Marika no puede liberarse aunque quisiera! ¡Tenemos que...!
Shikadai: Claro que no. ¿Por qué rayos no la han liberado?
Inojin: Garou la tiene en la mira con una especie de lanzallamas en su boca...
Shikadai: Por favor, ¿Qué son idiotas? Si eso fuera cierto, no habría perdido tiempo haciendo un monologo diciendo “voy a quemarte”. Solo quería asustarla y ganar tiempo.
Todos: ¡!
Garou: Maldito... mocoso...
Shikadai: Probablemente ya no puede usar esas cosas raras que tiene en el cuerpo. Miren todo el daño que le han hecho.
Sin esperar más, los ninjas de Kiri cortaron la prisión de madera y metal que atrapaba a Marika. La chica se liberó de inmediato. Pero miraba a Garou, sin moverse de allí.
Marika: Shikadai-san... entiendeme. Yo...
Shikadai: Bueno, sí, ahora estas libre y ya sabes que el no puede dañarte. Eres libre de hacer lo que quieras.
Marika: Yo...
Shikadai: O... puedes dejarlo tal cual, que Konoha lo interrogue cuando todo acabe, y no te ensucias las manos haciendo algo que de seguro no querrías hacer. Ni ese chico Hizuki tampoco.
Las manos de Marika emanaban hielo, la chica aún desbordaba de furia.
Shikadai: ¡Marika, alto! ¡No hagas esto!
Marika: ¡Pero yo... yo...!
Perdiendo la paciencia, Shikadai se adelantó al lugar y puso ambas manos sobre las mejillas de la chica, apretujándolas un poco. La kunoichi de Kiri abrió unos tremendos ojos del impacto. Ese gesto era muy conocido para ella... el punto es que ninguno de los presentes sabía de él... y tampoco Shikadai.
Shikadai: Dejalo así. No hagas algo para lo que no estés lista, por lo que te puedas arrepentir.
Marika no escucho muy bien esto ultimo. Estaba ocupada viendo el rostro de Shikadai, el cual estaba muy lejos de tener una mueca de reproche verdadera. Era más uno de esos rostros que dicen “ya todo esta bien”. La furia de la chica comenzó a desvanecerse para dar paso a un montón de lágrimas que empezaron a mojar el hombro del Nara.
Shikadai: ¡Oye... oye!
Chouchou: Ya lo iniciaste, no te atrevas a apartarla de ti.
Shikadai: Gh... hah... – aburrido, comenzó a acariciar la cabeza de la peliazul sollozante – ya, ya...
Ninja de Kiri 1: ¿Qué hacemos con este?
Inojin: Esperemos aquí a que alguien nos ayude a llevarlo a la aldea...
Garou: ¡NI CREAS!
Con un ultimo esfuerzo animal, Garou se liberó del Hielo de Marika, aprovechando que esta había dejado de congelar todo. Todo su cuerpo se convirtió en una maraña de afiladas púas.
Chouchou: ¡Maldición!
Shikadai (preparando su jutsu): ¡Toma est...!
Entonces, un sonido afilado rompió el ambiente completamente. Todos lograron ver una rápida onda de luz pasar cerca de Garou, mientras este caía al suelo, partido completamente en tres. A su lado, un hombre pelinegro de nariz ancha y un joven blanco como el papel y como su cabello, llegaron al lugar.
Inojin: ¿Quién...?
Urushi: Hah, llegamos a tiempo.
Shiyu: Sí.
El rojo del sharingan del joven observaba a los presentes con seriedad.
Shikadai: ¿Quiénes son ustedes?
Chouchou: ¡UAAAAH!
La chica señalaba al joven pálido como si fuese el recuerdo de una pesadilla.
Chouchou: ¡Esos chicos con ojos como los de Sarada! ¡Los de hace años!
Shikadai: ¿Los Shin? ¿Shin Uchiha?
Shiyu: Ese era el nombre que se nos dio como clones. Pero como persona y shinobi, mi nombre es Shiyu.
Inojin: ¿Shiyu?
Chouchou: ¿Ustedes también nos vienen a atacar?
Urushi: Claro que no, venimos a ayudar.
Chouchou: ¿Eh?
Shiyu: Mis hermanos ya deben haber llegado al origen de la señal. Venimos a ayudar al Hokage.
Shikadai: Heh... ya veo. Urushi es el dirigente del orfanato del país del fuego.
Todos: ¿Eh?
Urushi: Sí. Vengo... venimos a ayudarles.
Shiyu: Gracias al Hokage es que ahora somos no solo clones, no solo seres creados en una probeta. Tenemos una vida, un nombre propio. Y un padre.
Shikadai: Ya veo.
Shiyu: Vayamos con mis hermanos. Nosotros nos desviamos del camino porque los vimos a ustedes.
Urushi: Andando, Machi y Koroki se fueron por allá.
Sin decir otra palabra más, ambos se fueron al norte del lugar en que estaban.
Inojin: ¡Hey, esperennos!
Chouchou: ¡Siguen siendo unos maleducados!
Elgrupo se fue, dejando a Shikadai y Marika solos atrás.
Shikadai: ¿Puedes continuar?
Marika: Sí... – un fuerte ruboir asomaba su rostro – gracias.
Shikadai: No agradezcas, solo me aseguraba, ahora andando.
Marika: No, gracias... por ayudarme a cumplir mi promesa. Tienes razón, fui débil y estuve por romperla. Pero sobre todo...
Shikadai: ¿?
Marika: Gracias por traerme un bello recuerdo cuando lo necesité.
Shikadai: ¿Eh? ¿De que hablas?
Marika solo le sonrió con ternura. Shikadai trató de disimular su cambio de piel a rojo carmesí y se volvió.
Shikadai: Vamos... o los perderemos.
Marika: Hai.

CON SHIKAMARU Y COMPAÑÍA

Shikamaru: Entonces ustedes son el plan de contingencia.
Frente al grupo de ninja, un par de jóvenes igules a Shiyu había llegado y se mostraban imponentes frente a quienes serían sus enemigos.
Koroki: Así es.
Karui: ¿Eh? Pensé que no había más uchiha con vida además de Sasuke y su hija. ¿Qué ocurre?

Shikamaru: Larga historia. Para después.
Jyu: Sharingan contra sharingan. Interesante.
Machi: Veo que Orochimaru y Shin no eran los únicos que jugaban con el sharingan.
Koroki: No perdamos tiempo. Terminemos con ellos y veamos al Hokage. El debe entender que ocurre.
Karui: ¿¡Eh?!
Temari: ¡Hola, estamos aquí!
Choji: Jaja, no son muy corteses.
Kyu: No nos derrotarán. Pueden tener sharingan, pero no son como nosotros.
Koroki: En efecto – tanto él como Machi activaron su Mangekyou – somos mejores.
Kyu: Hmpf.
En eso, Urushi y Shiyu llegaron a la escena.
Shikamaru: ¿Urushi?
Urushi: Ah, Shikamaru Nara-san. Usted fue quien activó la alerta.
Shikamaru: No creí que Naruto...
Urushi: No importa, dejemos que ellos se encarguen.
Mientras el decía esto, los tres hermanos desenvainaban sus armas mientras Shiyu activaba su propio Mangekyou.
Shiyu: Ataquen a matar.
Koroki: Entendido.
Machi: Hai.

EN KONOHAGAKURE

¿?: ¿Eh? ¿Por qué? ¿Qué hago aquí?
En un callejón de la aldea, un rubio de ojos azules y traje anaranjado aparecía tras una nube de humo.
Naruto / clon: El original está peleando aun junto a Sasuke contra el enemigo... ¿Entonces por que? La única forma en que esto podría pasar es...
El bunshin del Hokage miró hacia las afueras de la aldea. No podía verse, pero con su chakra podía percibir el severo debilitamiento que tenía la barrera de la aldea.
Naruto / clon: Oh no... será mejor que me mantenga alerta. Esa barrera se caerá por completo dentro de nada. ¿Quién podría haberle hecho tanto daño?
Aún con esas interrogantes, el bunshin de Naruto saltó hacia un techo alto y se mantuvo allí, de pie. Esperando el momento.
Naruto / clon: Si esto es como creo... los otros no tardarán en aparecer también.


CON EL EQUIPO KONOHAMARU

Aquella área del bosque estaba completamente arrasada. Árboles, rocas y demás, completamente destruidos. Y entre los escombros, tres chunin tirados por ahí, fuera de combate, heridos. Mitsuki, entre unas rocas, colgaba de su espalda, mientras su cuerpo algo ensangrentado temblaba entre el dolor y el deseo de moverse siquiera un poco. Sarada, completamente derribada en el suelo pedregoso y con heridas en sus brazos y piernas, luchaba entre la realidad y la inconsciencia, con sus lentes arrojados a un lado y extraña y milagrosamente intactos, salvo por unos rayones. Y más allá, Boruto, recostado en unos troncos caídos, con su brazo izquierdo lastimado y su cabeza ensangrentada chorreando su cara, miraba acercarse a los poderosos Chokei y Ototo, sin poder hacer más que mirarlos con impotencia; habiendo perdido su modo senin.
Chokei: Es momento de terminar.
Ototo: ¿Seguro que no los querrán con vida?
Chokei: No. No los necesitamos ya. A ninguno de ellos. Son solo molestias.
Boruto: Gh...
Chokei: ¿Aun quieres luchar?
Boruto: Voy... yo voy a...
Ototo: Es realmente admirable su determinación. Como nos dijeron.
Chokei: No importa. Si no los terminamos ya, nos darán problemas.
Ototo: Está bien.
Boruto (poniéndose de pie con dolor): ¡No crean que nos han ganado! ¡Sarada-chan, Mitsuki! ¡Vamos, aún podemos ganarles!
No hubo respuesta. Sus compañeros ya habían abierto los ojos, y estaban tratando con todas sus fuerzas de reincorporarse, pero el dolor y la debilidad se los impedían.
Chokei: Parece que estas solo, chico. Que mala suerte.
Boruto: ¡Groaaaaaah!
Con lo ultimo de fuerza que quedaba en su cuerpo, el rubio se arrojó buscando darle un fuerte golpe a Chokei, pero rápidamente fue sujetado del brazo por Ototo, quien le propinó un puño en extremo fuerte en el pecho, que hizo que el chico tosiera sangre.
Mitsuki: ¡!
Sarada: No...
El Uzumaki cayó al suelo, nuevamente sentado y recostado contra los troncos, pero su boca abierta expulsaba un par de hilos de sangre, mientras sus ojos, aún abiertos, habían perdido la vida y la luz.
Sarada y Mitsuki: ¡¡BORUTOOOO!!
Nada. Silencio. La sorpresa del ataque y el dolor aun estaba presente en los ojos apagados del chunin.
Sarada (llorosa): No... por favor, no... Boruto...
Mitsuki: Gh...
Sarada: Mitsuki.... ¿acaso el esta...? ¡!
La chica estba por demás pasmada. Lo que había pasado con Boruto de verdad la tenía consternada, pero lo que ahora veía era... casi fantasmal. El siempre tranquilo, controlado y perturbadoramente calmo Mitsuki estaba ardiendo de ira. En serio, literalmente estaba ardiendo de rabia.
Mitsuki: Ustedes...
El cabello de Mitsuki se erizaba mientras poco a poco se encendía en brillante y poderoso chakra puro, mientras sus ojos amarillos brillaban intensamente y el área de sus ojos y su nariz se oscurecía hasta el punto de estar casi completamente negra. De su frente asomaba una especie de cuerno muy extraño; su cuerpo emanaba chakra en cantidades alarmantes, y este mismo, ondeaba tomando la forma de muchas serpientes feroces y letales. Su rostro adquiría aruugas similares a quebraduras oscuras también, y sus puños se encendieron en llamas de chakra que rompían las piedras que logró empuñar. Se puso de pie, amenazante y con un chakra más elevado y violento que nunca.
Sarada: ¿Mi... Mitsuki?
Mitsuki: El cielo tiene a la tierra. La oscuridad tiene a la luz. La luna tiene al Sol. Deshazte de uno de ellos... y el otro te hará pagarlo.
El pálido y fúrico chunin comenzó a avanzar, dejando rocas destruidas y suelo agrietado a su paso.
Mitsuki: Ustedes acaban... de alterar ese orden.
Ototo: Chokei.
Chokei: Si. Este es en extremo peligroso.
Sarada se sobrepuso a su sorpresa y corrió hacia Boruto. Los enemigos la ignoraron, ya que estaban prestando atención al nuevo peligro que tenían delante.
Sarada: Boruto... por favor... háblame...
Mitsuki desvió por un momento la mirada, viendo a Sarada trayendo a Boruto, inerte, contra sí. No había respuesta por su parte, aun cuando su compañera le llamaba incansable. El hijo de Orochimaru apretó fuertemente los dientes.
Mitsuki: ¡¡VOY A DESTROZARLOS, MIEMBRO A MIEMBRO, MALDITOS HIJOS DE PERRA!!
El chakra de Mitsuki se elevó con mucha más intensidad. Acababan de desatar a una bestia.


Continuará...


SPOILER SIGUIENTE CAPITULO

Karin: ¡Orochimaru!
Orochimaru: Lo sé. Lo percibo.
Suigetsu: ¿Qué ha pasado?
Naruto / clon: Este chakra... ¿Qué ha ocurrido?
Jyu: ¡Acabemos con ellos, Kyu!
Shiyu: No podrán. Koroki, Machi. Es hora.
Kyu: ¿Qué?
Shikamaru: En el próximo capítulo: Los poderes ocultos de Konoha. ¡Desatados!
Sarada: Boruto... despierta, por favor...
Mitsuki: Van a pagar lo que han hecho. ¡Con sus vidas!

FIN DEL SPOILER

FIN DEL CAPITULO 35

Editado por rasenchidori: 14.06.16 a las 12:08
Viejo rasenchidori dijo: 05.07.16
CAPITULO 36: LOS PODERES OCULTOS DE KONOHA ¡DESATADOS!


El lugar se encontraba destruido, y continuamente, se degeneraba los pies del furioso hijo de Orochimaru. Los especímenes 11 y 12 miraban de pie, por primera vez alerta, al enemigo que destrozaba las rocas frente a ellos solo con su chakra, lleno de serpientes etéreas como estaba.
Chokei: Puedo percibirlo…
Ototo: Senjutsu. Pero es distinto al que nosotros poseemos. ¿De que se trata esto?
Chokei: Probablemente se trate de un poder, un chakra que se realza dependiendo de las emociones de su usuario.
Ototo: Será mejor no descuidarse entonces. Recuerda que ellos no son la presa final.
Mientras ellos hablaban, Mitsuki comenzó a avanzar hacia ellos, las serpientes de chakra que emanaban de él se alteraron mirando a los enemigos, siseando con ímpetu. Sarada, aún llorosa y con el Uzumaki sobre su pecho, miraba a su cambiado compañero incrédula. Sin importar la situación en que se encontraran, dentro del equipo 7 era siempre Mitsuki el que guardaba la calma y pensaba antes de siquiera dar una muestra de emoción. Y ahora mirarlo… parecía tratarse de otra persona. Entonces lo notó. Era él la razón. Boruto.
Cuando eran pequeños, apenas iniciando la academia ninja, el hokage trajo al aula de clases a un misterioso chico albiceleste de ojos amarillos. Cuando Shino lo presentó, nadie tenía idea de quien rayos era, ni de donde había salido. Jamás había sido visto en la aldea. Ni siquiera era de la aldea, al parecer venía de otro lugar que tanto el hokage como Shino se guardaron momentáneamente. El chico se presentó, con el nombre de Mitsuki, y; con una sonrisa serena, mencionó únicamente su gusto por la aldea y por las comidas frías. Pronto, perspicaz como era, Sarada notó que Mitsuki miraba a Boruto con especial interés, claro, este no se daba cuenta. También noto que tenía una extraña capacidad de comunicación, siempre que hablaba con alguien nuevo, parecía como si lo conociese de toda la vida. Se ganó la simpatía del hijo del hokage al instante. Claro, a éste tampoco le hacían gracia las cortesías o vueltas previas a una conversación, era directo para hablar y decir lo que pensaba, le doliera a quien le doliera. A Mitsuki, esta característica evidentemente le gustó también. Se convirtieron en buenos amigos, y aunque el ojiambar pasaba de participar en las bromas de Boruto contra su padre, le hacía mucha gracia conocer de ellas y, divertido, verlas ejecutarse sin intervenir. Sarada, que espiaba a Boruto siempre que podía, muchas veces se encontraba con Mitsuki, quien la notaba de inmediato.
Cuando se convirtieron en compañeros en el equipo 7, Sarada no pudo más con la curiosidad, y mientras el rubio y Konohamaru se encontraban en otra trifulca verbal por la falta de interés en el entrenamiento básico que Boruto tenía por entonces, ella se volvió hacia Mitsuki.

FLASHBACK

Sarada: Es un idiota, ¿no lo crees?
Mitsuki: ¿?
Sarada: Bueno, supongo que tú lo defenderás, son uña y mugre después de todo.
Mitsuki: Jaja, ¿lo crees así?
Sarada: Pobre Nanadaime-sama, tener que lidiar con este chico… realmente es un fastidio.
Mitsuki: Yo creo que está bien que sea como es. Cada persona tiene su manera de ver las cosas. Tu deberías saberlo, lo conoces desde siempre.
Sarada (molesta-colorada): Ah… sí. Mira, hay algo que me he estado preguntando.
Mitsuki: ¿Qué es?
Sarada: Tú eres muy tranquilo y sensato, jamás te he visto participar en las argucias de ese idiota, y sin embargo, siempre te metes en problemas con él y Chouchou, todo por seguirlo a él. ¿Cuál es la razón? ¿Por qué alguien como tú se interesa en alguien como él?
Esa Fue la primera vez que la chica veía a Mitsuki componer una expresión de extrema seriedad. Pero esta no duró mucho, dando lugar a una sonrisa sincera.
Mitsuki: Bueno… ¿Cómo debería decirlo? Supongo… que es porque me identifico con él.
Sarada: ¿Uh?
Mitsuki: Dado que es el hijo de Nanadaime-sama, todos tienen grandes expectativas sobre él, algunos incluso creen que debería ser un próximo Hokage con esas habilidades que posee, incluyéndome.
Sarada: Hmpf…
Mitsuki: Pero su comportamiento, aunque infantil, revela una profunda rebeldía contra el camino que su entorno y su posición marcan para él. Es impredecible. No es algo que su padre o yo, o cualquiera en esta aldea hayan planeado o pudieran haber concebido para él. ¿No es eso interesante?
Sarada: Pues… si lo pones así… ¿acaso tú has pasado algo similar?
Mitsuki: Fufufu, puede ser.
Sarada: Tch… no lo entiendo.
Mitsuki: No es importante. Como sea… - miró hacia la chica con su extraña sonrisa – tu interés en él es algo diferente, ¿no es así?
Sarada: (muy roja): ¡¿Q-QUÉ DEMONIOS ESTAS DICIENDO?!
Mitsuki: Olvídalo, no es nada.

FIN DEL FLASHBACK

Sarada: Ahora lo entiendo… Mitsuki.
El chico detuvo su caminar justo frente a sus oponentes, sin cambiar de expresión.
Sarada: Boruto… siempre fue tan importante para ti… como lo es para mí – bajando la mirada, vio al joven rubio con los ojos abiertos y muertos. – y ahora… él…
Mitsuki: Van a pagar lo que han hecho. ¡Con sus vidas!
El chunin se arrojó a por Chokei, acertándole un gran puñetazo que este trató de resistir, pero fue totalmente inútil. Fue arrojado hacia atrás con fuerza, cayendo contra unas rocas cercanas.
Ototo: Es fuerte.

EN LA VIEJA GUARIDA DE OROCHIMARU

Suigetsu: Ah, parece que al final no tenemos que mezclarnos en esto. Eso es relajante.
Orochimaru: Sólo porque detectamos la presencia de los Shin que el Hokage logró “reformar” junto a Kabuto no significa que no tengamos que hacer parte allí.
Suigetsu: Bueno… esos chicos… el original fue creado por ti, ¿cierto? Su existencia es, por decirlo así, obra tuya, así que creo que es suficiente.
Orochimaru: ¿Cuándo fue que te hiciste tan perezoso, Suigetsu? Con lo que te gustaba pelear, rebanar y sorprender a tus enemigos con tus sorpresas de “alta marea”.
Suigetsu: Todo eso tiene su límite. Hasta yo me canso a veces.
Orochimaru: Como sea, hay que… ¡!
Suigetsu (poniéndose de pie): ¿Ha pasado algo?
Orochimaru: Esto… este poder es…
Antes de que el sanin pudiera terminar, fue interrumpido por una impetuosa pelirroja que abría la puerta del laboratorio de golpe.
Karin: ¡Orochimaru!
Orochimaru: Lo sé. Lo percibo.
Suigetsu: ¿Qué ha pasado?
Orochimaru: Es Mitsuki. No debería ser capaz de sentir su chakra desde aquí. Tampoco Karin.
Karin: Orochimaru, siento una gran furia de ese chakra. Esto puede terminar mal.
Suigetsu: Agh… tendremos que ir de todos modos.
Orochimaru: Sí.
Karin: Iré por Juugo…
Orochimaru: No. Ustedes se quedan aquí.
Karin: ¿Eh?
Orochimaru: No podemos dejar este lugar desprotegido, y por el momento, solo cuento contigo y con Juugo para eso.
Suigetsu: ¿Eh? ¿Y por qué yo si debo ir?
Orochimaru: Muévete, Suigetsu.
Suigetsu: Agh… mierda.

CON SHIKAMARU Y COMPAÑÍA

El viento soplaba con suavidad mientras Kyu y Jyu observaban a sus nuevos oponentes. Los artificiales Shiyu, Koroki y Machi no despegaban la vista de sus presas, eran cinco mangekyou observándose entre sí. Y ya sin eso, el momento era estresante.
Shikamaru: Entonces… ¿me dices que esos tres pueden vencer al enemigo?
Urushi: No aseguro nada, pero… yo mismo he visto lo fuertes que son. Me parece que no tendrán problemas.
Karui: Tú no has visto lo que estos tipos pueden hacer.
¿?: Francamente, ustedes tampoco han visto lo que hacen.
Los presentes se volvieron al lugar de donde vino el comentario. El equipo Mirai llegaba en ese mismo momento, encabezados por Chouchou, y ultimados por Shikadai y Marika.
Shikamaru: Así que ustedes estaban cerca de aquí.
Inojin: Acabamos de regresar de una pelea con ese sujeto Garou con el que se enfrentaron Kiba y Shino-sensei.
Choji: Oh, ¿Lo derrotaron? ¡Bien hecho!
Shikadai: Técnicamente nosotros lo derrotamos, pero esos tipos dieron el golpe de gracia cuando se preparaba para atacar una última vez.
Temari: Bien, eso es algo, supongo.
Sai: No seas dura, Temari-san.
Shikadai: Mirai-sensei y otros shinobi han sido llevados al hospital de Konoha. Parece que las cosas están agitadas por aquí, ¿uh?
Shikamaru (mirando hacia el lugar de la pelea): No te lo creerías.
Todos se pusieron a mirar a los cinco shinobi artificiales que estaban por chocar en un inusualmente parejo 3 contra 2. Los recién llegados tomaron la iniciativa.
Shiyu: ¡Ahora!
Los tres Shin se movieron al mismo tiempo, contra sus enemigos, arrojando una gran cantidad de armas de media distancia en diferentes direcciones. De pronto, todas se curvaron apuntando a los especímenes, pero estos hicieron algo inesperado.
Jyu: No lo creo.
Para sorpresa de todos, la aun perenne nube de distorsión que se había formado al inicio de la pelea, se movió hacia la pareja y absorbió todas y cada una de las armas que los Shin les habían arrojado.
Shiyu (desenvainando una espada): Vamos contra ellos de frente.
Koroki y Machi: Hai.
Jyu: Aquí vienen. ¡Acabemos con ellos, Kyu!
Kyu: Lo sé.
Una gran llamarada de fuego negro apareció de repente frente a los Shin, pero estos, habiendo anticipado el movimiento de su enemigo, ya estaban deshaciéndose de las llamas por medio de tres pequeños portales que la succionaron hasta desaparecerla.
Kyu: Tch… también tienen sharingan muy funcionales.
Los tres clones idénticos alcanzaron sus objetivos, golpeando con sus armas contra los desnudos y aun así duros como el acero, brazos de Kyu y Jyu.
Jyu: Los tengo.
Shiyu: ¡Atrás, abajo!
En una oportuna reacción coordinada, los Shin se agacharon al ras del suelo, evadiendo el ataque de sus propias armas que había sido devuelto por la zona distorsionada. Al haber fallado el ataque, todo ese armamento cayó en los arboles cercanos, los cuales, dico sea de paso, no estaban tan cerca.
Machi: Ese elemento extraño puede devolver nuestros ataques.
Koroki: De seguro es una especie de portal que ellos pueden direccionar a voluntad con su Sharingan.
Shiyu: Pelearemos mientras nos cuidamos de él.
Como si leyeran sus mentes entre sí, Koroki sin decir una palabra se dio vuelta y se prestó a usar su sharingan en la zona distorsionada, la cual empezaba a disminuir su tamaño. Mientras, Machi y Shiyu continuaban enfrascados en un cuerpo a cuerpo contra la pareja de especímenes, con los shinobi de Konoha y mas atrás, los de Suna, observando desde sus lugares.
Choji: Es broma, ¿verdad? ¿Esos chicos les están haciendo sufrir?
Chouchou: No me sorprende. Incluso Nanadaime-sama tuvo que usar sus poderes cuando los conocimos por primera vez.
Urushi: Les dije que estarían bien. Ah, es bueno saber que no me equivocaba.
Temari: El combate no ha terminado. Shikamaru, tu…
Shikamaru: Lo sé. Ya estoy en eso.
Temari: Bien.
En ese instante, un potente sonido surgió de la pelea, mientras, en un hábil movimiento, Machi cortaba el brazo derecho de Jyu.
Jyu: ¡Maldición…!
Karui: Oh…
Temari: ¡Eso es!
kYu (pensando): No teníamos idea de que Konoha contaba con estos refuerzos… a este paso todo se terminará... – desvió la vista mirando a Koroki – ese chico está a punto de cerrar nuestra principal arma… y los otros dos…
Jyu: ¡Kyu!
Kyu: ¿?
Jyu: ¡Tenemos que acabar con esto, ahora!
Kyu: ¡De acuerdo!
Apartándose de sus enemigos, los especímenes dieron un gran salto hacia atrás, y antes de tocar el suelo, se rodearon de llamas color magenta oscuro, dentro de las cuales aparecieron estructuras similares a un esqueleto gigante para cada uno. Ambos entes desenvainaron espadas gemelas.
Chouchou: ¿Qué es…?
Inojin: ¡¿Pueden hacer el susanoo?!
Shikadai: Y se parece... al de…
Sai: Así es. Es el mismo de Sarada… aunque algo diferente.
Chouchou: ¡¿Cómo es siquiera posible?!
Shikamaru: Para decirlo simple, robaron algo de ADN de Sarada y lo usaron en esos dos… esto no puede estar pasando, ¿cómo consiguieron controlar chakra ajeno con tanta facilidad…?
Marika: Entonces… ¿se ha… terminado?
Shikamaru: No.
Todos: ¿?
Urushi: Ah, lo notaste.
Sai: ¿De que hablas?
Shikamaru: Mírennos aquí, temblando de miedo por estos sujetos. Pero esos tres... ni siquiera están sudando.
Chouchou: Me parece que nacieron sin emociones. O son idiotas.
Karui: ¡Déjate de bromas, Chouchou!
Ambos Susanoo rojizos se pusieron en guardia, blandiendo sus espadas para aplastar y cortar a los Shin, quienes, observándolo solo se mantenían al margen de sus enormes golpes.
Jyu: ¡A ver qué hacen contra esto, insectos!
Kyu: Ustedes, toda su aldea está perdida. Los destruiremos ahora.
Shiyu: No podrán. Koroki, Machi. Es hora.
Koroki: Entendido.
Machi: Aquí vamos.
Las sorpresas parecían nunca acabarse. Cada uno de los Shin se envolvió en llamas etéreas, mientras su Sharingan sangraba. Así, los tres clones terminaron no envueltos en una armadura esquelética gigante, sino que poseían armas hechas del mismo tipo de chakra. Un enorme y grueso brazo azulado con cuchilla para Shiyu, una maza espinosa de color verdoso adherida a un armazón costal del mismo color para Koroki; y una especie de placa doble reforzada color ambar, en el torso, para Machi.
Marika: ¿Que es… eso.. Shikadai-san?
Shikadai: Ni idea. No se ve como un Susanoo…
Shikamaru: Sea lo que sea, no creo que pueda hacer mucho contra esas dos enormes masas de Chakra.
Urushi: Mucho cuidado chicos…
Jyu: ¿Qué rayos es eso, Kyu?
Kyu: Parece una versión incompleta del Susanoo. Cada uno ha manifestado distintas partes de la técnica, pero no es perfecta, ni siquiera se acerca a nuestro nivel.
Jyu: Muy bien, terminémoslos, y vayamos a hacer lo que vinimos.
Kyu: Sí.
La mujer dio con su Susanoo un terrible golpe con su espada, de manera horizontal, provocando una enorme onda cortante que todos evadieron a duras penas, impactando después con la barrera ya derruida que cubría a la aldea. Con ese ataque, ésta se debilitó un poco más.
Shikamaru: Mierda, a este paso…
Marika: ¿No podemos ayudarles, Shikadai-san?
Shikadai: No si seguimos así. Digo… ¿que podría hacerse contra un par de gigantes como esos?
Temari: El que enfrentamos en Sunagakure fue vencido debido a que sufrió una especie de falla en su ejecución del Susanoo. Pero estos…
Shikamaru: (pensando): Vamos, piensa Shikamaru…
Mientras hablaban, los especímenes daban poderosos golpes con sus espadas que abrían el suelo donde caían y cortaban las corrientes de aire. Los Shin evadían aparentemente sin problemas, pero no parecían esforzarse por atacar.
Temari: ¿Por qué no les tratan de atacar?
Urushi: No lo sé, tal vez…
Karui: ¡¿Y cómo propones que ataquen a esas cosas?!
Choji: ¡Debe haber una manera, siempre hay una manera!
Ninja de Kiri: Esos chicos deben estar buscando una abertura. O algo similar.
Llegado un momento, los tres Shin dejaron de evadir y pasaron a la ofensiva, arrojándose contra Kyu y Jyu.
Chouchou: ¡Allá van!
Jyu: ¡Tomen esto!
El Susanoo de Jyu dio un poderoso espadazo que perforó el suelo, los clones evadieron el ataque, y en un impresionante despliegue de habilidad, se las arreglaron para usar el brazo del ente para impulsarse y acercarse al área en que Jyu se encontraba.
Shiyu: Buki no atsukai
De pronto, las armas que estaban regadas por ahí se levantaron como si algo invisible las sostuviera, y nuevamente fueron arrojadas contra sus enemigos. Obviamente, el ataque no surtió efecto, haciendo a Jyu vanagloriarse mientras las atacantes hojas de acero caían nuevamente al suelo.
Jyu: ¿Eso es todo lo que planeabas hacer?
Shiyu: Falló el primer experimento. Prosigo al siguiente.
Jyu: ¿De que hablas ni...? ¡!
Antes de que se diera cuenta, el décimo espécimen ya tenía frente a el a Shiyu, con su cuchilla susanoo apuntándole.
Shiyu: Prueba dos.
Con un increíble golpe, la cuchilla susanoo de Shin golpeó al de Jyu, provocando ondas de choque moderadamente fuertes, pero si lo suficiente para separar a los oponentes.
Kyu: ¿Estas bien?
Jyu: Jeh, no tienes que preguntarlo, con este poder, no nos hacen ni un rasguño.
Shiyu: No estes tan seguro.
Jyu: ¿Uh?
Koroki: El segundo experimento ha sido un éxito regular.
Todos se sorprendieron al oir esto, y más aun luego de que, ante la vista de todos, el ente del susanoo de Jyu apareciera dañado en el área del pecho.
Kyu: ¿Qué?
Marika: ¡Lo han logrado!
Shikamaru: Que fuerza abrumadora deben tener esas armas Susanoo. Bueno, supongo que una de las pocas cosas que pueden penetrarlo son otros Susanoo.
Shikadai: Eso quiere decir que esa técnica no es tan invencible.
Shikamaru: Depende mucho del usuario. Y estos chicos Shin han demostrado ser muy buenos.
Urushi: Que bien, me alivia saberlo.
Jyu, aun sin creerse lo que acababa de pasarse, puso algo de chalra para reparar su Susanoo roto, volviendo este a la normalidad.
Kyu: ¿Cómo dejaste que te hicieran eso?
Jyu: No me critiques. Si me ocurrió a mi, apuesto a que lo mismo pasará contigo.
Machi: Les ocurrirá a los dos.
Jyu y Kyu: ¡!
Shiyu: Shinigami no dansu.
En ese momento, los dos especímenes notaron como el aire alrededor de ellos se mostraba cargado y algo difícil de respirar. Mientras, los tres Shin se encendían nuevamente en las llamas de sus armas Susanoo.
Kyu: Que están... haciendo...
Machi: Su ejecución del Susanoo es incompleta. No resistió mucho el ataque de un similar que ni siquiera llega a ser una armadura.
Jyu: ¡El suyo tampoco está completo! ¡Ni siquiera es un Susanoo como tal!
Shiyu: En nuestro caso es algo diferente, para nosotros, esta no es una versión incompleta, sino una variante.
Todos: ¡!
Koroki: El poder de nuestro Mangekyou Sharingan está aquí, concentrado. Es natural que podamos usarla eficientemente, no necesitamos una defensa absoluta. Lo único que tenemos que hacer, es evadir sus torpes movimientos y atacar.
Kyu: ¿Torpes... movimientos?
Koroki: Es momento de terminar, Shiyu, Machi.
Machi: Esta bien.
Shiyu: No perdamos tiempo.
Los tres Shin se separaron, ubicándose en diferentes flancos, siendo en ese momento Machi, lanzado y atrapado por los brazos Susanoo de sus hermanos, una y otra vez, cada segundo más rápido.
Chouchou: ¿Qué rayos hacen? ¿Jugando al toma y dame?
Shikamaru: Entiendo.
Todos: ¿?
Shikamaru: Miren bien la forma en que lanzan a ese chico. ¿No notan algo?
Los shinobi observaban, sin llegar a una conclusión, hasta que de pronto al equipo Mirai le vino la idea de chispazo.
Inojin: Ellos están...
Shikadai: Describiendo una figura de ocho, infinita.
Chouchou: ¿Pero por qué?
Shikadai: ¡Eso es!
Shikamaru: Parece que ya entendieron.
Shikadai: Sin embargo, el daño no fue tan bueno en ese primer ataque.
Inojin: Debería funcionar si le dan la velocidad suficiente.
Shikadai: Maldición...
Temari: ¿Qué ocurre?
Shikadai: Si nosotros lo dedujimos...
Shikamaru: Si, ellos deben estar contemplándolo también.
Shikadai: ¡!
Marika: ¿Qué pasa, Shikadai-san?
Shikadai: ¡Madre, Marika, necesito su ayuda!
Temari y Marika: ¿?
Shikamaru: ¿Se te ha ocurrido algo?
Shikadai (yéndose): ¡Callense y vengan!
Temari: ¡Oye, espera!
Marika: (siguiéndolo): ¡Shikadai-san!
Temari: ¡Estos...!
Shikamaru: Ve con ellos.
Temari: ¿?
Shikamaru: Tal vez te sorprenda.
Temari: Hmpf.
Mientras la Kunoichi seguía a los chunin, Kyu y Jyu miraban confusos el espectáculo de los tres Shin.
Jyu: ¿Estan jugando con nosotros?
Kyu: Tu les hiciste confiarse al dejar que le hicieran eso a tu Susanoo.
Jyu: Tch.
Kyu: Aún así, esto bien puede ser un ataque.
Jyu: ¿?
Kyu: ¿No te das cuenta como van cada vez más rápido?
Jyu: ¡! ¡Ya veo, van a usar a ese mocoso como bala!
Kyu: Deben estar tratando de obtener la velocidad suficiente. Matémoslos antes de que lo logren.-
Jyu: ¡De acuer...! ¡¿Y ahora qué?!
Kyu: ¡!
Detrás de ellos, los especímenes vieron a Shikadai y a las kunoichi con él.
Shikadai: ¡Ahora, congélalos, Marika!
Marika: ¡Hyoton: Kaze Kori!
Una ráfaga de viento helado envolvía a los enemigos de la aldea, ganándose su atención.
Jyu: Mierda, estas moscas oportunistas.
Kyu: No les prestes atención, intentan distraernos.
Jyu: Sí.
Nuevamente, el dúo ignoró a los nuevos participantes de la pelea.
Marika: ¡No funciona!
Shikadai: No te preocupes, manten la intensidad. Madre, te toca.
Temari: Más vale que esto funcione. ¡Fuuton: Dai Tsumuji!
Un gigantezco tornado se formó atrapando los vientos helados de Marika y amplificando su velocidad e intensidad, atrapando a ambos Susanoo dentro.
Jyu: ¿Qué está pasando? ¡La temperatura va en picada!
Kyu (pensando): Piensan disolver el Susanoo distrayendo nuestra concentración con este intenso frío. Muy astutos...
Jyu: ¡Los voy a aplastar!
Los shinobi evadieron el ataque de espada gigante de Jyu, pero Marika continuó produciendo viento frío.
Temari: ¡Eso no basta, niña! ¡Tienes que hacerlo más frío!
Shikadai: ¡No la presiones así, no podemos...!
Marika: ¡Está bien!
Shikadai: ¿?
Marika: ¡Puedo... hacerlo más frío!
Shikadai: ¿Qué?
Marika: Pero ustedes dos deben salir de aquí, toda esta zona se va a congelar.
Shikadai: ¿Vas a estar bien?
Marika: ¡Tu me lo recordaste, Shikadai-san! ¡Le prometí a Takeo-san que regresaría a él! ¡Voy a estar bien!
Temari: Bien, en ese caso, vámonos de aquí, Shikadai.
Marika: ¡Hyoton: Kosshi!
Los shinobi de Konoha a duras penas lograron salir a tiempo antes de que una niebla letalmente fría envolviera el área. Jyu y Kyu quedaron paralizados al instante, mientras exhalaban graves bocanadas de aliento congelado.
Kyu: ¡Esto... es... ridículo...!
Jyu: Gh...
Mientras, Shikadai y su madre llegaron con los otros ninja.
Chouchou: ¡¿Dónde está Marika-chan?!
Shikadai: Convirtiendo a esos dos en paletas.
Shikamaru: Ya veo. La única manera que teníamos de romper su Susanoo era alterando su concentración para que este al menos se debilitara.
Shikadai: Hum... bueno, algo parecido.
Shikamaru: Parecido, ¿uh?
Temari: Que vergüenza, ¿Qué tanto has envejecido Shikamaru? Tu hijo, un chunin, te acaba de ganar la idea.
Shikamaru: No seas molesta, no hace falta que lo digas.
Choji: Cálmense ya, por favor.
Shiyu: Parece que esos shinobi nos ganaron algo de tiempo.
Koroki: No lo desperdiciemos entonces.
Machi: ¡Ya estoy listo!
Shiyu: Disparen.
En un ultimo lanzamiento, Shiyu siguió con su brazo Susanooo el flujo del movimiento de la bala que era Machi ahora, dirigiéndolo contra Jyu a una velocidad tal, que atravesó, literalmente, su Susanoo, dejando un hoyo enorme en este y llevádose al espécimen con el. Como esperaban, ese Susanoo desapareció en el acto.
Kyu: ¡!
Chouchou: ¡Eso es! ¡Sí!
Karui: No inventes. ¿Van a tener que repetir eso con la otra?
Shikamaru: ¡Déjenmelo a mí!
En eso todos vieron como Shikamaru había adaptado su jutsu de sombras a todas las aberturas y fosas que dejó la batalla, aprovechado las sombras generadas por estas para aumentar el rango de su jutsu.
Shikamaru: ¡Y ahora, toma esto!
Las sombras se transformaron en espinas saliendo del suelo y sujetando a Machi que aun estaba dentro de su trayectoria. Copiando hábilmente el movimiento fluido de los Shin, Shikamaru movió a Machi sin disminuir en nada su velocidad, y lo dirigió hacia Kyu, que nada pudo hacer para evitar el impacto, que la atravesó a ella también, acabando con su Susanoo.
Sai: Oh...
Choji: ¡Eso es, Shikamaru!
Shikamaru: Jeh.
Temari (sonriente): Tch, que mal perdedor.
Pasada la confusión, los cueros tanto de Jyu como de Kyu yacían en el suelo severamente golpeados a raíz del impacto con Machi, quien, junto a sus hermanos clones, deshizo su propio Susanoo.
Choji: Pero que cerca estuvo.
Shikamaru: Y que lo digas.
Chouchou: ¡Marika-chan!
Todos miraron hacia donde Chouchou veía, viendo a una joven en extremo pálida y con en cabello esclarecido por el frío, de rodillas en el mismo lugar en que hizo si jutsu.
Shikadai: ¡Agh, mierda!
Inojin: ¡Marika!
Ninja de Kiri: ¡Vamos!
El grupo llegó con la Kunoichi, quien sonrió al verles llegar.
Marika: ¿Lo... logramos?
Shikadai: Si. Buen trabajo.
Marika, dando un respiro, cerró sus ojos, mientras era sostenida por sus compañeros de Kiri.
Chouchou: ¿Estará... bien?
Ninja de Kiri: No lo sabemos. Jamás se le había visto usar un ataque como ese.
Shikadai: Llevémosla al centro médico. ¡Rápido!
Pasando junto a los shinobi mayores que ya se acercaban a ellos, los chunin corrieron hacia la aldea.
Sai: Fufufu, crecen tan rápido.
Karui: Bien, al menos ya podemos descansar.
Shikamaru: Aun no. Aún hay algunos enemigos que no hemos derrotado.
Temari: Que Tenten nos de su ubicación. Veremos que hacer entonces.
Ninja de Suna: Nosotros permaneceremos en la entrada por si alguien más viene.
Sai: Muchas gracias.
Mientras se adentraban en la aldea para ir a las salas de monitoreo, el Akimichi mayor noto algo de pronto.
Choji: ¡UN MINUTO!
Shikamaru (alerta): ¡¿Qué ocurre?!
Choji: ¡¿Fue idea mía, o Chouchou estaba muy delgada?!
Karui: Ah, ahora que lo dices...
Shikamaru: Agh, ¿y lo vienes a notar ahora? Maldita sea, Choji...
Choji: ¡Pero eso quiere decir...!
Sai: Sabemos lo que quiere decir.
Karui: Ah, ojalá se mantenga así, al menos por un tiempo.
Temari: Lo dudo. Seguro que se comerá todo lo de las máquinas expendedoras en cuanto lleguemos al hospital.
Karui: ¡¿Qué dijiste?!
Shikadai: Basta ya, par de problemáticas.

CON NARUTO/CLON

Naruto: ¡!
El bunshin del Hokage veía llegar desde su posición a sus amigos que se encaminaban al hospital tras enfrentar a Kyu y Jyu.
Naruto/clon: Parece que tuvieron una pelea muy difícil, de seguro están siguiendo al equipo Mirai que pasó por aquí antes. Parece que todos están bien. Pero...
El bunshin centró su atención hacia las afueras de Konoha, con una mirada preocupada.
El original y Sasuke aun pelean con ese sujeto. Y del otro lado...
Una pequeña nube de humo ascendió en el lugar al que el clon del Hokage veía.
Naruto/clon: Este chakra... ¿Qué ha ocurrido? Y lo que es más...
El bunshin apretó los dientes mientras su mirada delataba su perturbación.
Naruto/clon: Casi no puedo... sentirlo...

CON EL EQUIPO KONOHAMARU

Mitsuki: ¡Senpo: Hebi no ken!
Un golpe de Mitsuki bastó para levantar fuertes cortinas de viento que arrasaron con lo que había detrás de Ototo, a quien acababa de golpear con furia.
Ototo: Gh...
Chokei: Cálmate. Ciertamente es poderoso, pero podemos superarlo.
Ototo: Lo sé. Me... estaba dejando llevar.
Chokei: Katon: Gouka Mekkyaku
Una inmenso muro de grandes balas de fuego salió del jutsu de Chokei, acercándose amenazante a Mitsuki. Pero éste ni siquiera se molestó en evadir.
Mitsuki: ¡GROAAAAAGH!
Las serpientes que se formaban del chakra de Mitsuki repelían los embates de fuego, siendo solo algunos capaces de impactar a Mitsuki, sin disminuir este su avance.
Chokei: Que chico tan monstruoso.
Ototo: Bien, yo iré contra él.
El hombre corrió contra Mitsuki y pronto ambos se vieron envueltos en una violenta lucha de Taijutsu, cada uno dando y recibiendo golpes por doquier. Ototo, como trabajo extra, tenía que evadir a las serpientes de chakra que producía Mitsuki, y sin importar de cuantas se deshiciera, siempre venían más. Y además de eso, tenía que enfrentarse a los puños del enfurecido muchacho. Llegados a un momento, Ototo encontró una abertura para golpear el costado derecho de Mitsuki, pero entonces apareció de este mismo una serpiente de chakra que procedió a morder su brazo, y, usando a Mitsuki como eje de rotación, giró hasta soltarlo y lanzarlo hacia atrás con fuerza. El espécimen hizo una voltereta que le ayudó a caer con una rodilla hincada en el suelo.
Chokei: Parece que no será fácil deshacernos de éste.
Ototo: No debemos permitir que nos mantenga aquí por mucho tiempo.
De pronto, a una increíble velocidad, Mitsuki cargó contra los especímenes arrastrándolos una buena distancia, mientras varias placas de hueso salían de sus brazos, los cuales estiró como si fuesen serpientes de goma, atrapando a ambos.
Mitsuki: ¡Tomen esto! ¡Hone jigoku!
Los dos enemigos terminaron atravesados por muchas columnas de hueso salidas del cuerpo de Mitsuki.
Chokei: Gh...
Ototo: Tch...
Mientras, aun enceguecido por la ira, el chunin tenía ciertos recuerdos, los cuales llegaban cada vez que adoptaba ese estado, y eso no era frecuente, de hecho, no lo había hecho en años.

FLASHBACK

Naruto: ¿De Orochimaru, dices?
Mitsuki: Así es. ¿Le conoce?
Naruto: Sí, pero no en buenos términos.
Mitsuki se encontraba en la oficina del Hokage, rodeado por los Jounin que lo atraparon entrando a la aldea a hurtadillas, además de Shikamaru, Udon y Moegi, que acompañaban al Hokage ene se momento.
Mitsuki: Ya veo.
Shikamaru: Me parece muy difícil de creer que seas hijo de Orochimaru. No tiene el tipo para ser un padre.
Mitsuki: La verdad es que lo que conozco de él tampoco es que lo afirme mucho. Mis recuerdos... quiero decir, yo...
Naruto: Entiendo.
Todos: ¿?
Naruto: Realmente es difícil creer que Orochimaru sea tu padre, pero por el relato que nos contaste, suena a que es algo que él haría. Además... no percibo malas intenciones de ti.
Mitsuki: ¿Qué no percibe? ¿De qué habla?
Naruto: Vamos. Le haremos una pequeña visita a tu padre.
Para cuando Mitsuki logró reaccionar, ya se habían puesto en camino hacia la guarida de Orochimaru. Mitsuki conocía el camino, de allí había salido, así que fue sencillo llegar. El antiguo Sanin no parecía estar al tanto del regreso de su hijo.
Orochimaru: ¿Mitsuki?
Mitsuki: Hola, uhm... padre.
Orochimaru: El hokage ha venido, ¿uh? ¿A que debo el placer?
Naruto: Escucha. Estoy planeando que Mitsuki se integre a Konohagakure.
Mitsuki abrió tremendos ojos. A pesar de su relato y de la percepción que el Hokage mostraba tener, este en ningún momento había mencionado que aceptaría su incorporación en la aldea.
Orochimaru: ¿Es así? ¿Entonces es este el camino que elegiste?
Mitsuki: Así es.
Orochimaru: Hm. No está mal. Ya que decidiste seguir tu propio curso, no tengo la intención de interferir.
Naruto: ¿Es así?
Orochimaru: ...
Naruto: Lo que te pregunto, Orochimaru, es si hay algo que yo deba saber.
Suigetsu: Por favor, ¿de veras crees que si ocultásemos algo, habríamos dejado ir a Mitsuki?
Naruto: ¿Dejarlo ir?
Orochimaru: Como seguro habrás notado ya, Mitsuki no es exactamente...
Naruto: Sé lo que es, de su propia boca.
Orochimaru: Entonces también estas consciente de lo que puede hacer, y de que aún no lo controla.
Naruto: Así es.
Orochimaru: Entonces no se diga más, Mitsuki puede hacer lo que quiera. Eso fue lo que eligió, y mi objetivo desde su “concepción”.
Naruto: Hm...
Orochimaru: ¿No percibes mi honestidad, acaso? Estoy seguro de que lo sabes, que estoy siendo honesto.
Naruto: Tu chakra o tus emociones no son algo que me dé gusto percibir.
Orochimaru: Fufufu, entiendo. Entonces te lo encargaré, Hokage.
El hombre serpiente ya se iba, pero el Hokage lo detuvo al instante.
Naruto: Espera.
Orochimaru: ¿?
Naruto: Me parece que realmente has cambiado un poco. Pero eso no amerita que vaya a hacer esto sin condiciones.
Orochimaru: ¿Condiciones? ¿Por qué tendrías que dar condiciones si eres tu quien piensa acogerle?
Naruto: La primera condición: No tuerzas el camino que el se esté trazando solo porque cambiaste de idea de un momento a otro.
Orochimaru: ...
Naruto: Y la segunda: Percibí al instante su verdadera fuerza, pero a la vez su fragilidad.
Orochimaru y Mitsuki: ¡!
Naruto: Si necesita algo en especial para continuar bien de salud, necesito que te hagas responsable por eso.
Orochimaru: Para ya no ser un niño, aún eres ingenuo, Hokage. ¿Por qué me dices cosas que ya se?
Naruto: Bien. Entonces a partir de ahora, él es Mitsuki de Konoha... ¿Esta bien?
Orochimaru: Si él está de acuerdo, no tendré objeciones.
Pasada la tarde y entrada la noche, el Hokage y el nuevo habitante de Konoha regresaban a la aldea. Mitsuki, de cuando en cuando, veía al Hokage con duda. El rubio lo notó.
Naruto: ¿Te encuentras bien?
Mitsuki: Ya sabes que es lo que soy y con quienes estoy relacionado. ¿Entonces por qué...?
Naruto: Oye, despacio – mostró una gran sonrisa de las suyas – puede que seas hijo de ese tipo y todo, pero sigue sigues siendo un niño...
Mitsuki: ¿Y por tanto debo obedecer?
Naruto: Hm... yo no lo pondría así. Sólo digo que, si quieres continuar tu camino, necesitarás alguna guía.
Mitsuki: ¿Guía?
Naruto: Sí. Sé que aún estás confundido sobre lo que quieres hacer, pero, una vez que te conectes al corazón de otras personas, podrás entenderte mejor a ti mismo.
Mitsuki: Con los corazones... de otras personas...
Naruto. Haha, no tienes que pensar mucho en ello. La respuesta te llegará naturalmente. Lo que por el momento quiero hacer es...
En los siguientes días, previos al inicio de clases de la academia ninja, Mitsuki fue probado de muchas maneras por el hokage, demostrando, como el rubio esperaba, sus avanzadas capacidades, imposibles para su edad. Llegados a un momento, lo que Naruto esperaba ocurrió, y, en un entrenamiento, pronto se vió enfrentado al modo sabio de Mitsuki.
Mitsuki: Gh...
Naruto (observando la apariencia de Mitsuki senjutsu): Hm... Orochimaru te dio un sorprendente poder... el cual aún no controlas.
De la nada Mitsuki desapareció y comenzó a pelear con Naruto, quien, adaptándose a la velocidad del chico, bloqueaba sus golpes, patadas u embates de serpientes, hasta que en un momento dado, la ofensiva de Mitsuki se intensificó, dando un golpe que Naruto logró bloquear, pasando al modo senin. Mitsuki, que no lo esperaba, se asombró.
Naruto: Ya es suficiente, ¿no crees?
Mitsuki, aun sin salir de su asombro, se vió vuelto a la normalidad, mientras caía sentado al suelo.
Naruto: Veo que tus emociones tienen mucho que ver con el poder que revelas. Tu modo senin es formidable.
Mitsuki: Pro aún... yo...
Naruto: Ciertamente es peligroso, te vuelves muy salvaje cuando entras en ese modo.
Mitsuki: Por favor, ayúdeme a controlarlo.
Naruto: Pero tu mismo puedes controlarlo.
Mitsuki: ¿?
Naruto: Veo que estás lleno de dudas, y estas empeoran cuando pasas al modo senin, degenerando en frustración y rabia. Relájate un poco. Haz amigos, conéctate con la gente. Eso ayuda mucho.
El rubio puso su mano en el hombro de Mitsuki. Éste bajó la mirada indeciso.
Mitsuki: ¿?
Naruto: Si decidiste venir a Konoha, fue por una razón, ¿cierto?
Mitsuki: ...
Naruto: Entonces aférrate a ella. Vengas de donde vengas, tu vida es solo tuya hasta que alguien más entra en ella. Y si se vuelve lo suficientemente importante para ti... te ayudara a entenderte a ti mismo.
El hokage parecía saber de qué estaba hablando. Mitsuki, con algo de esperanza, decidió calmarse y escuchar. Al día siguiente, en la academia, conoció a sus compañeros y futuros amigos. Y también a él. Y decidió aferrarse a esa amistad que florecía. Todos ellos se volvieron importantes para él con el pasar del tiempo. Por primera vez en su vida, se sentía en casa.

FIN DEL FLASHBACK

Mitsuki: ¡Endo kubire!
Los huesos que atravesaban a los especímenes se separaron del cuerpo de Mitsuki, enterrándose más en sus víctimas y tomando la forma de fuertes y mortales serpientes blancas. Presos y sin escape, ambos cayeron al suelo mientras las serpientes apretaban sin piedad y se encendían en llamas azules. Frente a ellos, Mitsuki resoplaba dl cansancio.
Sarada: Los ha... vencido... el realmente los ha...
El albiceleste pronto advirtió a su compañera y se dirigió al lugar, a medida que caminaba, su modo senjutsu se desvanecía, volviendo a la normalidad para cuando llegó con sus amigos.
Sarada: Mitsuki... pero como...
Mitsuki: El está...
Sarada (llorosa): Lo siento... no puedo hacer nada... yo... el no despierta...
Mitsuki: Demonios. – dio un puñetazo en el suelo – Boruto...
Boruto aún yacía en los brazos de su compañera, con su rostro mojado por las lágrimas de esta.
Mitsuki: Me aferré... realmente lo hice... y ahora...
Sarada: ¿Mitsuki?
Mitsuki (apretando los dientes): Lo siento... Nanadaime...
En eso, ambos sintieron una gran presión tras de sí, que los dejó paralizados. Al voltear, lentamente, vieron a ambos especímenes, ilesos. En uno de ellos, brillaba un resplandor escarlata que se cubría de una magatama en forma de espiral cuyo final estaba en el centro de su ojo. En ambos ojos.
Sarada: ¡¿Q-Qué...?!
Mitsuki: No puede ser... ¡¿sharingan?!
Mientras, a su lado, Ototo se encontraba rodeado de un poderoso chakra que parecía desbordarse de su silueta.
Chokei: Ahora es nuestro turno de ir en serio.
Ototo: Prepárense para el final.
En ese momento, un grupo de serpientes se arrojó a por los especímenes, que saltaron hacia atrás para evadir. El equipo Konohamaru se vió protectoramente rodeado por los reptiles.
Mitsuki: ¿Qué es...?
Sarada: ¿Tu hiciste esto, Mitsuki?
Mitsuki: No. Fue...
Los presentes vieron llegar a Orochimaru y su aburrido secuaz al campo de batalla, estando el primero con una expresión extrañamente seria.
Sarada: ¡Orochimaru!
Mitsuki: Padre.
Orochimaru: Veo que necesitan algo de ayuda.
Suigetsu: Tch, ¿Qué paso con ese chakra, Mitsuki? Orochimaru-sama percibió tu poder, ¿y ahora que llegamos lo pierdes?
Ambos recién llegados posaron sus miradas sobre Boruto en brazos de su compañera.
Orochimaru: Hm. Parece que el muchacho no heredó la fuerza de su padre.
Mitsuki: ¿Viniste aquí para reírte de mis amigos?
Orochimaru: No. Solo comentaba lo lamentable que es. Como sea... estamos metidos en un gran problema.
Para el horror de Mitsuki y Sarada, frente a ellos se alzaba un enorme ente morado y gigante, parecido a un tengu con armadura y un par de alas, sosteniendo un par de espadas gruesas. A su lado, había otro ente gigante, humanoide y dorado con tres cabezas cornudas y seis brazos, sosteniendo unas cuentas gigantes y negras. Chokei y Ototo estaban dentro de los mismos, respectivamente.
Suigetsu: ¡O-oigan... esos dos...!
Sarada: Su poder... es como el de papá y... y Nanadaime...
Orochimaru: No creí que fuera posible. Lo busqué por tanto tiempo y fueron ellos quienes lo encontraron antes.
Suigetsu: ¿De qué hablas?
Orochimaru: Me parece increíble que lograran reproducirlos. A esos dos.
Sarada (con espanto): No... esto... esto no está pasando...
Mitsuki: Tgh...

EN LOS REFUGIOS DE KONOHA

Haruko: ¡!
La peliblanca de pronto estaba mucho más palida de lo normal, parecía haber perdido litro de su sangre, mientras sus ojos denotaban impacto y temor ante la más grande imposibilidad.
Refugiado 1: Haruko-sama... ¿Qué tiene? ¿esta bien?
Refugiado 2: Haruko-sama... ¡Haruko-sama!
La mujer no respondía. Simplemente estaba ahí, paralizada. Pero cuando las piernas le respondieron, no respondió la pregunta. Sólo salió corriendo de ahí, quitando del camino al que custodiaba ese lado de la entrada.
Guardia 1: ¡Espere, alto!
Guardia 2: ¡Oye!
Sorda ante los gritos de los guardias, la mujer se movió como nunca en su vida, corriendo en dirección al lugar de la batalla del equipo Konohamaru. El sentimiento que tenía no le era desconocido. El hecho era que... solo había un modo de que estuviera ahí.

EN EL HOSPITAL DE KONOHA

Sakura: Hima, ¿Qué pasa?
Himawari: Yo... yo siento algo extraño...
Hinata: ¿Algo... extraño?
La Uzumaki menor había estado un buen rato con una expresión angustiada. Su corazón latía con rapidez y le dolía. Y la imagen de su hermano no dejaba de llegar a su mente.
Himawari: Oni-chan...
Hinata: ¿Qué?
Himawari: ¡Debo ir con Oni-chan!
Sakura: ¡Claro que no! ¡Tú te quedas aquí!
Himawari: ¡Tengo que ir!
Hinata: Himawari... ¿Sientes algo? ¿Tu...?
Himawari: ¡No lo entiendo, pero sé que debo ir! ¡Sé que me necesita!
Hinata (sujetándola): Himawari...
Himawari: ¡Mamá, suéltame, por favor!
Hinata: Te entiendo bien...
Himawari: ¡!
Hinata: Todo este tiempo, desde que esta lucha comenzó... he sentido un hueco en mi pecho... una sensación que no logro calmar. Siento que él necesita ayuda, pero también... que debo confiar en que logrará volver a mí.
Himawari: Mamá...
Hinata: Sé que estoy siendo egoísta, pero...
Himawari: Entonces confía en mí también.
Hinata: ¡!
Himawari: Soy fuerte, mamá. Ya les he dicho que quiero ser capaz de proteger a las personas que quiero con mi propia fuerza. ¡Y Oni-chan encabeza la lista!
Hinata: Hima...
Himawari (soltándose de Hinata): Perdóname.
Hinata: ¡Himawari!
La genin salió corriendo del lugar, ante la impotencia de su madre. Sakura se prestaba a perseguirla, pero un castaño le cerró el paso.
Sakura: ¡Quítate, Konohamaru o yo misma te quitaré!
Konohamaru: Yo iré con ella.
Hinata: Pero...
Konohamaru: Es hija de Naruto nii-chan, ¿recuerdan? Si tratan de detenerla, será peor.
Hinata: Yo...
Sakura: Tú aun debes descansar, Hinata. Ese esfuerzo de antes aún te está afectando un poco.
Konohamaru: Descuiden, no dejaré que nada le pase. ¿Está bien?
Sakura: Bien... ¡Pero si algo le ocurre, te juro que te aplastaré!
Konohamaru: Ah... ¡Hai!
El Jounin partió a la carrera, siguiendo la pista de Himawari.
Hinata: Debí saberlo.
Sakura: ¿?
Hinata: Es hija de su padre. No podré detenerla.
Sakura: Estará bien, Hinata. Ahora, mantén tu mente ocupada y ayúdame aquí. Estoy segura de que si algo ocurre, Naruto estará ahí para evitar un desastre.
Hinata: Sí...

CON NARUTO Y SASUKE

Shio: Thehe...hehehe...
El cenizo se encontraba apenas consciente, mientras su cuerpo gravemente dañado reposaba sobre un conjunto rocoso. Unos inusualmente enojados Naruto y Sasuke estaban de pie frente a él.
Shio: Hhaha, es increíble. Ustedes... son mucho más de lo que esperaba. Estoy hecho pedazos.
Sasuke: No, aún no...
Naruto: Pero te prometemos que así será si no nos dices que rayos está pasando.
Lo que pasaba era esto: En medio de la pelea, Naruto fue capaz de percibir diferentes chakra poderosos, el de Jyu y Kyu, los de los Shin, y ahora sentía el de Chokei y Ototo, muy parecido al de ellos dos mismos. Y lo más importante, sintió el alza de chakra de Mitsuki y el desvanecimiento del de su hijo, algo que hasta Sasuke percibió.
Naruto: ¡Ahora, habla!
Shio: Me temo que no es así como es... hehe.
En ese instante, el cuerpo de Shio se hizo trizas por completo, como si se tratara de un caparazón inservible. Desde adentro, emergió un joven con la misma apariencia, excepto por su cabello completamente blanco al igual que su piel. Sus ojos, abiertos calmadamente, delataban un Byakugan frío y sobrio, además de un tercer ojo con un rinne-sharingan en él, en su frente.
Naruto: ¡Este tipo...!
Sasuke: Lo sabía.
Shio: Ah, ah bueno. ¿Qué les parece otra ronda, ¿uhm? Les aseguro que será la última.
Hirviente de poder, Shio expulsó una cantidad abismal de chakra soltando ondas de choque y vendavales que los amigos resistían de pie, pero con esfuerzo.
Naruto (pensando): Boruto... ¿Qué ha pasado contigo... por qué casi no puedo sentirte...?
Shio (sonriente): Bueno, el tiempo se les acabó, Naruto Uzumaki, Sasuke Uchiha. El momento del regreso ha llegado.

CON EL EQUIPO KONOHAMARU

Mitsuki: ¡¿Indra y Asura?!
Sarada: Los hijos de... Rikudou Senin...
Orochimaru: Está escrito en la historia que luego de su batalla, no quedó nada de ellos. Bueno, eso no era del todo cierto.
Suigetsu: ¿Me estas diciendo que esos tipos hallaron los restos perdidos?
Orochimaru: Así es. Pero no tengo idea de cómo.
Sarada: Entonces... vamos a...
Orochimaru: No les mentiré. Lo más probable es que sí. Prepárense para defenderse como puedan.
Los hermanos Chokei y Ototo comenzaron a avanzar junto a sus gigantes manifestaciones de poder, mientras Orochimaru, Mitsuki y Suigetsu se preparaban. Sarada, quien en todo ese rato no había soltado a Boruto, le dio una mirada desesperada.
Sarada: Boruto... despierta por favor...
Nada. La chica pegó al rubio contra sí una vez más para dar un último llanto. Sólo uno más, antes de que sus ojos brillaran en un escarlata lleno de ira y a la vez, de resolución. La chica, aún bañada en sus lágrimas, dejó a Boruto recostado en el suelo ahora árido, mientras activaba su Susanoo con sus dos espadas gemelas.
Sarada: Te prometo Boruto... que voy a hacer que paguen.
Tras un destello de chakra adicional, las llamas magenta envolvieron nuevamente a la chica, quien se vio dentro de un ente armado con espadas, una armadura de cuerpo completo, y dos funcionales piernas.
Sarada: ¡Van a pagar por esto, ¿me han entendido?!
Sus ojos aún lloraban, pero el dolor había dado paso a la ira. Una batalla en extremo destructiva estaba por dar inicio.


Continuará....


SPOILER SIGUIENTE CAPITULO

Boruto: ¿Entonces eso fue solo cosa mía? Pensar que me quedaría dormido. Hm... ¿Dónde están los otros? ¡Mamá! ¡Himawari! ¡Viejo! ¿Dónde están?
¿?: Estas algo lejos de casa, ¿uh?
Boruto: ¿Eh? ¿Qué haces aquí?
¿?: Te sentí llegar. Creí que necesitarías saber algunas cosas.
Boruto: ¿Dónde demonios están todos? ¡Incluso la mansión Hokage está vacía!
¿?: Te lo dije, estás lejos de casa.
Boruto: ¿De que hablas? ¡Esto es Konohagakure!
Kushina: No... no exactamente, Boruto.
Boruto: ¡¿EEEEH?!
Kushina: En el siguiente capítulo: No puedo quedarme.
Boruto: ¿Qué es lo que ha pasado conmigo?
¿?2: Boruto...
Boruto: ¿Eh? Esa voz es...

FIN DEL SPOILER

FIN DEL CAPÍTULO 36

Editado por rasenchidori: 05.07.16 a las 16:30
Viejo rasenchidori dijo: 08.07.16
CAPITULO 37: NO PUEDO QUEDARME


¿?: Boruto...
Boruto: ¡!
El rubio abrió los ojos de repente y se vio a si mismo echado sobre una verde pradera rodeada de árboles grandes y fuertes. La generosa brisa, suave y fresca, acariciaba su cuerpo entumecido, mientras este se ponía de pie y luchaba por saber que había pasado.
Boruto: ¿? ¿Qué es... este lugar?
Miraba de un lado a otro. Estaba completamente solo, en compañía de las plantas, los árboles y el viento. Caminó un poco. ¿Qué estaba ocurriendo? Hace tan solo unos momentos se encontraba junto a sus compañeros en medio de la batalla. Estaban perdiendo. Sarada y Mitsuki estaban fuera de combate. Entonces el atacó y...
Boruto: Ese golpe...
Se tocó su pecho. No sentía el más mínimo dolor. De hecho, sus heridas habían desaparecido de repente, y sus ropas estaban como nuevas. Todo era como si nada hubiese pasado. Dejó de caminar. Dando un vistazo hacia atrás, se dio cuenta que había despertado en un lugar muy conocido para él. Era un sitio apartado de la aldea, al que solía escabullirse cuando quería estar solo sin que le molestasen. No es que fuera un sitio oculto, pero había muchos lugares en los que la gente le hubiera buscado antes que ese.
Boruto: Este sitio... ¿Entonces eso fue solo cosa mía? Pensar que me quedaría dormido.
El chunin continuó su marcha. Podía ver la aldea muy cera de allí, dirigiéndose hacia allá con soltura. Llegó a la puerta principal y cruzó sin obstáculos. Ni siquiera de los molestos guardias que siempre estaban ahí. De hecho, en una situación muy extraña, las calles de la aldea estaban desiertas.
Boruto: Pero si no hay una sola alma... Es de día, ha de ser muy de mañana ¿Qué hora es? – chasqueó los dientes con fastidio - Mal día para olvidar mi reloj en casa... espera ¡¿Pasé la noche fuera de casa?! ¡Mi madre y Hima deben estar preocupadas!
El chico corrió hacia su hogar restándole importancia a la situación tan extraña que encontraba a su alrededor. Cuando llegó a casa, tocó la puerta. Esta se abrió sin resistencia.
Boruto: ¿Esta abierto?
Ingresó. Las luces estaban apagadas, por lo que se decidió encenderlas. Nada ocurrió.
Boruto: ¿Eh? ¿Estará fallando la energía?
Continuó avanzando en la solitaria y callada sala, buscando. No había nadie.
Boruto: ¡Mamá! ¡Himawari! ¡Viejo! ¿Dónde están?
Nadie le respondió. El silencio sepulcral comenzaba a ponerlo nervioso. Decidió salir de la casa y seguir buscando. Probablemente encontraría a su madre y a su hermana en el mercado, Himawari siempre acompañaba a Hinata cuando podía, en todo caso, ya hallaría a alguien a quien preguntar.
Continuó su marcha hasta llegar al mercado de la aldea. Ni siquiera los dependientes habían llegado, de hecho, todo estaba cerrado. Pero ya podía ver algunas personas caminando por ahí, solas y en grupo. Pero ni rastro de su madre o Himawari.
Boruto: Muy bien, esto comienza a molestarme. ¡¿Qué diablos está pasando?! ¿A dónde se metieron?
En eso, un ruido, como de cajas llenas cayendo al suelo, llamó su atención. Corrió hacia el lugar, tratando de guiarse del sonido, hasta llegar a un almacén al lado de la mansión Hokage. Se asomó por la entrada, cuando de pronto...
Boruto: ¡Oaah!
El rubio cayó hacia atrás, sentado, mientras el gato que había saltado sobre el continuaba su camino. El joven se puso de pie y se sacudió el polvo, notando donde se encontraba.
Boruto: Tal vez papá sepa dónde están...
Entró a la mansión y se desvió hacia las escaleras que comunicaban con la oficina. Al llegar a la puerta, posó las manos sobre la misma y empujó. Tampoco estaba cerrada.
Boruto: Oye viejo, ¿sabes donde están...?
Cuando miró bien, se encontró en la oficina, totalmente vacía.
Boruto: ¿El también? ¿Esto es una broma?
Salió de la oficina molesto, sin cerrar la puerta. Se puso de pie frente al balcón, mirando la aldea desde allí. Para ser de día, había muy poca actividad. Pero lo más extraño era que su padre no se encontrara en la oficina. Es decir... ¡casi siempre estaba ahí! No entendía nada.
Boruto: Supongo que puedo ir a buscar a los otros, quizá sepan algo... ¿?
En ese momento, el chico vio a un shinobi de la aldea pasando por ahí, dirigiéndose a una de las casas cercanas. Quizá él podía decirle a donde habían ido todos, o por lo menos, a donde había ido su padre. De un salto, se impulsó y llegó de repente frente al ninja.
Boruto: ¡Oye, necesito que me ayudes!
Shinobi: ¿?
Boruto: ¿Por qué todo esta tan muerto aquí? ¿A dónde ha ido mi padre y los que andan con el?
Shinobi: ¿Boruto? ¿Boruto Uzumaki, eres tú?
Boruto: Claro que soy yo-ttebasa. ¿Quién si no?
Shinobi: A lo que me refiero es... o cielos, de verdad que lo siento.
Boruto: ¿Eh? Mira, no entiendo por qué te disculpas, solo dime donde está mi padre.
Shinobi: Tu padre... pues el... oye, ¿en serio no lo sabes?
Boruto: No estoy de humor para adivinanzas. ¡Quiero saber que pasa aquí!
Shinobi: Es algo complicado, bueno... yo acabo de llegar, tu hermana fue la última persona a la que vi.
Boruto: ¿A Himawari? ¡Dime, donde está!
Shinobi: Estaba en el hospital de Konoha pero...
Boruto: ¿¡El hospital?! ¡Mierda, debo ir con ella, mis padres seguro están ahí!
Shinobi: ¡Espera, Boruto...!
Sin escuchar razones, el chunin se fue a toda velocidad al hospital. ¿Por qué su hermana estaba ahí? ¿Le había ocurrido algo? Eran tantas cosas que no entendía, pero luego les preguntaría. Ahora, tenía que llegar al lugar.
Tras unos enormes saltos y zancadas, se encontró aterrizando frente al hospital de la aldea. Nuevamente, no encontró a nadie.
Boruto: ¡Himaaa! ¡Mamá! ¿Hay alguien aquí?
Sus gritos hacían un ligero eco en el sitio vacío. De nuevo hablaba sin obtener respuesta. Revisó las habitaciones, la azotea, el sótano, los consultorios. Vacío. Boruto salió del lugar, mucho más que nervioso. Era obvio que algo muy inusual, si no malo, estaba pasando ahí. Veía a algunas pocas personas pasar, pero ahora que lo notaba, eran muchos adultos y ancianos. No había visto un solo niño.
Boruto: ¡AAAAGH, QUE ALGUIEN ME DIGA QUE ESTÁ OCURRIENDO-TTEBASAAAA!
Las personas cercanas voltearon ante el escándalo. Boruto sintió que lo miraban con extrañez, otros, con sorpresa. Esto solo le hacía sentirse más confundido.
¿?: ... despierta...
Boruto: ¡Qué...!
Miró a los alrededores. ¿Qué había sido eso? Era esa voz de nuevo, con la que despertó en ese prado. Pero estaba seguro que había sido parte de su sueño. Pensaba continuar buscando, pero entonces sintió una presencia familiar.
¿?2: Estás algo lejos de casa. ¿uh?
Boruto volteó sobre su hombro y al mirar, dio una sorprendida media vuelta quedando frente al que le hablaba. Su mirada, su rostro, todo su aspecto era inconfundible. Por sobre todo, esos cuernos y ese bastón.
Boruto: ¡¿Eh?! ¡¿Viejo Rikudou?! ¡¿Qué haces aquí?!
El legendario anciano le sonrió condescendiente.
Hagoromo: Bueno, yo “resido” aquí.
Boruto: Sí, sí, mira, no estoy para metáforas ahora. ¿Qué es lo que haces aquí?
El anciano sabio suspiró.
Hagoromo: Te sentí llegar. Creí que necesitarías saber algunas cosas.
Boruto: ¿Saber? ¿De qué hablas? ¿Los demás pueden verte?
Hagoromo: Pues sí, pueden, así como tú. Al menos aquí.
Boruto: De acuerdo, este día ha sido muy raro. Primero tengo ese extraño sueño en que nos atacan y destrozan, luego despierto y no encuentro a nadie conocido, y ahora tú. ¿Qué es todo esto?
Hagoromo: Ya veo. Entonces no sabes...
Boruto: ¿Dónde demonios están todos? ¡Incluso la mansión Hokage está vacía!
Hagoromo: Te lo dije, estás lejos de casa.
Boruto: ¿De qué hablas? ¡Esto es Konohagakure!
Hagoromo: A eso me refería. Parece que no te has dado cuenta de tu situación, ni de dónde te encuentras.
Boruto: No, eres tu el que no entiende. Este es el hospital de Konohagakure. Esa de allá es la mansión Hokage. ¡Incluso he estado en mi casa hace poco! ¡Esto es Konoha!
¿?2: No... no exactamente, Boruto.
El chico de pronto miró a un costado. Una mujer muy bella y pelirroja con una mirada triste acababa de llegar con ellos. Sus manos blancas se tomaban entre sí sobre su pecho, bajando de ahí a tomar el hombro de Boruto.
Boruto: ¡¿EEEEH?!
Hagoromo: Boruto, cálmate.
Boruto: ¡¿ABUELA KUSHINAAAA?! ¡¿TU TAMBIEN ESTAS AQUÍ?!
Kushina: Boruto, escucha...
Hagoromo: Como pensé, no lo ha notado.
Boruto comenzaba a respirar con dificultad, mientras un sudor frío recorría su espalda. En su mente empezaba a formarse una idea terrorífica. No había encontrado a nadie conocido en todo ese rato. Ahora venía a encontrarse con su hace mucho tiempo difunta abuela, y el anciano Hagoromo Otsutsuki. Y entonces llegó a su mente las palabras del shinobi que le habló: “tu hermana fue la última persona a la que vi”. Sus más grandes temores se confirmaron cuando Kushina, enternecida, se acercaba y abrazaba fuertemente a su nieto, mientras la frase que menos quería escuchar cruzaba los labios de esta.
Kushina: Lo siento mucho, Boruto.
Aterrado, Boruto se zafó del abrazo de su abuela, mirando al suelo. La batalla contra los especímenes, sus amigos y él derrotados, y ese devastador golpe que recibió en su pecho... la sangre que salió de su boca después de eso... por unos segundos antes de desvanecerse y despertar ahí, la había sentido demasiado real. Entonces... eso significaba...
Boruto: ¡¡MALDICIÓN!!
Cayendo de rodillas al suelo, el rubio dio un fuerte golpe en el suelo.
Boruto: ¡No puede acabar así! ¡No puedo haberles fallado! ¡NO PUEDO ESTAR...!
Kushina: Boruto...
Boruto no le respondió. Simplemente no podía asimilarlo. ¿Acaso todo ese desastre había sido real? ¿Acaso... había sido dejado atrás? ¿No tuvo la fuerza necesaria?
Kushina: Realmente... no puedo decir que me da gusto verte aquí. No ahora...
Boruto (poniéndose de pie): No puedo creerlo... – lagrimas rabiosas recorrían sus mejillas – Mi madre... mi hermana... papá... mis amigos... ¿los he perdido ya? ¿Qué es lo que ha pasado conmigo?

Hagoromo: De modo que caíste en batalla. Si... siempre es más difícil para esas personas el darse cuenta y asimilarlo.
Kushina: Que desgracia... que estará pasando en Konoha ahora.
Los animos del chico estaban por los suelos. Quería simplemente que la tierra lo tragara, lo enterrara y lo matara, pero claro... parte de eso ya estaba hecho.
Boruto: Ya... no importa. No puedo hacer nada.... ¿cierto?
Kushina: Lo sien...
Boruto: Ya dejen de decirme eso.
Kushina: Está bien...
Con su manga derecha, el chunin secó algo sus lágrimas con brusquedad.
Boruto: Entonces... ¿Por qué este lugar luce como Konoha?
Hagoromo: Bueno, como te digo, no es necesariamente Konoha. Aquí, el espacio y el tiempo son conceptos obsoletos y sin importancia. Mira.
El chico prestó atención a su entorno. Por supuesto, no recordaba que hubiese tantas casas tradicionales y de apariencia tan de antaño. Tampoco recordaba que hubiera algunas casas cerca del distrito comercial. Era como si el pasado y el presente estuvieran mezclados ahí.
Boruto: Y... ¿todos terminamos aquí?
Hagoromo: Decir “aquí” es bastante relativo. Llegas a donde te gustaría estar para siempre, o a donde tu corazón te lleve.
Boruto: Ya veo...
Kushina: Al igual que nosotros, tu corazón también está aquí.
Boruto: Si... ¿El abuelo Minato está contigo?
Kushina: Bueno, ahora no... me separé un momento de él para venir a buscarte.
Boruto: Hum...
Hagoromo: Kushina.
Kushina: ¿Ah... sí?
Hagoromo: Ve a buscar a Minato Namikaze. Yo me quedaré con él.
Kushina: E... está bien.
La mujer se fue caminando, y de un momento a otro, desapareció.
Boruto: ¿Qué le paso?
Hagoromo: Pronto te acostumbrarás a moverte por aquí. Es muy distinto del mundo físico.
Boruto: Hm.
Hagoromo: Ven. Quiero que conozcas a algunas personas.
Boruto: ¿Algunas personas?
Hagoromo: Sí. Por lo general, podemos encontrarles a donde se dirigieron inicialmente. En casa.
Boruto: ¿Y ahora de que hablas?
Sin responder, Hagoromo comenzó a caminar, Boruto le siguió. Pasaron por muchos lugares conocidos para él, y otros desconocidos. Tras un largo rato de silenciosa caminata, se encontraron frente a uno de los lugares conocidos para Boruto.
Boruto: ¿La mansión Hyuga?
Hagoromo: Ten en cuenta que no encontrarás a nadie que hayas conocido aquí. Quien quiero presentarte es alguien muy especial.
Boruto: ¿?
Como todas las demás puertas del lugar, encontraron el gran portal de la mansión abierto, por lo que bastó empujar para acceder al gran patio. Ahí, los recién llegados encontraron únicamente a un hombre vestido de blanco, que hacía movimientos pertenecientes al estilo de lucha de los Hyuga. Sus cabellos castaños estaban atados a un moño al final de la gran longitud de este, y sus ojos no parecían perder ni la concentración ni el espíritu de lucha. Era observado de cerca por un hombre que a Boruto le resultaba familiar.
Boruto: ¡¿Abuelo Hiashi?! ¡¿Tú también?!
Ambos Hyuga reaccionaron con sorpresa, mientras veían al chunin y a Hagoromo llegar. Pronto Boruto tuvo un flash de memoria que le permitió reconocer al otro hombre de unas fotografías que sus padres y tía atesoraban.
Boruto: ¡Tío Neji!
Hagoromo avanzó por delante de Boruto, mientras ambos Hyuga dejaban lo que hacían, viendo al rubio curiosos.
Hagoromo: Saludos, Hizashi, Neji.
Hizashi: Saludos, Rikudou-sama
Neji: Saludos.
Boruto: Espera, ¿dijiste Hizashi? ¿Entonces eres ese Hizashi, el hermano del abuelo Hiashi?
Hizashi: ¿Abuelo?
Neji: Disculpa... ¿Quién eres?
Boruto: Me llamo Boruto. Boruto Uzumaki.
Neji: ¡!
Boruto: Es extraño verte en persona, tío Neji.
Neji: Espera... eres... ¿eres hijo de Hinata?
Boruto: Sí.
Neji (cómicamente confundido): Pero tu parecido... es decir... te pareces a....
Boruto: Sí, sí, mi padre es Naruto Uzumaki, ¿es tan difícil de creer?
Neji: Ah... ya... veo.
El Hyuga estaba bastante sorprendido. Por mucho tiempo, supo de los sentimientos de Hinata por Naruto, y también, con pesar, sabía lo espantosamente distraído que este era para notarlo. Hubo momentos que pensó incluso que su prima no lo lograría. Y ahora tenía a su sobrino frente a él.
Neji: Oye y.... uhm... ¿Hinata está... bien?
Boruto: Bueno... no lo sé. Atacaron Konoha y ella se quedó ayudando en el hospital, así que...
Hizashi: ¿Atacaron Konoha?
Boruto: Y... yo...
Hizashi: Oh, no...
Una mezcla de impotencia, furia y vergüenza se dibujó una vez más en el rostro del Uzumaki.
Neji: Entiendo. Eres un shinobi, ¿verdad? Son cosas que pueden pasar.
Boruto: Sí... – se recuperó un poco para continuar hablando – supe que... moriste salvando a mamá y al viejo. Ellos siempre te recuerdan.
Neji: Hehe... es bueno saberlo. Lástima que las cosas hayan terminado así.
Boruto: Aún no me lo creo. No fui tan fuerte para proteger mi aldea... ni a mis amigos... pero lo que más me duele es... pensar como reaccionará mi familia... sobre todo mamá...
Neji: Lo entiendo. En un primer momento es difícil. Pero ellos son fuertes, lo sé. Ambos, Naruto y Hinata, han conocido mucho dolor. Y si han llegado hasta ahora...
Boruto: Sí.
Hagoromo: Aún hay otros que quiero que conozcas, Boruto.
Boruto: ¿Otros?
Hagoromo: Así es. Andando.
Boruto: ¡Espera, quiero saber muchas cosas más! No es como si pudiera irme, ¿verdad? Puedo ir luego.
Neji: Está bien, Boruto. Hagoromo-sama quiere mostrarte algo importante. Si no, no estaría aquí.
Hizashi: Puedes venir cuando quieras.
Boruto: Sí... claro.
Hagoromo: Ven.
El dúo volvió a ponerse en camino. Pronto, Boruto dio una mirada a su lado, esperando ver los alrededores, pero lo que encontró fue a una tercera persona caminando con ellos.
Boruto: ¡Oah...! ¡¿Q-Quién eres tu?!
Hagoromo: Oh, lo has sentido también, Hamura.
Hamura: Saludos hermano, ha pasado tiempo... bien, ya sabes a que me refiero.
Hagoro: Sí, lo entiendo.
Boruto: ¿Hamura? ¿Eres ese Hamura del que habla la historia, el hermano del viejo Rikudou?
Hamura: Así es. Tú debes ser Boruto.
Boruto: Uh... ya ni preguntaré como es que me conocen.
Hamura: ¿Lo llevas a ese lugar?
Hagoromo: Será bueno para él.
El grupo continuó su marcha, sin prisa, ni muy despacio, hasta llegar a un claro con bancas, al aire libre, donde un grupo de hombres disfrutaba charlando, riendo y bebiendo. Uno de ellos en particular reconoció a los recién llegados.
Hiruzen: Ah... los sabios Hagoromo y Hamura-sama. No es común verles juntos, incluso es poco común verles.
Hagoromo: Un recién llegado shinobi. Nos pareció que sería buena idea traerlo aquí.
Hiruzen: ¿Este joven? – miró a Boruto con pena - ¿Por qué lo traerías con un montón de viejos?
Boruto: Es lo mismo que me he estado preguntando cuando los ví.
Hiruzen: Jajaja, vaya, eres muy insolente. Me recuerdas a... ¡!
El anciano se calló de repente. Los rasgos de ese niño le recordaban...
Hiruzen: ¿Na... Naruto?
Boruto: No, es Boruto. Naruto es mi padre.
Hiruzen: ¡Uh, vaya! ¡Pero oye, que joven estas!
¿?: Realmente lamentable.
El chico pronto centró su vista en un gran anciano de cabellos largos y blancos, que bebía alegremente.
Hiruzen: ¿Has oído eso, Jiraiya?
Jiraiya: Uhum, lo hice.- dio un largo trago de su bebida – Para ser hijo de alguien como Naruto, duraste muy poco.
Boruto: Ya lo sé, no tienen que recordármelo-ttebassa.
Hagoromo: Ellos fueron dos personas importantes en la vida de tu padre. Sobre todo Jiraiya.
Boruto: Aaah, entonces tú eres ese “ero-senin”.
Jiraiya escupió su bebida, poniendo una divertidísima mueca de enojo.
Jiraiya: ¡¿Ese pequeño idiota sigue llamándome así?!
Boruto: No me miren a mi-ttebassa. Él siempre está acordándose de ti.
Jiraiya (tsundere): Hum, es lo menos que puede hacer, con todo lo que hice por el – dio otro trago, más largo – pero me alegra mucho que haya tenido un hijo, eso significa que por fin obtuvo eso que tanto le falto de niño.
Boruto: Heh, si... ya me han contado esa historia. Y son dos hijos. Mi hermana aún está ahí.
Jiraiya: Oh... ya veo.
Hiruzen: Y dime, Boruto. ¿Cómo terminaste aquí?
Boruto (serio): Están atacando Konoha. Alguien no está feliz con la paz que mi padre y los otros Kage han formado.
Hiruzen: ¿Atacaron Konoha?
Boruto: Sí. El viejo y los demás están luchando por protegerla. Yo... no fui tan fuerte.
Jiraiya: Espera, dijiste... ¿los otros kage?
Boruto: Papá es Nanadaime Hokage.
Jiraiya: HAHAHAHAHAHA, ESE ES MI CHICO, POR FIN LO LOGRÓ.
Hiruzen: Aunque comparto tu alegría por eso Jiraiya... me perturba la situación de la aldea.
Boruto: Ojalá pudiera hacer algo... pero aquí...
Hiruzen: No podemos hacer mucho. Lo sentimos de verdad.
Jiraiya: Al igual que tú, ambos caímos defendiendo nuestro hogar.
Boruto: Lo sé.
¿?: Nosotros también.
En ese momento, llegaron al lugar Kushina, acompañada de Minato, junto a Neji y su padre.
Hamura: Bien, todos han llegado.
Boruto: Nunca creí que encontraría a todos ustedes aquí.
Minato: ¿Estas bien, Boruto?
Boruto: La verdad es que no, abuelo. Me siento furioso, frustrado.
Neji: Lo sabemos. Siempre queremos haber podido hacer más por quienes amamos. Pero la muerte es algo que no se revierte.
Boruto: Supongo...
Jiraiya: Puedes hablar con nosotros, Boruto. Lo que sea que te inquiete. Este es el lugar al que tu corazón llevó tu espíritu. Ahora solo queda estar a la espera de reunirse con los que aún viven otra vez. Aquí no hay ninguna prisa.
Boruto: Tch...
Hiruzen: Está bien. Puedes...
Boruto: No me voy a sentir nunca en paz conmigo mismo. Caí protegiendo mi aldea, ¿y a quién demonios le importa eso?
Kushina: Boruto...
Boruto: No logré hacer nada. Dejé a Sarada-chan y a Mitsuki contra esos monstruos... a mi madre... a mi hermana. Papá siempre me dijo que fuera fuerte, para proteger a mi madre y a mi hermana. Parece que no lo tomé tan en serio.
Minato: Vamos, no seas duro contigo.
Boruto: Y encima tengo esa voz en mi cabeza, que no sé de donde viene ni por qué me pide que despierte...
Hagoromo: ¿Una voz en tu cabeza?
Todos guardaron silencio. Boruto les miraba.
Boruto: ¿Qué pasa?
Hamura: ¿Dices que escuchas una voz en tu cabeza?
Boruto: Bueno, no sé si en mi cabeza, solo la escucho y...
¿?: ... por favor...
Boruto: ¡! ¡Ahí está otra vez!
Kushina: ¿Eh? ¿No lo imagine? ¿Alguien acaba de decir “por favor”?
Boruto miró a su abuela con los ojos muy abiertos.
Boruto: ¿Lo escuchaste?
Kushina: Sí... lo escuché. Pero por qué...
Hiruzen: Todos lo escuchamos.
Neji: ¿Has escuchado es voz antes?
Boruto: Desde que llegué.
Jiraiya: ¿Qué te decía?
Boruto: Bueno, hasta ahora, me ha dicho “Boruto”, “despierta” y “por favor”...
Todos se sorprendieron. Ni siquiera era necesario pensar para saber lo que quería decir.
Kushina: ¿Alguien te está pidiendo que despiertes? ¿Por qué?
Minato: Boruto... ¿puedes reconocer esa voz?
Boruto: Bueno, se lo que dice pero siempre que la escucho me toma desprevenido y se oye lejana...
Hagoromo: Hm...
Hamura: ¿Hermano?
Hagoromo: Es... muy curioso.
Boruto: ¿De qué hablas?
Hagoromo: Esa voz... definitivamente viene del mundo físico.
Todos: ¡!
Hamura: ¿Pero cómo...?
Hagoromo: Eso es lo curioso. Las emociones, los sentimientos de la gente... es algo que no pertenece ni al mundo físico ni a este.
Los presentes le escuchaban con atención.
Hamura: Ya entiendo. A eso te refieres.
Hagoromo: Las personas... cargan con algo en sus corazones que no les pertenece, pero al mismo tiempo sí. Esas emociones pueden transmitirse de manera instantánea o lenta, pero siempre es... como decirlo... milagrosa.
Boruto: ¿De qué estás hablando?
Hagoromo: Kushina y Minato son un ejemplo.
Boruto: ¿Qué?
Hagoromo: Cuando Naruto necesitó ayuda... y estaba perdido y solo. Ellos estuvieron ahí, aún cuando no vivían. ¿Sabes por qué?
Boruto: Por qué...
Kushina: Nuestro amor vivía en él. Jamás le dejamos solo.
Hagoromo: Exacto. Esa era la idea que yo deseaba que mi hijo, Asura, transmitiera con el ninshu. De él, aprendí que la amistad, el amor y la comunicación pueden ser herramientas incluso más útiles que el chakra para entenderse unos a otros, para establecer vínculos. El chakra es, más bien, el conducto usado para transmitirlo más eficientemente.
Boruto: ¿Por qué me está diciendo todo eso?
Kushina: Porque alguien allá afuera, Boruto, está manteniéndote a su lado, deseando fervorosamente que no te vayas.
Hamura: Pero no sería capaz de percibirlo a menos que...
Hagoromo: A menos que una minúscula parte de él aún esté con vida.
Boruto: ¿Qué...? ¿Entonces como terminé aquí?
Hagoromo: Terminaste aquí, pero parte de ti aún se aferra a la vida, se niega a irse. Por eso puedes sentir que alguien llama por ti. Aparentemente, no eres tan débil como piensas.
¿?: Boruto... despierta... por favor...
Boruto: ¡Ahí está de nuevo!
Jiraiya: Parece que tu aventura aún no termina, hijo.
Boruto: ¡¿Eso significa que puedo volver con ellos?!
Hagoromo: Tal vez. Si puedes o no, solo hay una forma de averiguarlo.
El rubio, de pronto, cambio su actitud radicalmente, se mostró energético. Sus ojos ardían y la esperanza se reflejaba en su rostro resuelto.
Boruto: ¿Qué es lo que debo hacer?
Hagoromo: Eso depende de ti.

CON EL EQUIPO KONOHAMARU

Sarada: ¡¡SHANNAROOOO!!
Un poderoso espadazo de la uchiha fue bloqueado por tres de los seis brazos que el avatar de Ototo usó para bloquear. Varias serpientes gigantes, invocadas por Orochimaru luchaban por dañar el Susanoo de su adversario, resultando todas ellas decapitadas o peor. En tierra, Mitsuki luchaba por recuperar el aliento y poder volver a la batalla.
Suigetsu: ¿Aun nada?
Mitsuki: No... – respiraba agitado – es patético, ¿no es así?
Suigetsu: Hm, bastante. Pero no te culpo, parece que aún tienes problemas con él.
Mitsuki: Creí que... si formaba un vínculo lo suficientemente fuerte... podría lograrlo.
Suigetsu: Bueno, si ya perdiste el impulso no hay nada que puedas hacer. Tampoco esa chica.
Mitsuki: A mi padre no le está yendo mejor.
Suigetsu Es verdad. Será mejor que pensemos en cómo salir de aquí y ocultarnos antes de que nos maten.
Mitsuki: ¿Piensas abandonar a mi padre?
Suigetsu: El estará bien. De un modo u otro, el siempre resulta bien.
Mitsuki: No importa... de todos modos... nosotros...
¿?: ¡¡ONII-CHAAAAN!!
Mitsuki y Suigetsu se volvieron. La menor de los Uzumaki llegaba al lugar desesperada, dado que lo primero que vió a la distancia, fue a su amado hermano tendido en el suelo.
Mitsuki: ¡Himawari! ¿Qué haces aquí?
Konohamaru: ¡Hey chicos! ¿Qué ocurre aquí...? – entonces vió a Himawari junto a su hermano - ¡Boruto!
El Jounin aterrizó de un salto con la genin y revisó al chico. No encontraba señales de vida.
Konohamaru: No puede ser... no... maldita sea... ¡maldita sea!
Himawari (llegando): ¡Oni-chan! – con fuerza, sacudía a su hermano mientras le llamaba - ¡Oni-chan! ¡¿Qué le paso a Oni-chan?!
Mitsuki: Perdón... Himawari. No... no pudimos salvarlo.
Himawari: ¿Qué...?
Mitsuki: El... peleo hasta el final, y nosotros... no pudimos evitarlo...
Himawari: No... no es verdad... – se volvió hacia su hermano inerte - ¡Oni-chan, dime que no es verdad!
Trató de sostener la mano de Boruto, pero esta cayó nuevamente sin resistencia. Himawari no resistió, y destrozada, se echó a llorar sobre el pecho de su hermano. Su sonoro llanto solo era apagado por el tremendo sonido de los impactos que la batalla de Sarada y Orochimaru contra los especímenes provocaba.
Konohamaru: Mierda... ¿Qué clase de capitán soy? – dirigió su mirada a la colosal batalla que Sarada y Orochimaru libraban contra los especímenes. – los dejé pelear con enemigos como estos... totalmente solos. Esto... es culpa mía. Lo siento tanto, Boruto...
Mitsuki no podía hacer más que ver a la hermana de su mejor amigo llorar. Quería consolarla pero... ¿Cómo podría hacerlo? El siempre había sido bueno para las frases pero jamás había tenido tino para hablar directamente. Se sentía asqueado de sí mismo, ni siquiera podía hacerle un último favor a su amigo sosegando a su dolorida hermana. Konohamaru, por su parte, continuaba maldiciendo su inutilidad.
Suigetsu: Heh... este es un espectáculo bastante triste.
Mitsuki: Cierra la boca.
Suigetsu: Hey, ten en cuenta a quién le hablas chico.
Mitsuki: ¿No ibas a ir a esconderte? ¿Por qué continúas aquí?
Suigetsu: Si se presenta la oportunidad de atacar, debo tomarla rápido. Descuida, no pienso arriesgar mi vida.
Mitsuki: ...
En ese momento, las serpientes de Orochimaru cambiaron de lugar con Sarada, enfrentándose esta al Susanoo de Chokei, mientras Ototo se valía de poderosos embates y golpes para repeler a las serpientes gigantes. Haciendo uso de su fuerza, Sarada dio un doble golpe con sus espadas que Chokei apenas pudo bloquear, retrocediendo un poco, pero lograron mantenerse en un solo punto, forcejeando.
Sarada: Ghh...
Chokei: Es increíble como a pesar de ser tan joven, puedes dar una pelea de este nivel.
Sarada: Cállate.
Chokei: Pero como ya sabrás, yo soy el nuevo Indra. No una transmigración, sino que comparto su poder, su carne, su sangre...
Sarada: ¡Como si eso me importara!
Un fuerte puñetazo propinado por el Susanoo de Sarada, imbuido en chakra, logró hacer retroceder una buena distancia a Chokei. Ella continuó avanzando y, desvaneciendo sus espadas, dando repeticiones rápidas de poderosos golpes contra su enemigo.
Chokei: Nada mal, pero...
En un movimiento certero, Chokei desvió uno de los puños de la chica y, haciendo uso de sus alas, la sujetó y la levantó en vuelo, soltándola a cierta distancia del suelo.
Sarada: ¡¿Y crees que esto funcionará?!
Chokei: No. Pero esto sí.
Con sus gruesas espadas, Chokei dio un tajo cruzado rápido y poderoso que Sarada no tuvo tiempo de bloquear. El pecho de la armadura Susanoo de la chica se destrozó ante el impacto de esta, desvaneciéndose por completo. La uchiha empezó una caída libre hacia la muerte.
Mitsuki: ¡SARADA!
El chunin, usando lo poco del aliento que había recuperado, corrió hacia las serpientes de su padre usándolas como un camino ascendente; y una vez llegó a la altura en que se encontraba su compañera, estiró su brazo sobremanera envolviendo a la chica con este y sujetándola, atrayéndola luego hacia él. El aterrizaje fue algo accidentado, pero Sarada estaba viva.
Chokei: Hm.
El espécimen desactivó su Susanoo también, dejándolo únicamente en la fase inicial, con un torso esquelético con dos brazos a manera de escudo. Avanzaba amenazante hacia los shinobi.
Mitsuki: ¿Estas bien?
Sarada: Yo... no... pero... ¡!
La uchiha vió entonces a Himawari sollozando sobre el cuerpo de su hermano. Sus ojos azabaches se llenaron de lágrimas, transidos en dolor mientras su corazón se hacía un puño, viendo la escena. Apesadumbrada, la pelinegra cainó hacia ella, arrodillándose a su lado.
Sarada: Por favor, perdóname. Yo...
Himawari (llorosa): No es tu culpa... Sarada nee-chan....
Sarada: Pero...
Himawari: He perdido... a quien yo más quería en este mundo...
Sarada: Yo también... – la chica dio un vistazo hacia la Uzumaki. No había despegado su rostro del pecho de su hermano. – yo también... le quería. Quiero que sepas eso.
Himawari: Jamás creí... que sentiría esto jamás... hasta ahora jamás había visto lo aterrador que puede volverse el ser... shinobi. ¿Oni-chan tuvo que pagarlo para que yo me diera cuenta?
¿?: No se preocupen. Pronto los mandaré con él.
Todos, salvo Himawari, alzaron la cabeza, para ver que Chokei había llegado de repente con ellos. Mitsuki y Suigetsu se volvieron hacia atrás, viendo que los había rebasado sin que siquiera lo vieran.
Suigetsu; ¡Mierda, es rápido!
Mitsuki: ¡No te atrevas...!
Himawari: Pero lo que en serio nunca creí que pasaría... – las manos de la joven formaron puños, mientras alzaba su rostro – es que llegaría a sentir tanto odio...
El rostro de la genin se alzó completamente, mostrando un iracundo byakugan del que caían sus lágrimas.
Sarada: ¡No, Hima!
Chokei: Interesante. Veamos si...
No tuvo tiempo para hablar. En una milésima de segundo, un puño le impactó en el estómago y lo arrojó hacia atrás, haciéndolo rodas y caer aparatosamente. Junto a los de Konoha, Himawari yacía de pie, furiosa, su cuerpo ondeaba en chakra y sus manos se encendían en un fulgor azulado.
Sarada: ¡!
Mitsuki: ¡Que...!
Konohamaru: ¡Himawari...!
Himawari: Esto... va por ti, oni-chan...
Cargando contra Chokei, la chica formó enormes cabezas de león en sus manos, sin darle a su enemigo tiempo para ponerse de pie.
Sarada: ¡Eso es...!
Konohamaru: ¡Imposible, es muy joven, no puede haber aprendido eso!
Mitsuki: Créame, sensei... estas emociones fuertes pueden hacer cosas increíbles.
Himawri: ¡GOAAAAAAAAAH!
Los furiosos golpes de Himawari impactaban una y otra vez a Chokei, que evadía algunos y recibía más. No podía creer lo que veía, los golpes de esa niña estaban destrozando su Susanoo. Pero pronto recuperó el aliento, y con una brazada de su técnica, apartó a la chica de él. Para su sorpresa, ésta también se reincorporó rápidamente y volvió a su furioso ataque.
Himawari: ¡Taju: Kage bunshin no jutsu!
Muchísimas Himawari aparecieron alrededor, todas con sus puños imbuidos en chakra con forma de cabezas de león.
Himawari: ¡ACÁBENLO!
Chokei se vió enfrentado un mar de clones, destruía algunos, pero recibía los feroces golpes de otros. Sarada y los otros veían el espectáculo casi sin habla.
Konohamaru: Ella... ¿ella siempre fue tan fuerte?
Sarada: Pues...
Suigetsu: Hahahaha, que vergüenza, esa mocosa los ha dejado como unos enclenques hahaha.
En ese momento, la ultima serpiente de Orochimaru fue cortada y éste aterrizó con severos signos de agotamiento.
Orochimaru: Son... muy poderosos.
Suigetsu: Mejor salimos de aquí entonces.
Pronto, el antiguo sanin fijó su vista en la paliza que Himawari le estaba dando a Chokei.
Orochimaru: La hermana... menuda fuerza.
Ototo desvió la mirada y vió lo que ocurría. Lo que pasaría después era mucho más que increíble.
Ototo: ¿Qué diablos haces, Chokei?
Chokei (soportando el ataque): Es más fuerte de lo que crees...
Sin mediar otra palabra, el enorme avatar de Ototo lanzó un triple golpe hacia abajo, buscando aplastar a la genin y sus clones de una sola vez. Pero la visión de 360 grados ya le había advertido del mismo.
Himawari y clones: ¡¡KAITEN!!
Una vista increíble les llegó a todos al ver cientos de esferas y semiesferas de chakra girando poderosamente alrededor de los especímenes, siendo estos golpeados por todas partes. Los golpes de Ototo ciertamente aplastaron algunos clones, pero una cantidad 5 veces mayor estaba golpeándolo con ese poderoso Kaiten múltiple.
Sarada: Santo... cielo...
Orochimaru: Fufufu, lo que se ve en algunas ocasiones.
La joven Uzumaki culminó su técnica, y, aun rabiosa, mantuvo su posición de pelea mientras sus clones desaparecían y tanto Ototo como su avatar retrocedían dañados.
Konohamaru: Boruto...
Todos: ¿?
Konohamaru: Boruto me contó una vez lo aterradora que era su hermana cuando se enojaba. Jamás le tome tan en serio...
Suigetsu: Bueno, al menos la pelea ya terminó.
Orochimaru: ¿En serio eres tan estúpido, Suigetsu?
Suigetsu: ¿?
Orochimaru: Miren.
Himawari, sin retroceder, veía como sus enemigos se ponían de pie, mientras Chokei activaba nuevamente su Susanoo al 100%.
Konohamaru: Maldición... ¿Qué acaso son invencibles?
Mitsuki: Ella no podrá sola... con ellos.
Sarada (corriendo al lugar de la pelea): ¡Himawari!
Mitsuki: ¡No, Sarada, espera!
Sin escuchar razones, la pelinegra corrió tan rápido como pudo con Himawari, viendo com terror como Ototo agigantaba una de las cuentas negras de su avatar, convirtiéndola en una gudodama muy grande. A su vez, Chokei imbuía esta en llamaradas negras.
Ototo: Bien hecho, pequeña.
Chokei: Esos golpes fueron efectivos, muy dolorosos. Como premio por tu valor, te enviaremos inmediatamente con tu hermano.
Himawari, aun en posición para pelear, sabía que no sobreviviría ese ataque, pero un valor infundido y cálido no la dejaba retroceder.
Himawari: Oni-chan...
Chokei: Ahora, muere.
La esfera de energía y fuego negro se precipitó sobre la genin, que ya esperaba el final, pero...
Sarada: ¡Kukan bunkatsu!
De la nada, Sarada desapareció de su posición y apareció con Himawari, sujetándola con sus brazos, y llevándosela consigo de ahí, desapareciendo y reapareciendo nuevamente en su posición original, fuera del alcance del ataque... pero no de la explosión.
Himawari: ¡Sarada nee-chan!
Sarada: ¡No temas!
La chica activó su Susanoo nuevamente, rodeándose a sí misma y a Himawari. La explosión ciertamente no las mató, pero las arrojó por los aires con tanta fuerza, que habrían muerto si Mitsuki y Konohamaru no las hubiesen atrapado.
Chokei: ¿Por qué demonios no se mueren ya?
Ototo: Son resistentes, ya lo dijimos, hay que reconocerles por eso.
Chokei: Hmpf.
Con un golpe de su espada, una onda de choque fue liberada por el Susanoo de Chokei, llevándose lo poco que quedaba en pie en ese claro y derribando con furia terrible a los shinobi. Tras la nube de polvo que ese ataque levantó, aparecieron todos tendidos en el suelo. Los chunin y Himawari eran los únicos que, apenas, estaban conscientes.
Himawari: Vamos... a morir aquí, ¿verdad?
Mitsuki: Gh... no puedo moverme...
Sarada: Me... me temo que así parece.
Con lo último de sus fuerzas, los tres se acercaron a Boruto, llevando la Uchiha a este contra sí, posando la cabeza de este en su pecho de nuevo, en un débil abrazo.
Mitsuki: Me parece... que le haremos compañía muy pronto.
Himawari: Allá vamos... oni-chan.
Sarada: Sin importar... como termine esto... Boruto... si me escuchas, donde sea que estés... recuerda que yo... siempre...
Los especímenes hermanos llegaron con el grupo, en sus enormes avatares, listos para terminar.
Ototo: Han peleado bien. Adiós.

CON BORUTO

Boruto: ¿Y qué rayos significa eso?
Hamura: Lo que mi hermano quiere decir es, que si hay una conexión suficientemente fuerte, entonces ese lazo será el que te devuelva a tu vida.
Hagoromo: Pero para lograrlo, es necesario que tanto tu deseo como el de ellos sea demasiado poderoso.
Boruto: Mierda, no entiendo nada...
¿?: Boruto... si me escuchas, donde sea que estés...
Minato: ¡Es la voz otra vez!
Jiraiya: Pues vaya que alguien te quiere de vuelta. No hay duda, ese es un sentimiento muy intenso.
Hagoromo: El vínculo aun es fuerte desde el otro lado. ¿Qué hay de ti, Boruto?
Boruto: ¡Claro que quiero volver!
Hamura (suspirando): No hay de otra. Ayudémosle, hermano.
Boruto: ¿Eh?
Hagoromo: No lo puedo creer, pensé que lo habría notado ya.
Boruto: ¿Qué tanto dicen?
Hagoromo: Boruto. Tu emoción y tu vínculo es lo suficientemente fuerte. Pero tu chakra... recuerda que dije que el chakra es el conducto. Y el tuyo no está funcionando.
Boruto: ¿Qué no hay chakra aquí?
Hagoromo: El chakra es una fuerza de vida elemental. Aquí, no funciona del mismo modo... salvo por Hamura y yo.
Boruto: ...
Hamura: Tu ya has visto a mi hermano antes, ¿cierto?
Boruto: Se apareció en el jutsu de esa mujer Haruko.
Hagoromo: Así es. Y ese era el mundo físico. Solo que, en ese caso, solo nuestro chakra hizo el viaje.
Boruto: Entonces... ¿tú puedes regresarme?
Hamura: Solo tú puedes hacerlo, con nuestro chakra.
Boruto: Hm.... – se esforzaba por entender, con resultados nulos – aagh, solo díganmelo y ya.
Hagoromo suspiró esta vez, mientras los presentes miraban la escena algo impacientes. Boruto también comenzaba a perder la paciencia.
Hagoromo: Boruto. Tu sabes, que tu padre es la transmigración de mi hijo, Asura.
Boruto: Sí.
Hagoromo: Por lo tanto, tiene mi chakra en él.
Boruto: Uhu...
Hamura: Y tu madre, la princesa Hyuga, logró despertar mi chakra antes de que tú fueses concebido.
Boruto: Ah... claro, lo sé.
Kushina: ¡Ya entiendo!
Boruto: ¿?
Hagoromo: ¿Qué crees que eso significa, Boruto? Tu eres el fruto de los herederos de nuestro poder. ¿Qué piensas que eso quiere decir?
Boruto: ¡¿EEEH?! – Incrédulo, Boruto por fin entendía el concepto - ¡Esperen, eso no tiene sentido! Yo no soy tan fuerte como ellos.
Hagoromo: Tiene mucho sentido, Boruto. Tú eres dueño tanto de mi poder como el de mi hermano. Un poder que, si se pule adecuadamente, puede superar incluso a los de Naruto y Sasuke.
Boruto: Woah... pero... ¿y que hay del viejo Kurama?
Hagoromo: ¿?
Boruto: Hace un tiempo, logré manifestar parte del poder de ese bijuu, el de mi padre. ¿Eso significa algo?
Hamura: Por supuesto... ¡es ese chakra el que te mantiene anclado al mundo físico! ¡Es lo suficientemente poderoso para hacerlo!
Hagoromo: Ya veo. Por eso ocurrió esto tan increíble.
Boruto: ¡Bien, entonces solo debo usar su chakra, ¿verdad?
Hamura: No es tan simple. Dado que ahora sabemos esto, las cosas cambian. No tienes que forzarte a despertar nuestro poder para volver. Nosotros mismos usaremos el chakra de Kurama que reside en ti como un ancla para regresarte, y, al mismo tiempo, como el interruptor que te permitirá acceder a nuestro chakra, que duerme en ti.
Boruto: ¡Hagámoslo entonces!
Hagoromo: Hermano.
Haruma: Si.
Ambos hermanos ancianos se pusieron a los lados de Boruto, tocando cada uno un hombro. No pasó mucho tiempo hasta que Boruto sintió una extraña sensación recorriendo su cuerpo.
Hamura: Hum...
Hagoromo: Escucha, Boruto.
Boruto: ¿?
Hagoromo: Esta será una carga de chakra muy grande, que ocupará toda la cantidad de este que puedas almacenar. Por lo tanto, me temo que a cambio, deberás perder el chakra de Kurama que desarrollaste a lo largo de tu vida, y que te une al mundo físico y aquí. Ya no podrás tener nunca más acceso al poder de Kurama. ¿Estás bien con eso?
Boruto: ¿Oye, que no eres un sabio? ¿Qué pregunta estúpida es esa?
Todos abrieron tamaños ojos ante la insolencia del rubio.
Boruto: ¡No necesito un poder prestado de mi padre! ¡Si voy a superarlo, será con mi propio poder!
Hagoromo y Hamura sonrieron satisfechos.
¿?2: Oni-chan...
Boruto: ¿Eh? Esa voz es...
Kushina: ¿Himawari?
Boruto: ¡Es Himawari...! Pero es distinta a la otra...
¿?: Recuerda que yo... siempre...
Neji: Esa es la voz de antes... el vínculo se fortalece, escucho la voz mucho más cercana. ¡Boruto...! ¿?
El rubio se quedó mirando al cielo, como si se hubiera paralizado. Y es que solo una cosa llegaba a su mente.
Kushina: ¿Boruto?
Boruto: Sarada-chan...
Jiraiya: ¿Quién?
Boruto: La de antes fue mi hermana pero... desde un principio, desde que vine aquí... y apenas hace un momento... ¡ahora no hay duda, era Sarada-chan!
Minato: Dale las gracias cuando regreses. Si ella no hubiese hablado todo este tiempo, tal vez no hubiésemos notado esta posibilidad.
Boruto: ¡Hai!
Hamura: No se adelanten. Boruto es quien tiene que reactivar su chakra, nosotros solo estamos permitiendo su acceso a él.
Boruto: ¡Bien, vamos entonces!
El rubio luchaba por hacer circular su chakra, pero no podía, algo le estaba bloqueando.
Boruto: ¿Qué pasa? ¡No puedo hacerlo!
Hagoromo: No te rindas. Continúa hasta que lo logres. No pierdas tiempo.
Boruto obedeció. No había tiempo que perder, si aún no estaba muerto, si había la más mínima oportunidad de volver con sus amigos, entonces no podía echarse hacia atrás. Debía volver para poder derrotar al enemigo, debía volver para, un día, superar a su padre, debía volver por su hermana y su madre, que las sentía su responsabilidad junto a su padre. Y sobre todo, tenía que regresar con ella, con esa persona a quien había prometido proteger con su vida. ¡Y no podía hacerlo estando muerto!
Boruto: ¡Maldición...! ¡¡NO PUEDO QUEDARME!! ¡¡PROMETI QUE IBA A PROTEGERLA!! ¡¡ASÍ QUE TENGO QUE DESPERTAR-TTEBASSAAAAAA!!
En ese momento, fuertes ondas de chakra empezaron a emanar de Boruto, mientras un enorme y oscuro agujero se abría frente a todos ellos.
Hamura: ¿Lo ha logrado?
Hagoromo: Espera, tenemos que...
Boruto: ¡Al diablo con esperar!
Neji: Oye, Boruto...
Boruto: Un gusto verlos a todos, de verdad les agradezco. Pero tengo que irme ya.
Kushina: Boruto, no sabes a donde te llevará esa cosa, esperemos a que...
Boruto: ¡Pensar es para los que les sirve! ¡No esperaré un minuto más!
Neji: ¡Boruto!
Boruto: ¡Aaagh, ya les dije que...!
Neji: Cuando vuelvas... por favor envía saludos a tu familia. Que se cuiden mucho.
Boruto: Uh... claro, seguro, jeje.
Jiraiya: Dile a Naruto que nunca olvide lo que le enseñé.
Boruto: ¿El oiroke no jutsu? Créame, ya pasó a otra generación.
Jiraiya: ¿¿EEH?! ¡NO, YO ME REFERÍA A...!
Kushina: ¡¿Qué fue lo que le enseñaste?!
Hiruzen: Boruto. ¿Tú también quieres ser Hokage, como tu padre?
Boruto (sonriente): Claro que no.
Hiruzen: ¿?
Boruto: El futuro Hokage es esa persona que me ha estado llamando todo este tiempo. ¡Y yo seré quien esté a su lado, protegiéndola mientras ella protege a los demás!
Jiraiya: Oh...
Hiruzen: Hm... ya veo.
Kushina: Boruto.
Boruto: ¿?
Kushina: Buena suerte.
Minato: Te lo repetiré. Supera a nuestro hijo.
Boruto: Se los prometo. Pero antes, debo patear algunos traseros.
Dicho esto, el rubio se arrojó al oscuro agujero que su chakra había abierto. Este se cerró ni bien entró en él.
Hagoromo: Hm...
Kushina: Allá va. Saltó sin pensar.
Minato: Es lo que tú habrías hecho, ¿no crees?
Kushina: Sí.
Hagoromo: Veamos como lo hace. El poder que se ha despertado en el...
Todos: ¿?
Hagoromo: Quizá sea muy grande para un humano.
Hamura: Lo mismo pensábamos de esos dos – las imágenes de Naruto y Sasuke estaban en su mente – tú lo dijiste.
Hagoromo: Supongo que tengo que confiar en ellos... una vez más.

CON EL EQUIPO KONOHAMARU

Una enorme esfera de chakra se alzaba amenazante sobre el debilitado grupo de Shinobi. Una vez más, fue envuelta por llamas negras y preparada.
Mitsuki: Gh... prepárense.
Tanto Sarada como Himawari se aferraron al cuerpo de Boruto y esperaron el final. La gran gudodama cayó sobre ellos sin resistencia.

CON NARUTO Y SASUKE

Naruto: ¡Fuuton: Rasenshuriken!
Sasuke: ¡Amaterasu!
La gran técnica de Naruto se envolvió en llamas negras, pero Shio la detuvo con la palma de su mano, cubriéndose y recibiendo parte de la explosión de esta. Sus ropas estaban algo dañadas, pero él estaba bien.
Sasuke: Tch...
Naruto: Que duro...
Shio: Parece que ya no hay mucho más que puedan hacer, ¿o sí?
Sasuke (pensando): Nos tiene acorralados, no tenemos tiempo ni de contraatacar sin que este listo... y Naruto... por alguna razón se sigue limitando, ¿Qué demonios pasa?
Mientras tanto, Naruto tenía una percepción abrupta de algo, algo muy grande. Lo primero que sintió, fue algo de chakra de Kurama llegando con él.
Naruto: Kurama, ¿Qué fue eso?
Kurama: Parece que algo de chakra que me pertenecía ha vuelto a mí. Pero es solo chakra, no una parte separada.
Naruto: ¡! ¡No creerás...!
Kurama: No hay duda. Era el chakra que estaba en tu hijo. Por alguna razón fue eliminada de su cuerpo y asimilado por ti, atraída por la concentración del mismo chakra original.
Naruto: Y no he podido sentirlo desde hace rato.... acaso... acaso el...
Kurama: Pues...
Entonces, a la distacia, tanto Shio como el Hokage y su amigo notaron una tremenda columna de chakra lumínico que se alzaba hacia los cielos, brillante y fuerte.
Sasuke: ¿Qué es... eso?
Shio (serio): Ese chakra...
De pronto, la expresión de angustia que Naruto tenía por lo que sentía cambió de golpe a una de sorpresa, y, sobre todo, de emoción.
Naruto: ¡Boruto!

CON EL EQUIPO KONOHAMARU

Los chunin y Himawari habían cerrado sus ojos con fuerza antes de que la técnica de los hermanos les impactara. Pero en la oscuridad de sus ojos cerrados, un fuerte destello les impedía ver todo completamente oscuro. Poco a poco, fueron abriendo los ojos. Lo primero que notaron: Boruto había desaparecido.
Mitsuki: ¿¡Que está pasando?!
Sarada: ¡¿Dónde está...?!
Himawari: ¿¡Oni-chan?!
Boruto: Hey.
Sarada, Mitsuki y Himawari: ¡¡!!
Frente a ellos, una persona muy parecida a Boruto se mantenía de pie, frenando la gudodama de Chokei y Ototo con un muro de chakra luminoso, enorme, casi blanco. Este resplandor no dejaba ocultar su enorme sonrisa y unos ojos que brillaban de color perla destellante. Su cuerpo entero emanaba ese chakra lumínico, inclusive su piel, las líneas en sus mejillas se habían convertido en dos franjas gruesas horizontales de color negro, y en su espalda había un círculo rinnegan, rodeado en su borde por doce magatamas.
Himawari: ¿O... o...ni-chan...?
Mitsuki: ¿Boruto? ¿De veras eres…?
Entonces, la uchiha se puso de pie, y se acercó al brillante Uzumaki. Aún sin salir de su sorpresa, y tal vez creyéndolo un sueño, posó su mano sobre la mejilla de él, sintiendo su calidez y siendo acariciada por ese chakra ondeante.
Sarada: ¿Boruto...? ¿Cómo... de verdad eres...?
Boruto: Gracias por no dejar de llamarme, Sarada-chan.
Antes de que Sarada pudiese responder, el chico la jaló hacia sí, pegando sus labios a los de ella. Sintiendo todo tan sorpresivamente, tan increíblemente real, ella relajó el cuerpo y cerró sus ojos. Los volvió a abrir cuando se separaron, y Boruto le dio una enorme sonrisa alegre.
Chokei: ¡¿Quién eres...?!
Boruto (volviéndose hacia él): ¡Oye, no interrumpas!
Con un fuerte impulso, el chunin empujó la pared de chakra que retenía la gudodama, haciendo explotar esta de lleno contra sus propios creadores, arrojándolos hacia atrás.
Ototo: ¡Chokei, ¿que está pasando?!
Chokei: Ese chakra... el no lo tenía... no puede ser la misma persona.
Boruto desvaneció el muro de chakra que había creado, apareciendo de pronto un grupo de 12 gudodamas en círculo sobre él.
Mitsuki: ¡Estás vivo!
Boruto: ¿Uh? ¿Qué fue eso? ¿Creyeron que les dejaría toda la fiesta?
Himaawari: Oni-chan...
El Uzumaki miró a los tres, sonriente.
Boruto: Sí. – tomó las manos de su hermana – oni-chan está en casa.


Continuará...


SPOILER SIGUIENTE CAPITULO

Himawari: ¡¡ONIII-CHAAAAAN!!!
Boruto: Jajaja, me alegra verte también.
Mitsuki: Boruto, este poder que tienes es...
Boruto: Larga historia, para después. Ahora tenemos que vencer a estos idiotas e ir con papá. Hay algo feo luchando contra ellos.
Chokei: ¡Somos los nuevos Indra y Asura! ¡No equiparas nuestro poder!
Boruto: ¡Te lo digo desde ya, copia barata! ¡No vamos a tener piedad con ustedes!
Haruko: Ellos... ¡no puede ser! ¡¿Cómo lo hicieron...?!
Boruto: En el próximo capítulo: La batalla de chakras legendarios.
Sasuke: Naruto... ¿Qué es lo que está ocurriendo?
Sarada: Boruto, hay algo muy importante que debo decirte.
Boruto: Sí. Lo sé.

FIN DEL SPOILER

FIN DEL CAPITULO 37

Editado por rasenchidori: 08.07.16 a las 15:09
Viejo rasenchidori dijo: 10.07.16
CAPITULO 38: LA BATALLA DE CHAKRAS LEGENDARIOS


El viento soplaba con fuerza regular, levantando algunas nubes de polvo del desbaratado suelo sobre el que los chunin y Himawari estaban.
Boruto: Oni-chan está en casa.
La genin continuaba mirando a su hermano sin poder hablar. Realmente se veía diferente, si no lo conociera, hubiera dicho que se trataba de alguien más. Vio las manos de este, tomando las suyas y envolviéndolas en ese chakra blanquecino que emanaba de todo su cuerpo, su piel, sus ropas, todo. Se sentía cálido y entrañable. Luego alzó la vista concentrándose únicamente en sus ojos. Estos brillaban en un extraño perla pálido, dejando sus pupilas como lo único sin iluminar. Su sonrisa le llegaba al corazón. Era su hermano, vivo y entero, quien se paraba frente a ella. Como si no lo viera en años, como si una bomba diera los últimos segundos antes de explotar en su corazón, comenzó a temblar violentamente, mientras trataba de no poner suficiente fuerza en lo que estaba punto de hacer. Misión fallida.
Himawari: ¡¡ONIII-CHAAAAAN!!!
Estallando en lágrimas, Himawari se arrojó a los brazos de su hermano abrazándolo con fuerza. No lo arrojó al suelo, pero si lo hizo retroceder un par de pasos. Boruto, contrario a su forma de ser habitual, correspondió el abrazo de su hermana con la misma intensidad, rodeando su espalda con un brazo mientras con el otro acariciaba su cabeza.
Himawari: ¡¡Oniii-chan!! ¡¡Onii-chaaaan!!
Boruto: Jajaja, me alegra verte también.
Mitsuki: Yo… haha… no puedo… simplemente no lo creo… Tú en serio estás vivo.
Boruto: Lamento haberles preocupado. Mitsuki, Sarada-chan.
El rubio volteó hacia la uchiha, que le miró aguantando el llanto, aun con algunas lágrimas en sus ojos. Boruto tomó su mano con la mano que antes acariciaba a su hermana. La pelinegra pronto estalló también, a su manera.
Sarada: ¡¡IDIOTAAA!!
Junto a Himawari, Sarada también se lanzó a abrazar a Boruto, soltando un llanto que luchaba por aguantar, a ratos.
Sarada (llorando): ¡¡Idiota, idiota!! ¡¿Tratas de matarme de un susto?! ¡Idiotaaa!
Boruto, algo aturdido por sus gritos, dejó de lado esa molestia para corresponder su abrazo con su brazo libre. Tras unos segundos, la chunin y la genin soltaron al chico, ambas sin poder disimular su sonrisa.
Boruto: Ya estoy bien, Sarada-chan.
Sarada: Gracias al cielo estás bien. Estábamos…
Boruto: Lo siento. De verdad. Pero tú me salvaste, Sarada-chan. Himawari también, de hecho.
Sarada y Himawari: ¿?
Boruto: Pude oírlas, llamándome. Sus voces me guiaron hasta aquí.
Sarada: ¿Nuestras… voces?
Boruto: Bueno, fue algo de lo poco que entendí al viejo Rikudou.
Sarada: ¿Eh?
Himawari: ¿De qué hablas oni-chan?
Boruto: Bueno, verán…
¿?: Esto es… inesperado.
Los chicos se volvieron, encontrándose con Orochimaru, Suigetsu y Konohamaru reincorporándose.
Boruto: ¡Konohamaru-sensei!
Konohamaru: Boruto… - grandes lágrimas salían de su cómica expresión de felicidad - ¡¡BORUTOOOO!!
El jounin se arrojó a cargar al chico y abrazarlo asfixiantemente, provocando la incomodidad de éste.
Konohamaru: ¡¡ESTAS VIVO!! ¡¡VIVOOOOOO!!
Boruto: ¡Bájame ya, sensei! ¡¿Qué diablos hace?!
Konohamaru: ¡¡ESTOY TAN FELIZ!! ¡¡NARUTO NII-CHAN YA NO ME MATARÁ!! ¡¡NO SOY UN MAL CAPITÁN!!
Sarada: ¡¿ESO ERA LO QUE TE PREOCUPABA?!
Acabada la conmoción, Boruto desvió su vista hacia Orochimaru y Suigetsu, a quienes, claro está, jamás había visto.
Boruto: ¿? ¿Y estos quiénes son?
Mitsuki: El hombre de cabello oscuro es mi padre, Orochimaru. El otro se llama Suigetsu.
Boruto: ¡¿EEEH?! ¡¿EL ES TU PADRE/MADRE?!
Suigetsu: ¿Padre/madre?
Boruto: Jamás especificó.
Suigetsu: Serás idiota…
Orochimaru: Como decía, esto es de verdad inesperado.
Mitsuki: ¿De qué hablas?
Orochimaru: El estado en que este chico se encuentra es sin duda muy similar al de su padre. Pero siento una energía distinta.
Mitsuki: Boruto, este poder que tienes es...
Boruto: Agh, ni siquiera estoy seguro.
Himawari: ¿No es por el poder que tienes de Kurama-chan?
Boruto: Bueno, eso era sólo una parte muy pequeña, y si entiendo bien lo que pasó, la perdí a cambio de este chakra. Al parecer siempre lo tuve, sin tener idea.
Sarada: ¿De veras? Suena bastante loco.
Boruto: Ya es bastante loco que yo siga aquí-ttebasa.
Himawari: ¡Se parece muchísimo al Tenseigan de mamá!
Todos: ¿?
Orochimaru: ¿Dijiste Tenseigan?
Himawari: Sí. Parece que es como el ojo del tío Sasuke, una versión avanzada, pero del Byakugan, creo… algo así escuché.
Mitsuki: Pero Boruto no tiene el Byakugan…
Orochimaru: Hm…
Boruto: ¿De modo que mamá puede también…? Jaja, esto debe ser de familia.
Sarada: Pero entonces, ¿Qué es…?
Mientras hablaban, Chokei y Ototo, que no habían mermado su poder al manifiesto, comenzaban a acercarse.
Boruto: Larga historia, para después. Ahora tenemos que vencer a estos idiotas e ir con papá. Hay algo feo luchando contra ellos.
Orochimaru: ¿Cómo lo sabes?
Boruto: Esto funciona parecido al modo senin que tengo. Pero más fuerte, lo siento muy claramente.
Mitsuki: Es increíble.
Suigetsu: Oh… aquí vienen.
Chokei y Ototo ya se encontraban a unos pasos de ellos, fortaleciendo el chakra de sus avatares.
Boruto: Pensar que tendrían el mismo poder que nuestros padres.
Sarada: Tienen ADN de Indra y Asura. No se cómo lo consiguieron.
Boruto: ¡¿UUH?! ¿Esos no eran papá y Sasuke-shisho?
Sarada: Ellos tienen su chakra. Pero estos dos son prácticamente tanto Indra como Asura.
Boruto Tch… pues esto no será fácil.
Suigetsu: Lamentablemente, vas a tener que apañártelas solo, chico.
Boruto: ¿?
Sarada: Perdón, pero gastamos todas nuestras fuerzas contra ellos. No podemos continuar.
Boruto: Qué… espera… ahora que lo pienso, ¿Qué hace Hima aquí? ¿No estabas con mamá?
Himawari: Sentí que me necesitabas, y vine a buscarte oni-chan. Creí que estarías en el lugar de las explosiones más grandes…
Suigetsu: Esta mocosa dio mejor pelea que tus amigos, en realidad.
Sarada: La hubieses visto Boruto, fue increíble.
Himawari: Tehehe…
Chokei: ¡¡Ya basta!! ¡Desaparezcan!
Con su espada Susnaoo, el espécimen dio un furioso golpe, el cual los habría matado de no ser porque Boruto logró detenerlo con otro escudo de chakra.
Chokei: Gheh…
Boruto: Bien, si es así, rápido, yo les ayudaré.
Sarada: ¿Qué?
Boruto: Himawari, gracias por todo, pero te pido que ahora me lo dejes a mí. ¿Puedes?
Himawari: Pero…
Konohamaru: Hazle caso a tu hermano. Te prometo que de ahora en adelante, nada podrá detenerlo.
Himawari: Bien… - retrocedió junto a Konohamaru- Está bien. ¡Puedes hacerlo, oni-chan!
Boruto: Bien.
Mitsuki: Ojalá pudiera usar a voluntad mi modo senin…
Boruto: ¡¿EEH?! – La graciosa cara de sorpresa del chunin casi rompía su imponencia - ¡¿TIENES MODO SENIN?!
Mitsuki: Ah… pues… sí. Pero solo aflora cuando me enojo mucho… lo siento. Hace poco lo usé pero…
Boruto: Hm… si, siento un chakra diferente en ti.
Mitsuki: ¿?
Boruto: Sarada-chan, dame un momento.
Sarada: ¿?
Boruto: Mitsuki, debes usarlo ahora.
Mitsuki: Quisiera, pero, yo… ¡!
Frente al albiceleste, Boruto alzaba su puño.
Boruto: Ven. Yo sé que puedes controlarlo. Todo se trata de los vínculos, después de todo.
Mitsuki: ¿Vínculos?
Boruto: Bueno, es algo así como… ¡Agh, solo dame el puño!
Mitsuki obedeció, mientras pensaba. El hokage también le había hablado de eso antes. Vínculos. Establecer vínculos con la gente. Y cuando llegara alguien lo suficientemente importante… Eso era, de eso se trataba. No de establecer una relación con alguien, que, viéndose afectada, alteraría su poder, sino que se trataba de la voluntad para proteger ese vínculo. El creer que había perdido el vínculo de amistad que compartía con Boruto lo había activado. Quizá el recuperarlo, el fortalecerlo obtuviera un mejor resultado… si era así…
Boruto: Oh…
Mitsuki: ¿?
Mitsuki había estado pensando, tan concentrado que cuando se dio cuenta y miró bien, ya se encontraba de vuelta en un vigoroso modo-senin. Pero esta vez, libre de furia, lo sentía liviano y en control. Ésta vez, ÉL estaba en control.
Himawari: ¡Woaaah!
Boruto: ¡Genial! ¿Eh… esas son serpientes? ¿Y qué le paso a tu cara?
Mitsuki (mirándose): Lo… logré.
Los especímenes hermanos veían desde su lugar la escena, ya bastante alterados.
Ototo: No es posible…
Chokei: A ver, vamos a calmarnos. El que ese chico haya regresado no cambia nada nuestra meta.
Ototo: Pero mira nada más, nos acaba de repeler dos veces…
Chokei: Lo sé. Que saboreen ese momento. No les dejaré que tengan otro más.
Mientras se preparaban, Mitsuki se veía listo para la lucha, Boruto concentró esta vez su atención en Sarada. Orochimaru se acercó a su hijo.
Orochimaru: ¿Cómo te sientes?
Mitsuki: ¿La verdad? Grandioso.
Orochimaru: Debe ser un alivio tener a tu amigo de vuelta.
Mitsuki: Sí… - veía a Boruto hablar con Sarada – lo es.
Orochimaru: Muy bien. Recuerda, Mitsuki. Tu guardas una fuerza mucho mayor a la mía. No tengas reparos en usarla para pelear.
Mitsuki: Sí.
Boruto: Ok, Sarada-chan, dame tu mano.
Sarada: Huh… sí…
La chica tomó la mano que el Uzumaki le ofrecía, y pronto se vió envuelta en chakra hirviente. Su agotamiento, su pesadez, todo se estaba yendo.
Sarada (reactivando su mangekyou sharingan): Increíble.
Himawari: Oah…
Boruto: ¡Bien chicos! ¡Vamos a por ellos…!
Sarada: ¡Boruto!
Boruto: ¿?
Sarada: Hay algo muy importante que debo decirte.
Boruto (mirándola): Sí. Lo sé…
Mitsuki: ¡Oigan! Hablen después.
Boruto y Sarada: Ha… hai…
Los tres chunin avanzaron hacia sus oponentes, que les esperaban aún en su mayor capacidad. Sólo que, visto lo visto, ya no estaban tan calmados.
Chokei: ¡Somos los nuevos Indra y Asura! ¡No equiparas nuestro poder!
Boruto: En serio, ¿no quieren decir algo que no hayamos escuchado ya?
Sarada: ¿Cuántas veces vas a repetir eso?
Boruto: ¡Pero es cierto!
Mitsuki: Heh…
Chokei: ¡Ototo!
Ototo: Sí.
Captando la atención de los chunin, Ototo tomó tres de las cuentas gigantes que su avatar sostenía y las convirtió en gudodamas muy grandes. Chokei, por su parte, creo una especie de vórtice que mezclaba las cinco naturalezas básicas de chakra como si fuera un grupo de satélites alrededor de un orbe luminoso.
Chokei: Les vamos a demostrar que no pueden desestimarnos.
Ototo: Está listo, hermano.
Uniendo ambos sus técnicas, las gudodama se habían rodeado de orbes energizados elementales, que temblaban por la inestabilidad de su condición y el exceso de poder.
Mitsuki: Eso se ver mal… no habían hecho algo así antes.
Sarada: ¿Qué piensas, Boruto?
Boruto: La barrera de chakra no servirá. Bien, lo único que se me ocurre es lo de siempre. ¡Estoy seguro de que funcionará!
Sarada: ¿Hablas de nuestra técnica de equipo? ¡No bastará!
Boruto: Confía en mí. Funcionará.
Sarada: Esta… bien.
Boruto comenzó a formar su ataque mientras Sarada le brindaba chakra, convirtiéndolo en relámpagos.
Boruto: Mitsuki, ¿puedes contener ese ataque?
Mitsuki: Me esforzaré – las serpientes etéreas de pronto se agitaron, incrementando su tamaño y emanando mucho chakra. – déjenmelo a mí.
Chokei y Ototo: ¡Shita no jikkō!
El ataque salió disparado de los avatares de los hermanos, dirigiéndose hacia los chunin. Mitsuki, con todas sus ganas, se puso en frente y con sus ahora enormes serpientes de chakra, logró detener el paso de la técnica. Sin embargo, poco a poco, iba avanzando, el albiceleste tan solo lo estaba frenando.
Mitsuki: ¡Lo tengo! – Forcejeaba fuertemente con su carga - ¡Pueden atacar!
Boruto: ¡Estamos listos!
Junto a Sarada, Boruto cargaba una gran esfera luminosa de chakra en torno a la cual giraban dos hojas similares a guadañas. La electricidad asomaba como chispas por todo el rededor de la esfera central. Gracias al chakra de Boruto, se veía muchísimo más poderosa de lo normal.
Sarada: ¿Seguro que funcionará?
Boruto: ¡Ya te lo dije, confía en mí-ttebasa! ¡Saca a Mitsuki de ahí!
Sarada: ¡Entendido! ¡Kukan Bunkatsu!
La chica, tras comenzar a correr, desapareció en el aire, apareciendo junto a Mitsuki, y sorprendiendo a este, jalándolo con ella desapareciendo nuevamente. Ambos volvieron a aparecer junto a Boruto mientras ya no había nada que detuviera al ataque de los hermanos.
Sarada y Mitsuki: ¡Boruto!
Boruto: ¡Allá vaaa!
El Uzumaki arrojó su ataque, que se estrelló contra la enorme orbe triple de Chokei y Ototo, retrocediendo casi sin resistencia.
Sarada: ¡No funciona!
Boruto: ¿Tú crees?
Sarada y Mitsuki: ¿?
De un momento a otro, el ataque de Boruto se agigantó como si hubiesen inflado un globo de un solo soplido, generando un tremendo choque de poderes.
Boruto: ¡Senpo: Cho Odama Raijin Rasenkusarigama!
El suelo temblaba con furia en el lugar en que los poderes chocaban. Parecía que no podían vencerse entre sí.
Mitsuki: ¡Están igualados!
Boruto: Pues hagamos algo al respecto.
En ese momento, dos de las gudodamas que flotaban sobre el chunin salieron de su lugar y se posaron una en cada mano, aun flotando. Como si supiera lo que hacía, Boruto comenzó a imbuir ambas técnicas, una en Fuuton, y otra en raiton, mientras, al igual que en la anterior, dos aspas encadenadas por líneas de viento giraban en torno a cada una. Luego, aumentaron su tamaño hasta ser igual de grandes que un Odama rasengan.
Suigetsu: ¿Qué demonios…?
Orochimaru: Hm… de tal palo, tal astilla. ¿no les parece?
Konohamaru: Mira eso, Himawari.
Himawari: Oni-chan es increíble.
Boruto: ¡Ahora! ¡Gudodama Rasenkusarigama!
Arrojando los dos amenazantes orbes afilados, Boruto dio un ligero salto hacia atrás que lo hizo retroceder un par de pasos, pero nada comparado a lo que esos ataques, al unirse con el primero, hicieron retroceder al ataque opositor.
Ototo: ¿Qué…?
Boruto: ¡Tomen eso!
Como si se tratara de un cañón, las técnicas explotaron en una enorme descarga de energía que vapuleó a Chokei y a Ototo, mandando a ambos a volar y arrojándolos al suelo. Y como ambos estaban dentro de un avatar gigante cada uno, el daño fue mucho mayor para el entorno.
Boruto: ¡Eso es!
Mitsuki: Asombroso.
Los especímenes se pusieron de pie. Todos notaron pronto que sus avatares estaban seriamente dañados.
Sarada: Aún no se ha acabado.
Boruto: Bueno, entonces te toca.
Sarada: ¡Hai!
Envolviéndose en llamas de chakra magenta rojizo, la chica activó su Susanoo, armado y listo. Junto a ella, sus compañeros se encontraban dentro de él.
Boruto: ¡Oaah, le crecieron piernas!
Mitsuki: Sí. Es mucho más eficiente así.
Sarada: Boruto, Mitsuki, préstenme su poder.
Boruto y Mitsuki: ¡Sí!
Chokei: Está volviéndose… un gran problema.
Ototo: Sí. Esta vez sí nos han dañado.
Chokei: Andando. No podemos darnos el lujo de perder esta batalla.
Boruto: ¡Muy tarde!
Chokei y Ototo: ¡!
De pronto, ya tenían al Susanoo de la chica frente a ellos, con sus puños cargados de chakra.
Mitsuki: ¡Sarada, toma la fuerza de mi senjutsu!
El chakra imbuido en los puños del Susanoo de Sarada creció hasta convertirse en una potente llamarada de chakra senjutsu azulado.
Boruto (haciendo un sello de manos): ¡Esto también servirá!
Algunas partes del cuerpo del ente magenta de la chica se envolvieron en poderoso chakra brillante de color blanco, que aumentaron su velocidad sobremanera.
Sarada: ¡¡SHANNAROOOOO!!
Como un relámpago, el Susnaoo de la uchiha daba rápidos y devastadores golpes que destrozaban la armadura Susanoo de Chokei como si fuera de madera; y desbarataban el avatar de Ototo como si desamoldaran un bloque de barro. Estos ni podían cubrirse, ya que con el poder que Boruto agregó, el Susanoo de Sarada se movía como si se teletransportase aquí y allá.
Ototo: ¡Toma esto! ¡Dai Gudodama!
El espécimen expulsó una de las cuentas de su avatar como un proyectil, apuntando a la cabeza del Susanoo de la uchiha, pero rápidamente fue interceptada por una gran y etérea cabeza de serpiente, que la hizo explotar de un mordisco, destruyéndose así misma también.
Boruto: ¡Ahora es nuestro turno!
En la mano izquierda del Susanoo de su compañera, Boruto formó con otra Gudodama, un enorme rasenkusarigama.
Boruto: ¡Sarada-chan, enciéndelo!
Sarada: ¡Claro!
Pronto, la técnica se agigantó envolviéndose en llamas, ante la vista de todos, sobre todo de un confundido Konohamaru.
Konohamaru: ¡¡O-OYE, E-ESA ES… ESA ES MI TÉCNICA!! ¡¡NO SE VALE!!
Himawari: Konohamaru-san, no seas bebé.
Orochimaru: No te sorprendas.
Konohamaru: ¿?
Orochimaru: Una vez que se aprende una técnica, un jutsu, pronto se vuelve fácil que la siguiente generación lo mejore. Nuestra historia nos ha enseñado eso.
Konohamaru: Ah… pues… sí.
El Susanoo de la pelinegra dio un salto, lista para arrojar.
Sarada: ¡Ve, Boruto!
Boruto: ¡Senpo: Gudodama Rasenkusarigama Endan!
El ataque fue lanzado cayendo de lleno sobre Ototo e impactando un poco en Chokei que recibió parte del daño. Nuevamente, ambos fueron arrojados al suelo, mientras el Susanoo de Sarada aterrizaba de su salto.
Chokei: Esto simplemente… no puede…
Ototo: Gh…
Boruto: ¡Te lo digo desde ya, copia barata! ¡No vamos a tener piedad con ustedes!

CON NARUTO Y SASUKE

Tras una explosión más, Sasuke y Naruto salieron despedidos hacia atrás, cayendo de pie y soportando la inercia hasta unos pasos atrás. De entre la humareda, Shio aparecía curándose las heridas con su propio chakra.
Sasuke: Estás peleando mejor. ¿Qué cambio?
Naruto: ¿Mejor, dices? Eres tu quien más daño se ha dejado hacer.
Sasuke: Como sea, hace un momento creí percibir una fuente inmensa de chakra cerca de aquí. ¿Fue acaso…?
Naruto: Sí, fue él. Pero no sé cómo ni por qué pasó. Lo importante es que está bien, contrario a lo que creía.
Sasuke: ¿Me estás diciendo que es por eso que te estabas reteniendo?
Naruto: ¿?
Sasuke: Naruto, no soy tonto. El poder que estás usando es ciertamente formidable, pero no es el máximo. Cuando peleamos tú y yo, hace tantos años, eras mucho más fuerte que esto.
Naruto: ¿Dices que estoy oxidado? Jeh, no sería el único.
Sasuke: Naruto, hablo en serio.
Naruto: …
Sasuke: ¿Por qué estás usando solo el chakra del Kyubi?
Naruto: ¡!
Sasuke: Antes no te lo cuestioné, pero ahora… sería bueno que dejaras de hacer eso.
Naruto: Bueno…
Sasuke: Sé que el chakra que los otros bijuu te dieron fue poco, pero el mismo Rikudou dijo que parte de ellos siempre residirá en ti. Entonces, eso querría decir que puedes…
Naruto: Basta.
Sasuke: ¿?
Naruto: Eso no entra a discusión Sasuke. Contrario a lo que puedas creer, estoy usando toda mi fuerza.
Sasuke: Toda tu… - luego de pensar por un segundo, Sasuke noto lo que pasaba – de verdad… que tontería.
Naruto: ¡Te digo la verdad!
Kurama: ¡No es verdad, estúpido!
Naruto: ¡!
Mientras, en medio del campo de batalla y mirando a sus presas desde arriba, Shio levitaba con un rostro serio y pensativo. Algo no andaba bien.
Shio (pensando): ¿Esto es lo que Momoshiki y Kaguya no pudieron derrotar? Debes estar bromeado. – dio una mirada hacia el lugar en que Boruto y los demás luchaban. – Pero esa repentina explosión de chakra, eso no fue normal. Y siento que es chakra otsutsuki. ¿Por qué ahora? ¿De dónde puede haber salido? Como sea… esto está fuera de lo que pude haber anticipado, a este paso, tendré que usarlo… pero deberé pagar un alto precio.
En la mente de Shio, se formaba la silueta de algo que realmente nadie, ni el mismo siquiera, quería que apareciese.
Shio (pensando): Debo ir a asegurarme.
Sin que el hokage o Sasuke lo pudieran impedir, Shio se arrojó a volar hacia el lugar en que los chunin peleaban. El par de Konoha no estaba sino muy sorprendido al ver esto.
Sasuke: ¿A dónde va?
Naruto: ¡Sasuke, fue donde sentimos a Boruto!
Sasuke: ¿Qué?
Naruto: ¡Vamos, no debemos perderlo!
A toda velocidad, ambos shinobi corrieron en dirección a donde había huido Shio. No iban a dejarle escapar. No ahora que sabían quién era realmente.

CON BORUTO Y LOS DEMÁS

Una mujer peliblanca llegaba a la carrera al lugar, con visibles signos de cansancio. Claro, podía moverse como un shinobi, pero no era uno como tal. Su fuerza, su resistencia, eran mucho menor al promedio. De modo que al llegar, primero trató de recobrar el aliento. Cuando terminó, alzó la mirada y finalmente pudo ver la razón por la que había sentido ese terrible escalofrío antes.
Haruko: Indra-sama… Asura-sama…
Frente a ella, se encontraba la colosal batalla de los chunin contra Chokei y Ototo, que aun mantenían su fuerza en la batalla.
Konohamaru (dándose vuelta): ¡Oh, Haruko!
Los presentes se volvieron junto con él, mientras la mujer se acercaba sin poder despegar sus ojos de la pelea.
Haruko: ¿Por qué…?
Todos: ¿?
Haruko: ¿Por qué están… Indra sama y… Asura-sama aquí? Esto no puede ser…
Konohamaru: Bueno…
Orochimaru: No son Indra y Asura. Bueno, lo más acertado sería decir que no son los verdaderos.
La mujer volvió a mirar. Su chakra, su poder, su aspecto, eran, si no idénticos, demasiado similares a las personas que ella recordaba.
Haruko: ¡Eso no es posible! ¡Yo se de qué estoy hablando, si no nos ellos, entonces…!
Orochimaru: Son artificiales.
Haruko: Ellos... ¡no puede ser! ¡¿Cómo lo hicieron...?!
Orochimaru: Por difícil que sea de creer, debes saber que los restos de esos dos fueron encontrados y usados en estos… seres. Aparentemente fueron un experimento… demasiado exitoso.
Haruko: ¡No quedó nada de ellos! ¡Yo misma los vi hacerse pedazos, borrarse del mapa en esa ocasión! – enormes lágrimas comenzaban a salir de sus ojos. – Yo misma… los vi…
Orochimaru: ¿Qué los viste? ¿A qué te refieres?
Suigetsu: Creo que tanto desastre le afectó la cabeza.
Konohamaru: No, no es así, verás…
¿?: De modo que eres tú, Haruko.
Todos vieron hacia arriba, de donde venía la voz. Shio levitaba sobre ellos, mirando en dirección a la peliblanca.
Haruko: ¿Quién eres tu?
Shio: No te veía desde que eras una niña. De modo que… ¿ya has recobrado tus recuerdos?
Haruko: ¿Qué dices…?
Shio: Por eso estás aquí, ¿cierto? Supongo que debe ser un poco difícil ver a tus viejos amigos en estas condiciones.
Haruko: ¡¿Qué tienes que ver tu con esto?!
Shio: ¿En serio? ¿No lo imaginas? Supongo que no has recobrado del todo tus…
Sin que pudiera terminar de hablar, de la nada apareció Naruto dándole un poderoso puñetazo que lo arrojó hacia atrás, pero no le hizo perder su equilibrio de vuelo. Una ligera raspadura amoratada se extendía en su mejilla.
Haruko: ¡Naruto-sama!
Naruto (aterrizando): ¿Haruko?
Sasuke: ¿Qué estás haciendo aquí?
Haruko: Sasuke-sama… pues yo…
Himawari (corriendo con él): ¡PAPÁ!
Naruto: ¡¿Himawari?! ¿Qué estás haciendo aquí? ¡Es muy peligroso!
Himawari: Es que… oni-chan…
Orochimaru: Lo que nos hace hacer la paternidad, ¿no es así?
Naruto: Orochimaru…
Orochimaru: Tu hijo salió de una difícil situación, al parecer en gran parte gracias a su hermana. Cuando eras joven, hubieras hecho la misma estupidez.
Naruto: Tch, ¿tu que rayos sabes? Sé lo fuerte que es mi hija. Pero me preocupo como padre que soy.
Himawari: No te preocupes, papá, Konohamaru-san estuvo conmigo todo el tiempo…
Naruto: Eso no me da confianza.
Konohamaru: Que malo eres, Naruto nii-chan.
En eso, los recién llegados también vieron la pelea de los chunin contra los especímenes hermanos.
Naruto: ¡Woah!
Sasuke: Hm, que pelea, ¿uh?
Shio: Debí saber que me seguirían.
El hombre volvió a acercarse a los que allí se encontraban.
Haruko: ¿Quién es… ese hombre? ¿Cómo logró traer a Indra-sama y a Asura-sama de la muerte?
Naruto: ¿Qué dice?
Sasuke: Tiene razón, Naruto. Mira a los enemigos de los chicos.
Naruto: ¡Su chakra… es el mismo que el nuestro, Sasuke!
Sasuke: Sí.
Shio: Ya veo, entonces no lo sabes, Haruko. Entonces, déjame contarte.
Usando su propio chakra, el hombre creó una especie de laguna a través de la cual se veían proyectadas imágenes de la memoria del peliblanco.
Shio: Llegué a este mundo poco después de que Kaguya fuera sellada por sus hijos. Para entonces, yo había venido a buscarla, pero no pasó mucho tiempo antes de que me enterara de su destino. Para ser honesto, yo podría haber liquidado tanto a Hagoromo como a Hamura, y romper el sello que la retenía… pero me di un tiempo para mirar a la humanidad. Una especie por demás fascinante.
Orochimaru: Este hombre…
Suigetsu: Me recuerda un poco a usted, hehe.
Shio: En mi mundo, los míos consideran que la humanidad, esos seres que encontró Kaguya, no eran dignos de recibir el poder del árbol del Shinju. Por lo mismo, Momoshiki y Kinshiki, que debieron haber llegado junto conmigo, decidieron darse un tiempo, ya que, si muchos humanos conocían el secreto del chakra que Kaguya y sus hijos habían revelado, podía tornarse en contra nuestra y generarnos problemas para el momento de… “la purga”. Yo, por otro lado, decidí venir a observar. No creí que ustedes fueran un problema para nosotros y realmente, no lo eran. Pero descubrí algo más.
Haruko: ¿Qué…?
Shio: Noté que ustedes eran una raza temerosa y agresiva, el terror que Kaguya les había hecho vivir en su momento me dio la impresión de que no se fiarían de alguien con un aspecto similar. Así que, decidí tragarme mi orgullo y tomar la apariencia humana con la que me conocieron. No fue nada difícil mezclarme entre ustedes después. Aprendí sus modos, sus costumbres, su forma de actuar, su forma de adaptarse a las situaciones. Casi empezaba a sentirme como uno de ustedes, pero claro, nunca perdí de vista mi superioridad como especie. Y eso solo podía significar una cosa: Ustedes, aunque frágiles y endebles, eran una raza con potencial. Verán, la verdadera razón por la que Kaguya vino a este mundo… es porque el nuestro es uno que está muriendo.
Naruto: ¡!
Sasuke: Lo entiendo. Cuando luchamos allí con Momoshiki, no era un sitio muy agradable.
Shio: Sólo quedamos muy pocos de nosotros. El árbol del Shinju que plantamos y que nos da nuestra fuerza ha drenado prácticamente toda la energía y la vida de nuestro mundo. Ya casi no queda nada de él, solo un páramo árido y vacío.
Naruto: ¿Entonces por qué continuaron consumiendo la fuerza de su mundo si eso lo estaba destruyendo?
Orochimaru: Porque una vez que un hombre adquiere poder, es muy difícil dejarlo ir. Realmente no son muy diferentes a nosotros.
Shio: No voy a negar eso. Como sea, una vez que descubrí que ustedes podían tener el potencial necesario, decidí que ustedes no tenían que ser exterminados, no en su totalidad.
Todos: ¿?
Shio: Este es un mundo verde y vivo. Es como el nuestro en sus inicios, hace milenios. No teníamos por qué ver a nuestro mundo morir. Simplemente podíamos mudarnos a éste.
Sasuke: ¿Qué dices…?
Shio: Cuando resolví eso, me dí con la sorpresa de que uno de los hijos de Kaguya también había tenido su propia descendencia. Dos humanos con un poder equiparable al de un Otsutsuki. Indra y Asura. Decidí que si los enfrentaba, podría causar un desastre aun mayor a este mundo que aquel del que estaba recuperándose. Hubiera sido un desperdicio.
Haruko: Tu…
Shio: Vi cómo se enfrentaron esos dos. Vi la destrucción que provocaron. Realmente me hacían cuestionarme sobre si lo que creía sobre su mundo estaba bien. Entonces te vi, Haruko
Todos: ¿?
Shio: Una mujer llegó, junto a los cuerpos destrozados de esos dos hombres. Lloraste bastante, nunca creí que los humanos pudieran presentar tal grado de debilidad emocional.
Naruto: Miserable…
Shio: Cuando el penoso espectáculo de tu pérdida por fin termino, vi lo que hiciste. Un lugar inaccesible para quien no supiera manejar el chakra, aun para quien lo supiera, sería una odisea encontrar un lugar como ese. Allí guardaste los cuerpos de esos hombres, los sellaste con un jutsu extraño… y luego, por tu propia mano, expulsaste una gran cantidad e chakra de una forma particular, algo que noté de inmediato.
Haruko: ¿Qué yo…?
Shio: No sé cómo, pero de alguna forma, hiciste algo para borrar por completo tu memoria.
Todos: ¡¡!!
Haruko: ¿Mi… memoria…?
Shio: Parece que no quisiste arriesgarte a que alguien los encontrara, ya sea por lo que sabías lo que alguien podría hacer con ellos, o tal vez por un inadecuado sentido de… moralidad. Viviste el resto de tus días en la ignorancia, como una humana normal, sin volver a usar el chakra.
Haruko: No… no puede ser…
Shio: Quise esperar un poco más, y como me aburría, decidí ponerme en hibernación. Me escondí, en las profundidades más vivas de este mundo y me envolví a mí mismo en las ramas del Shinju, pero solo por un tiempo limitado. Cuando desperté, me di cuenta de dos cosas: Que el uso del chakra que los humanos habían creado había degenerado en la creación de los llamados “shinobi”, los cuales destrozaron aún más su propio mundo durante mi hibernación; y de que Momoshiki y Kinshiki habían llegado. Intenté razonar con ellos, explicándoles mi punto de vista, pero no sirvió. Ellos simplemente querían desaparecer a todos y a cada uno de los humanos. Cuando me rehusé, me rechazaron. No buscando una pelea innecesaria, me retiré y dejé que continuaran con sus asuntos. Tan solo me quedé como un espectador, viendo sin creerlo, cómo eran ambos vencidos por ustedes, shinobi, dos en particular. Aquellos de los que percibí la misma esencia de Indra y Asura. Yo había esperado demasiado, así que lo mejor era deshacerse de ustedes dos.
Naruto: …
Sasuke: ¿Entonces por qué no viniste por nosotros tú mismo?
Shio: Las verdad es que no lo sé. Tal vez su fuerza me impactó, tal vez sentí que su victoria contra Momoshiki tenía un mayor significado del que creía… o tal vez simplemente el pasar tanto tiempo entre los humanos me influenció y actué por puro capricho. No lo sé. El punto es que, cuando visité el lugar de la batalla, encontré los restos que habías escondido, Haruko. Para unhumano, usuario de chakra o no, hubiera sido imposible deshacer tu sello, hecho con el chakra del propio hijo de Kaguya. Pero para mi, fue como levantar una pequeña piedra en el campo.
Haruko: Fuiste… fuiste tu quien…
Shio: Recorrí este mundo una vez más, para ver que debía esperar. Estaba reverdeciendo, recuperándose por enésima vez de lo que sus propios habitantes le habían hecho. Era, como dicen, una época de relativa paz. Encontré a un hombre en Amegakure, un hombre con el propósito de realizar una creación fuera de lo común usando el chakra. Era un hombre perturbado, había usado su propio cuerpo como mesa de experimentación. Me desagradaba, pero era a quien necesitaba.
Sasuke: El tal Garou.
Shio: En efecto. Decidí asociarme con el, guardándome en una apariencia humana y oriunda de Amegakure. A él no le importaba que yo quisiera acabar con tantos humanos, el solo quería… saciar su curiosidad, continuar experimentando. Asqueroso, en serio.
Haruko: Fue el entonces quien…
Shio: No fue fácil. Por más gente que usábamos, no lográbamos nuestro cometido, los especímenes anteriores a Chokei y Ototo fueron simples felices coincidencias y accidentes.
Haruko: Pero por qué… por qué mi gente…
Shio: Era una buena forma de atraerles. Investigué cuanto pude sobre ellos, sobre las cinco grandes. Tenía todo lo que necesitaba. Solo necesitaba atraerlos. Amegakure fue la carnada perfecta.
Konohamaru: Eres un desgraciado.
Shio: Claro, todo esto gracias a que noté el uso del chakra por parte de alguien que me provocaba un sentimiento muy similar al de aquella mujer que trató de ocultar a Indra y Asura. La vi y creí que, al recobrar su chakra, también sus recuerdos completos. No creí que una parte tan importante permaneciera aun borrada. Ese jutsu funcionó muy bien, demasiado.
Haruko: Entonces… todo esto es… mi culpa…
Shio: Oh, veo que ese hombre está aquí también – miró interesado a Orochimaru - ¿has cambiado de opinión? Me parece que es algo tarde.
Orochimaru: No me asocio con aquellos que me atacan sin un buen motivo.
Shio: Oh, fue un muy buen motivo, al menos para mí. Creí que compartirías algunas de mis ideas, investigué algunas cosas sobre ti y se lo que hiciste.
Orochimaru: Efectivamente, comparto tu visión de una humanidad que es muy insignificante. Sin embargo…
Shio: ¿?
Orochimaru: Ya que no eres un humano, es difícil que entiendas que se puede cambiar de opinión respecto a la orientación de una idea con facilidad.
Shio: Comprendo. Bien, se acabó la charla.
Mientras Shio se alejaba preparándose para luchar, la peliblanca caía de rodillas en el suelo, mientras lloraba amargamente.
Haruko: Todo esto… todo lo que pasó… fue… mi culpa.
Konohamaru: ¡No digas eso, Haruko! ¡Tú no lo sabías!
Haruko: ¡Pero si lo hubiera recordado, todo esto, todo lo que pasó no habría…!
Naruto: ¡Konohamaru, llévate a Himawari y a Haruko de aquí! ¡Vamos a terminar esta pelea!
Konohamaru: Ha... ¡Hai!
Himawari: ¡Papá!
Naruto: ¡Hima, ve con Konohamaru, ahora!
Shio: Oh, por favor quédense. Aún falta que llegue el resto de los invitados a esta amena reunión.
Naruto: ¿Qúe?
Shio, activando su Byakugan y su rinne-sharingan, juntó las manos creando un silencio sepulcral mientras el espacio se distorsionaba a su alrededor.
Shio: ¡Son los humanos los que tienen potencial para mí! ¡Los shinobi ya no son mas humanos solamente! ¡Traeré la extinción de los shinobi!

EN EL HOSPITAL DE KONOHA

Sakura: ¿Entonces no saben nada?
Shikadai: Tch, ya les dijimos que no. Les vimos pasar pero no tenemos idea de a donde fueron.
Hinata: Huh…
Shikamaru: Tranquila, Hinata, van a estar bien.
Hinata: Es lo que más deseo…
Inojin: ¿El equipo Konohamaru aun no ha regresado?
Hinata: Fue por eso que Himawari se fue… dijo… que sentía que Boruto necesitaba ayuda.
Chouchou: ¡Entonces debemos ir también!
Karui: ¡De eso nada, acabamos de llegar, tenemos que recuperarnos!
Marika: Yo también… quiero ayudar…
Sakura: Tu relájate. No sé que hiciste, pero estás helada hasta los huesos. No deberás pelear hasta dentro de un buen rato.
Sai: Con todo, creo que sería bueno que, quedando pocos enemigos, enviaramos refuerzos. No me cabe duda de que son los más poderosos.
Temari: Aunque fuéramos, ¿Cómo intervendríamos en una pelea en la que seres como esos estén metidos? No es como si por arte de magia fueramos a aparecer en medio de…
En ese momento, por todo el lugar, aparecieron espacios distorsionados que se acercaban a todos, absorbiéndolos.
Chouchou: ¡¿QUÉ DEMONIOS?!
Hinata: ¡¿Qué está pasando?!
Los shinobi veían por todo el hospital, a todos los presentes desapareciendo, tragados por una multitud de portales que habían aparecido de repente.
Sakura: ¡Se tragan a todos!
Shikamaru: ¡Sakura!
La pelirrosa pronto se vió a si misma absorbida por esos portales.
Hinata: ¡Sakura, no!
Shikadai: ¡Mierda, vienen más!
Poco a poco y sin poder impedirlo, todos fueron desaparecidos del lugar. Por toda la aldea, habían aparecido esos portales, en la entrada, en los refugios, en las salas de monitoreo, en las casas, en las calles, shinobi y aldeanos fueron tragados por los portales. La aldea de Konoha quedo completamente vacía y en silencio.

CERCA DEL CAMPO DE BATALLA

Urushi: No debimos irnos sin avisar.
Shiyu: La prioridad es encontrarnos con el Hokage, Urushi-san.
Koroki: Me pregunto donde estará…
Machi: ¿? ¡Cuidado!
Los portales que aparecieran en Konoha también aparecieron allí, llevándose a los Shin y a Urushi consigo.
Urushi: Shiyu ¡Chicos!
Machi: Nos absorben…
Koroki: No podemos…
Los vórtices terminaron de tragarse a los clones y a Urushi, desapareciendo luego del lugar.

EN EL CAMPO DE BATALLA

Konohamaru: ¿Qué esta haciendo?
Naruto: ¡Konohamaru, vete ahora!
Sasuke: ¡Naruto!
Naruto: ¿Qué pasa…? ¡¡!!
Ante el impacto de todos allí, infinidad de portales se abrieron, haciendo aparecer en ese lugar a toda la población de Konohagakure que habían absorbido. Todos estaban asustados y nerviosos por lo que acababa de ocurrir, pero nadie tan horrorizado como el hokage.
Naruto: ¡Ese maldito se trajo a toda la aldea aquí!
Sasuke: Maldición…
Sakura: ¡Sasuke, Naruto!
Naruto: ¡Hinata, Sakura-chan!
Las mujeres, acompañados de los otros shinobi y el equipo Mirai avanzaron hacia el Hokage.
Hinata: ¡Naruto! ¿Qué fue lo que pasó?
Naruto: Tch… este tipo… no tenía idea de que pudiera hacer esto…
Shio: ¡Bien, hokage! ¡Veamos si puedes pelear conmigo y al mismo tiempo proteger a tu amada gente!
Naruto: Miserable… bastardo…
En eso, una enorme explosión fue provocada. Chokei y Ototo, ya sin sus avatares gigantes, caían de pie al lado de Shio, habiendo soportado a duras penas un nuevo ataque de Gudodama de Boruto.
Shio: Ustedes… veo que el trabajo resulto demasiado grande incluso para ustedes. ¿Qué clase de Indra y Asura son?
Chokei: Nosotros…
Ototo: Aún no hemos terminado…
Shio: No, supongo que no.
El peliblanco activó sus doujutsu y extendió su mano sobre ellos.
Boruto: ¿Viejo?
Sarada: ¿Papá?
El chunin y sus amigos saltaron del Susanoo que Sarada procedió a desactivar, llegando con el Hokage.
Naruto: ¿Boruto?
Boruto: ¿Qué diablos hace toda la aldea aquí? ¿No saben que es peligroso?
Hinata: ¿Bo... Boruto…?
Los padres veían la nueva apariencia llena de poder de su hijo. Naruto lo había sentido, pero era otra cosa el verlo.
Boruto: ¡Mamá! ¿Estás bien? ¿Qué hacen todos aquí?
Naruto: Ese desgraciado de Shio los trajo a todos. Boruto, que es…
Hinata: ¿Esto es… Tenseigan?
Boruto: Himawari dijo lo mismo pero…
Himawari: Es idéntico, ¿no creen?
Naruto: No puede ser Tenseigan, siento el senjutsu de los seis caminos en él también.
Todos: ¿Qué?
Boruto: Bueno, la versión corta es… me encontré con los viejos Hagoromo y Hamura, ya sabes, el Rikudou y su hermano.
Naruto: ¿Aparecieron aquí?
Boruto: Digamos… que estuve… muerto por un rato.
Hinata: ¡¿Qué?!
Boruto: ¡Pero estoy bien, estoy bien! ¿Lo ven? Sigo aquí.
Naruto: Ya veo.
Todos: ¿?
Naruto: Eso fue lo que sentí. Hinata…
Hinata: ¿?
Naruto (sonriente): Boruto ha heredado tanto tu chakra como el mío. Este poder… es tanto del Tenseigan como del Rikudou senjutsu. El poder tanto del viejo Rikudou, como de Hamura.
Hinata: ¡No puede ser! ¡Es increíble!
Boruto: ¿Verdad que si?
Sasuke: Ya entiendo. Pensar que tuviste que pasar por lo mismo que por tu padre y que yo para obtener tal poder.
Boruto: ¿?
Shikadai: Woah… Mitsuki... tu…
Mitsuki: Oh, hola…
Chouchou: ¿Por qué te ves así? Pareces un monstruo o algo.
Boruto: Es el senjutsu de Mitsuki, jeje.
Shikadai: ¡¿Tú también?!
¿?: Hokage.
Los presentes y cercanos voltearon a ver a los Shin llegar junto con el agotado Urushi.
Naruto: ¡Ah, llegaron!
Shikadai: Ellos nos salvaron el trasero.
Koroki: Queríamos encontrarnos con usted. ¿Quién mandó esos vórtices a por nosotros?
Naruto: Lo lamento, no fui yo, chicos.
Los Shin miraron hacia Shio y sus especímenes, con extrañeza.
Shiyu: ¿De modo que el es el enemigo detrás de todo?
Orochimaru: Lamento interrumpir la feliz reunión, pero aun estamos en peligro.
Shyu: Tu eres…
Orochimaru: Luego. Miren allá.
Todo el mundo vio como Shio hervía nuevamente en chakra, mientras Chokei y Ototo se veían nuevamente recuperados.
Sarada: ¡Oh, no! ¡Están de nuevo al 100%!
Boruto: ¡No importa, vamos a…!
En ese instante, Boruto volvió a la normalidad, perdiendo su forma de control de chakra.
Boruto: ¡¿EEEH?!
Sarada: ¿Qué fue lo que pasó?
Sasuke: Se acabó su tiempo.
Todos: ¿Uh?
Naruto: Es la primera vez que obtiene un poder así. Nunca es perfecta la primera vez. Lo mismo pasó con Hinata.
Hinata: Boruto…
Naruto: Pero no te preocupes. Ese chakra aún está ahí. Y aun parte de él es como el mío.
Boruto: ¿? ¿A qué te refieres?
Naruto: ¿Tu qué crees? – el rubio le ofreció su puño – vamos a hacerlo juntos, hijo.
Boruto sonrió. Sabía lo que venía, así que sin dudarlo, puso su puño tocando el de su padre. Entonces, sintió como si un río fluyera a través de el, como si su sangre hirviera, como si algo tibio le abrazara con suavidad. Sintió poco a poco como su energía aumentaba, cerró los ojos para concentrarse. Primero, un sol, dando luz y calor. Luego, una luna, cobijando con su generosa luz a la oscuridad. Ambos chakras, entremezclándose. Hagoromo y Hamura estaban de pie, frente a él.
Hagoromo y Hamura: Ve, Boruto Uzumaki.
El viento soplaba mientras el chunin abría los ojos lentamente. Su chakra alcanzaba casi su máximo.
Boruto: Ah, lo olvidaba, mamá, viejo.
Naruto y Hinata: ¿?
Boruto: El tío Neji y ero-senin envían saludos.
Naruto y Hinata: ¡!
Nuevamente, Boruto fue cubierto por un poderoso manto de chakra blanquecino que brillaba con fuerza, mientras sus ojos azules volvieron a adquirir ese brillo perlado. Las líneas negras y gruesa volvieron a sus mejillas mientras las ocho Gudodamas restantes de Boruto que habían desaparecido en la nada, volvían a moverse sobre él.
Boruto: ¡Ok, estoy de vuelta en el ruedo!
Sarada: Sí.
Himawari: Vamos papá, Oni-chan.
El equipo Konohamaru se adelantó hacia sus enemigos, lo mismo con Naruto y Sasuke.
Sasuke: Naruto…
Naruto: Ya lo entiendo, Sasuke.
Boruto, Sarada y Mitsuki: ¿?
Naruto: Si quiero proteger a mi aldea como se debe… entonces no debo vacilar en usar cada fibra de fuerza a la que pueda acceder.

FLASHBACK (EN LA MENTE DE NARUTO)

Naruto: ¿Kurama?
Kurama: Eres un maldito estúpido. ¡La que estas cuando no es toda la fuerza que puedes usar! ¿Ya lo has olvidado?
Naruto: Kurama, sé a lo que te refieres, pero ellos ya no son parte de esto. ¡En esa ocasión, su destino dependía de esa pelea, pero ahora…!
Kurama: Naruto, deja de decir estupideces o me enfadarás.
Naruto: Kurama…
Kurama: Has cambiado. Hace años, no habrías dudado en dejarnos acompañarte en esta batalla.
De la nada, aparecieron los otros ocho bijuu, rodeando a Naruto.
Naruto: Ustedes ya no tienen que involucrarse. Ya son libres, yo…
Kokuo: Idiota. Eso lo sabemos.
Isobu: ¿De veras creíste que habríamos cedido en formar parte de ti si no lo hubiésemos deseado así?
Naruto: Chicos…
Matatabi: Naruto. Fuiste la única persona que supo todos nuestros verdaderos nombres, el único que decidió conocernos como individuos, como seres vivos, y no solo como bijuu. El único en quien todos nosotros a la vez decidimos confiar nuestro chakra.
SonGoku: No habríamos confiado nuestro poder a nadie a quien no considerásemos digno. No habríamos compartido chakra contigo y formar parte de ti si no estuviésemos dispuestos a luchar a tu lado.
Kurama: Naruto. Tu pudiste haber dejado simplemente que nos desvaneciéramos en el olvido, pero decidiste luchar por nosotros y salvarnos. Eres para nosotros algo muy similar a los que fue el viejo Hagoromo.
Shukaku: Aunque tampoco te pases de listo, ¿esta bien?
Gyuki: Si estás dispuesto a aceptar que te ayudemos, estamos más quelistos. Eres parte de nosotros tanto como nosotros de ti.
Saiken: Eso es. No lo dudes.
Chomei: Eres el pilar que nos conecta a todos nosotros. Tal como lo fue Hagoromo. No te olvides de eso.
Kurama: Entonces, Naruto. ¿Estás dispuesto a aceptarnos una vez más? ¿Estás listo para pelear como el jinchuuriki de los nueve bijuu que eres?
Naruto: Hahaha…
Kurama y los otros: ¿?
Naruto: Creo que… el ser padre, y luego Hokage me hizo darme cuenta que no podía ser tan inmaduro e impulsivo como en ese entonces… - los bijuu lo miraban fijamente - ¡Pero creo que no estará mal que siga peleando como entonces!
Kurama: ¡Eso quería escuchar! ¡Vamos todos!
Bijuu: ¡Hai!

FIN DEL FLASHBACK

Naruto: ¡Así que aquí vamos!
Una gran columna de chakra dorado emergió de Naruto alzándose por los cielos como hiciera antes el de Boruto, mientras se extendía sobre la gente presente y se podía ver, claramente, las siluetas de los nueve bijuu en el. Una vez que el destello terminó, apareció nuevamente Naruto, prácticamente con la misma apariencia, pero esta vez, su piel no brillaba con chakra; y su mano derecha sostenía un bastón Bo de color negro. El símbolo Rinnegan se dibujó en su espalda, sobre su chaqueta corta dorada, con nueve magatamas debajo de él, mientras a pocos centímetros tras ella; nueve gudodamas flotaban. Sus ojos amarillos brillaban con espíritu de lucha al máximo.
Boruto: ¡WOAAH!
Himawari: ¡¿Papá podía hacerse más fuerte?!
Konohamaru: Creo que… sí.
Orochimaru: Hmf.
Sasuke: Creí que ya habías usado todas las gudodamas.
Naruto: ¿Huh? No me preguntes, no tengo idea de donde salieron. ¡Y son nueve otra vez!
Sasuke: Como sea, ya era hora.
Sarada: ¡Eso es increíble, Nanadaime-sama!
Boruto: Heh. ¡Muy bien! ¡Sarada, Mitsuki! ¡Terminemos con esto!
Naruto: No dejemos que nos dejen atrás, Sasuke.
Sasuke: Ni lo sueñes.
Los cinco Shinobi se acercaron Shio y los hermanos, que hicieron lo mismo.
Shio: Bien… entonces, ¿Qué tal esto como incentivo?
El hombre rápidamente arrojó una Gudodama contra un gran grupo de aldeanos cerca de allí, pero para su sorpresa, Naruto en modo Kurama apareció en ese lugar, desviando la esfera de chakra con una gran patada.
Shio: ¿?
Naruto: ¿De veras creíste que dejarías que algo les pasara a las personas de mi aldea? ¡SOY EL HOKAGE!
Shio: Tu…
Naruto: Ese Bunshin estaba en la aldea junto con los demás. Si asumo que trajiste aquí a cada rastro de vida que encontró lo que sea que fuera lo que usaste, también detectó y trajo a mi Bunshin.
El clon de Naruto entonces, cargó muchísimo chakra formando un enorme manto dorado que cubrió a todos los presentes, a todos excepto los chunin, Sasuke y él mismo.
Haruko (mirando): Naruto… sama…
Sakura: Nos está…
Hinata: Cubriendo por completo, incluso más que durante la guerra…
Shiyu: Es ese poder del Hokage…
Urushi: ¿Qué es esto…?
Desde su sitio, los prontos conbatientes vieron a los aldeanos y shinobi de Konoha prácticamente a salvo.
Naruto: Eso servirá.
Mitsuki: Impresionante…
Boruto: Heh, y yo que creí que por fin te había alcanzado, viejo.
Naruto: Aun tienes un par de cosas que aprender. Ahora vamos.
Sasuke: Shio es nuestro. Encárguense de esas copias mal hechas.
Boruto, Sarada y Mitsuki: ¡Hai!
Shio: Huhuhu….HAHAHAHAHAHA
Todos: ¿?
Shio: Maravilloso… ¡Así es como debe ser! ¡Ese es el poder que quiero enfrentar! ¡El poder del llamado el más fuerte del mundo!
Shio cargó un tremendo poder, flotando y formando un cráter bajo sus pies.
Naruto: Sigue con eso.
Sasuke: Creo que es hora de enseñarle.
El Bunshin de Naruto fortaleció el muro de Chakra, haciendo retroceder a todos.
Shio: Vengan.
Naruto: ¡No vas a vencernos-ttebayo!
Boruto: ¡No subestimen a los shinobi de Konoha-ttebasa!


Continuará…


SPOILER DEL SIGUIENTE CAPÍTULO

Boruto: Acabemos con ellos.
Sarada: ¡Ahí vienen!
Mitsuki: ¡Resistan!
Chokei: No crean que van a volver a tener la misma suerte de antes.
Ototo: Junto a Shio-sama, somos indetenibles.
Shio: Los shinobi van a desaparecer del mundo. ¡Este día, y en este lugar!
Naruto: Los tiempo cambian. Los shinobi podrán algún día dejar de ser. ¡Pero no será ni hoy, ni aquí, ni por ti!
Shio: Tu, el ninja más fuerte del mundo, no podrás detenerme.
Naruto: Así es. Porque yo no soy el ninja más fuerte del mundo.
Shio: ¿Qué?
Boruto: En el próximo capítulo: Preludio de destrucción ¡El shinobi más fuerte del mundo!
Sasuke: Es tiempo de revelarte un pequeño secreto.
Kurotsuchi: ¡No puede ser, tenían esto guardado desde el principio!
Gaara: Calma. Naruto también tuvo un plan.
Shio: ¡No importa lo que hagan, todos van a morir!
Naruto: Verás cuan equivocado estás.

FIN DEL SPOILER

FIN DEL CAPITULO 38

Editado por rasenchidori: 10.07.16 a las 19:45
Viejo rasenchidori dijo: 28.08.16
CAPITULO 39: PRELUDIO DE DESTRUCCIÓN ¡EL SHINOBI MÁS FUERTE DEL MUNDO!


Shio: Ya veo…
El pálido ser levitaba mientras se mantenía mirando a sus próximos oponentes y a los de sus dos seguidores. Primero, el pelinegro, Sasuke Uchiha. Había demostrado tener una velocidad que se equiparaba a la suya, sin que esto lo hiciera menos fuerte. El poder de sus ojos le permitía moverse en el espacio, absorber y devolver chakra, quemar lo que sea al instante y dotarle de una defensa absoluta. Luego el hokage, Naruto Uzumaki. Su falta de doujutsu era totalmente compensada con un chakra que aparentaba ser ilimitado, sobrecogedor, y que en suma, contaba con el chakra de la naturaleza misma, y el de 9 bestias legendarias nacidas de esa planta maldita que los Otsutsuki usaban tanto en su mundo. Sin mencionar su enorme fuerza física y resistencia.
Claro, el se había anticipado a todo esto, y sabía que podía vencerlos, pero no contó con los otros tres enemigos que ahora tenía frente a sí. El hijo de ese hombre, Orochimaru, un total misterio para él, uno que hubiese querido no haber descubierto. La hija del uchiha, que ahora mostraba tener poderes muy parecidos a los de su padre. Qué decir del hijo del hokage, que les acababa de dar una gran sorpresa a todos, incluyendo a él mismo. Para ser totalmente honesto, Shio no sabía si sentirse emocionado, enojado o simplemente restarle importancia. ¿Por qué estos seres humanos le causaban tanta emoción? Probablemente lo que había dicho antes sobre lo de estar mucho tiempo entre los humanos si le había afectado de verdad.
Shio: Parece que se dividirán para enfrentarnos.
Ototo: Como si fuésemos a permitirlo.
Shio: ¿? ¿Y no lo haremos?
Chokei y Ototo: ¿Qué?
Shio: Vamos a jugar su juego. Más vale que no pierdan, ustedes dos.
Chokei: Bien… entendido.
Ototo: Supongo que está bien.
Shio: Esta vez, deben demostrar que Garou no perdió el tiempo con ustedes. Si esos niños les vencen, bueno… je, significaría que no tienen tanto valor como esperaba. – (pensando): Además, realmente no quiero recurrir a la otra alternativa.
Boruto: ¡Acabemos con ellos!
Naruto: ¡Vamos!
El grupo completo se arrojó al ataque, mientras sus oponentes hacían lo mismo.
Sarada: ¡Ahí vienen!
Como tres bólidos estelares, Naruto y Sasuke chocaron con Shio, levantando nubes de polvo enormes y forcejeando entre sí. Rápidamente, Naruto hizo una finta y debilitó su agarre mientras se agachaba, provocando que Shio, por la inercia, avanzara un par de pasos, y permitiendo a Sasuke, que dedujo su táctica y usaba la espalda del Hokage como soporte, saltaba sobre esta asestándole al Otsutsuki una fuerte patada en la cara que lo arrojó hacia atrás.
Shio: Gh... estos dos...
Pronto vió que Naruto y Sasuke corrían hacia él. Mientras el Uchiha arrojaba su katana como si se tratara de una lanza. Obviamente, Shio no tuvo problemas al evadirla, pero esos dos microsegundos fueron aprovechados por Sasuke para cambiarse de Lugar con su katana usando su rinnegan, y por Naruto que le acertó un poderoso ataque lariat en el cuello, sacándolo de balance y permitiendo a Sasuke estamparlo contra el suelo con una rápida patada de talón en la cabeza.
Shio: ¡Guaaagh!
Naruto: Jeh...
Sasuke: ¿A dónde fue ese aire de superioridad que tenías?
Shio se reincorporó rápidamente, dando un par de brazadas para sacarse a Naruto y a Sasuke de encima. Ambos evadieron y retrocedieron un poco, sin bajar la guardia.
Naruto: No pareciera que cambiaste mucho tras mostrar tu apariencia real.
Shio: Descuida, tan solo me sorprendieron. Hasta ahora me habían estado atacando frontalmente, no vi venir esa finta. Te daré crédito por ella.
Sasuke: Creí que tenías claro que éramos shinobi. Para nosotros, pelear es más que fuerza.
Shio: Tal vez porque no tienen la suficiente.
Dando una palmada muy fuerte, Shio extrajo de su propio cuerpo un grupo de gudodamas, las cuales dispuso a su alrededor haciéndolas girar en torno suyo.
Shio: Sus trucos no van a funcionar en mí. Ustedes no son simplemente shinobi, así que olvídense de pelear como tales. Esta es una batalla que va más allá, así que por su bien, no hagan nada estúpido.
Sasuke: ¿Trucos? ¿Ha dicho trucos?
Naruto: Bueno, entonces... permíteme enseñarte un “truco” interesante.
En ese momento, en el brazo derecho de Naruto, un chakra azulado comenzó a envolverlo, desde su mano hasta algo antes de su codo.
Sasuke: ¿?
Shio: ¿Qué es... eso?
Naruto: Lo sabrás antes de lo que crees.
En un parpadeo, Naruto llegó con Shio, enfrascándose con el en una lucha de Taijutsu. No parecía estar buscando lograr algo en particular, hasta que de pronto, encontró una abertura.
Naruto: ¡Te tengo! ¡Matatabi, ahora!
Matatabi (dentro de Naruto): ¡Ya está, hazlo!
El chakra azul que había aparecido recientemente tomó la forma de una zarpa hecha de fuego azul, con la cual Naruto dio un fuerte golpe a Shio, enviándolo hacia atrás. Este, lejos de caer, usó su levitación para mantenerse en pie. Pero ante su vista y la del hokage, una huella de zarpa marcaba su pecho ahora descubierto. Lo extraño... es que no era sangre lo que salía de la herida. Era fuego.
Naruto: ¡Senpo: Cho Daibyo Sogeki!
Como si hubiese una bomba de cuchillas, el pecho de Shio fue literalmente rebanado desde el centro hasta el hombro izquierdo por tres enormes cuchillas de fuego azul en las que su herida se había transformado.
Shio: ¡Kuaaahg!
Esta vez, Shio cayó al suelo con fuerza. Y con mucho dolor.
Sasuke: Oh... eso también es nuevo.

CON KONOHA

Chouchou: ¡OAH! ¡¿VIERON ESO?!
Konohamaru: ¡Eso es, Naruto nii-chan... Nanadaime.... agh, no importa! ¡Así se hace!
Orochimaru: El poder del Nibi...
Todos: ¿?
Orochimaru: ¿Por qué se sorprenden? ¿Acaso han olvidado que tiene acceso al poder de los nueve bijuu? Es natural que pueda usar sus habilidades.
Sakura: ¿Qué hace ahí presumiendo? ¡Si puede hacer eso debería acabarlo de una vez!
Hinata: Oye, Sakura...
Shikamaru: Oigan.
Todos alrededor del Nara se volvieron.
Shikamaru: Debemos aprovechar que Naruto y los otros tienen esto controlado por ahora. Por más que ese Bunshin esté dando protección a los aldeanos, no servirá de nada si Naruto requiere acceder a todas sus reservas de chakra y no puede hacerlo por protegernos a todos. Y créanme, está usando bastante para eso.
Sai: Tiene razón. Debemos llevarnos a los aldeanos de aquí.
Shikadai: ¿Y como se supone que hagamos eso?
Kiba: Es en momentos como estos que necesitaríamos que el anterior Hokage aun tuviera su Sharingan.
Kakashi: No me culpes por eso.
Shiyu: Me parece que podemos ayudar.
Los presentes se volvieron hacia los Shin, mirándolos curiosos, incrédulos y algo desconcertados en algunos casos.
Kakashi: ¿Que quieres decir?
Koroki: Nuestro Sharingan es capaz de ejecutar jutsu espacio-temporal muy similar al que hace el rinnegan de Sasuke Uchiha.
Chouchou: Doy fe de eso, a Nanadaime-sama le provocaron un gran dolor de cabeza en su momento. Y dolor de estómago también, jeje...
Sakura: Calla, Chouchou.
Chouchou: Uh...
Orochimaru: Entonces, es cierto que todos pueden usarlo.
Machi: Así es.
Shikamaru: De acuerdo, pero... ¿pueden transportar gente de un punto a otro directamente?
Shiyu: Lo que podemos hacer es que dos de nosotros lleven a las personas a la dimensión del Kamui, donde un tercero los lleve de regreso a Konohagakure.
Sakura: Puede funcionar.
Shikamaru: Es lo mejor que tenemos. ¡En marcha!
Todos: ¡Hai!

CON NARUTO Y SASUKE

Shio se levantaba con dificultad, mientras usaba sus poderes para, poco a poco, regenerar la gran herida que Naruto le había provocado.
Sasuke: Eso estuvo bien.
Naruto: Si, para ser una prueba.
Sasuke: Entonces yo tenía razón.
Naruto: ¿?
Sasuke: Aparentemente los ataques de los bijuu también pueden herirles gravemente.
Naruto: Sí, pero... – junto a su amigo, veía como se curaba el último rastro de la herida que infligió – necesitaremos algo con mayor contundencia para vencerlo.
Sasuke: Hm.
Shio (pensando): Ese fue el gato... maldición, olvidé el asunto de los nueve bijuu. Bien, ahora que lo tengo en cuenta, estaré prevenido.
Al volver su mirada hacia el dúo al que combatía, vio a estos sonreírle.
Naruto: ¿Te gusto ese “truco”?
Shio: Hehe... nada mal. Estaré más atento de ahora en adelante.
Sin decir palabra, esta vez fue Sasuke quien se adelantó, a su acostumbrada e imposible velocidad, dando una patada que apuntaba al estómago de Shio, y aunque este logró bloquearla, no logró parar el fuerte golpe que le siguió a una pirueta muy bien ejecutada, la cual el uchiha logró apoyándose en el plexo de su enemigo y saltando para darle una fuerte patada en la barbilla. Pero no había terminado.
Sasuke: Enton: Kagutsuchi.
De la mano de Sasuke emergieron muchísimos rayos crepitando junto a las llamas negras del Amaterasu, las cuales envolvieron a Shio mientras la electricidad del Chidori le dañaba con mucha más rápidez.
Shio: Tu, miserable...
Retrocediendo tan rápido como pudo, Shio usó su rinne-sharingan para anular las llamas de Sasuke, y luego un jutsu Fuuton para liberarse de los rayos. Mientras se reponía, Naruto llegó junto a su compañero.
Sasuke: Así que atento, ¿uh?
Shio: Tch.
Naruto: No lo hagas enojar.
Sasuke: ¿Eso importa?
Naruto: Bueno...
Shio: ¡¡MI TURNO, IDIOTAS!!
De la tierra emergieron muchísimos pilares versátiles y maleables que se acercaron como serpientes a los amigos.
Naruto: ¡Va en serio, va en serio!
Sasuke (sarcástico): ¿Te parece?
Ambos shinobi evadían los embates de los muchos pilares que Shio enviaba sin cesar.
Shio: ¡Cómanse esto!
Dando una fuerte palmada, el Otsutsuki hizo que los pilares se unieran en uno solo que aumentó su velocidad y logró golpear a ambos ninja, dividiéndose nuevamente para atraparlos.
Naruto: Tch...
Sasuke: ¡Naruto, hay que subirnos en ellas!
Naruto: ¡Bien!
El hokage y el uchiha recuperaron el equilibrio en medio del aire, dejando que el pilar nuevamente dividido los alcanzara, comenzando a correr a través de los serpenteantes hilos de tierra y rocas que buscaban golpearles, casi desafiando la gravedad.
Sasuke: ¡Iré primero!
Naruto: Te daré un impulso. ¡Kokuo, ¿me ayudas?!
Kokuo (dentro de Naruto): Listo cuando quieras.
Naruto: ¡Futton: Kyotsu no Kairiki Musō!
El Uzumaki calentó su chakra a niveles alarmantes, expulsándolo hacia Sasuke como una poderosa columna de vapor. El uchiha creó una plataforma de Susanoo bajo sus pies, la cual fue impactada por el ataque de Naruto y le hizo salir disparado tan rápidamente que Shio apenas sí lo vió llegar para darle una tremenda estocada con...
Shio: ¡Un receptor... negro...!
Shio cayó al suelo nuevamente mientras sus serpientes de tierra gigantes de desplomaban y se movían sin control. Naruto decidió cortar ese problema “de raíz”, mientras dos gigantescas esferas de chakra, de agua y de lava, rodeadas de aspas se alzaban sobre sus manos.
Naruto: ¡Isobu, Son Goku!
Isobu (dentro de Naruto): ¡Listo!
SonGoku (dentro de Naruto): ¡Arrójalos!
Naruto: ¡Nada mejor que suiton y yoton para tratar con tierra viva! ¡Cho Odama bijuu rasenshuriken!
Ambos enormes ataques impactaron contra las columnas de tierra serpenteantes, y, de acuerdo al plan, las hicieron pedazos a la vez que la lava y el agua se mezclaban creando una masa endurecida que retuvo como ataduras a las que no se destruyeron. Naruto corrigió eso destruyendo la masa rocosa de un poderoso puñetazo con chakra segundos después.
Naruto: Bien. Ahora...
El rubio vió hacia donde se encontraba Sasuke, que luchaba mano a mano contra Shio. Decidió acercarse, atento a intervenir si su amigo tenía problemas.
Sasuke: ¿Qué pasa, por qué no vuelas o algo?
Shio (pensando): Este receptor... por algún motivo me impide...
Sasuke: Sorprendente, ¿verdad? Pensé en eso cuando enfrentamos a Momoshiki.
Shio: ¿Qué...?
Sasuke: Kaguya, Momoshiki, ambos podían anular mi Amaterasu, que se supone es inextinguible. Al principio creí que era porque tenían el rinnegan, pero la razón va más allá de eso.
Shio: Tu...
Sasuke: Las técnicas que el rinnegan y el sharingan generan tienen una determinada reacción en el entorno dependiendo de su usuario. Dado que sus propiedades son deformar y reformar el espacio, es natural que generen una determinada perturbación, que tiene su propia longitud de onda.
Con una patada. Sasuke hizo retroceder a Shio, quien retrocedió unos pasos y volvió a anular un embate de Amaterasu del uchiha.
Sasuke: Ese es el verdadero poder que tiene el rinnegan sobre sus similares, y es igual con lo que acabo de hacer contigo. Se requiere que genere exactamente la misma longitud de onda en su propio chakra y hacerlo opuesto al del enemigo. Fuerzas opuestas se eliminan. El rinnegan permite crear el receptor negro, y la función de este no se limita a controlar el chakra enemigo o suprimirlo. Si se sigue el mismo principio, se le puede dar las mismas propiedades que el del rinnegan. Es algo humillante que lo haya notado años después, al parecer los de tu tipo lo saben hacer naturalmente.
Shio (pensando): Llegar hasta este punto... no creí que estas transmigraciones me harían sufrir así, no tiene ningún sentido. Debo... asumir que pueden hacer lo mismo que yo haga. No... eso.... eso sería absurdo.. pero...
Naruto: Toda esa palabrería acaba de ponerlo nervioso.
Sasuke: Palabrería, ¿uh? Seguramente no entendiste una palabra.
Naruto Cállate.
Shio (pensando): Acaso.... ¿acaso me confié? ¿Cómo puede ser...?
Naruto: Te has vuelto bastante inestable.
Shio: ¡!
Naruto: Los humanos no somos tan débiles como ustedes piensan. Ya sea que dominen chakra o no. El estar entre los humanos tanto tiempo te debió enseñar eso. Y de hecho, creo que en el fondo, lo hizo.
Shio: ¿Qué dices?
Sasuke: Después de tanto tiempo, tu identidad como Otsutsuki se ha ido mezclando con tu vida como humano. Y dado que no puedes admitir esta última, tu identidad y tu experiencia entran en conflicto, y esto se traduce en tus acciones.
Shio: Tch...
Naruto: Vamos a acabar con el, Sasuke.
Sasuke: Hm.
Shio poco a poco iba reincorporándose, mientras se quitaba del cuerpo los receptores negros de Sasuke. No lo admitiría frente a ellos, pero decían la verdad. Todo ese tiempo, había alabado el poder y capacidad de sus ahora enemigos, pero al mismo tiempo se sintió siempre completamente superior, y eso estaba causándole una seria desventaja ahora que lo sentía en carne propia. El conflicto que esta idea le generaba comenzaba a enloquecerle. Y un ser superpoderoso loco de rabia no es nada bueno.
Shio: Muy bien. No creí que pudieran hacerme enfadar así, pero lo han logrado. – Juntó las manos haciendo aparecer enormes golem de roca del suelo pedregoso - ¡Al diablo con ustedes! ¡Los voy a exterminar aquí y ahora!
Los enormes seres, poderosos e imponentes, babeaban y lloraban lava ardiente que goteaba, sus movimientos hacían temblar la tierra y todo sobre ella... pero no al Hokage ni al uchiha.
Naruto: Ugh... esto va a ser duro.
Sasuke (desenvainando su Katana): No te quejes y pelea.
Shio: Los shinobi van a desaparecer del mundo. ¡Este día, y en este lugar!
Naruto: Jeh.
Shio: ¿?
Naruto: Los tiempos cambian, sí. Los shinobi podrán algún día dejar de ser. ¡Pero no será ni hoy, ni aquí, ni por ti!
Ante la declaración del rubio, Shio dio una sonrisa sádica algo forzada.
Shio: Tú, el llamado “ninja más fuerte del mundo”, no podrás detenerme.
Naruto: Así es. Porque yo no soy el ninja más fuerte del mundo.
Shio: ¿Qué?
Acto seguido, ambos shinobi activaron sus respectivos avatares. Sasuke hacía aparecer un gran ente púrpura y alado, con una apariencia casi idéntica al usado por Chokei, pero éste contaba con su delgada pero poderosa katana larga y parecía ser de un tamaño mayor. Naruto, por su parte, hizo aparecer la gigantesca forma dorada y llena de franjas de Kurama, que creció y creció hasta estar completamente formada y equiparar, junto al Susanoo del uchiha, el tamaño de los golem.
Naruto: Aquí vamos. Otra vez.

CON EL EQUIPO KONOHAMARU

Mitsuki: ¡Resistan!
El Susanoo de Sarada resistía con temple los poderosos golpes del Susanoo completo de Chokei y el avatar gigante de Ototo. Mitsuki y Boruto fortalecían el avatar de su compañera con su propio chakra, pero, como si fuesen movidos por una nueva fuerza superior, los enemigos atacaban con fiereza y sin cuartel.
Boruto: ¡Estan siendo mucho más rudos-ttebassa!
Chokei: No crean que van a volver a tener la misma suerte de antes.
Ototo: Junto a Shio-sama, somos indetenibles.
Sarada: No se si lo notaron, pero a ese tipo ya deben estar pateándole el trasero. ¡Shannaroooo!
Cargando su puño con el senjutsu de sus compañeros, el Susanoo de la chica impactó fuertemente a Chokei haciéndole retroceder un par de pasos.
Chokei: Gh...
Ototo: ¡Gudodama: Shitsuyō hakugai!
Una gudodama de tamaño regular fue liberada por el avatar de Ototo, arrojándose a sí misma contra los chunin.
Mitsui: ¡Cuidado!
Boruto: ¡Ah no, ni siquiera lo pienses!
Realzando su chakra, Boruto hizo aparecer un rasenkusarigama muy grande en la mano del Susanoo de Sarada, con el cual impactó como contragolpe al ataque de su enemigo. La gudodama se deformó de pronto y se volvió inestable, dando paso al ataque de Boruto que impactó a Ototo, creciendo e incrementando el daño, pero no sin que justo después, Chokei diera un tremendo ataque de espada doble contra los chunin, haciendo al Susanoo de la uchiha caer hacia atrás con todos ellos, manteniéndose apenas de con la rodilla hincada en el suelo.
Mitsuki: Ahora son más fuertes. Mucho más.
Boruto: Tch.
Sarada: No lo entiendo, no tuvimos problemas antes peleando de este modo. ¿Por que ahora…?
Boruto: Probablemente estén algo inspirados, ¿no?
Sarada: Deja de bromear.
Mitsuki: Estaremos bien, ya verán. Nanadaime y Sasuke confían en nosotros para hacernos cargo de esto.
Sarada: Si tan solo… mi Susanoo estuviera completo…
Boruto: ¡Aquí vienen de nuevo!
El Susanoo de Sarada se puso de pie justo cuando tenía en frente una nueva técnica de los especímenes, quienes habían combinado una titánica esfera de viento llena de relámpagos con el fuego del Susanoo de Chokei.
Mitsuki: ¡Oh no!
Boruto: ¡No es nada!
Boruto dio un doble golpe de palma en el aire, lo que creó frente a ellos un gran muro de chakra blanquecino y traslúcido, que resistía el ataque en un gran choque de poderes.
Sarada: ¡Boruto!
Boruto: ¡Estoy bien, resistiré! ¡Hagan algo, lo que sea!
Mitsuki: ¡Dejenmelo a mí!
Del Susanoo de la chica emergieron muchas serpientes etéreas que atacaron el ataque de sus enemigos mordiéndolo y golpeándolo de todas direcciones. La cantidad de chakras tan diferentes provocó una explosión que arrojo a los contendientes hacia atrás.
Boruto: ¡Bien, Mitsuki!
Mitsuki: Tu también, esa barrera es muy útil.
Sarada: ¿Quieren alabarse después?
Boruto: Ah, lo siento, faltas tú, ehm…. Tienes… ¿unos ojos muy bonitos?
Sarada (extremadamente roja): ¡¡DEJA LAS BROMAS, SHANNARROO!!
Mitsuki: Fufufu.
Chokei: ¡Basta! ¡Shinsei Fukusū no jikkō!
La espada del Susanoo de Chokei se encendió en llamas violáceas que crepitaban incesantes y fuertes en la hoja del arma. Pronto, los chunin notaron que donde quiera que la espada se movía, el espacio se encontraba algo distorsionado.
Sarada: Ha creado… ¿un espacio vacío alrededor dela espada?
Boruto: ¿Un qué?
Mitsuki: ¿Fuego en el vacío? Eso no tiene sentido.
Boruto: No se que tanto hablan… pero eso no es precisamente fuego.
Ototo: ¡Oni Shita no jikkō!
Por su parte, las gudodamas restantes del avatar de Ototo salieron de su espalda, quedando solo las de su cuello. Las que se movieron se posaron sobre las manos del avatar, adquiriendo el chakra de este y dividiéndose en varias gudodamas con brillo dorado, mucho más pequeñas, pero con movimiento más rápido.
Boruto: ¿Qué rayos…?
Mitsuki: Prepárense, esto será muy fuerte.
Chokei: ¡En cuanto esto termine, no quedará nada de ustedes!
Chunin: ¡¿?!
Ototo: Las gudodamas por sí solas no pueden eliminar el senjutsu. Pero eso no significa que pueda hacérsele daño agregando el mismo tipo de chakra a las gudodamas. Y claro… mi hermano hará el resto.
Boruto (caregando chakra): ¡Y una mierda! ¡Haganlo si pueden!
Chokei: Y esas serán tus palabras finales.
Ototo: Ataquemos hermano.
Los especímenes nuevamente unieron sus técnicas. Como atraídas por una fuerza irresistible, las gudodamas de Ototo se dispersaron flotando alrededor del vacío que se había creado alrededor de la espada de Chokei.
Sarada: Gh…
Boruto: No vamos a permitir que acabe así. ¡Debemos resistir!
El rubio, nuevamente, creó una barrera de chakra frente al Susanoo de su compañera.
Chokei y Ototo: Rikudou: Shikei shikkō reijō.
Dando una espadazo, una poderosa onda de energía y vacío fue arrojada contra los chunin, y atravezó la barrera de Boruto y el Susanoo de Sarada casi sin resistencia.
Sarada: ¡Maldición!
Boruto: ¡Mierda, mierda!
Mitsuki: ¡Cuidado!
Como si hubiera sido suficiente, las gudodamas les estaban cayendo encima como metrallas, destrozando el Susanoo de la chica poco a poco, como a una muñeca de porcelana.
Sarada: Agh…gh…
Boruto: ¡Sarada-chan!
Sarada: ¡Ustedes dos, tienen que irse!
Boruto: ¡¿Qué diablos estas diciendo?! ¡No vamos a dejarte!
Sarada: ¡SI ESTO CONTINÚA, NO PODRÉ PROTEGERNOS A LOS TRES! ¡SI YO NO LO RESISTO, USTEDES DEBEN DERROTARLOS!
Boruto: ¡¿Qué no me escuchas?! ¡No es no!
Sarada: ¡¿Por qué diablos eres tan necio?! ¡¿No puedes escucharme por una vez?!
Ya era cuestión de tiempo. El susanoo de Sarada parecía un montón de vidrio rojo destrozado, y la chica cubría a sus amigos como podía.
Boruto: ¡Tu puedes, Sarada! ¡Tu eres más fuerte, puedes hacer esto!
Sarada (con esfuerzo): Yo… no puedo… no soy tan fuerte como mi padre…
Boruto: ¡Sí lo eres! ¡Eres más que eso, lo sé!
Sarada abrió bien los ojos ante esto último.
Boruto: ¡Pase lo que pase, estaremos juntos. Yo no voy a volver a irme, ¿me escuchaste?!
El rubio encendió su chakra nuevamente y trató de ayudar a mantener a salvo el Susanoo de la uchiha lanzando barreras una y otra vez.
Sarada: Boruto…
Boruto: ¡Recupérate, ahora! ¡¿Quieres ser hokage, verdad?! ¡Pues tienes que ser mejor que el viejo! ¡El siguiente hokage debe ser mejor que el anterior! ¡Tu debes ser más fuerte!
Sarada miraba a Boruto frente a ella, escuchándolo casi sin emitir sonido.
Boruto: ¡Tu fuerza no es solo la de Sasuke-shisho! ¡No te olvides de Sakura! ¡Y de mi padre, de Mitsuki! ¡De mí! Pero sobre todo, ¡de ti misma! ¡Tu tienes tu propia fuerza! ¡Usala-ttebassa!
La chica miró al rubio y, esbozando una sonrisa, reunió chakra para reformar nuevamente su Susanoo, mientras Mitsuki repelía las gudodamas como podía y Boruto los cubría una y otra vez del increíble ataque que estaba por borrarlos del mapa.
Sarada (pensando): Boruto, a veces… lo olvido… ¿Cómo puedo estar… como puedo sentir esto por un idiota como tu? ¿Cómo puedo sentir tanto calor en mi corazón cuando estas cerca? – de pronto, junto a su chakra rojo magenta, empezó a surgir también un chakra azulado. – a veces olvido que es… porque tu me haces sentir segura… me haces sentir que no estoy sola nunca… tu… haces que me sienta… cada vez más fuerte.
Entonces un ligero estallido de chakra azulado envolvió a la chica, incrementando la cantidad del chakra del Susanoo. Pronto, en su frente, se formó un pequeño rombo de color purpurino del cual salieron líneas y franjas negras que se esparcieron por su cuerpo, viéndose en sus brazos, sus piernas, como cintas oscuras. Pronto el Susanoo estuvo completamente formado de nuevo.
Mitsuki: Sarada…
Boruto (aun resistiendo): ¿Qué es eso?
Sarada (pensando, mirando a Boruto): Gracias de nuevo… Boruto.
El Susanoo de la chica pronto se vió rodeado de las mismas cintas negras de su Usuaria, mientras el chakra ondeaba casi descontroladamente desde adentro.
Sarada: Ninpō Sōzō Saise: Byakugō no Jutsu
Boruto ¡WOHOA!
Mitsuki: ¡Increíble, Sarada!
Sarada: No puedo creerlo, lo dominé…
Boruto (mueca comica): ¡¿ES LA PRIMERA VEZ?!
Sarada: Ahora, usaré todo este chakra… para hacer más fuerte mi sharingan.
Boruto: ¿Puedes hacer eso?
Sarada: ¡Sí!
Boruto entonces dejó de generar barreras, dando espacio libre al ataque de los hermanos para acabar con ellos. Pero la uchiha tenía una sorpresa reservada.
Chokei: Ahora, mueran por fin.
Sarada: ¡Claro que no!
Con su increíble control de chakra, la chica convirtió el Byakugo en chakra puro, fortaleciendo a su Susanoo, lo cual, además de dotarle de poder extra, tuvo un efecto algo inesperado, el cual se vio luego de que la chica diera un gran salto para quitarse de encima el ataque de los hermanos. Este continuo su marcha hasta hacer pedazos y polvo una cadena montañosa cercana.
Mitsuki: Que cerca estuvo…
Boruto: ¡Bien, lo evadimos!
Mitsuki: Pero… ¿ya no deberíamos estar de nuevo en tierra?
Boruto y Sarada: ¿?
Cuando miraron bien, las cintas del cuerpo del Susanoo habían desaparecido, así como del cuerpo de Sarada, quedando únicamente ese minúsculo rombo violeta en su frente. En lo que respectaba a su Susanoo, este había adquirido una nueva armadura, un rostro guerrero estilo Tengu y además…
Boruto: ¡¿ALAS?! ¡SARADA-CHAN, ESTAS VOLANDO, ESTAMOS VOLANDO!
Tanto Chokei como Ototo notaron, desde tierra, que el Susanoo de la chica había adquirido una apariencia muy similar a la de su padre. La única diferencia era el color, sus espadas gemelas, y un bloque traslúcido en forma de rombo en su frente, dentro del cual estaban los chunin.
Sarada: ¡Lo logré! ¡No lo creo, al fin lo logré!
Chokei: Tch… ¿Por qué diablos no podemos acabar con ellos?
Ototo: Si esto continúa…

CON KONOHA

Shikamaru: ¡Vamos, por aquí!
Guiados por Shikamaru, los shinobi guiaban a los aldeanos a los portales creados por Koroki y Shiyu, para que fueran a la dimensión del Sharingan. Desde ese lugar, Kiba, Shino, Sai y Kakashi supervisaban que la gente que entraba en el tercer portal para llegar de regreso a la aldea.
Kiba: ¿Cuánto falta?
Kakashi: Ese hombre logró sacar a toda la gente de Konoha. No debería sorprenderte que este sea todo un Exodo.
Sai: Una fortuna que contáramos con la ayuda de estos chicos, los Shin.
Machi: Tenemos nombres. Empléalos apropiadamente, por favor.
Kiba: Haha, son sensibles. Me recuerdan a cierto sujeto…
Shio: …
Mientras, cerca del campo de Batalla, ya casi todas las personas habían pasado. Cuando los últimos cruzaban, Haruko se acercó a los shinobi.
Sakura. Haruko, bien, pasa de una vez, nosotros…
Haruko: ¿Piensan quedarse, verdad?
Todos: ¿?
Haruko: Ustedes... piensan quedarse y ayudar a Naruto-sama y Sasuke-sama, ¿verdad?
Shikamaru: Solo nosotros. El resto de los shinobi se irá a la aldea con los demás. No podemos dejarlos desprotegidos.
Haruko: Deseo quedarme, yo… yo no puedo irme sabiendo que soy responsable de esto.
Himawari: Haruko…
Hinata: Tu no tienes la culpa de nada. No debes sentirte responsable.
Haruko: Pero… si yo…
Chouhou: ¡¡WOHOAAA!!
Todos los presentes se volvieron hacia la chunin que miraba hacia otro lado con gran sorpresa.
Shikadai: ¿Qué ocurre?
Chouchou: ¡Sasuke cambió de color! ¡Miren allá!
Los ninja vieron hacia el lugar al que Chouchou indicaba. Frente a Chokei y Ototo, se hallaba volando un Susanoo rojo magenta, preparándose para luchar.
Hinata: ¿Pero por qué…?
Inojin: ¡Es porque no es Sasuke!
Todos se volvieron hacia el otro campo de batalla. Naruto y Sasuke enfrentaban a los golem despedazándolos ferozmente.
Shikadai: De acuerdo. ¿Cómo puede Sasuke estar en dos lugares…?
Himawari: ¡Sarada nee-chan! ¡Es Sarada nee-chan!
Vieron a la genin con su doujutsu activado. Hinata, Hanabi y otros Hyuga presentes hicieron lo mismo, viendo al equipo Konohamaru dentro del ente rojizo.
Hinata: Es…. Es verdad es ella.
Sakura: ¿Eso quiere decir que Sarada…?
Chouchou: ¡Si, por fin! ¡Sabía que lo lograría!
Sakura sonreía con felicidad.
Orochimaru: Oh… eso es prometedor, fufufu.
Ino: ¡¿Por qué diablos sigues aquí?!
Orochimaru: Me gustaría quedarme a presenciar como termina esto, si no les molesta.
Ino: ¿Eh?
Konohamaru: Meh… lo prefiero aquí que en la aldea.
Orochimaru: Hmpf.
Suigetsu: Jeh, cretino.
Shikamaru: ¡Todos los aldeanos ya han pasado! ¡Ahora siguen los shinobi!
Sakura: Yo me quedaré.
Hinata: Yo también.
Ino: Hey, les recuerdo que ya no estamos…
Sakura: Lo sabemos.
Hinata: Pero no nos importa.
Himawari: ¡Yo me quedaré también!
Hinata: Supongo… que no podré obligarte a hacer lo contrario, ¿verdad?
Himawari: Lo siento, pero no.
Hinata: Está bien. Apoyemos a Naruto y tu hermano, ¿si?
Hanabi: Nee-sama, regresaré a la aldea y pondré al clan Hyuga a proteger a los aldeanos.
Hinata: Sí. Tenagan mucho cuidado si hay algo.
La hermana menor de Hinata fue la ultima en cruzar, antes de que Koroki cerrara su portal, y del segundo salieran Machi, y los de Konoha que estaban ahí.
Kakashi: ¿Son todos?
Shikamaru: Sí.
Shiyu cerró su portal, reuniéndose con sus hermanos. Pronto, el clon de Naruto los alcanzó.
Naruto/clon: ¿Qué fue lo que pasó? De repente todos…
Shikamaru: Los regresamos a la aldea con la ayuda de estos chicos.
Urushi: Así es. Ya todos están a salvo.
Naruto/clon: Bien.
Shikamaru: Regresa con el original. Aquí nos quedaremos por si algo ocurre.
Naruto/clon: No.
Todos: ¿?
Naruto/clon: Algo grande viene. Tengo un muy mal presentimiento.
Hinata: ¿Qué?
Naruto/clon: La barrera que pusimos no resistirá mucho más. No creo que soporte un ataque como el último que recibió, así que me quedaré por si acaso.
Sakura: Naruto…

CON NARUTO Y SASUKE

El ultimo golem caía destrozado víctima del ataque de zarpa de Naruto/Kurama. Shio veía frente a sí un gran montón de rocas destrozadas y lava salpicada.
Naruto: ¿Y que sigue, uh?
Shio: Yo... me alegro de que hayas preguntado.
Naruto: ¿?
El Otsutsuki pronto se envolvió en mucho chakra que terminó en su palma, concentrándose como una esfera de energía y chakra. Muy diferente a un rasengan o a una gudodama. Segundos después, Shio lanzó al cielo, justo sobre el, esa misma esfera.
Sasuke: ¿Qué está haciendo?
Naruto: ¡¿Q… QUE RAYOS….?!
Sasuke: ¿Naruto? ¿Qué esta pasando?
Naruto: ¡Maldito desgraciado!
Como si respondiera a la rabia del hokage, del cielo descendieron cinco enormes esferas de chakra, que quemaban el cielo y todo a su paso. Cuatro de ellas se dispersaron y se perdieron a la distancia, mientras la quinta…
Naruto: ¡¡LA ALDEA!!
Sasuke: Van a una velocidad imposible… ¡Eso significa que las otras aldeas…!
Shio: Solo tuve que distraerlos con esos golem para ganar tiempo y cargar este poderoso golpe. ¡No importa lo que hagan, todos van a morir! ¡NO ME IMPORTA TENER QUE APLASTARLOS A TODOS A LA VEZ!
Naruto: Verás cuan equivocado estás.
Shio: ¿Oh…? ¿Aun tienes mas que no has mostrado?
Naruto: Espero que el plan funcione…
Sasuke: ¡Naruto, muévete!
Naruto: Diablos, ¡ya lo sé!

EN KUMOGAKURE

C: Ya es todo. El enemigo ha sido completamente neutralizado.
Darui: Uff… pues si que fue difícil.
Nurui: Tenemos que verificar que no se hayan infiltrado a la aldea.
Omoi: ¿Pero como podrían haber…. ¡¡¿QUE DEMONIOS ES ESA COSA?!!
Los shinobi miraron hacia el cielo, viendo acercarse a una enorme y devastadora esfera de chakr que arrasaba las nubes a su paso y aterrizaba convirtiendo en polvo las rocas.
Darui: ¡¿Qué es eso?!
Samui: Salio… de la nada.
Atsui: ¡Maldición… ¿Dónde está Bee?
¿?: ¡Bijuu-dama!
Una gran esfera oscura de chakra impactó al ataque que se acercaba a velocidad casi lumínica y la contuvo, mientras el Hachibi aparecía con Killer Bee sobre su cabeza.
Darui: ¡Ya era hora, cielos!
Gyuki: Bee se durmió de nuevo. No puedo creer que con tanto ruido no haya podido despertarse.
Killer Bee: Menos charla y más acción, esa terrible cosa esta armando follón.
Omoi: Agh… ¿no esta algo viejo para seguir con eso?
Darui: ¡Rayos…!
Todos: ¿?
Increíblemente, la Bijuudama de Gyuki era totalmente vencida en fuerza por el ataque que Shio había enviado desde tan lejos.
Samui: No…
Nurui: No puedo creer que vayamos a terminar así…
En ese momento, una segunda Bijuudama, tres veces más grande que la de Gyuki, apareció para reforzar la defensa, equilibrando nuevamente el choque de poderes.
Atsui: ¿Qué es…?
Los shinobi de Kumo abrieron tamaña boca al encontrar entre ellos al Hokage, en Modo Kurama dentro del avatar dorado del bijuu. Tras el, Darui se encontraba usando el sello de liberación con un pergamino frente a él.
Nurui: ¡¿El hokage?!
Darui: El Hokage nos dio a las otras cinco aldeas una especie de seguro extra, ya que temía que algo como esto pudiera pasar. No puedo creer que se anticiparan.
Killer Bee: ¡Yo, Naruto! ¡Ha pasado mucho tiempo!
Naruto: Me alegra mucho verte, Bee-occhan.
Las bijuudama entonces explotaron junto con el ataque de Shio, liberando ondas de choque tremendas que derribaron a casi todos los shinobi. Para cuando terminó y todos se reincorporaron, vieron el puente de roca que comunicaba la aldea con el exterior totalmente destruido, asi como sus alrededores. Por fortuna, la aldea estaba intacta.
Naruto/clon: Eso fue muy peligroso.
Killer Bee: Peligroso, sí, y también poderoso.
Gyuki: Naruto, seguiré ayudando como pueda, tanto aquí como contigo. Pero tu debes regresar.
Naruto/clon: Entiendo. Raikage, por favor advierte a las demás aldeas.
Darui: Ya envié a C.
Naruto/clon: Bien. ¡Nos vemos!
Dicho esto, el Bunshin desapareció en una nube de humo. Los restos del chakra dorado de desvanecieron en el aire.
Darui: Buena suerte.
Killer Bee: Ojala venga a visitarme un día. No creo que aguante muchos años más, ya no soy Jinchuuriki.
Darui: Jeje… uh…

EN EL CENTRO DE COMUNICACIONES DE KUMOGAKURE

Kurotsuchi: ¡No puede ser, tenían esto guardado desde el principio!
En la habitación de comunicaciones de Kumo, las pantallas de Kiri, Iwa y Suna se encontraban encendidas con sus líderes en ellas.
Chojuro: Creí que ya se había terminado.
C: La lucha continpua, yel enemigo envió un ataque final de amplia escala y mucho poder destructivo. Nuestra aldea se salvó gracias al Hachibi y el Hokage.
Kurotsuchi: Estos malditos…
Gaara: Calma. Naruto también tuvo un plan. Es eso a lo que te refieres, ¿verdad?
C: Asi es.
Gaara: No hay tiempo queperder. Ese ataque debe estar al llegar.
C: Por favor comuníquense con nosotros si todo sale bien.
Kurotsuchi, Gaara y Chojuro se retiraron. Tal y como pensaban, ni bien los líderes de aldea salieron de nuevo al exterior vieron acercarse una gran esfera de tamaño colosal, tres, cada una a cada aldea. Y en cada una de esas aldeas, sus kage liberaban el pergamino en el que se encontraba la copia de Naruto, que en los tres casos pasó de inmediato a modo Kurama. El poder que usó fue el mismo, una gigantezca Bijuudama que logro equiparar el poder de los ataques provocados por Shio, claro, siendo ayudado de cerca por los propios Kage que no querían dejarle la protección de su hogar solamente a un líder aliado. Todo estalló provocando mucha destrucción en el lugar del impacto y muy pocos daños a las aldeas objetivo. Nuevamente, se habían salvado de la total aniquilación.

EN KIRIGAKURE

Chojuro: Cielos, pero que tremendo poder destructivo. Hokage, ¿se encuentra bien?
Naruto/clon: Soy solo un Bunshin, Misukage. Sea como sea, debo ahorrar todo el poder que pueda. El original está sufriendo mucho contra los enemigos allá.
Chojuro: Sí. Muchas gracias. No duden en pedir yuda si la necesitan después.
Ao: Les deseamos suerte. No muera, Hokage.
El Bunshin de Naruto se desvaneció en una pequeña cortina humeante.

EN IWAGAKURE

Kurotsuchi: Supongo que debemos agradecerte. Aunque yo podría haberme encargado.
Naruto/clon: Lo siento, estoy seguro de que sí. Pero, ya sabes, me quise asegurar.
Kitsuchi: ¿Cómo van las cosas por allá?
Naruto/clon: No estoy seguro, solo sé que la lucha está muy difícil. Debo ir a ayudar.
Kurotsuchi: ¿No tienes modo de llevarnos allá. Tu sabes… no me gusta deberle a la gente.
Akatsuchi: Oye…
Naruto/clon: No me debes nada, habías hecho lo mismo por mí. Por Konoha.
Kurotsuchi: Jeh…
Naruto/clon: Bien, los veo luego.
El Bunshin desapareció, dejando a los shinobi frente a la entrada de la aldea mientras Kurotsuchi entraba con una sonrisa algo fastidiada.

EN SUNAGAKURE

Gaara: Lamento que hayas tenido que venir a salvarme otra vez.
Naruto/clon: Ni lo menciones. A cambio, me gustarías que vinieras a Konohagakure una vez que esto termine. Ya sabes, para el festival de otoño.
Gaara: Eso me gustaría mucho.
Kankuro: Naruto, por favor envíale saludos a Temari. Si Gaara va a Konoha pronto, yo tendré que quedarme a cargo mientras tanto.
Naruto/clon: Jejeje, está bien.
Gaara: No metas la pata de nuevo y pide ayuda si la necesitas la próxima vez. No me hagas tener que ofrecerla.
Naruto/clon (sonriente): Roger.
Y así, el último Bunshin que había fuera de los terrenos de la aldea despareció.
Gaara: Mucho cuidado, Naruto.

CON NARUTO Y SASUKE

Naruto: Jeh.
Sasuke: ¿?
Shio: ¿Qué es tan divertido?
Naruto: Sasuke, los clones desaparecieron. Las otras aldeas están a salvo.
Shio: ¿Qué has dicho?
Sasuke: Bien, ahora…
Mientras hablaban, los avatares de Sasuke y Naruto detenían la enorme mole de energía, evitando que siguiera avanzando hacia la aldea.
Sasuke: Maldición… no puedo empujarla.
Naruto: No hay duda, dejó la más poderosa para nuestra aldea. No estoy seguro de que la Bijuudama de Kurama pueda hacer algo con esta asi como las demás.
Shio: Bien… entonces supongo que me encargaré de las demás aldeas luego.
El otsutsuki dio mucho mas poder a su ataque haciendo retroceder al hokage y a Sasuke.
Naruto: Guaagh…
Sasuke: ¡No cedas…!

CON LOS SHINOBI DE KONOHA

Sakura: ¡Sasuke, Naruto!
Shikamaru: Demonios… Naruto no puede usar todo su poder, su clon está aquí… sin mencionar que tiene a Sasuke cerca.
Kakashi: Y creo que Sasuke esta en una condición similar.
Hinata: Tenemos que ayudarles…
Himawari: Papá…
Sai: ¿No podemos hacer algo desde aquí?
Hinata: Yo… yo podría intentarlo.
Todos: ¡¿Eh?!
Kiba: ¿De que hablas?
Hinata: Si uso el Tenseigan, entonces podría…
Kakashi: No, Naruto apenas puede soportar ese ataque. No te ofendas, pero siendo primeriza en ese estado…
Hinata: Pero si no hacemos algo…
Sakura: Ella tiene razón.
Todos: ¿?
Sakura: Si no hacemos algo, no la contaremos. Naruto y Sasuke no pueden pelear bien si están pensando en protegernos. ¡Y no se ustedes, pero yo estoy harta de tener que ser salvada por esos dos!
Hinata (sonriendo): Nosotras también somos fuertes. – concentrándose un poco, la mujer logró entrar en modo Tenseigan, adquiriendo sus gudodama flotantes.- Por favor Naruto, dejanos intentarlo.
Naruto/clon: Bueno…
Shikamaru: ¡Sakura, Hinata! ¿Qué rayos planean hacer?
Sakura: Es simple. Vamos a proteger la aldea nosotras mismas.
Temari: ¿Tienen un plan?
Naruto/clon: Hinata puede usar sus gudodama para proteger la aldea. Y si no tiene la suficiente fuerza, Sakura-chan se encargará de apoyarla con su chakra. ¿Ese es el plan?
Sakura: Si se trata de control de chakra, ustedes dos no se comparan conmigo.
Hinata: Fufu.
Naruto: Me quedaré a ayudar de todos modos.
Kakashi: Supongo que puede funcionar.
Kiba: ¿Pero como se los diremos?
Inojin: Tengo una idea.
Haciendo un sello de manos, el yamanaka logró crear un clon de tinta idéntico.
Ino: ¿Inojin?
Inojin: ¡Ve, advierte a Nanadaime!
Inojin/clon: ¡Hai!
El clon de tinta se acerco peligrosamente al campo de batalla, llegando rápidamente con los avatares del hokage y su amigo.

CON NARUTO Y SASUKE

Inojin: ¡Nanadaime-sama! ¡Escucheme!
Naruto: ¡Inojin! ¡¿Qué haces aquí?! ¡Vete, ahora!
Sasuke: Es un clon de tinta, Naruto.
Naruto: ¡! Es… es cierto…
Inojin: ¡Ustedes no se preocupen por nosotros, la aldea estará bien! ¡Ustedes deben concentrarse en vencer a ese tipo!
Naruto: ¡¿Qué…?! ¡Un minuto…!
Usando su habilidad sensorial, rápidamente Naruto logró deducir las intenciones de su esposa y su amiga, que ya se apostaban frente a los demás.
Sasuke: ¿Acaso enloquecieron?
Naruto: Jeh… no somos mejores que ellas.
Inojin: ¡Nanadaime, rapid…!
De pronto, la tremenda energia del ataque acabo por destruir el clon de Inojin.
Sasuke: ¿Qué dices…?
Naruto: Supongo… queno podemos hacer más que confiar en ellas.
Sasuke: ¡Pues mas vale que funcione!
Los amigos se apartaron bruscamente de la técnica, que voló hacia Konoha. Pero Sakura y Hinata ya estaban listas, y con una barrera de gudodama en frente.
Sakura: ¡Aquí viene! ¡CUBRASE TODOS!
El poderoso ataque impactó en el escudo creado por Hinata, quien lo resistía fuertemente.
Sakura: ¡Continúa, Hinata!
La mujer posó sus manos en la espalda de su amiga, encontrándose con el clon de Naruto ahí también.
Sakura: ¡Naruto!
Naruto/clon: Lo siento, pero ustedes siguen siendo mi responsabilidad. ¡Asi que no quedaré fuera!
El Bunshin se encendió en chakra de tal modo que Hinata se vió prontamente reforzada, y al tiempo que el clon desaparecía, el chakra de Hinata se realzaba con fuerza. Sakura activó su Byakugo para no quedarse atrás.
Hinata: ¡Gracias, Naruto, Sakura!
Sakura: ¡¡SHANNAROOOO!!
El chakra extra que Sakura envió de golpe a Hinata permitió que el escudo de gudodama se tiñera con el chakra Tenseigan, generando una fuerza que repelió el ataque de Shio, haciéndolo explotar, y generando tal estruendo y fuerza que mandó a casi todos a volar hacia atrás, siendo esto apaciguado gracias al aumento de tamaño deñ escudo de Hinata. La explosión terminó, y la aldea de Konoha estaba a salvo. Los de Konoha se hallaron en meio de un suelo convertido en arena y polvo y un gran cráter frente a sí. Hinata desactivó su modo Tenseigan, agotada, siendo sostenida por Kiba y Sakura.
Himawari: ¡¡LO LOGRAMOS, HURRA!!
Sakura: Jeje, se los dije.
Kiba: Creí que estábamos fritos.
Sakura: Nos tienes poca fe, ¿uh?
Hinata: Hah… no se peleen.
Shikadai: Ahora… ¿Qué vamos a hacer?
Chouchou: Es cierto. ¿No deberíamos regresar a la aldea ya?
Himawari: ¡Claro que no! ¡No voy a dejarles!
Inojin: Hima se está acostumbrando a las situaciones peligrosas…
Chouchou: Miralo así, cuando sea chunin, no habrá nada que la asuste.
Himawari: Mooh, eso no fue bonito, Chouchou.
Chouchou: Jajaja.
La charla fue interrumpida por un gran estruendo. Por ambos campos de batalla, los golpes y ataques habían comenzado a llover nuevamente.
Hinata: Naruto…
Sakura: Estarán bien, Hinata. No vamos a movernos de aquí hasta que hayan ganado.
Hinata: Sí.

CON NARUTO Y SASUKE

Sasuke: Lo consiguieron.
Naruto: ¡Jajaja, esas dos son increíbles!
Sasuke: Si, fue mejor de lo que esperaba.
Naruto: De que esperabas, dices…
Sasuke: Bien, la aldea está a salvo. Nosotros tenemos que terminar con esto ya, antes de que pase algo más.
Shio: Esto… es ridículo…
Naruto: Te lo dije. Los ninja no se terminarán hoy, ni por ti.
Shio (pensando): Ya intente todo… nada funciona… tengo… ¿tengo que recurrir a eso, acaso?
El otsutsuki apretaba los puños sin creer lo que ocurría. ¿Acaso todo iba a ser así? ¿Tenía que recurrir a su alternativa? Bueno, se estaba quedando sin opciones. Su mano derecha ya viajaba hacia adentro de su túnica, mientras, su mente divagaba en algo más.
Shio: Me dijiste…
Naruto y Sasuke: ¿?
Shio: Dijiste que tu no eras el shinobi más fuerte del mundo. ¿Quién es si no? ¿Quién puede haber que equipare el poder que me has mostrado? ¿Acaso los rumores no toman en cuenta a Sasuke Uchiha? ¿Es el el merecedor real de ese nombre?
Sasuke: Es tiempo de revelarte un pequeño secreto.
Shio: ¿?
Sasuke: Ni Naruto ni yo somos el shinobi más fuerte que existe.
Shio: ¿Cómo…?
Naruto: Así como lo escuchas. No es Sasuke. Tampoco soy yo.
Shio: ¿Qué están…?
El peliblanco vió entonces como Sasuke desaparecía del lugar, intercambiándose por él mismo, apareciendo él frente a Naruto, quien comenzó a golpearlo fuertemente. Usando sus receptores negros, Shio los arrojó cerca del rubo, ensartando ambas manos de este con ellos e inutilizándolos.
Shio: Espero que perder los brazos no te impide develarme el misterio.
Naruto: Sí, inmovilizaste estos dos brazos. Pero… ¿Qué hay de los otros diez?
Shio: ¡¡!!
El otsutsuki pronto se vió atrapado por muchas armas de chakra que lo arrastraron hacia el cielo mientras Naruto se quitaba los receptores de las manos usando sus gudodamas para anularlas.
Naruto: ¡Sasuke!
Shio: ¡¿?!
El uchiha caía del cielo tras haber cambiado de lugares con él, mientras con él traía a su enorme bestia de relámpagos negros.
Shio: Kh…
Sasuke: ¡Rinne-Kirin!
Shio: ¡Eso no funcionará!
Naruto: ¡Oh, yo creo que sí!
Debajo de Shio, Naruto se acercaba rápidamente con un enorme Rasenshuriken grande como una Bijuudama y oscuro, alrededor del cual orbitaban tres gudodamas. Este iba a ser un ataque desde dos flancos.
Naruto: Ni Sasuke, ni Yo. Pero cuando luchamos en equipo, nadie puede detenernos. ¡Los dos juntos somos el ninja más fuerte del mundo!
Shio: ¡!
Naruto: ¡Senpo: Cho Bijuudama Wakusei Rasenshriken!
Ambos ataques impactaron con fuerza monstruosa a su enemigo, quien recibió un gran daño debido al senjutsu en la técnica de Naruto y el uso de Rinnegan en la de Sasuke. Su cuerpo de abría, se destrozaba, y un dolor tremendo le invadía. Una explosión tremenda le siguió, con un rugir que casi apagó completamente el grito de dolor de Shio.

CON EL EQUIPO KONOHAMARU

Chokei: ¡Shio-sama!
Ototo: ¡No es posible…!
Sarada: ¡Nos toca, chicos!
Boruto: ¡Dejame esto a mi!
Chokei y Ototo: ¡¡!!
El Susanoo de la chica volvió a alzar el vuelo desvaneciendo una de sus espadas formando un enorme rasenkusarigama en su mano libre, usando una gudodama.
Mitsuki: ¡Esta vez, ayudaré!
Sarada: ¡Yo también!
El ataque recibió el chakra extra de Sarada y se tiñó de flamas azuladas del senjutsu de Mitsuki.
Boruto: ¡Senpo: Cho Gudodama Bunkatsu Rasenkusarigama!
El ataque se dirigió a sus enemigos, quienes no dudaron n esquivarlo a toda velocidad, pero este, en vez de impactar fuera de su objetivo, desapareció en el aire y reapareció de repente entre los hermanos.
Chokei: ¡¿Pero que…?!
Ototo: ¡Guaaagh!
Otra explosión tremenda, llena de luz casi cegadora. El Susanoo rojo con los chunin se alzaba sobre la humareda provocada.
Boruto: Vamos. Esto aun no se termina.
Mitsuki y Sarada: ¿Eh?


Continuará…


SPOILER SIGUIENTE CAPÍTULO

Sarada: ¿Siguen aquí?
Mitsuki: Creí que…
Boruto: Olvídenlo. ¡Derrotémosles ya!
Shio: No quería... llegar a esto… pero no voy a dejar este mundo tan fácilmente.
Sasuke: ¿Qué tiene ahí?
Naruto: Lo acaba de plantar… ¡No puede ser!
Sasuke: En el próximo capítulo: Un viejo conocido. Konoha vs Shinju.
Sarada: ¿Qué es esa cosa?
Boruto: ¿Esta… moviéndose?

FIN DEL SPOILER

FIN DEL CAPÍTULO 39

Editado por rasenchidori: 28.08.16 a las 19:33

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