 | | 
31 de julio de 2007, 13:19
| | pipipipipipipiripipi | | Registrado: 09 de marzo de 2006 Ciudad: rosario Edad: 28 Sexo: Hombre Mensajes: 7.203 | | Re: El Amor No Existe | el Amor Si Que Existe El Que Lo Vivio O Lo Esta Viviendo Sabe De Lo Que Hablo-.
Es Un Estado Maravilloso!! | 
31 de julio de 2007, 20:52
| | | | Registrado: 23 de abril de 2007 Ciudad: Buenos Aires Sexo: Hombre Mensajes: 3.869 | | Re: El Amor No Existe | | tengo mis serias dudas... ya que la unica que ame por ahora estube 3 meses jajajja...
igual yo creo que si dura 3 meses, nos deja marcados para siempre | 
31 de julio de 2007, 20:55
| | Una piba como vos | | Registrado: 15 de septiembre de 2006 Ciudad: Bsso Edad: 14 Sexo: Mujer Mensajes: 2.687 | | Re: El Amor No Existe | | mariipooosassss flootaann en mi coraaazoooon
mentira
flotaron alguna vez | 
31 de julio de 2007, 20:58
| | <---- Aye Y Lucy.... | | Registrado: 15 de marzo de 2006 Ciudad: paso del rey Edad: 24 Sexo: Mujer Mensajes: 5.579 | | Re: El Amor No Existe | | Bueno...
Una farsa menos..... | 
31 de julio de 2007, 21:04
| | Gnóstico y NeoPlatónico | | Registrado: 01 de abril de 2006 Ciudad: Retornando a lo uno Edad: 20 Sexo: Hombre Mensajes: 1.887 | | Re: El Amor No Existe | Esto es un texto que encontré en una época en la que justamente necesitaba leerlo.
Se los dejo, esta clase de amor SI que existe. El deseo es la raíz del sufrimiento
Cuando el hombre se cansa de sufrir es el momento ideal para despertar.
Buda dice: "El mundo está lleno de deseos, que generan sufrimientos”.
La raíz del sufrimiento es el deseo. Si se desea arrancar esa clase de dolor, se tendrá que arrancar el deseo."
La palabra "deseo", en español, abarca deseos buenos, que son estímulos de acción, y deseos estériles, que a nada conducen y son apegos.
La base del sufrimiento es el apego, el deseo.
En cuanto se desea una cosa compulsivamente y se ponen todas las ansias de felicidad en ella, uno se expone a la desilusión de no conseguirla. Donde no hay deseo-apego, no hay miedo, porque el miedo es la cara opuesta del deseo, y es inseparable de él.
Sólo es eterno lo que se basa en un amor libre de apegos.
Los deseos nos encarcelan en las celdas de nuestros apegos y siempre nos vuelven vulnerables. Donde hay verdadero amor no hay deseos y por lo tanto no existe ningún miedo.
Si se ama de verdad sin los cristales de los deseos, se vera a todos como son, y no como desearíamos que fuesen, y así se amara con la libertad del desapego, sin miedo a que nos fallen, a que se alejen, a que no nos quieran.
“Porque en realidad, ¿qué deseamos? ¿Amar a esa persona tal cual es, o a una imagen que no existe?"
En cuanto podamos desprendernos de esos deseos-apegos, podremos amar de verdad.
Las personas inseguras no desean la felicidad de verdad; porque temen el riesgo de la libertad y, por ello, prefiere la droga de los deseos.
Con los deseos vienen el miedo, la ansiedad, las tensiones y..., por descontado, la desilusión y el continuo sufrimiento.
¿Cuánto dura el placer de creer que se ha conseguido lo que se deseaba?
El primer sorbo de placer es un encanto, pero va prendido irremediablemente al miedo a perderlo, y cuando las dudas se apoderan de nosotros, sobreviene la tristeza.
La misma alegría y exaltación que se siente cuando llega un ser querido, es proporcional al miedo y al dolor de cuando se marcha... o cuando se espera y no viene, por lo tanto ¿Vale la pena? Donde hay miedo no hay amor.
Cuando se despierta del sueño y se ve la realidad tal cual es, la inseguridad termina y desaparecen los miedos, porque la realidad siempre es y nada la cambia.
¿Qué hacemos cuando escuchamos una sinfonía?
Oímos cada nota, nos deleitamos en ella y la dejamos pasar, sin buscar la permanencia de ninguna de ellas, pues en su fluir está la armonía, siempre renovada y siempre fresca, en el amor, sucede lo mismo.
En cuanto nos enganchamos con la permanencia destruimos toda la belleza del amor.
No hay pareja ni amistad que esté tan segura como la que se mantiene libre de apegos.
El apego mutuo, el control, las promesas y el deseo, conducen inexorablemente a los conflictos y al sufrimiento y, de ahí, a corto o largo plazo, a la ruptura porque los lazos que se basan en los deseos son muy frágiles.
Sólo es eterno lo que se basa en un amor libre de las ataduras del apego.
Los deseos vuelven al hombre vulnerable.
Hay un proverbio oriental que dice:
"Cuando el arquero dispara gratuitamente, tiene con él toda su habilidad."
Cuando dispara esperando ganar una hebilla de bronce, ya está algo nervioso.
Cuando dispara para ganar una medalla de oro, se vuelve loco pensando en el premio y pierde la mitad de su habilidad, pues ya no ve un blanco, sino dos.
Su habilidad no ha cambiado pero el premio lo divide, pues el deseo de ganar le quita la alegría y el disfrute de disparar. Quedan apegadas allí, en su habilidad, las energías que necesitaría libres para disparar.
El deseo del triunfo y el resultado para conseguir el premio se han convertido en enemigos que le roban la visión, la armonía y el goce. | 
31 de julio de 2007, 21:17
| | el Zar del porno | | Registrado: 08 de febrero de 2007 Ciudad: Montevideo - Salto en los good ol´ days Edad: 28 Sexo: Hombre Mensajes: 5.576 | | Re: El Amor No Existe | | Originalmente publicado por [ Nahuel ]  Esto es un texto que encontré en una época en la que justamente necesitaba leerlo.
Se los dejo, esta clase de amor SI que existe. El deseo es la raíz del sufrimiento
Cuando el hombre se cansa de sufrir es el momento ideal para despertar.
Buda dice: "El mundo está lleno de deseos, que generan sufrimientos”.
La raíz del sufrimiento es el deseo. Si se desea arrancar esa clase de dolor, se tendrá que arrancar el deseo."
La palabra "deseo", en español, abarca deseos buenos, que son estímulos de acción, y deseos estériles, que a nada conducen y son apegos.
La base del sufrimiento es el apego, el deseo.
En cuanto se desea una cosa compulsivamente y se ponen todas las ansias de felicidad en ella, uno se expone a la desilusión de no conseguirla. Donde no hay deseo-apego, no hay miedo, porque el miedo es la cara opuesta del deseo, y es inseparable de él.
Sólo es eterno lo que se basa en un amor libre de apegos.
Los deseos nos encarcelan en las celdas de nuestros apegos y siempre nos vuelven vulnerables. Donde hay verdadero amor no hay deseos y por lo tanto no existe ningún miedo.
Si se ama de verdad sin los cristales de los deseos, se vera a todos como son, y no como desearíamos que fuesen, y así se amara con la libertad del desapego, sin miedo a que nos fallen, a que se alejen, a que no nos quieran.
“Porque en realidad, ¿qué deseamos? ¿Amar a esa persona tal cual es, o a una imagen que no existe?"
En cuanto podamos desprendernos de esos deseos-apegos, podremos amar de verdad.
Las personas inseguras no desean la felicidad de verdad; porque temen el riesgo de la libertad y, por ello, prefiere la droga de los deseos.
Con los deseos vienen el miedo, la ansiedad, las tensiones y..., por descontado, la desilusión y el continuo sufrimiento.
¿Cuánto dura el placer de creer que se ha conseguido lo que se deseaba?
El primer sorbo de placer es un encanto, pero va prendido irremediablemente al miedo a perderlo, y cuando las dudas se apoderan de nosotros, sobreviene la tristeza.
La misma alegría y exaltación que se siente cuando llega un ser querido, es proporcional al miedo y al dolor de cuando se marcha... o cuando se espera y no viene, por lo tanto ¿Vale la pena? Donde hay miedo no hay amor.
Cuando se despierta del sueño y se ve la realidad tal cual es, la inseguridad termina y desaparecen los miedos, porque la realidad siempre es y nada la cambia.
¿Qué hacemos cuando escuchamos una sinfonía?
Oímos cada nota, nos deleitamos en ella y la dejamos pasar, sin buscar la permanencia de ninguna de ellas, pues en su fluir está la armonía, siempre renovada y siempre fresca, en el amor, sucede lo mismo.
En cuanto nos enganchamos con la permanencia destruimos toda la belleza del amor.
No hay pareja ni amistad que esté tan segura como la que se mantiene libre de apegos.
El apego mutuo, el control, las promesas y el deseo, conducen inexorablemente a los conflictos y al sufrimiento y, de ahí, a corto o largo plazo, a la ruptura porque los lazos que se basan en los deseos son muy frágiles.
Sólo es eterno lo que se basa en un amor libre de las ataduras del apego.
Los deseos vuelven al hombre vulnerable.
Hay un proverbio oriental que dice:
"Cuando el arquero dispara gratuitamente, tiene con él toda su habilidad."
Cuando dispara esperando ganar una hebilla de bronce, ya está algo nervioso.
Cuando dispara para ganar una medalla de oro, se vuelve loco pensando en el premio y pierde la mitad de su habilidad, pues ya no ve un blanco, sino dos.
Su habilidad no ha cambiado pero el premio lo divide, pues el deseo de ganar le quita la alegría y el disfrute de disparar. Quedan apegadas allí, en su habilidad, las energías que necesitaría libres para disparar.
El deseo del triunfo y el resultado para conseguir el premio se han convertido en enemigos que le roban la visión, la armonía y el goce. | buenisimo, muchas gracias por el aporte lo voy a leer con detenimiento
edit: ya lo lei y te agradesco nuevamente, esas frases de buda o nose que chino filosofo son sabiduria pura loco
Editado por Toяke: 31 de julio de 2007 a las 21:17.
Razón: DoblePost Unido
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31 de julio de 2007, 22:30
| | just another dJ | | Registrado: 07 de agosto de 2006 Ciudad: mendoza Edad: 25 Sexo: Hombre Mensajes: 353 | | Re: El Amor No Existe | | Originalmente publicado por [ Nahuel ]  Esto es un texto que encontré en una época en la que justamente necesitaba leerlo.
Se los dejo, esta clase de amor SI que existe. El deseo es la raíz del sufrimiento
Cuando el hombre se cansa de sufrir es el momento ideal para despertar.
Buda dice: "El mundo está lleno de deseos, que generan sufrimientos”.
La raíz del sufrimiento es el deseo. Si se desea arrancar esa clase de dolor, se tendrá que arrancar el deseo."
La palabra "deseo", en español, abarca deseos buenos, que son estímulos de acción, y deseos estériles, que a nada conducen y son apegos.
La base del sufrimiento es el apego, el deseo.
En cuanto se desea una cosa compulsivamente y se ponen todas las ansias de felicidad en ella, uno se expone a la desilusión de no conseguirla. Donde no hay deseo-apego, no hay miedo, porque el miedo es la cara opuesta del deseo, y es inseparable de él.
Sólo es eterno lo que se basa en un amor libre de apegos.
Los deseos nos encarcelan en las celdas de nuestros apegos y siempre nos vuelven vulnerables. Donde hay verdadero amor no hay deseos y por lo tanto no existe ningún miedo.
Si se ama de verdad sin los cristales de los deseos, se vera a todos como son, y no como desearíamos que fuesen, y así se amara con la libertad del desapego, sin miedo a que nos fallen, a que se alejen, a que no nos quieran.
“Porque en realidad, ¿qué deseamos? ¿Amar a esa persona tal cual es, o a una imagen que no existe?"
En cuanto podamos desprendernos de esos deseos-apegos, podremos amar de verdad.
Las personas inseguras no desean la felicidad de verdad; porque temen el riesgo de la libertad y, por ello, prefiere la droga de los deseos.
Con los deseos vienen el miedo, la ansiedad, las tensiones y..., por descontado, la desilusión y el continuo sufrimiento.
¿Cuánto dura el placer de creer que se ha conseguido lo que se deseaba?
El primer sorbo de placer es un encanto, pero va prendido irremediablemente al miedo a perderlo, y cuando las dudas se apoderan de nosotros, sobreviene la tristeza.
La misma alegría y exaltación que se siente cuando llega un ser querido, es proporcional al miedo y al dolor de cuando se marcha... o cuando se espera y no viene, por lo tanto ¿Vale la pena? Donde hay miedo no hay amor.
Cuando se despierta del sueño y se ve la realidad tal cual es, la inseguridad termina y desaparecen los miedos, porque la realidad siempre es y nada la cambia.
¿Qué hacemos cuando escuchamos una sinfonía?
Oímos cada nota, nos deleitamos en ella y la dejamos pasar, sin buscar la permanencia de ninguna de ellas, pues en su fluir está la armonía, siempre renovada y siempre fresca, en el amor, sucede lo mismo.
En cuanto nos enganchamos con la permanencia destruimos toda la belleza del amor.
No hay pareja ni amistad que esté tan segura como la que se mantiene libre de apegos.
El apego mutuo, el control, las promesas y el deseo, conducen inexorablemente a los conflictos y al sufrimiento y, de ahí, a corto o largo plazo, a la ruptura porque los lazos que se basan en los deseos son muy frágiles.
Sólo es eterno lo que se basa en un amor libre de las ataduras del apego.
Los deseos vuelven al hombre vulnerable.
Hay un proverbio oriental que dice:
"Cuando el arquero dispara gratuitamente, tiene con él toda su habilidad."
Cuando dispara esperando ganar una hebilla de bronce, ya está algo nervioso.
Cuando dispara para ganar una medalla de oro, se vuelve loco pensando en el premio y pierde la mitad de su habilidad, pues ya no ve un blanco, sino dos.
Su habilidad no ha cambiado pero el premio lo divide, pues el deseo de ganar le quita la alegría y el disfrute de disparar. Quedan apegadas allí, en su habilidad, las energías que necesitaría libres para disparar.
El deseo del triunfo y el resultado para conseguir el premio se han convertido en enemigos que le roban la visión, la armonía y el goce. | pero... vos sos dios? | 
31 de julio de 2007, 22:33
| | Gnóstico y NeoPlatónico | | Registrado: 01 de abril de 2006 Ciudad: Retornando a lo uno Edad: 20 Sexo: Hombre Mensajes: 1.887 | | Re: El Amor No Existe | | | 
01 de agosto de 2007, 00:02
| | Michi | | Registrado: 31 de julio de 2007 Ciudad: bs.as Sexo: Mujer Mensajes: 50 | | Re: El Amor No Existe | | el amor existe. nose como lo se , pero que existe existe | 
01 de agosto de 2007, 00:07
| | El inodoro feliz. | | Registrado: 31 de julio de 2007 Ciudad: Chascomús Edad: 17 Sexo: Mujer Mensajes: 2.594 | | Re: El Amor No Existe | | yo creo q hay un solo amor, no puede ser hace como 4 años q cortamos y todavia cuando lo veo aa.. me mueve toda el piso. para mi es verdad esa frase q dice algo del primer amor i los demas son para olvidar, totalmente de acuerdo
lpmm |  | |
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