Muy bien a "el pibe de los astilleros" al poner un par de intreptretaciones.. las estoy analizando, en un par de dias las subo.
gracias a la gente q le gustó el topic, la idea es q todos subamos algun tema q hayamos interpretado.
les dejo dos.
Salando las heridas
(Beilinson - Solari)
Uno más de los tremendos palazos del Indio a Enrique Symns. “Casualmente” está inserto en el disco “La mosca y la sopa”, en el cual también hay un garrotazo del Indio dirigido a Symns, bajo el sugestivo título de “Blues de la artillería” jejeje, canción de la cual esta “Salando las heridas” vendría a ser algo así como una “segunda parte” de la vendetta del Indio.
El título menciona lo de “salar las heridas” en el sentido de agravarlas, de hacerlas arder aún más (obviamente las “heridas” se refiere metafóricamente a las “heridas” inflingidas en la íntima amistad que existía entre el Indio y Symns, hasta que se pelearon y a Symns no se le ocurrió mejor idea que buchonear una serie de cosas jodidas de las cuales tenía conocimiento por su cercanía a la banda).
Saliste ya mil veces
de la pista a respirar
a reclutar, bien maquillado
y ocultando tu lunar.
Alusión a la vida de dealer-adicto que llevaba Symns. “Reclutar” en lunfardo es ganar adeptos para el consumo de drogas; es el laburo de un dealer (uno de los curros de Symns era vender merca): conseguir (“reclutar”) nuevos clientes adictos a la droga que vende. Y obviamente, ese no es un “trabajo” que se pueda hacer a “cara descubierta” digamos; al contrario, el dealer tiene que estar “bien maquillado” de modo de “ocultar su lunar”, es decir, tiene que pasar lo más desapercibido posible.
Un día el bote volcó
y el premio a pique se fue.
Todos te daban por muerto
y vos allí en mi remolque
sin luz, como un polizón
El chabón (Symns) venía bien con su curro de dealer, ganando un buen billete; pero… un día la cosa se le puso fulera: se le “volcó el bote” y perdió (“se le fue a pique”) el premio (la guita que ganaba con eso). El Indio está referenciando alguna vivencia conocida por él y por Symns, en la cual a Symns le fue como el orto (“todos te daban por muerto”); y el Indio en esa oportunidad lo ayudó, le “tiró una cuarta” digamos (“y vos allí en mi remolque”), y lo ocultó en su casa para salvarlo (“sin luz, como un polizón”). Es una “factura” que el Indio le está pasando al otro, le está haciendo acordar de una circunstancia en que él lo “salvó”
Mirá qué tipo espeso
sumiso como un guiso más
un vago de mil caravanas
a punto de quedar a pie.
Estrofa irónica hacia Symns. El Indio lo compara en esta circunstancia adversa para Symns, derrotado, hecho pelota, convertido en un “guiso” (guiso en lunfardo = idiota, imbécil); con el winner que siempre había sido antes Symns en la apariencia: un tipo que “se las sabía todas”, un tipo corrido en todo, un piola bárbaro bah (“un vago de mil caravanas”).
Fundiendo plomo lográs
chorros de oro cochino
en besos de lo más desnudos
Alta metáfora solariana. Los alquimistas en la antigüedad, perseguían el sueño de encontrar la piedra filosofal, que tenía la propiedad de transmutar los metales baratos –por ejemplo el plomo- en oro. El Indio está aludiendo a que Symns, a través de los “balazos” (“plomo”) que le tiró al Indio y a Poli en un montón de notas y reportajes –y hasta en un libro-, logró ganar una moneda –guita que obtuvo buchoneando, guita “sucia” digamos (“chorros de oro cochino”); con la que pudo seguir bancando sus gustos sexuales, los “besos de lo más desnudos” (particularmente creo que acá le pega doblemente a Symns: por un lado alude a la impotencia sexual que sufría Symns producto del excesivo consumo de cocaína, y que lo condenaba a tener sólo sexo oral; y por otro lado está dejando implícita la idea de la bisexualidad de Symns –a Symns también le caben los chabones, tal como apareció en una nota de un diario chileno donde un gay lo manda al frente a Symns y detalla la relación homosexual que con él mantenía).
pero el café con tu suerte
se enfría en mi mesa fría.
Alusión al “enfriamiento” (“mesa fría”) de la amistad entre ambos: El Indio y Symns. Se refiere a que después de todo lo que anduvo boqueando Symns, ya no hay punto de retorno; la suerte de Symns ya está echada (“…con tu suerte…”) y la amistad que había está irremediablemente rota, no se puede reanudar con una charla donde se comparta un café y en donde se recompongan las cosas.
Apuntamos a tu nariz
hundimos tus pómulos
y vos resplandecías
no te quedó sueño por vengar
y ya no esperás que te jueguen limpio
nunca más.
Amenaza del Indio al otro, terrible: le está describiendo la que le espera, le está diciendo que ellos, Los Redondos (él, Poli y Skay) lo van a hacer pelota, le van a “apuntar a la nariz”, le van a “hundir sus pómulos”, lo van a destrozar y va a quedar tan hecho mierda que nunca más va a “resplandecer” como antes; o sea, no va a ser nadie después que terminen con él. Y la reafirma advirtiéndole que ya el otro no puede esperar que ellos (Los Redondos) le “jueguen limpio nunca más”; al contrario, van a estar dispuestos a cualquier cosa con tal de hacerlo mierda.
Salando las heridas
Symns boqueando cosas jodidas “saló las heridas”, o sea las agravó, se embarcó en un viaje del que no hay retorno
jodiste a todo Cristo y más...
“jodiste a todo Cristo y más” = “cagaste a Dios y María Santísima”. O sea, Symns mandó al frente a un montón de gente, no se detuvo ante nada, no solamente los cagó a ellos, a Los Redondos; sino también a otra gente, a la cual cagó con su laburo de dealer, los convirtió en adictos. Toda esa gente que en lugar de tomar la droga, los alucinógenos, como una experiencia puntual en una etapa de sus vidas; terminó haciéndose adicta, hecha mierda…
a boluditos de la luna
Los “boluditos de la luna” es la gente que vive de noche (noche = luna), que pasa las noches boludeando en la bohemia; pero no la bohemia creativa sino la bohemia pelotuda, improductiva, del chusmerío barato, de lo trivial, de pasar la vida al pedo. Son quienes no tienen conciencia de la realidad, quienes “viven en la luna”, en babia; es un poco la gente que era el primer público de Los Redo, pseudointelectuales y giles que se la creían, para los cuales Symns era un especie de semidios
y tipas porno-nazi look.
Lo mismo que los “boluditos de la luna” pero en versión femenina. Se refiere a las minitas del palo ese de la bohemia nocturna, pelotuda, intrascendente; que adoptaban un look “porno-nazi” aludiendo a la pilcha de cuero que se usaba en esa época: se producían vistiéndose con pilchas de cuero en una onda medio mezcla de trola con reminiscencia pesuti, unas boludas totales
Tu lengua se derrite
en modas de la rabia de hoy
cuando enfermás con tanta gana
cerrás las filas del dolor.
Más misiles dirigidos a Symns: su “lengua se derrite” (en alusión a todo lo que anduvo boqueando) en “modas de la rabia de hoy” (Symns boqueó todas las barbaridades que dijo de Los Redondos movido por la bronca –“la rabia de hoy”- que sintió cuando lo alejaron de la banda).
Y el Indio le dice “cuando enfermás con tanta gana” refiriéndose a esa rabia que el otro tiene adentro, está “enfermo” de odio, de bronca; y un poco esa bronca Symns la vomita en todas las giladas que anduvo boqueando por despecho (“cerrás las filas del dolor”).
Apuntamos a tu nariz
hundimos tus pómulos
y vos resplandecías
no te quedó sueño por vengar
y ya no esperás que te jueguen limpio
nunca más.
El Indio cierra la canción con ese estribillo ya interpretado, con esa amenaza-advertencia terrible.
Rock para el Negro Atila
(Beilinson-Solari)
Un tema de los “viejos”, que Los Redondos se decidieron a editar mucho tiempo después de creado. A esta canción también se la conocía en los recitales de los 80s (cuando aún era inédita) como “Camila”.
No sé a quién se la habrá dedicado el Indio, tal vez a algún personaje por él conocido y que respondía al apodo de “Camila” o de “Atila”; pero está claramente referida a un marginal, en este caso un chorro; y sus “problemitas” con la yuta
Quiero verte huir como un ladrón
al que nunca pueden atrapar,
y apretar en tu bolsillo
todo el metálico brillo, sin temor.
Estrofa sumamente explícita (como toda la letra esta): el chorro escapándole a la cana, y apretando en su bolsillo el arma que tiene (“el metálico brillo”).
Quiero verte oler como el ratón
el peligro del gato matón,
que ha cambiado la sirena
y compró matraca nueva de ocasión.
Obviamente, el “ratón” es el chorro que presiente ("huele") el acercamiento del “gato matón” (la policía). La yuta “ha cambiado la sirena” alude a que el auto en que se acerca la brigada que lo persigue, anda sin sirena, para no alertar al chorro, para caerle por sorpresa digamos; y la cana tiene armas más poderosas, más pesadas, que la del ladrón (“compró matraca nueva de ocasión”).
Quiero verte hundido en tu gabán
masticando el frío marginal,
y además de todo, verte,
lunático, blanco y presa de mi amor.
Estrofa metafórica para aludir al chorro ya libre de la persecución de la policía. Lo quiere “ver” (en sentido figurado) al chorro como alguien digno de su simpatía y su admiración (“presa de mi amor”), y mandibuleando, o sea reduro por la cocaína (“masticando el frío marginal”) la frula que se mandó (“lunático, blanco”).